LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD

Francia instruye a sus alumnos en los 15 “mandamientos” del laicismo

 

La Carta del Laicismo, una declaración de principios, derechos y deberes republicanos compuesta por 15 “mandamientos”, cuelga en lugares bien visibles en las más de 55.000 escuelas públicas francesas, aunque unos 8.800 centros privados y concertados —en su mayoría católicos— han quedado eximidos de exhibirla.

 

La declaración expone desde infantil hasta bachillerato junto al lema de la República (Libertad, Igualdad, Fraternidad) y la Declaración de los Derechos Humanos y del Ciudadano, es una de las novedades que aporta la “refundación de la escuela republicana”, impulsada recientemente.

 

El objetivo de la carta es reforzar la enseñanza del laicismo y la promoción de la igualdad entre alumnas y alumnos.

 

El texto, que subraya en su artículo 14 la prohibición de prendas o distintivos religiosos “de forma ostensible”, ha suscitado las críticas de algunos sectores de la comunidad islámica, que reúne a seis millones de personas en Francia, porque considera que hace demasiadas referencias al velo islámico, prohibido en Francia desde 2004.

 

La ‘rentrée’, en cifras.

 

Los objetivos de la reforma educativa, son la de permitir a los alumnos aprender más, para que todos puedan tener éxito, y formar a los ciudadanos del futuro. Francia tiene en este momento 12,2 millones de alumnos, 64.300 centros públicos y privados y 841.700 profesores. Para el nuevo curso, el Gobierno contrató a 8.200 nuevos profesores (3.350 en primaria, 4.200 en secundaria, el resto en formación profesional), y firmó 28.000 contratos subvencionados de auxiliares para tres tareas básicas: ayudar a los directores, reforzar los centros con dificultades y mejorar la atención a los alumnos discapacitados.

 

Con el fin de favorecer el regreso de las madres al mercado laboral, la escolarización se adelanta a los tres años y entra en vigor la semana de cuatro días y medio en primaria. La reforma eleva el número de días de colegio, que pasará de los actuales 144 por año (el más bajo de los 34 países de la OCDE) hasta los 180. La novedad afectará, por el momento, a uno de cada cuatro escolares de primaria, es decir, a 1,3 millones de alumnos.

 

El Informe Pisa de 2009, sitúa a Francia en el puesto número 21 del mundo por calidad educativa, aunque tiene uno de los sistemas más caros. El coste por alumno de primer grado es de 5.870 euros, frente a los 11.470 euros que se gasta en el Liceo general y tecnológico.

 

“Demasiada gente tiene una representación errónea del laicismo”, han manifestado las autoridades a la prensa; “para algunos alumnos, el laicismo es hoy antes que nada una prohibición, una amenaza, cuando es justo lo contrario. El laicismo es lo que permite a cada uno construir su propia libertad respetando la de los demás”.

 

El documento afirma como declaración de principios, en su artículo primero, que Francia es una república “indivisible, democrática, social y laica”, que “asegura la igualdad ante la ley de todos sus ciudadanos”, y “respeta todas las creencias”. El artículo 2 explica que “la República laica organiza la separación entre religión y Estado” y recuerda: “No existe una religión de Estado”. El tercero establece que el laicismo “garantiza la libertad de conciencia”: “Cada uno es libre de creer o de no creer y puede expresar libremente sus convicciones”.

 

El sexto enunciado recuerda que el laicismo en la escuela “ofrece a los alumnos las condiciones para forjar su personalidad, ejercer su libre albedrío y aprender ciudadanía”, y les “protege de todo proselitismo y toda presión que les impida hacer su libre elección”. El séptimo asegura a todos los estudiantes “el acceso a una cultura común y compartida”. La Carta del Laicismo garantiza además “la libertad de expresión de los alumnos” (artículo 8), el “rechazo de todas las violencias y las discriminaciones” y “la igualdad entre niñas y niños” (artículo 9), pero también obliga al personal escolar a “transmitir a los alumnos el sentido y los valores del laicismo” (artículo 10).

 

Los artículos 12, 13 y 14 recuerdan a los estudiantes los límites de su libertad: no pueden “contestar los contenidos de lo que se les enseña” ni “exhibir ostensiblemente símbolos o prendas religiosas”, ni faltar a las clases “alegando motivos religiosos o políticos”. El más polémico es el artículo 14, que afirma: “En los centros públicos, las reglas de vida en los diferentes espacios (…) respetan el laicismo. Está prohibido portar signos o prendas con las que los alumnos manifiesten ostensiblemente su pertenencia religiosa”. Se permitirá el crucifijo o la kipá, pero las chicas no podrán llevar velo.

 

Los deberes del alumno republicano:

 

  1. Francia es una República indivisible, laica, democrática y social que respeta todas las creencias.
  2. La República laica organiza la separación entre religión y Estado. No hay religión de Estado.
  3. El laicismo garantiza la libertad de conciencia. Cada cual es libre de creer o de no creer.
  4. El laicismo permite el ejercicio de la ciudadanía, conciliando la libertad de cada uno con la igualdad y la fraternidad.
  5. La República garantiza el respeto a sus principios en las escuelas.
  6. El laicismo en la escuela ofrece a los alumnos las condiciones para forjar su personalidad les protege de todo proselitismo y toda presión que les impida hacer su libre elección.
  7. Todos los estudiantes tienen garantizado el acceso a una cultura común y compartida.
  8. La Carta del Laicismo asegura también la libertad de expresión de los alumnos.
  9. Se garantiza el rechazo de las violencias y discriminaciones y la igualdad entre niñas y niños.
  10. El personal escolar está obligado a transmitir a los alumnos el sentido y los valores del laicismo.
  11. Los profesores tienen el deber de ser estrictamente neutrales.
  12. Los alumnos no pueden invocar una convicción religiosa para discutir una cuestión del programa.
  13. Nadie puede rechazar las reglas de la escuela de la República invocando su pertenencia religiosa.
  14. Está prohibido portar signos o prendas con las que los alumnos manifiesten ostensiblemente su pertenencia religiosa.
  15. Por sus reflexiones y actividades, los alumnos contribuyen a dar vida a la laicidad en el seno de su centro escolar.

 

Fuente: Secretaria General Ejecutiva de la Asociación Internacional del Libre Pensamiento – París.

 

 

La Gran Logia Unida de Inglaterra y otros importantes Orientes se encuentran celebrando los 301 años de la masonería moderna

La historia nos relata que el 24 de junio de1717, los hermanos miembros de las cuatro Logias que trabajaban en Londres, reunidos en la cervecería “Goose and Gridiron” decidieron formar la Gran Logia. También, por mayoría de manos levantadas eligieron Gran Maestro a Anthony Sayer.

 

Se agrega, que la mayoría de los concurrentes eran “caballeros” y que había algunos nobles. Entre los presentes destacaron un escocés,  James Anderson y el francés Jean Théophile Desaguliers.

Infinidad de libros circulan con todos los antecedentes de este hecho histórico, también controvertidos documentos sobre la materia, los que seguiremos publicando en nuestro portal.

 

Es importante destacar una publicación de prensa, fechada en Londres en febrero de 2015, señalando que: “Su Alteza Real el Duque de Kent, Gran Maestro de la Gran Logia Unida de Inglaterra, fue elegido para  otro mandato al frente de esa Gran Logia, en la Asamblea General Trimestral de la Gran Logia, que se celebró en su sede central conocida con el nombre de Freemasons’ Hall. Este cargo lo ha desempeñado desde 1967”

 

“El Duque de Kent (Edward George Nicholas Paul Patrick), (1935), es miembro de la familia real británica y nieto de George V. Se ha desempeñado con el título de duque de Kent desde 1942. Realiza deberes reales en nombre de su prima hermana, la reina Isabel II. Se desempeñó como Representante Especial para el Comercio Internacional e Inversión del Reino Unido. Preside la Asociación de Scouts, el Instituto Real de Servicios Unidos, la Royal Institution de Gran Bretaña y el All England Lawn Tennis y Croquet Club.Además, es mariscal de campo del ejército del Reino Unido”.

“La Gran Logia Unida de Inglaterra, según sus propias informaciones, mantiene como miembros activos y cotizantes, más de 250.000 hermanos, en Logias con aproximadamente 40 miembros por Taller.Es el referente internacional de la masonería que se conoce como “regular”. La característica fundamental para tener esa denominación es que no se admite la presencia de mujeres, es fundamental para sus miembros la creencia en un ser  supremo, en la inmortalidad del alma y, en todas sus reuniones, debe estar presente la Biblia, señalado como el libro de la ley sagrada”.

 

 

Fuente histórica:

JASPER RIDLEY

“LOS MASONES, la sociedad secreta más poderosa de la tierra”

Javier Vergara Editor  /Buenos Aires 1999.

 

Archivo del Portal Fracmason.com

 

 

 

MANUELA SÁENZ, GENERALA DE AMÉRICA

Durante la última etapa de su vida fue visitada en el puerto peruano de Paita por ilustres francmasones, entre ellos: Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar y Giuseppe Garibaldi el “héroe en dos continentes”. En 1856, contrajo difteria, enfermedad que acabó con su vida; su cadáver fue incinerado a fin de evitar contagio en la población; también quemaron sus pertenencias, entre ellas parte de la correspondencia de Bolívar que ella guardaba celosamente.

Manuela Sáenz reveló coraje, lealtad, amor y coherencia en cada uno de los actos de su vida. Fue heroína antes de conocer a Bolívar. Entregada por entero a la causa de la independencia al punto que el general José de San Martín – uno de los creadores de las Logias Lautarinas – , luego de haber tomado Lima con sus milicianos y proclamado la independencia el 28 de julio de 1821, concedió a Manuela el título de Caballeresa de la Orden El Sol del Perú, consistente en una banda blanca y encarnada con una pequeña borla de oro y una medalla cuya inscripción reza: “Al patriotismo de las más sensibles”.

Manuela nació en Quito, Ecuador, el 27 de diciembre de 1797 y falleció en Paita, Perú, el 23 de noviembre de 1856. Hija de Simón Sáenz Vergara, español, y María Joaquina Aizpuru, ecuatoriana, su infancia transcurrió en Quito. Manuela y su madre adhirieron a la gesta emancipadora, pero su padre permaneció fiel a la corona española. Por apoyar el proceso de independencia americana, Manuelita fue internada en varios conventos.

Mujer culta, amante de la música, sabía latín, griego y escribía con admirable estilo. En 1817 contrajo matrimonio con James Thorne, próspero comerciante inglés, mucho mayor que ella. Se trasladaron a vivir a Lima entre 1819 y 1820; allí ella se dedicó por entero a la causa de la independencia. Perfectamente infeliz, vivió separada de él, condenada por la imposibilidad del divorcio. No tuvo hijos.


Más tarde, amiga, amante y compañera de Simón Bolívar, fue denigrada, calumniada, y obligada al exilio. Logró sobreponerse a la muerte de Bolívar. Lo perdió todo, pero preservó hasta más allá de su muerte los archivos, documentos militares y cartas de su amado. Pasó sus últimos años en silla de ruedas. Víctima de la difteria, murió en la pobreza y su cuerpo fue lanzado a la fosa común. En agosto de 1988 fue localizado el lugar donde se encontraban sus restos.

Combatiente en la batalla de Pichincha a su regreso del Perú, recibió el grado de teniente de Húsares del Ejército Libertador. Expuso también su vida en la batalla de Ayacucho, bajo las órdenes del mariscal Antonio José de Sucre, participación que le valió su ascenso a coronela del Ejército Grancolombiano. Reemplazó sus elegantes vestidos, prefirió siempre el uniforme de húsar -pero no se quitó nunca sus aros de coral-: pelliza militar, pantalones rojos, botas de campaña con espolines de oro, cucarda y plumaje tricolores; a su cintura, un par de pistolas turcas amartilladas.


El 22 de mayo de 2007, al conmemorarse la batalla de Pichincha, el presidente de Ecuador le concedió el grado de Generala de Honor de la República de Ecuador.

Con motivo del 199 aniversario de la firma del Acta de Independencia de Venezuela, se le concedió póstumamente el ascenso a Generala de División del Ejército Nacional Bolivariano de Venezuela, por su participación y actuación en la gesta independentista.

El 23 de noviembre de 2012, en Paita, autoridades civiles y militares y los gobiernos de Venezuela y Ecuador le rindieron homenaje al cumplirse 155 años su fallecimiento.

En su exilio de Paita, Manuela prosigue con su costumbre de llevar un diario y en él se dirige a su amado contando escueta su situación: “Qué contraste, Simón: de ser reina de la Magdalena, a esta vida de privaciones. De Caballeresa del Sol, a matrona y confitera. De soldado húsar, a suplicante. De coronel del ejército, a encomendera”.

Bolívar la espera hasta el final de su vida, le escribe cartas que ella no recibe: El hielo de mis años se reanima con tus bondades y gracias. Tu amor da una vida que se está expirando. Yo no puedo estar sin ti. No puedo privarme voluntariamente de mi Manuela no tengo tanta fuerza como tú para no verte. Apenas basta una inmensa distancia. Te veo, aunque lejos de ti. Ven…ven…ven…luego”.


Ella piensa en él y escribe en su Diario de Paita: “Nunca supo la maledicencia, la mentira, la venganza, la traición, el arte mefistofélico, que quedando yo viva, perdurarían sus memorias. La memoria de estos dos seres que logramos unir nuestras vidas en lo más apoteósico de nuestros desvelos. ¡El Amor! Y juntos nos burlamos de los concilios de nuestros enemigos. Estos, desunidos, demoraron en reunir su venganza y su jauría para ver el fin de sus víctimas. Y cómo nos alejamos del alcance de sus intenciones. Para él, Santander. Para mí, Rocafuerte. Son unos (…) Un amigo muy querido me preguntó qué había sido yo para El Libertador: ¿una amiga? Lo fui como la que más, con veneración, con mi vida misma. ¿Una amante? Él lo merecía y yo lo deseaba y con más ardor, ansiedad y descaro que cualquier mujer que adore un hombre como él. ¿Una compañera? Yo estaba más cerca de él, apoyando sus ideas y decisiones y desvelos, más, mucho más que oficiales y sus raudos lanceros (…) Yo le increpaba su desatino en considerar el ‘valor’ de algunos que se encontraban muy lejos de su amistad. ¿Eran compañeros? Sí, obligados por el miedo a las cortes marciales, al fusilamiento; aunque Simón nunca se empeñó en que esto se diera. Prodigaba indultos a diestra y siniestra. Nunca le fueron reconocidos, ni agradecimientos hubo. Sólo había traiciones, desengaños, atentados (…) ¿Qué fueron sus últimos días? Él era un hombre solitario, lleno de pasiones, de ardor, de orgullo, de sensibilidad. Le faltó tranquilidad. La buscaba en mí siempre, porque sabía de la fuerza de mis deseos y de mi amor para él”.

Manuela cuenta con sencillez sus acciones de combatiente: “Como oficial del ejército colombiano también me distinguí. Era preciso. Y si no, entonces, ¿qué tendría ese ejército? Un guiñapo de hombres, malolientes, vencidos por la fatiga, el sudor del tabardillo con su fiebre infernal, los pies destrozados. Ya sin ganas de victoria.
Yo le di a ese ejército lo que necesitó: ¡valor a toda prueba! y Simón, igual. El hacía más por superarme. Yo no parecía una mujer. Era una loca por la Libertad, que era su doctrina. Iba armada hasta los dientes, entre choques de bayonetas, salpicaduras de sangre, gritos feroces de arremetidas, gritos con denuestos de los heridos y moribundos; silbidos de balas. Estruendo de cañones. Me maldecían pero me cuidaban, sólo el verme entre el fragor de una batalla les enervaba la sangre. Y triunfábamos. ‘Mi capitana -me dijo un indio-, por usted se salvó la patria’. Lo miré y vi un hombre con la camisa deshecha, ensangrentada. Lo que debieron ser sus pantalones le llegaban hasta las rodillas sucias. Sus pies tenían el grueso callo de esos hombres que ni siquiera pudieron usar alpargatas. Pero era un hombre feliz, porque era libre. Ya no sería un esclavo.
Difícil me sería significar el porqué me jugué la vida unas diez veces. ¿Por la patria libre? ¿Por Simón? ¿Por la gloria? ¿Por mí misma? Por todo y por darle al Libertador más valor del que yo misma tenía. El vivía en otro siglo fuera del suyo. Sí, él no era del diez y nueve. Sí, él no hizo otra cosa que dar; vivía en otro mundo muy fuera del suyo. No hizo nada, nada para él.
Recibí el grado de Húsar, y me dediqué por entero a ese trabajo laborioso de archivar, cuidar y glosar lo más grande escrito por S.E.; incluso salvaguardar nuestras cartas personales.
¡Había allí en Lima tanto desafuero! Pero combatimos lo indeseable. Bajo mi consejo, intuición y celo; se aumentaron las fiestas, la vida social mía. Se acrecentaron las reuniones, para saber descubrir a los enemigos del gobierno. Como espía, de tanto en tanto caía una buena información, la que inmediatamente le daba conocimiento de ella a S.E.
Se me nombró compañera del Libertador. Sí, compañera de luchas; metida en asuntos militares y presidenciales. Era necesaria, muy a pesar de los que lo asistían para su trabajo de él: una buena cantidad de ayudantes, generales, secretarios y auxiliares, de los que no necesitó nunca, pues era tercamente un solitario hombre introvertido, cuando su soledad lo aprisionaba.
Parecía que Simón lo supiera todo. Pero no era así, sus conocimientos necesitaron siempre de mi apoyo; el que era conocer los ambages de ideas de los naturales de estos lados del Sur. Insistentemente le pedí que fuera implacable, más cuando se tratara del bien de la república. Que no diera pie atrás en cada una de sus decisiones. Cosa por la que me admiraba y respetaba.
Juntos movilizamos pueblos enteros a favor de la revolución, de la Patria. Mujeres cosiendo uniformes, otras tiñendo lienzos o paños para confeccionarlos, y lonas para morrales. A los niños los arengaba y les pedíamos trajeran hierros viejos, hojalatas, para fundir y hacer escopetas o cañones; clavos, herraduras, etc. Bueno, yo era toda una comisaria de guerra que no descansó nunca hasta ver el final de todo”.

En agosto de 1988, fue localizado el lugar donde se encontraban los restos de Manuela Sáenz en el cementerio de aquella población. La identificación fue posible porque se encontró la réplica de la insignia inseparable que la identificaba como la compañera del Libertador.

Pablo Neruda visitó el lugar de su destierro y escribió el impresionante poema “La insepulta de Paita”, elegía dedicada a la memoria de Manuela, en Cantos Ceremoniales, 1962.

 

Virginia Vidal  (1932 – 2016)

Escritora y periodista chilena.

Fuente: Revista Punto Final, edición Nº 778

 

LAICIDAD EN AMERICA DEL SUR

En Europa, los franceses, sin hablar de los otros países europeos, contemplan la laicidad a través de su historia. Si hoy en día, todas las orientaciones políticas – incluso las más alejadas de dicho principio – admiten que la laicidad está establecida en Francia y que, en cierto modo, forma parte de su historia, obviamente, cada quien la interpreta a su manera. No hay que olvidar que tres intentos fueron necesarios para  que dicho concepto cobrara  fuerza de creencia o de no creencia, y más aún, puesto que algunos se empeñan en sacarlo de su substancia, dado  que, más allá de la libertad de creencia o de no creencia, muchas veces se olvida el artículo segundo de ley de 1905 : « La República no reconoce, no otorga salarios, no subvenciona culto alguno ».

 

La historia de América latina – enfocada a escala continental- es muy diferente de la de Europa. Esto explica que la marcha hacia la laicidad resulta contrastada en comparación con la historia de nuestro país.

 

En efecto, el encuentro entre Europa y América ha sido brutal.

 

El hecho es que los españoles y los  portugueses que desembarcaron en sus costas no tenían otra preocupación más que la de enriquecerse en poco tiempo.  En su época, el encomendero español, Bartolomé de las Casashabía denunciado la brutalidad de los conquistadores, quienes diezmaron las poblaciones  indígenas, en proporciones aterradoras. Simultáneamente afluyeron sobre todo  europeos de diversas creencias.

 

No obstante, los antiguos cultos autóctonos no desaparecieron; permanecieron mezclados con creencias africanas, dado que después de la masacre de los indígenas americanos, se recurrió a   la esclavitud de los africanos. Desde entonces, se produjo un doble mestizaje: étnico por una parte y cultural por otra.

 

Por diversas razones se contempla  en América un nuevo mundo, una tierra prometida y hasta se creyó  vislumbrar los contornos del paraíso. ¿Se crearía allá un mundo nuevo, un mundo exento del mal ?  Especialmente los franciscanos, quisieron ver allí la realización de su milenarismo. Ese sueño fue también el deBartolomé de las Casas,luego el de las misiones jesuitas y, más tarde, el de los teólogos de la liberación, a quienes se sumaron los mesiánicos evangélicos. Todo ello con la esperanza de crear una cristiandad ideal.

 

En la época de la conquista, el hisopo se alió con el sable con eficacia y ferocidad. Este hecho sigue  siendo válido hoy en día, puesto que – casi siempre – el clero ha acompañado a los dictadores.

 

En sus albores, la civilización sudamericana fue edificada en conformidad con el modelo del pensamiento único impuesto por la Iglesia católica española, la cual prometía el orden social y la vida eterna. Ello generó, durante más de tres siglos una lucha enconada por parte de los poderes coloniales hacia cualquier influencia exterior, considerada como funesta.

 

Cuando en  el siglo XIX Colombia debatía en cuanto a la separación de la Iglesia y del Estado, el clero calificaba como « pecado mortal» el hecho de pertenecer al partido liberal, partidario de la libertad de  cultos. En el siglo XX un presidente colombiano tachaba el protestantismo de « enemigo de la nación ».

 

Así es que América del sur vio desarrollarse un cristianismo específico, el cual, mediante la imposición de un sistema de valores se convirtió en un componente esencial de la sociedad. Cuando las « teocracias coloniales» -según dice el escritor Guillermo Uribe-  se convirtieron en Repúblicas independientes, ipso facto, el catolicismo se volvió religión de Estado.

 

Así es que Europa y Francia creyeron ver en América del sur un continente culturalmente próximo debido al idioma y a los sistemas sociales y  religiosos que hubiesen dado modelos. No es seguro, las sociedades sudamericanas tienen construcciones políticas sumamente genuinas. El papel desempeñado por  los ejércitos no deja de extrañarnos,  al igual que la actuación del clero de todas obediencias,  hace hincapié en la reciente irrupción de varias formas de protestantismo en la vida política.

 

El catolicismo se implantó paulatinamente en Europa y hubo que esperar siglos para que desaparecieran los  « últimos reductos » de paganismo.

 

Los conquistadores europeos llegaron acompañados de sacerdotes, venidos a « extirpar » la idolatría, valiéndose de cualquier medio para  ese fin, incluso la incitación a la denuncia de los padres, por los propios hijos.

 

La Inquisición o Santo Oficio,  pronto se instaló en México, Lima y Cartagena de las Indias. A pesar de limitar su competencia a casos de herejía, no tardó en interesarse en quienes seguían adorando  secretamente  a sus antiguos dioses, y luego a los judíos, protestantes y extranjeros,  y especialmente a los marineros, sospechosos de ser protestantes, o de introducir libros prohibidos, sobretodo los libros del siglo de las Luces.

 

Con correr tantos riesgos, la Laicidad tuvo dificultad en manifestarse.

 

En cuanto a la separación de la Iglesia y del Estado, Guillermo Uribe afirma que Colombia se convirtió en un estado laico en 1863. No obstante, en los primeros años de vida republicana,  tuvo 7 constituciones y 5 guerras civiles. La    Constitución de 1886 y el Concordato de 1887 devolvieron a la Iglesia católica su supremacía religiosa y política. Este hecho es aún más sorprendente porque fue allí en donde se tradujo al español  por primera vez en América,  en 1794, la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

 

Paradójicamente,  los  nuevos estados creados a principios del siglo XIX no habían roto los lazos con el cristianismo introducido por los conquistadores. Esto se explica por el hecho de que la Iglesia administraba los servicios sociales, los hospitales, la enseñanza, el registro civil, etc. y que en el momento de la independencia, no existía una administración laica capaz de tomar el relevo.

 

Por otra parte, astutamente, muchas veces la Iglesia sostuvo  los movimientos de independencia.

 

Por ejemplo, los Dominicos dieron dinero a Simón Bolívar. Algunos sacerdotes fueron instigadores de las insurgencias de Hidalgo, Morelos, Matamoros en México ; Delgado y Arce, en Salvador. En Uruguay algunos Franciscanos se aliaron con la francmasonería en contra de los conservadores.

 

Al paso  del tiempo, apareció la necesidad de estados laicos, en México con Benito Juárez ; lomismo en Guatemala, Colombia y Uruguay. Ello acarreó conflictos mortíferos – por una parte entre los liberales, los  libres pensadores,  los racionalistas,  los anticlericales,  los partidarios de la libertad   religiosa y de la separación de la Iglesia y del Estado – y por otra  entre los conservadores defensores de las tradiciones y de los privilegios, partidarios del autoritarismo, los cuales invocan la orden moral católica.

 

Sea lo que fuese,  el estado  constitucionalmente más laico es México.

 

La Constitución de 1917 es claramente anticlerical y separa la Iglesia del Estado. Además prohíbe a todas las  organizaciones políticas, valerse de  cualquier referencia religiosa. Con todo, la evolución reciente de la política de los presidentes podría inducir a pensar en un recalentamiento de las relaciones entre el Estado y la Iglesia.

 

Resulta que actualmente más de la mitad de los países del continente ostentan a través de su constitución, una gran benevolencia hacia la Iglesia católica: Costa Rica, Paraguay, Perú, Panamá, Argentina, Guatemala, Salvador, Uruguay. Ello no excluye que los estados de América Central impidan el acceso a los cargos públicos a los ministros de cultos.

 

Puede constatarse así, debido a las diversas circunstancias históricas, una profusión de situaciones peculiares. Por ejemplo, en Uruguay, la ocupación británica en 1807 permitió a los masones, generalmente católicos y a los protestantes y evangélicos, desarrollar rápidamente sus estructuras. De esta manera, las logias masónicas al lado de los civiles, iniciaban sacerdotes católicos y franciscanos.  Ellas fueron las logias ‘Lautaro’.

 

En tiempos de la independencia de las colonias españolas, no existía en América del Sur,  ningún pluralismo religioso y los nuevos estados se hallaban ante el siguiente dilema: ya fuese que el Estado se subordinaba a la Iglesia, ya fuese que a ésta última se le prohibía toda clase de actividades políticas y temporales.

 

Hay que añadir que la iglesia se  había alejado progresivamente de la realidad cotidiana de las poblaciones sometidas a la pobreza, a la exclusión y a una explotación cada vez más feroz.

 

Eso explica en buena parte, el éxito de las sectas protestantes y evangélicas que aportan nuevos ritos de los cuales, algunos recuerdan cultos antiguos que se creían casi desaparecidos. Por ciertos aspectos, podría considerarse que los cultos pentecostistas evocan prácticas chamanistas o elementos venidos de África. El antiguo trasfondo indígena se transluce en dichos ritos.

 

Además, dentro de las poblaciones existe una búsqueda de solidaridad  laboral,  en la vivienda, la salud, aspectos desatendidos por  los poderes públicos y la Iglesia, en países en los que  los seguros sociales son casi inexistentes, y donde el desempleo casi no está indemnizado.

 

La solución -como pude  constatarlo en el Ecuador- estriba entonces en la reciprocidad o la solidaridad de la familia o del grupo social, en la medida en que el Estado conocido como protector  ha desaparecido, dejando lugar a una gran incertidumbre en cuanto al porvenir.

 

La política planetaria ultra liberal  acarreó simultáneamente enormes desnacionalizaciones y la manumisión del FMI y del Banco Mundial sobre la política des los estados y conllevó a un cuestionamiento de los derechos de los trabajadores y de sus adquisiciones sociales.

 

A eso, los evangélicos responden con una oferta de solidaridad y de paz interior, aunque aquello incluye un aspecto irracional. En efecto, al negar los problemas económicos y sociales, ellos sólo proponen soluciones individuales y espirituales: el hombre y la mujer son consideradas como víctimas que es preciso ayudar.

 

Plenamente conscientes de que la educación puede mejorar la suerte de las poblaciones, los gobiernos recurrieron recientemente a diversas sectas protestantes: metodistas, bautistas, presbiterianos, quakers. Así fue  como se crearon redes de escuelas primarias, colegios, escuelas normales, técnicas, teológicas.

 

Sobra precisar que ésta  es la mejor manera de implantar el protestantismo en tierras  en que el apostolado católico se iba agotando. El pensador colombiano Gerardo Molina declaraba : « la escolarización primaria es el segundo bautismo del hombre », más valdría que éste fuese  de índole laica.

 

Así es que la promoción de una enseñanza no católica se ha convertido en un argumento de liberación.

 

Molina escribe : «  el ser humano es libre cuando tiene acceso a la controversia de ideas puesto, que puede defenderse contra las que son regresivas o alienantes ».

 

Sin embargo,  hay que combatir la ignorancia. Falta determinar si el protestantismo es menos alienante que el catolicismo. Además, hay que anotar que  va creciendo  constantemente el número de agnósticos, ateos y sin religión inclusive si, en tiempos de dictadura, las distintas iglesias pudieron servir de refugio, al menos espiritual. En realidad, la colusión entre las Iglesias y el poder dictatorial queda aseverada.

 

De hecho, de una creencia única,  se ha ido hacia una creencia plural en la cual el ateísmo no está ausente.

 

No debe omitirse otro hecho: la ubicación social y el papel de las mujeres.

 

Como pude constatarlo, la mayoría de las veces,  ellas tienen el papel de jefe de familia, puesto que muchos hombres huyen del hogar por falta de interés, a causa del alcoholismo o  para escaparse hacia otras aventuras. Dentro de esas circunstancias, las mujeres cuestionan el papel subalterno y pasivo que la Iglesia católica les ha asignado.

 

La brasilera Ivonne Guebara escribe : « ser mujer, en sí, es un mal ».

 

Al contrario, el protestantismo tiene una actitud muy distinta hacia las mujeres, reconociendo que ellas desempeñan un papel importante en el seno de la comunidad  y  que pueden llegar a ser pastoras. Todo aquello va reforzado por la conducta de los hombres hacia ellas.

 

Sea como fuese, al igual que en Europa,  debe señalarse una indiferencia cada vez mas patente hacia la religión católica, extendida a las demás. Los distintos gobiernos sudamericanos han tenido que negociar con una Iglesia católica prepotente, establecida desde los comienzos de la colonización y tener en cuenta las costumbres religiosas de las poblaciones, incluso si la práctica religiosa derivaba más de una  práctica ancestral que de una fe auténtica.

 

¿Entonces qué diríamos de la laicidad en América del sur actualmente?Dos tendencias parecen destacarse.

 

En primer lugar, la primera atañe a los círculos ilustrados de la población. Existen asociaciones tan activas como multiformes que pregonan, ya sea la separación de las Iglesias y del Estado, ya sea el ateísmo.

 

Cuando en el 2011, la Federación Francesa de los Libres Pensadores organizó en Oslo el Congreso constitutivo de la Asociación Internacional de los Libres Pensadores, estuvieron presentes delegados de Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay y Uruguay, representando a varias asociaciones.  Otras numerosas organizaciones del Contienente,  que no pudieron viajar por falta de recursos, enviaron mensajes de apoyo, entre los cuales el más emblemático fue el de la nieta del gran revolucionario mejicano Emiliano Zapata.

 

La segunda  tendencia, es más que todo, el propio hecho indígena .

 

Los pueblos originarios se dieron cuenta de que los misioneros de toda calaña, mediante sus sermones y conversiones se esforzaban por aniquilar el antiguo fondo de creencias y costumbres locales. Varias conferencias internacionales congregando diversos pueblos o naciones sudamericanas emitieron votos o reivindicaciones para que  la espiritualidad indígena fuese respetada y que se devolviesen los objetos y el patrimonio religioso robado a sus dueños legítimos.

 

Se afirmó que las misiones religiosas impusieron criterios y esquemas ajenos a las sociedades indígenas dominadas, y que, bajo una apariencia religiosa, se escondía una explotación económica y humana de las sociedades aborígenes. Por ello solicitaron poner fin a toda actividad misionera. Dichas exigencias fueron formuladas acto seguido.

 

Aquellos movimientos de fondo han encontrado y encuentran aún su salida  en la elaboración de Constituciones  de corte aparentemente laico. La última Constitución de la República de Ecuador afirma  la laicidad del Estado  aún si se refiere a Dios y a la Pachamama. Sobra precisar que las Iglesias combaten semejantes redacciones constitucionales y solicitan su modificación.

Al igual en Europa, la instauración  de la laicidad estatal tiene aún un largo camino por recorrer.

 

¡ Tendremos que seguir luchando !

 

Saludos  fraternales a todos los camaradas de América del Sur y del mundo entero.

 

Jacques Lafouge 

Bordeaux 2017

 

Past Gran Maestro del Gran Oriente de Francia.

Abogado y escritor francés.  Experto en asuntos latinoamericanos.

Director del Comité Laïcité République

(traducción libre del francés)

GUISEPPE VERDI: MÚSICO, POLÍTICO Y MASÓN

En 1978, cuando la Gran Logia Nacional de Francia  organizó la primera de las actuales reuniones anuales internacionales, los patrocinadores pensaron que sería apropiado recibir el ingreso con ceremonia del Gran Maestro con música compuesta especialmente para la ocasión.

Al buscar el tema más apropiado los QQ:. HH:. de la Columna de la Armonía resolvieron basar su trabajo en el ritmo del código morse para la “palabra” del primer grado. Cuando se armonizó ese ritmo, se dieron cuenta que se debía abandonar la idea, porque un siglo antes el destacado músico Giuseppe Verdi había hecho exactamente lo mismo, pues estas son las primeras notas musicales de la “marcha a las glorias de Egipto”, más conocidas como la “marcha triunfal” de la ópera Aida”.

 

– … / – – – /  …. / . – / – – . .

. . / – / . – / . – . . /  .  . / . –      . . . –

B    O    H   A    Z

I    T    A  L   I    A          V

 

Todavía está en discusión si esta “V” final es: la firma de Verdi… significa Victoria… o es homenaje al  Rey  Vittorio II.

Datos biográficos.

Giuseppe Fortunino Francesco Verdi Uttini nació en Roncole  (llamada actualmente Roncole Verdi), hace 204 años, un 10 de octubre. La localidad era entonces parte del ducado de Parma (que a su vez formaba parte de Francia). Allí recibió sus primeras lecciones de música. Continúa sus estudios en la cercana ciudad de Busseto.

Se puede decir que sus primeros éxitos musicales están relacionados con la situación política que se vivía en Italiaen esos tiempos. Aparte de su calidad artística, sus óperas servían además para exaltar el carácter nacionalista del pueblo italiano. Quizás el “Va pensiero” (canto de los esclavos de la ópera Nabucco) es uno de los coros más conocidos de Italia.

Por su parte el destacado cantante Luciano Pavarotti, junto a varios intelectuales italianos, lo propusieron hace un tiempo para que fuera el himno oficial de Italia.

Sus creaciones más populares, de sus 28 óperas, para quienes no conocemos mucho de música pero sí de hermosas melodías: RigolettoLa Traviata e Il Trovatore.

En sus últimos años, Verdi compuso algunas obras no operáticas. A pesar de no ser religioso, obras litúrgicas tales como la: misa de Réquiem y el Te Deum.

La Unidad Italiana.

La unificación de Italia fue el proceso histórico que a lo largo del siglo XIX llevó a la unión de los diversos estados en que estaba dividida la península itálica. Se debe entender en el contexto cultural del  Romanticismo y la aplicación de la ideología nacionalista, que pretendían la identificación de Nación y Estado.

El proceso de la unificación se ubica a comienzos del siglo XIX. La península itálica estaba compuesta por varios estados (Lombardía, bajo el dominio austríaco; los Estados Pontificios; el reino de Piamonte; el reino de las Dos Sicilias, entre otros), lo que respondía más a una concepción feudal del territorio que a un proyecto de estado liberal. Después de varios intentos de unificación entre 1830 y 1848, que fueron aplastados por el gobierno austríaco, la hábil política del Conde de Cavour, ministro del reino de Piamonte, logró interesar al emperador francés Napoleón III en la unificación territorial de la península, que consistía en expulsar a los austríacos del norte y crear una confederación italiana. A pesar de la derrota del imperio austríaco, el acuerdo no se cumplió por temor de Napoleón a la desaprobación de los católicos franceses.

En la segunda fase se logró la unión del sur cuando Giuseppe Garibaldi, inconforme con el tratado entre Cavour y Napoleón, se dirigió a Sicilia con los “camisas rojas”, conquistándola y negándose a entregarla a los piamonteses. Desde allí ocupó Calabria y conquistó Nápoles. En 1860 las tropas piamontesas llegaron a la frontera napolitana. Garibaldi, que buscaba la total unidad italiana, entregó los territorios conquistados a Víctor Manuel.

Mediante plebiscitos: Nápoles, Sicilia y los Estados Pontificios se anexaron al reino de Piamonte y al futuro rey de Italia, Víctor Manuel II.

El papel conspirativo de la masonería y de los intereses de las distintas potencias europeas (concretamente Inglaterra, fuerte antagonista conFrancia) también se ha señalado como causa de lo que se llamó “IL RISORGIMENTO dell`ITALIA”.

En cualquier caso, el proceso fue encausado finalmente por la casa de Saboya, reinante en el Piamonte, en perjuicio de otras intervenciones republicanas de los notables francmasones Mazziniy Garibaldia lo largo de complicadas vicisitudes ligadas al equilibrio europeo (intervenciones de Francia y Austria), que culminaron con la incorporación del último reducto de los dogmáticos Estados Pontificios en 1870.

 

Verdi en la Política.

Verdi participó también con éxito en la política italiana. Entre varios eventos relacionados con la unidad italiana, cuando Roma fue liberada, constituida como unidad y temporalmente como República, fue utilizada la música de su ópera (1849) La Batalla de Legnano, como símbolo de la nueva situación.

 

Con anterioridad (1842), en el estreno de la ópera Nabucodonosor (más conocida como Nabucco)  y al término del coro “Va Pensiero”, en que se escuchó poéticamente:

 

…    ¡Vuela, pensamiento, con alas doradas, pósate en las praderas y en las cimas

donde exhala su suave fragancia  el dulce aire de la tierra natal!

¡Oh, mi patria, tan bella y perdida! ¡Oh recuerdo tan querido y fatal! …

 

el público comprendió el mensaje libertario ante la opresión extranjera e irrumpió en aplausos y reiterados ¡Viva Verdi!…¡Viva Italia!

En la lucha contra el invasor austriaco las paredes del país se llenaron de un inocente acrónimo: V.E.R.D.I., grafiti que pasaba inadvertido a los estúpidos policías de entonces pero cuyo significado político significaba: Vittorio Emanuele Re D´Italia.

Cuando en 1860 el país alcanzó la independencia de los extranjeros, Verdi ocupó un  primer plano político junto a los masones de la época, especialmente de Camilo Benso conde deCavour, principal artífice de este logro. Verdi accedió a formar parte del nuevo Parlamento donde ocupó el cargo de Senador.

En este movimiento señalado como “izquierda liberal” por los historiadores, debemos destacar los nombres de otros miembros de la francmasonería: Césare Balbo, Massimo Taparelli y Cristiano Rattazzi.

En política interna Cavour fue el artífice del orden monárquico constitucional, aceptando el liberalismo en el aspecto político y  económico, pero en realidad todas sus reformas estaban dictadas por su deseo de impedir cualquier tipo de insurrección democrática o republicana. Por ello el apoyo total al Rey de Italia, Vittorio Emanuele II.

Cavour aceptaba los principios de la democracia, pero insistía que el régimen político fuese dominado por una élite, precisamente estas ideas fueron motivo de sus más agrias discrepancias con el general patriota Garibaldi, quien preconizaba una “democracia que incluyera al proletariado y a los campesinos”.

Partidario acérrimo de la afirmación del político y periodista inglés  Charles Montalembert, «Iglesia libre en Estado libre»,Cavour se preocupó de redimensionar el poder de la Iglesia Católica en Italia, llevándola al exclusivo campo de sus feligreses, al mismo tiempo mantuvo una lucha tenaz contra los jesuitas, que detentaban el monopolio en las tareas educativas.

Cuando se unieron los ejércitos piamonteses y los “camisas rojas” y éstos tomaban Nápoles, Garibaldi entregó a Vittorio Emanuele II la autoridad política sobre el sur de Italia, con lo que se llegó a una reunificación parcial de la península. Tras la derrota de los últimos bastiones borbónicos en el sur, el 17 de marzo de 1861fue proclamado Rey de Italia en Turín, logrando Cavour cumplir su más preciado proyecto político.

También Verdi compartió estas luchas junto a Giuseppe Mazzini.

En 1831 Mazzini viaja a la Toscana, donde se convierte en miembro de los Carbonarios, una asociación secreta con fines políticos. Su actividad revolucionaria pronto le causó problemas con la justicia. El 31 de octubre de ese año fue arrestado en Génova y encarcelado. Durante su tiempo en prisión desarrolla los principios de un nuevo movimiento patriótico cuyo objetivo era reemplazar el fracaso de los Carbonarios. Aunque es liberado a comienzos de 1831, elige el exilio en vez de permanecer recluido en la pequeña morada en la cual la policía le obliga a vivir y viaja a Ginebra.

Luego enMarsella organiza una nueva sociedad política llamada “La Joven Italia”, sociedad secreta formada para promover la unificación de Italia. Mazzini creía que un levantamiento popular permitiría crear una Italia unificada y desencadenaría un movimiento revolucionario por toda Europa. El principio básico de la Sociedad era la unión de los diversos Estados y Reinos de la península, como único medio para lograrlo era que Italia debía ser “una  República unitaria, independiente y libre”.

Hacia 1833 la “Joven Italia” tenía cerca de 60.000 adherentes, con ramas en varias ciudades. Ese año Mazzini lanzó su primer intento de insurrección, el cual cubre desde la isla de Cerdeña,  Alessandria, Turín y Génova. Sin embargo, el gobierno de Saboya descubrió el complot antes de que comenzara y numerosos revolucionarios fueron arrestados. La represión fue brutal: 12 participantes fueron ejecutados. Mazzini fue juzgado en ausencia y sentenciado a muerte.

A pesar de este fracaso, Mazzini organizó otro levantamiento al año siguiente. Un grupo de exiliados debían entrar en el Piamonte desde Suiza y diseminar la revolución desde ese sitio, mientras que Garibaldi, que recientemente se había unido a la Giovine Italia, haría lo mismo en Génova. Sin embargo, este nuevo intento fue sofocado por las tropas del Piamonte.

En de mayo de 1834 Mazzini fue arrestado y exiliado a Suiza. Luego se dirigió a París, donde fue nuevamente detenido. Fue liberado al prometer que se trasladaría a Inglaterra. Mazzini, junto con unos pocos amigos italianos, se mudaron a Londres en enero de 1837, ese mismo año comenzó a publicar el “Apostolado Popular”. Sigue con su actividad revolucionaria, finalmente regresa a Italia en 1872 y mure al poco tiempoen condiciones de suma pobreza.

Día del Librepensamiento.

Durante una reunión mundial de librepensadores y laicistas, evento realizado en Mar del Plata, noviembre de 2012, se resolvió celebrar los días 20 de setiembre de cada año, el “Día del Librepensamiento”,como homenaje a los hombres y mujeres que combaten por la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos y los pueblos. Entregándoles luces para salir de la oscuridad que significan: los dogmas de las religiones, las mentiras de los poderosos, las supercherías propias de la ignorancia y los errores de la política antidemocrática  muchas veces con tendencias fascistas.

 

Dicha fecha conmemora el Día de la Unidad Italiana y en forma simultánea el Día de la Libertad de Pensamiento en recordación de esa gesta peninsular.

 

En la oportunidad se recordó que el 20 de setiembre de 1870, las fuerzas de Víctor Manuel II, Cavour y Garibaldi entraron en Roma para sellar la unidad italiana, quesignificó la caída definitiva del poder temporal del papado, de su ficticio “derecho divino”; y representó un gran triunfo para las fuerzas democráticas, republicanas y secularizantes del mundo.

Cabe recordar también que Giuseppe Garibaldi, había luchado antes a favor de la República contra las fuerzas imperiales en Brasil y luego había colaborado con las fuerzas liberales que defendieron la sitiada capital del Uruguay entre 1843 y 1851, durante la “Guerra Grande”.

 

Es importante anotar que Giuseppe Garibaldi formó parte de la masonería de Nápoles inicialmente, luego se vinculó con Logias del Brasil en Río Grande do Sul y en la ciudad de Montevideo. Definitivamente de regreso a su país fue elegido Gran Maestre del Gran Oriente de Italia en 1867 y Gran Comendador del Supremo Grado 33°.

VERDI y la MASONERIA.

Durante el dominio napoleónico, se formó en Italia un grupo secreto de resistencia: los Carbonarios. Era una sociedad con características masónicas, liderada por el general francés Joaquín Murat. Su objetivo, como el de laOrden en general, era combatir la intolerancia religiosa, el absolutismo y defender los ideales liberales. También lucharon contra las tropas francesas porque estas estaban realizando, además, el “delito de incautación del patrimonio histórico, arqueológico y artístico de Italia”.

En 1830, como decíamos anteriormente, Giuseppe Mazzini se incorporó a los carbonarios. Luego fue encarcelado por incitar a la rebelión al pueblo junto a otros revolucionarios. Posteriormente, pasó a la acción y fundó la  “Joven Italia”.Su lema era:  Derechos de los hombres, progreso, igualdad jurídica y fraternidad. La sociedad organizó células por toda la península. Muchos masones, señalan los historiadores, pertenecieron a la organización.

Por lo anterior, varios historiadores, presumieron que Verdi pertenecía a la masonería italiana, debido a todos sus contactos, acciones, dichos y otras referencias históricas.

Lo más interesante. Me permito copiar párrafos finales de la investigación realizada por el historiador y masón John Ketley, miembro de la Logia Phoenix Nº 30 de la Gran Logia Nacional de Francia, documento que también fue publicado en diversas revistas masónicas de América, que en una de sus partes dice:

“ … Verdi, sólo después de mucha persuasión emprende la ópera AIDA, para presentarla en El Cairo en 1871… Fue dedicada, sin duda, para una Italia unida… Es apropiado entender que la obra fue un tributo a su amado país al cual había hecho tanto junto a la francmasonería y destacados masones como Víctor Manuel, Garibaldi, Mazzini y otros miembros…”

Uno de sus biógrafos, George Martin, titula un capítulo sobre la vida de Verdi, ¿El Réquiem de un Agnóstico?

Este comenta: “Verdi era un músico anticlerical, pero desde “I lombardi” y hasta “Otello” encontramos plegarias en sus óperas. Su Réquiem es el de un agnóstico, en cuanto no propone una resolución católica, luterana o hindú, propias de los temores que provocan las necesidades filosóficas del hombre, pues sugiere la búsqueda de la verdad o primer causa del Universo”.

 

Verdi y sus mujeres.

Margarita Barezzi fue su primera esposa quién falleció cuando Verdi tenía 27 años. Dos años antes habían fallecidos sus hijos Icilio y Virginia. Tuvo un segundo matrimonio con la soprano Giuseppina Strepponi, con quién por un tiempo fueron “pareja”, esto último muy comentado picarescamente en Milán.

Sus biógrafos resaltan que en los asuntos de “amoríos” no se le conocieron aventuras, pero si puedo decir que amó intensamente a muchas mujeres ampliamente conocidas, nombro algunas: Aiday Amnerisen la ópera Aida; Desdémonaen Otello; la Princesade Éboliy Elisabetta di Valoisen Don Carlo;Gildaen Rigoletto; Azucenay Leonoraen Il Trovadore; y, sin duda, Violettaen la Traviata que necesitó una soprano “absoluta”, como lo fue la Strepponi.

Los especialistas han dicho que para cantar esta ópera se necesitan tres sopranos: en el primer acto una lírico-ligera, luego una lírico spinto en el segundo y, una soprano dramática para el acto final.

Verdi contó con Giuseppina Strepponi, hoy  y por siempre en una sencilla tumba en la ciudad de Milán, junto al recuerdo de todos los que les admiramos.

 

Posibles conclusiones.

 

Sin considerar lo señalado al inicio de este trabajo.

No se conocen documentos escritos que señalen si Verdi fue iniciado en la Orden, pero hay múltiples indicaciones históricas de que si lo era. Lo certifica su importante acción por la unidad italiana, que indudablemente fue una lucha masónica. Está plenamente comprobado que sus líderes, tanto Mazzini como Garibaldi que llegaron a ser Grandes Maestros del Gran Oriente de Italia, fueron sus amigos.

Está comprobado que Cavour fue iniciado en Francia y la pertenencia en la Orden de Mazoni y del poeta Giovanni Camillo Maffei, otros de sus amigos.

Si Verdi no hubiera sido masón, sería el único en los diversos grupos políticos, musicales y “sociales revolucionarios” que frecuentaba permanentemente.

También fueron masones Francesco María Piave y Arrigo Boito, ambos escribieron los libretos de la mayoría de sus óperas.

Durante su vida Verdi se comportó como un verdadero masón, en lo que se refiere a sus bienes. Fue muy generoso con las viudas del libretista Piave y del escritor Salvatore Cammarano, entre otros fallecidos. Aportó importantes cifras para “La Comuna de París de 1871” a través del H:. Camille Du Locle. Fundó el ya mencionado hogar para músicos desamparados. Todas sus actuaciones personales y económicas las manejó con mucha discreción. Fue un permanente censor del Papa y de la Iglesia Católica, a la cual consideraba “completamente equívoca”. Todo esto ha sido ratificado por sus biógrafos.

Sin duda, todos los masones lo podemos reconocer como tal.

 

Su paso al O:. E:.

Giuseppe Verdi pasó a D:. E:. O:. E:. el 27 de enero de 1901, en Milán, debido a un derrame cerebral. Durante su agonía las calles de Milán, cercanas a su residencia, fueron cubiertas de paja para que los carruajes no le molestaran con sus ruidos.

Verdi dispuso que su funeral debiera ser sin ostentación de ninguna clase. Efectivamente fue enterrado en forma privada. Posteriormente sus restos fueron trasladados a la Casa di Riposo per Musicisti, (la Casa Verdi) y resultó inevitable que una multitud hiciera calle al paso del cortejo y un canto de un millar de personas, entre otros el coro del teatro de la Scala de Milán, le despidieran con su “Va pensiero sull´ati dórate”, bajo la dirección de Arturo Toscanni.

 

Terminamos este trabajo con una referencia simbólica, bella y original al señalar el dolor por la partida al O:. E:. de nuestro QH:., presentada en la película “Novecento”,del director Bernardo Bertolucci. Tras un primer episodio que se desarrolla en abril de 1945, en una región italiana, luego de la caída del fascismo, donde transcurre toda la historia del film, la acción retrocede al comienzo del siglo XX…, y como si se tratara de una aparición, surge un jorobado parecido al personaje principal de la ópera Rigoletto (de fondo la música de la obertura de esta ópera), este anuncia a voces:

 

¡ Giuseppe Verdi ha muerto !…

¡ Giuseppe Verdi ha muerto ! …

¡ Giuseppe Verdi ha muerto ! …

al parecer como que se lamentara el propio personaje operístico, conmovido por la muerte de su creador, al inicio del siglo.

Los caminos que hoy recorre Verdi junto a Giuseppina… nos son desconocidos.

Hoy rindo un homenaje fraternal.

Bibliografía:

L’intensa vita di un genio. Á. Casso.

Verdi e l’unificazione italiana. A. Conde.

Enciclopedia “Gioielli di musica”.

Rivista  del G. O. d´Italia – Massoneria Oggi

Vari documenti del WEB e fascicoli internazionali.

 

APORTE desde Italia:

Pietro T. Gallo

2018

(Traducción libre de los Editores)

G. A. D. U.

GADU no es un espíritu omnipotente, extraterrestre con ojos que vigila, protege y juzga. GADU es un icono para confeccionar una idea, la idea del perfeccionamiento.

    El humano es el mejor diosero,  lo ha manufacturado desde la más antigua historia, primero los hizo de piedra, después de barro, más tarde en pirámides y por último en templos, pero todos ellos son producto de la imaginación humana. Lo explico de otra manera; el humano tiene entre los sentimientos naturales el de la angustia y el de la curiosidad (es un animal de preguntas), estos sentimientos lo llevan a la necesidad de creer y crear un ser que lo proteja y ayude, pero con el tiempo  este mismo invento humano le auxilia para explicar lo que para el humano no tiene explicación y deposita en ese dios creado la responsabilidad humana de la investigación.  Por eso los pueblos más ignorantes tienen más arraigada la creencia en los dioses, llámense como se llamen y por eso también las religiones hacen de esos pueblos sus bastiones.  

    La Masonería no es una religión de devoción, ni es un rincón para la oración de ancianas beatas, la Masonería es un templo de análisis, donde los símbolos no son artículos de veneración, ni centros energéticos que produzcan placer o bienestar, sino un punto de partida para el análisis filosófico, moral e intelectual que puedan mejorar la vida del hombre.

    Cuando  un Masón considera al GADU como un dios, lo único que ha hecho es cambiar un dios por otro dios, un Jehová, por un GADU.

    QQ:. HH:., dios no existe, es sólo un reflejo de la propia idea de la perfección y es una copia fiel de lo que se es como persona o se quiere llegar a ser. 

Invito a reflexionar sobre los pensamientos de estos grandes pensadores.  

    Genófanes de Colofón 500 años antes de nuestra era dijo “si los leones, monos o bueyes pudieran representar a sus dioses, los representarían como leones, monos o bueyes, así como los negros tienen dioses negros y chatos y como los tracios tiene dioses barbados, blancos y de ojos claros”,  

    En la biblia también hay evidencia de la no existencia de dios, ¡si en la biblia!  No se puede creer que dios bajo del cielo para dictar un libro a través de un sinnúmero de autores ¿o sí?, luego entonces aceptamos implícitamente que esa literatura, es obra humana, tan imperfecta como lo es el humano.  

    En la biblia existe la muestra de la enorme soberbia humana y con ella sostengo que dios es una creación humana. La biblia dice “y dios hizo al hombre a imagen y semejanza propia”, ¡¡¡¡. Entonces ¿dios tiene las mismas imperfecciones que yo?  o ¿yo he creado un dios con mis propias imperfecciones? cuando los creyentes se refieren a su dios, se sienten como copia del dios que describen, pero lo que inconscientemente están haciendo es una copia de ellos para adornar a su dios y dicen, dios es bondadoso porque ellos se sienten buenos, dios es justo porque ellos piensan que lo son, dios es inteligente porque ellos mismos así se piensan, yo diría si fuera creyente, “dios es contador público”, ¡¡¡¡. 

    Por último recordaré las palabras del último Moicano, él dijo “Cuando yo muera, mi dios morirá conmigo”. ! Es el deísta más lógico que he escuchado ¡, él estaba consciente, de que cuando él dejara de existir, sus dioses ya no serían objeto de veneración por nadie y nadie creería en ellos. Luego entonces habrían muerto con él.  

    Estoy convencido que cada hombre tiene su propia representación de su dios y estoy seguro que ese dios morirá cuando él mismo muera.

La ciencia, también ha deducido que todo es sólo una abstracción mental del humano, ¿Cuál es el razonamiento? El 65% del espacio que ocupa un átomo, es espacio vacío. Es decir que sólo el 35% de su espacio contiene materia, por lo tanto, si estamos hechos de átomos somos 35% materia y 65% espacio vacío, entonces ¿Por qué logramos vernos entre nosotros, por qué logramos tocarnos a nosotros mismos y a los demás, por qué somos impenetrable y por qué podemos leer lo que escribo inclusive a larga distancia si yo como todos sólo soy 35% existente? La respuesta es, que el humano es capaz de crear y completar imágenes donde sólo existe el 35% de materia, pero sorprendentemente  también es incapaz de ver lo que no conoce aún y cuando lo desconocido ocupe un 35% del espacio. Pero lo más extraordinario del ser humano, es que tiene la capacidad de ver y sentir lo que no existe  cuando lo ha creado en su imaginación. Tiene la capacidad creativa para describir lo que no existe. ¿No lo crees? bueno es sencillo explicarlo,

    Primero: Para explicar el hecho de que para los ojos humanos es invisible lo que desconoce, puedo decir que en logia hay elementos que muchos aún no ven porque no han sido descubiertos para ellos y no obstante están a la vista de todos (a mí me pasó con el cuadro donde se explica el segundo grado, siempre estuvo colgado en la pared pero nunca lo percibí sino hasta que fue mi aumento de salario).

    Segundo: Para explicar que verdaderamente se puede ver lo que nunca ha existido, he de recurrir a analogías utilizada por Descartes. Estas analogías las utilizaba para explicar la verdad y la mentira y lo existente y lo no existente. Descartes decía, que las ideas simples eran verdad porque todos podían tener un concepto claro de ellas y ponía como ejemplo el concepto “alas” (Estoy seguro que en este momento  ya pudiste tener no sólo un concepto, sino una imagen clara de ellas, porque es un concepto básico y simple), también decía que todos podían describir un caballo o un hombre, luego entonces estas son ideas básicas simples y son aceptadas por todos, por lo tanto son verdaderas o existentes. 

     Pero si une el concepto “alas” al concepto “caballo” la idea ya no es simple, se convierte en una idea compleja, por lo que deja de ser clara, por lo que es mentira o inexistente, lo mismo pasa si adicionamos al concepto básico “alas” a otro concepto básico “hombre”, entonces el resultante es una mentira o un ser inexistente. Sin embargo en ambas situaciones nace un nuevo concepto; al caballo con alas, se le llamó Pegaso y al hombre con alas se le llamó ángel, pero no por tener un concepto, existen y son verdad. Así también, si digo “perfección” puedo tener una idea clara de lo que pretendo explicar y si a esa idea básica le adiciono la idea “hombre” la convierto en una idea compleja e inexistente, pero que tiene un concepto como lo tiene el Pegaso y el ángel;  ese concepto es “dios”, por tanto dios es una idea compleja, por tanto inexistente, por tanto no es verdad.

    Como ves todo es cuestión de percepción y creencia, no de existencia.  No pretendo que cambies de opinión sino que tengas una razón diferente para evaluar tu opinión y crear una nueva o mantener la que tienes enriquecida con tus propios razonamientos.

 

 

Aporte desde el Ecuador:

José A. Peña H.

LOS ESTAUTOS DE SCHAW (1598)

En Edimburgo, el vigésimo octavo día de diciembre del año de Dios 1598.

Estatutos y ordenanzas que deben observar todos los maestros masones de este reino, establecidas por William Schaw, Maestro de Obras de Su Majestad (el Rey Jacobo VI) y Vigilante General de dicho oficio, con el consentimiento de los maestros abajo firmantes.

Primeramente, observarán y guardarán por sus predecesores de memoria todas las ordenanzas precedentemente establecidas concernientes a los privilegios de su oficio, y en particular serán sinceros los unos con los otros y vivirán juntos en la caridad habiéndose convertido, por juramento, en hermanos y compañeros de oficio.

Obedecerán a sus Vigilantes, diáconos y maestros en todo lo concerniente a su oficio.

Serán honestos, fieles y diligentes en su labor, y se dirigirán con rectitud a los maestros o propietarios de las obras que emprendan, tanto si son pagados a destajo, o alojados y alimentados o pagados por semanas.

Nadie emprenderá una obra, grande o pequeña, que no sea capaz de ejecutar con competencia, bajo pena de una multa de cuarenta libras o del cuarto del valor de dicha obra, sin perjuicio de las indemnizaciones y compensaciones a pagar a los propietarios de la obra según la estimación y el juicio del Vigilante General, o en su ausencia, según la estimación de los vigilantes, diáconos y maestros del condado donde dicha obra esté en construcción.

Ningún maestro tomará para sí la obra de otro maestro después de que éste lo haya convenido con el propietario de la obra, ya sea por contrato, acuerdo con arras o acuerdo verbal, bajo pena de una multa de cuarenta libras.

Ningún maestro retomará una obra en la cual otros maestros hayan trabajado anteriormente hasta que sus predecesores hayan recibido el salario del trabajo cumplido, bajo pena de la misma multa.

En cada una de las logias en que se distribuyen los masones se escogerá y elegirá cada año un vigilante que estará a cargo de la misma, ello por sufragio de los maestros de dichas logias y con el consentimiento de su Vigilante General si se halla presente. Si no es así, se le informará de que un vigilante ha sido elegido por un año, a fin de que pueda enviar sus directrices al vigilante elegido.

Ningún maestro tomará más de tres aprendices a lo largo de su vida si no es con el consentimiento especial de todos los vigilantes, diáconos y maestros del condado donde vive el aprendiz que él quiere tomar de más

Ningún maestro tomará ni se atribuirá un aprendiz por menos de siete años, y tampoco será permitido hacer de este aprendiz un hermano y compañero del oficio hasta que haya ejercido otros siete años tras el fin de su aprendizaje salvo dispensa especial concedida por los vigilantes, diáconos y maestros reunidos para juzgarlo, y que se haya probado suficientemente el valor, cualificación y habilidad de aquél que desea ser hecho compañero del oficio; ello, bajo pena de una multa de cuarenta libras a percibir de aquél que haya sido hecho compañero del oficio contrariamente a esta ordenanza, sin perjuicio de las penas que se le puedan aplicar por la logia a la cual pertenezca.

No se permitirá a ningún maestro vender su aprendiz a otro maestro, ni liberarse por dinero con respecto al aprendiz de los años de aprendizaje que aquél le debe, bajo pena de una multa de cuarenta libras.

Ningún maestro recibirá aprendices sin informar al vigilante de la logia a la cual pertenece, a fin de que el nombre de dicho aprendiz y el día de su recepción puedan ser debidamente registrados.

Ningún aprendiz será entrado sin que sea respetada la misma regla, a saber, que su entrada sea registrada.

Ningún maestro o compañero del oficio será recibido o admitido si no es en presencia de seis maestros y de dos aprendices entrados, siendo el vigilante de la logia uno de los seis; el día de la recepción, dicho compañero del oficio o maestro será debidamente registrado y su nombre y marca serán inscritos en el libro juntamente con los nombres de los seis que lo han admitido y los de los aprendices entrados; igualmente, se inscribirá el nombre de los instructores que se deban elegir para cada recipiendario. Todo ello, con la condición de que ningún hombre será admitido sin que se le haya examinado y se haya probado suficientemente su habilidad y valor en el oficio al que se consagra.

Ningún maestro trabajará en una obra de masonería bajo la autoridad o dirección de otro hombre de oficio que haya tomado a su cargo una obra de masonería.

Ningún maestro o compañero de oficio acogerá un cowan * para trabajar con él, ni enviará a ninguno de sus ayudantes a trabajar con los cowan, bajo pena de una multa de veinte libras cada vez que alguien contravenga esta regla.

No se permitirá a un aprendiz entrado emprender una tarea u obra para un propietario por un valor superior a diez libras, bajo pena de la misma multa precedente, a saber, veinte libras; y después de haber ejecutado esta tarea, no empezará otra sin el permiso de los maestros o del vigilante del lugar.

Si estalla alguna disputa, querella o disensión entre los maestros, los ayudantes o los aprendices entrados, que las partes en presencia comuniquen la causa de su querella a los vigilantes y a los diáconos de su logia en un plazo de veinticuatro horas, bajo pena de una multa de diez libras, a fin de que puedan reconciliarse y ponerse de acuerdo y de que su diferendo pueda ser allanado por dichos vigilantes, diáconos y maestros; y si sucede que una de las partes se empeña y se obstina, serán excluidos de los privilegios de su logia respectiva y no les será permitido volver a trabajar en ella hasta que reconozcan su error ante los vigilantes, diáconos o maestros como se ha dicho.

Todos los maestros emprendedores de obras velarán para que los andamiajes y las pasarelas estén sólidamente instalados y dispuestos, a fin de que ninguna persona empleada en dichas obras se lastime como consecuencia de su negligencia o su incuria, bajo pena de ser privados del derecho de trabajar como maestros responsables de obra y de ser condenados por el resto de sus días a trabajar bajo las órdenes de otro maestro principal que tenga obras a su cargo.

Ningún maestro acogerá ni empleará al aprendiz o al ayudante que haya escapado del servicio de otro maestro; en el caso que lo haya acogido por ignorancia, no lo conservará con él cuando sea informado de la situación, bajo pena de una multa de cuarenta libras.

Todas las personas pertenecientes al oficio de masón se reunirán en un tiempo y en un lugar debidamente anunciado, bajo pena de una multa de diez libras (en caso de ausencia).

Todos los maestros que hayan sido convocados a una asamblea o reunión prestarán el juramento solemne de no ocultar ni disimular las faltas o infracciones que hayan podido cometer los unos respecto a los otros, así como las faltas o infracciones que tales hombres (de oficio) tengan conocimiento de haber podido cometer hacia los propietarios de las obras que tienen a su cargo; ello, bajo pena de una multa de diez libras a pagar por aquéllos que hayan disimulado tales faltas.

Se ordena que todas las multas previstas anteriormente sean aplicadas sobre los delincuentes y contraventores de las ordenanzas por los vigilantes, diáconos y maestros de las logias a las cuales pertenezcan los culpables, y que el producto sea distribuido “ad píos usus” según la conciencia y parecer de dichas personas. Y con el fin que estas ordenanzas sean ejecutadas y observadas tal como han estado establecidas, todos los maestros reunidos en el día indicado precedentemente se comprometen y obligan a obedecerlas fielmente. Es por ello que el Vigilante General les ha requerido firmar el presente manuscrito de su propia mano, a fin de que una copia auténtica sea enviada a cada logia particular de este reino.

William Schaw, Maestro de Obras

 

(Publicado por Philippe Langlet: Textes fondateurs de la frac-maçonnnerie – París 2006.)
(Traducción: Mireia Valls.)

Nota *
La palabra cowan, seguramente de origen escocés, designaba antiguamente a los albañiles que no estaban iniciados en el arte masónico ni conocían los secretos del oficio. Según los textos eran aquellos que no estaban cualificados para recibir la palabra del masón, aquellos que “construían muros con piedras no desbastadas y sin cal”

Las Logias Masónicas en la memoria histórica

Hace un buen tiempo me he preguntando del por qué no tenemos una mayor visibilidad de las logias masónicas en Cuba.

La conmemoración de un aniversario del nacimiento del General Antonio Maceo constituyó motivo para que la Logia: “Los Maceo Nº 24”, de Guantánamo, me invitara a impartir una conferencia acerca de la familia Maceo-Grajales. Fue al intentar  obtener una nueva lectura sobre esta familia paradigmática cuando se me puso de relieve la trascendencia de la masonería en la historia de Cuba.

 

Mucho se ha escrito y hablado sobre el papel del Partido Revolucionario Cubano en la forja de la Revolución del 95, pero casi se desconoce el rol desempeñado por las logias como fragua de la Guerra Grande y que estas fueron hervidero ideológico donde se formaron hombres que con sus ideas, su accionar y con su vida construyeron el altar más alto y sagrado de la patria cubana.

 

Las grandes causas son hijas de las grandes ideas y para que estas alcancen el triunfo requieren ser accionadas, impulsadas,  por un resorte capaz de penetrar los pensamientos más nobles en aras de los objetivos más revolucionarios. Este resorte que constituyeron las logias masónicas en Cuba se ha estado moviendo a todo lo largo de nuestra historia, casi en silencio, sin mayores resonancias y diría que casi sin reconocimiento.

 

Cuando en el título de este trabajo rubrico que las dos figuras más relevantes de la historia de Cuba eran masones en realidad debí decir las tres, porque el tercero, no por no haber nacido en nuestra isla ha dejado de ser cubano. Él, como el Che se ganó su ciudadanía con las armas en las manos.

 

Justamente leyendo sobre la vida del generalísimo Máximo Gómez confirmo la trascendencia de la institución referida. Como las simientes en su labranza, germina la conjura contra España, se extiende y consolida a la sombra de la masonería, cuyas puertas abre a este dominicano que personifica la probidad y la entereza.

 

Nucleados en pequeños grupos diseminados en Santiago de Cuba, Manzanillo, Camagüey, Las Villas y otras demarcaciones se congregaron en las logias masónicas, a las que identifican con el radicalismo político, no justamente porque promuevan conspiraciones, sino debido a que su doctrina las hace incompatibles con los regímenes coloniales.

 

Como individuos convencidos de sus ideales, los masones sienten el deber de luchar por el mejoramiento humano, social y nacional.  Es el pensamiento forjado en el interior de la isla y de la diáspora cubana, es lo que también habría de incidir en la transmutación sufrida por Gómez, cuyo nombre aparece en la membresía de la Logia de Jiguaní. Está incluido en un listado de las principales figuras independentistas que con el aval de pruebas documentales o testimonios fehacientes demuestran su filiación a la masonería: Carlos Manuel de Céspedes, Bartolomé Masó, Manuel de Jesús Calvar, Francisco Javier  de Céspedes y Tomás Estrada Palma, en Manzanillo. Francisco Vicente Aguilera, Pedro Figueredo y Francisco Maceo Osorio, en Bayamo. Vicente García y Francisco Muñoz Rubalcava, en Las Tunas. Donato Mármol y Máximo Gómez, en Jiguaní.  Ignacio Agramonte, Salvador Cisneros Betancourt, Bernabé y Enrique José Varona, de Camagüey, entre otros que alcanzan relieve nacional”. (1)

 

Estos “hombres del 68” como los llamara Máximo Gómez  pertenecieron al cuerpo masónico integrado por más de veinte logias conocido como Gran Oriente de Cuba y las Antillas GOCA creado por el médico cubano Vicente Antonio de Castro y Bermúdez.

 

El historiador imprescindible, Eduardo Torres-Cuevas señala: “para muchos historiadores, y otros que no lo son, estas logias masónicas fueron un simple instrumento para conspirar contra España. No obstante, la lectura de las liturgias de esta institución permite comprender que su papel resulto aún mucho más importante. Fue el trasmisor desde 1862, de un proyecto democrático, laico, republicano e independentista que encauzó, unió y permitió  darle dimensión a las preocupaciones de la juventud de su época. Fue un río subterráneo que corrió, aparentemente invisible, cuando navegaba en la superficie social del reformismo político. En su curso perforó las bases  ideológicas  que determinarían el desarrollo de la vía revolucionaria independentista y trasformadora”. (2)

En ese río de aguas independentistas y trasformadoras no podía dejar de navegar un joven santiaguero nombrado Antonio Maceo y Grajales, así como tampoco su hermano José. Se afirma que ya a la edad de 18 años, su padrino José Asencio de Asensio le explica las características de la masonería y lo presenta en la nueva institución, ingresando en ella en el año 1864.

 

Allí fue donde encontraron su formación ideológica, una ideología que implicaba no solo la independencia, sino la República que se construiría posteriormente, de ahí aquel pensamiento de Maceo haciendo referencia a lo que vendría después y el concepto de justicia e igualdad.

 

Al decir de Eduardo Torres Cueva, la liturgia del GOCA, eran esencialmente sociopolíticas y no solo filantrópico-fraternales. Su objetivo fundamental radicaba, según su propia definición, en unir y formar hombres capaces de dar respuestas a los grandes problemas sociales y espirituales del país; hombres capaces de pensar y sentir desde lo humano y por lo humano. Su lema era: ciencia, conciencia, virtud.

 

Aida Rodríguez Sarabia a quien cita Torres Cueva en su libro al referirse a la militancia del joven Maceo señala: “Se inicia en la logia, ¡cuántas ideas poblaron su mente! ¡Cuántas emociones desconocidas  lo electrizaban! Allí, en aquel templo masónico, se pintaba al desnudo la verdad  doliente de Cuba (…) al día siguiente en las horas de descanso, entre faena y faena, a sus padres, a sus hermanos, a sus familiares, a sus  partidarios, a los mozos de labranza, a todos les hacía saber a través de su emoción y de su capacidad el valor que había dado a cada predica oída la  noche anterior. Explicaba cómo era posible la libertad y cómo había que saber unirse para triunfar. Antonio traía en cada mensaje de la logia un nuevo motivo que hacia crecer aceleradamente un sentido inmenso e irreductible de libertad. Debe tenerse en cuenta que Antonio discutía con su  hermanos y sus padres estas ideas”.

 

No resultaría ocioso atribuir la afición de Antonio Maceo por la lectura a la influencia recibida en la logia donde militaba. Su inclinación por los libros de historias y de novelas como las de Alejandro Dumas, Los Miserables de Víctor Hugo, las biografías  como la de Bolívar o de Toussaint Louverture así lo confirman.

 

Lo mismo podría señalarse por sus hábitos de pulcritud, y caballerosidad entre otros. Su firma estaba integrada por los tres puntos de triangulo masónico del Gran Oriente de Cuba y las Antillas.

¿Y qué decir de Martí? ¿Cuánto se ha dicho de la doctrina del apóstol? ¿Podría un joven de su temperamento y tempranas inquietudes permanecer ajeno a semejante reservorio de ideas y virtudes? Por esas coincidencias de la historia se afirma que él, al igual que el joven Antonio, fue iniciado en la masonería a los 18 años de edad, que también como al Titán, hubo de presentarlo su más cercano mentor, en este caso el maestro  José María de Mendive.

 

Hay que apuntar que en la primera década del siglo XIX, etapa convulsa y decisoria en la formación de la nación cubana, cuando el racismo se enseñorea en el régimen colonial y esclavista de la sociedad habanera ya la masonería hace sentir sus ecos revolucionarios. “El 16 de octubre de 1810, aparecen los documentos de la causa formada, por intento de sublevación y francmasonería, contra Román de la Luz, Joaquín Infante y Luis Francisco Bassave.

 

En ese contexto, se gesta la conspiración de mayor alcance nacional que involucró a miles de negros y mulatos, que estalló el 15 de marzo de 1812 en que, de acuerdo con lo expuesto por José Luciano Franco,  […]  dictó la primera declaración de independencia de Cuba y mandó a  clavarla en la puerta del palacio del capitán general”. (3)

 

¿Merece o no honrar a la organización sociopolítica de mayor duración en la historia de Cuba?

 

Por: Heriberto Feraudy Espino

(Aporte del IPH:. Jorge Domínguez 33º – Camagüey)

 

 

Notas:

(1) Minerva Isa y Eunice Lluberes: Máximo Gómez HIJO DEL DESTINO. Santo Domingo, República Dominicana, 2009.

(2) Eduardo Torres-Cuevas: Las ideas que sostienen el arma, La Habana, 2012.

(3) “Esa fue la conspiración de José Antonio Aponte”. Boletín del Archivo Nacional, 2012.

 

MASONERIA

Es una sociedad internacional secreta —o semisecreta—, elitista y selectiva cuyos miembros, agrupados en logias, profesan la libertad, la igualdad, la fraternidad y la ayuda mutua, practican ritos esotéricos y se reconocen entre sí mediante signos y emblemas.

A sus miembros les es permitido revelar su condición pero no la de sus compañeros.
El origen de la masonería, llamada también francmasonería, está en los gremios de albañiles de la Edad Media que construyeron las grandes catedrales góticas de Europa. Por eso su nombre se deriva del francés maçon, que quiere decir “albañil”; sus emblemas son el compás, la escuadra y el mandil; y sus grados jerárquicos se denominan aprendiz, oficial y maestro.

En las logias, que eran los lugares donde se reunían y pernoctaban estos albañiles trashumantes convocados para construir catedrales, abadías, castillos y palacios, se realizaban dilatadas tertulias por las noches en las que ellos hablaban de sus secretos de profesión, cultivaban amistades y generaban solidaridades y compañerismos durante los largos años que duraban las obras.

Estos obreros de la construcción se organizaron sigilosamente y guardaron con celo los secretos de su profesión. Con el tiempo devinieron en grupos cerrados a los que sólo se podía ingresar después de que los aspirantes rendían pruebas y daban seguridades de no divulgar los conocimientos y las técnicas de la construcción que aprenderían dentro. Se establecieron entonces peculiares ceremonias de ingreso, con ritos y juramentos, en las que se entregaban a los aspirantes sus herramientas básicas de trabajo: el compás, la escuadra y el mandil. Sus miembros se convirtieron así en verdaderos iniciados. Y estos gremios pronto tomaron gran importancia puesto que sus servicios eran requeridos en muchos lugares. Lo cual les puso en contacto con varias civilizaciones y enriqueció el acervo de sus conocimientos. Llegaron a tener incluso una apreciable cultura filosófica. Dirigidos por un gran maestre y divididos sus miembros en magistri y discipuli, recibían en el seno de las loggias —que así se llamaban los lugares donde se reunían— conocimientos que iban más allá de las técnicas de la construcción.

Estos gremios, en el curso de la edificación de las iglesias, entraron con frecuencia en discordias con sus patronos, los miembros de la jerarquía eclesiástica, en razón de sus relaciones de trabajo. Lo cual dio lugar a una marcada enemistad entre la Iglesia Católica y estas organizaciones secretas de albañiles y constructores, que más tarde originaron las logias francmasónicas, enemistad que nació como una pugna obrero-patronal y que después se atizó por la contraposición de intereses políticos y económicos entre ellos: la Iglesia consagrada a la defensa de los déspotas y poderosos y la masonería comprometida con la ideología liberal y laica de su tiempo y alineada en los movimientos libertarios.

Los masones, sin embargo, fundándose en dos viejos manuscritos (el manuscrito de Cooke de 1388 y el poema Regius de 1400) que están en los museos londinenses, suelen fijar los remotos orígenes de su organización en las antiguas “sociedades iniciáticas” de Egipto, Asiria, Caldea y otros pueblos orientales de la Antigüedad, que en ese tiempo —treinta siglos antes de nuestra era—, cuando aún no se había inventado la escritura ni existían universidades, eran las depositarias de la sabiduría, la ciencia y las enseñanzas de la comunidad. Sus conocimientos y sus concepciones humanistas, reglas morales y sentimientos de fraternidad y solidaridad llegaron a Grecia y a Occidente por medio de las conquistas de Alejandro Magno sobre los pueblos de Asia y África y fueron adoptados por los gremios medievales de albañiles y constructores.
Las primeras grandes logias se formaron en Inglaterra en 1717, en Francia en 1725 y en España e Italia en 1728. La condenación oficial de la Iglesia a la masonería se produjo en el año 1738.
Los masones jugaron un papel de enorme importancia en la revolución francesa, en la revolución norteamericana, en la guerra de la independencia española, en el movimiento emancipador de las colonias hispanoamericanas y en otras acciones de subversión contra el orden monárquico. Masones fueron Washington, Bolívar, San Martín, Miranda, Alfaro, Martí y otros grandes luchadores por la causa de la emancipación americana.

En los siglos XVIII y XIX pertenecer a este tipo de sociedades contestatarias secretas, enfrentadas al establishment de su tiempo, era signo de progresismo. Ser masón era un alto honor. Las logias masónicas jugaron un papel importante en los procesos revolucionarios europeos y americanos. Ellas mentalizaron la revolución de la independencia de las trece colonias inglesas de Norteamérica y la Revolución Francesa a finales del siglo XVIII, así como los movimientos independentistas de Hispanoamérica a comienzos del siglo XIX. Hay indicios de que Montesquieu, Rousseau, Mirabeau, Dantón, Marat, Condorcet, Desmoulins, Herbert, Saint-Just y Lafayette eran masones o, al menos, mantenían importantes vínculos con la masonería. El lema revolucionario francés: Libertad, Igualdad y Fraternidad fue masón. Fueron también masones o mantuvieron estrechas relaciones con la masonería los principales inspiradores y líderes de la emancipación de las colonias españolas en América: Andrés Bello, Francisco de Miranda, Simón Bolívar, José de San Martín, Bernardo O’Higgins, Antonio José de Sucre, José Joaquín Olmedo, José Hipólito Unanue y otros.

Cincuenta de los cincuenta y seis firmantes de la Declaración de Independencia de las trece colonias inglesas de Norteamérica en 1776 fueron masones, veinte generales de los ejércitos de George Washington lo fueron también, cincuenta de los cincuenta y cinco integrantes del congreso constituyente de los Estados Unidos pertenecieron a logias masónicas y fueron masones diez y seis de los presidentes norteamericanos en diferentes épocas: George Washington (1788-1797), Thomas Jefferson (1801-1809), James Monroe (1817-1824), Andrew Jackson (1829-1836), James Knox Polk (1845-1849), Andrew Johnson (1865-1868), James Garfield (1881), William McKinley (1897-1901), Theodore Roosevelt (1901-1909), William Howard Taft (1909-1913), Warren G. Harding (1921-1923), Franklin Delano Roosevelt (1933-1945), Harry S. Truman (1945-1953), Lyndon B. Johnson (1963-1969), Gerald Ford (1974-1977 y George Bush (padre) (1989-1993).
Fue masón Marie-Joseph Paul du Motier, marqués de Lafayette (1757-1834), quien en un noble gesto de solidaridad masónica encabezó una legión de voluntarios franceses que se embarcó rumbo a Norteamérica para pelear al lado del George Washington en las batallas por la independencia de las trece colonias inglesas. Después que hubo alcanzado su propósito, Lafayette retornó a su país en 1782, con el grado de mariscal de campo, para participar en la Revolución Francesa, al lado de muchos otros masones.

El diseño arquitectónico de la En diversas épocas, mediante centenares de documentos y con los términos más encendidos, la Iglesia Católica ha condenado a la masonería y a los masones. Lo hicieron los papas Clemente XII en 1738, Benedicto XIV en 1751, Pío VII en 1821, León XII en 1825, Pío VIII en 1829, Gregorio XVI en 1832, Pío IX en 1846, 1849, 1864, 1865, 1869 y 1873; León XII en 1825; León XIII en 1881, 1882, 1884, 1890, 1894 y 1902.

La literatura pontificia no ahorró calificativos contra la masonería y los masones. El papa Clemente XII condenó la masonería por medio de la bula In Emminenti, que prohibía a los católicos, bajo pena de excomunión, ingresar a sus filas. En este documento el pontífice condenó el secretismo de los masones puesto que “si no hiciesen nada malo no odiarían tanto la luz”. Pío VIII, en su encíclica “Tradite”, dijo de ella que era una “secta satánica que tiene por única ley la mentira, por dios al demonio y por culto y religión, lo que hay de más vergonzoso y depravado sobre la faz de la Tierra”. Y Gregorio XVI, en su encíclica “Mirari Vos”, afirmó: “Todo lo que ha habido en las sectas y herejías más criminales de sacrílego, vergonzoso y blasfemo, ha pasado a las sectas secretas y, por ende, a la francmasonería”.

Bajo el gobierno teocrático de Francisco Franco, de signo católico, la masonería estuvo prohibida en España y sus miembros perseguidos. No obstante lo cual los más importantes líderes republicanos —Alcalá Zamora, Negrín, Castelar, Azaña, Lerroux— fueron masones convencidos. Cosa parecida ocurrió en Hispanoamérica durante la época colonial y aun después en la era republicana.
Pero también los masones han sido duros contra la Iglesia de Roma. El masón H. Petrucelli de la Gatina afirmó que la política de la masonería “debe ser la guerra contra el Catolicismo sobre toda la superficie del globo”. El Soberano Gran Comendador del Rito Escocés en Bélgica expresó: “Tenemos un cadáver en el mundo, de cuerpo presente. Este cadáver es el Catolicismo. Tal es el cadáver que hay que echar a la fosa” cuanto antes.
A fines del siglo XIX, Globet D’Aviella, Gran Maestro Nacional de Bélgica, manifestó que la masonería debe emprender “la guerra, y guerra a muerte, contra la Iglesia”. “La batalla empeñada entre el Catolicismo y la Masonería —dijo, por su parte, H. G. Desmons, miembro del Supremo Consejo Masón de Francia— es batalla a muerte, sin tregua ni cuartel”.

En épocas recientes el Vaticano emitió nuevas declaraciones de repudio contra la masonería. En abril de 1949 declaró el Santo Oficio que “se confirman las normas del Código de Derecho Canónico (de 1917) contra la secta masónica y sus fautores”. Han sido numerosas las expresiones de condena emitidas por los dicasterios de la Curia Romana y por las conferencias episcopales después del Sin embargo, hay sospechas de que la masonería ha penetrado en el Vaticano en diferentes épocas y hubo altos prelados que presumiblemente pertenecieron secretamente a sus filas, tales como el cardenal Jean Villot, secretario de Estado bajo los pontificados de Pablo VI y de Juan Pablo II; el cardenal Agostino Casaroli, ministro de asuntos exteriores; el cardenal Ugo Poletti, vicario de Roma; el obispo Paul Marcinkus y monseñor Donato de Bonis, dirigentes del Banco Vaticano; y varios otros. En tiempos de Juan Pablo II los tres capos que manejaban las finanzas del Vaticano —Lucio Gelli, Roberto Calvi y Michele Sindona— eran importantes dirigentes de la logia masónica P-2, involucrada en toda clase de crímenes.

También el En la actualidad la masonería acusa una clara decadencia. Muchos hablan incluso de una crisis por haber periclitado los principios que la sustentaban. En realidad, sus grandes principios de libertad, fraternidad, igualdad, justicia y verdad, que componen el tradicional quinium, así como la tolerancia a las opiniones ajenas, el libre examen y la solidaridad, que completan su planteamiento ideológico, no han perdido vigencia, pero las nuevas circunstancias en las que ella se mueve le han quitado el brillo contestatario que en los románticos tiempos de la lucha por la libertad atrajo a tanta gente calificada.

Se calcula que actualmente existen en el mundo 28.000 logias masónicas, que componen alrededor de un centenar de grandes logias.
Por sus añejas tradiciones los masones siguen cultivando sus viejos valores: la libertad, la igualdad, la racionalidad, la templanza, la honestidad, la austeridad, la solidaridad, la fraternidad y la tolerancia. Y siguen combatiendo la irracionalidad simple, el dogmatismo, la ignorancia, el fanatismo, la superstición. Creen en el Gran Arquitecto creador y ordenador del mundo, pero esta es una creencia que tiene un sentido muy amplio. Los masones no poseen una doctrina unívoca ni vinculante acerca de dios. Y pueden pertenecer a cualquier confesión religiosa siempre que lo hagan con sobriedad, sin estridencias y con tolerancia para las convicciones de los demás.

El masón es un Priman tres grandes corrientes masónicas en el mundo. Una es la anglosajona, que practica el Rito Americano o Rito de York, denominado así porque la ciudad inglesa de York fue el primer lugar que tuvo la Gran Logia de Inglaterra. Para entrar a esta corriente masónica es menester ser varón y creer en dios, en su voluntad revelada y en la inmortalidad del alma. La Biblia —a la que denomina Libro de la Ley Sagrada— está siempre presente en sus trabajos y actividades. Sus miembros dan mucha importancia a la filantropía, realizan obras de solidaridad social y mantienen escuelas y hospitales.

La segunda corriente es la de las logias que pertenecen al Rito Escocés Antiguo y Aceptado, creado a principios del siglo XIX, que recoge toda la tradición de los “antiguos misterios” y de las tendencias esotéricas ancestrales. Se admiten en ella a los varones que profesan cualquier religión o idea filosófica pero a condición de que acepten un “principio superior”, regulador absoluto e infinito, que es la “primera causa de todo cuanto existe”, al que la razón humana debe acercarse para comprenderlo. Los seguidores de ella denominan Gran Arquitecto del Universo a ese ente superior. Tiene 33 grados jerárquicos: tres simbólicos (aprendiz, compañero y maestro), quince capitulares, doce filosóficos o concejiles y tres sublimes. El grado 33, que es el más alto de la orden en donde se practica este rito, es el titulado “Soberano Gran Inspector General”.

Y la tercera corriente es la del Gran Oriente de Francia, cuyas logias practican mayoritariamente el Rito Francés, compatible con el racionalismo, la ciencia y el progreso. Sus miembros —librepensadores, agnósticos o ateos, en su mayoría— rechazan todo lo que limite su absoluta libertad de conciencia y se niegan a aceptar la figura del Gran Arquitecto del Universo con carácter deísta, que algunos de ellos solamente la admiten como mero símbolo alejado de toda connotación religiosa.

En su ensayo “La Francmasonería” (1997), el masón chileno Antonio Vergara Lira —Gran Canciller de la orden ecuatoriana y miembro de honor de logias y grandes logias de muchos países— dice que “en esta tendencia hay logias de hombres, mixtas y de mujeres” y en todas ellas “la Biblia, en muchos de sus Talleres, no es parte del simbolismo”. Esta tendencia sostiene la filosofía laica, suprime la invocación religiosa del Gran Arquitecto del Universo y afirma que la verdad debe ser científicamente demostrable y demostrada.

Hay quienes reconocen una cuarta corriente: la del Rito Primitivo, “reconstituido en América Latina en el siglo XX, en un proceso iniciado entre las dos guerras mundiales, sobre la base de los trabajos y archivos históricos de Silvestre Savintsky, uno de los últimos miembros de la Academia Francmasónica para Bielorrusia y Ucrania, así como del apoyo inicial y documentación proporcionada por la Academia Francmasónica Francesa”, según afirma Guillermo Fuchslocher en su trabajo “Aproximación a la Francmasonería Primitiva” (2010). Su tradición se remonta a la Florencia de finales del siglo XV y sus luchas laicas y republicanas contra el papado. Esta corriente masónica—escribe Fuchslocher— “se desarrolló secretamente y fue la que agrupó a masones progresistas y revolucionarios de distintas épocas y lugares diversos, como los liderados por Cromwell en Inglaterra; los enciclopedistas en Francia, de donde surgieron los ideales de la Revolución Francesa; los liderados por Jefferson en Estados Unidos; Miranda y las logias Lautarinas en Sudamérica; Juárez y el Rito Nacional Mexicano en México”. Para poder ingresar a este grupo masónico debe acreditarse un irreprochable comportamiento ético, destacada trayectoria en la vida social, convicción laica y anti dogmática y una actitud comprometida con los intereses mayoritarios de la sociedad.

El centro de gravedad de las diferencias entre las principales tendencias está en los distintos y hasta antagónicos puntos de vista en torno al ser supremo. Afirma Antonio Vergara que el Gran Arquitecto del Universo “no es ni más ni menos que un símbolo, por el que muchos ritos y logias que lo admiten, incitan a los hermanos a preocuparse del formidable problema de la existencia o inexistencia de un Dios, problema que nadie, sobre la base de la razón, y menos de la ciencia, puede resolver. En este símbolo, nuestros hermanos que profesan creencias religiosas podrán identificar alguno de los dioses de su particular fe y aquellos no creyentes verán en él la actividad material, algún principio físico o la causa primera que ha dado origen al mundo”. Pero a pesar de estas profundas diferencias filosóficas, religiosas y rituales las logias de las tres corrientes masónicas conviven armoniosamente.

En los tiempos modernos ha surgido un estamento masónico integrado por políticos de renombre mundial y por magnates de la banca, las finanzas, megaempresas y medios de comunicación de alcance planetario, que resulta desconcertante a la luz de los principios clásicos de la masonería. Algunos de los “sumo sacerdotes del capitalismo” han sido o son masones —como los hermanos John y David Rockefeller o el poderoso banquero J. Pierpont Morgan— lo mismo que miembros de la realeza europea y personalidades políticas relevantes de los Estados Unidos, como Franklin D. Roosevelt, Harry S. Truman, Lyndon B. Johnson, Henry Kissinger, Gerald R. Ford, Bill Clinton, Al Gore, George Bush sénior, James Baker, John Kerry y otros de menor nivel. Lo cual no deja de ser sorprendente.

Que los revolucionarios franceses y Washington, Jefferson, Franklin, Bolívar, San Martín, Martí, Miranda, Alfaro, Villa, Zapata, Lenin y Salvador Allende fueran masones no sorprende, porque la masonería se comprometió históricamente con las iniciativas revolucionarias y con las luchas por la independencia nacional. Los masones siempre estuvieron alineados en las fuerzas revolucionarias e independentistas. Ese fue el origen del odio que despertaron en las jerarquías católicas y en las monarquías. Pero que lo fueran los artífices del capitalismo, que han consagrado sus horas y energías a profundizar su sistema de aberraciones e injusticias y a resistir todo cambio en la organización social, resulta no sólo asombroso sino también antimasónico. Estos personajes son los que han creado o impulsado una serie de organismos transnacionales, formalmente privados, con el inconfesado propósito de influir en el gobierno mundial y organizar las cosas económicas globales de acuerdo con los intereses de las grandes corporaciones. Ellos fundaron el Council of Foreign Relations, el Club Bilderberg, la Comisión Trilateral, la Skull & Bones, la Round Table y otras organizaciones secretas o semisecretas de muy alto nivel que ejercen una gran influencia en el diseño del orden político y económico mundial.

FUENTE:
Enciclopedia de la Política
Rodrigo Borja Cevallos

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Fondo de Cultura Económica – México 2013
(Nueva versión, corregida y aumentada. 9.000 páginas)

ORGANIZACIONES MASÓNICAS INTERNACIONALES

Recientemente la Confederación Masónica Interamericana (CMI), cumplió 71 años de actividades, es una organización filosófica que agrupa a las Grandes Potencias Masónicas, admitidas como miembros y que se encuentran distribuidas en 24 países de América Latina, el Caribe y Europa.

Esta Confederación, cuyos actuales directivos principales, Rafael Aragón Guevara y Rudy Barbosa Levy, han promovido por  la construcción de un modelo institucional innovador mediante la integración de la Masonería Iberoamericana y, por extensión, de la Masonería Universal, sobre la base de tres pilares estrechamente vinculados: Libertad, Igualdad y Fraternidad del género humano. 

En su manifestación de propósitos la CMI declara: “promover un modelo institucional innovador mediante la integración de la Masonería Iberoamericana y, por extensión, de la Masonería Universal, con el objeto de desarrollar todo el potencial existente en una organización que cuenta con más de 350.000 miembros quienes, a través del intercambio de ideas, actividades, principios, inquietudes y experiencias, es decir, su forma del ver y entender el mundo, buscan enriquecer el pensamiento de la humanidad y de sus culturas”.

“Entendiendo las profundas transformaciones que se están dando en el mundo, con procesos que están cambiando la forma de relacionamiento, superando barreras culturales y geográficas, cambios que desconocen todos los paradigmas y construyen nuevas formas para entender las crecientes necesidades sociales y visiones humanas; en este entorno, es imperativo adecuar las herramientas de trabajo de las Grandes Potencias Confederadas a las nuevas tecnologías de la información, acomodando sus procesos operativos a los sistemas vigentes e incentivando la participación de todos sus miembros, en un ambiente de colaboración, para lograr resultados tangibles en beneficio del masón, de su familia y de la sociedad de la que es parte”.

Los editores de francmason.com, por su parte, destacan el trabajo del Congreso Mundial Virtual de Masonería, proyecto inédito de la CMI, iniciado el 21 de junio de 2016, actividad en que se trata de buscar respuestas a preguntas, análisis de documentos, hechos históricos y otros, sobre materias de la Orden internacional, acorde a la tecnología moderna.