Levantamiento de Columnas de la R∴L∴S∴ Simón Rodríguez 

VM y QQHH

Responder a la gentil invitación de algunos hermanos de esta Respetable y Fraterna Logia “Simón Rodríguez”, para decir unas pocas y brevísimas palabras sobre la personalidad de nuestro patrono, el Maestro Simón Narciso Jesús Rodríguez, quien adoptó este nombre como primero de los heterónimos que utilizaría a lo largo de su existencia, pues nació hacia 1771 con el apellido formal de Carreño.

Nuestro respetado Eduardo Galeano, que ha escrito más de una nota sobre su vida en varios de sus textos, que le han hecho acreedor desde ya al Premio Nobel de Literatura, inicia una de sus notas con las siguientes palabras, que lo describen y enmarcan… “Orejas de ratón, nariz de borbón, boca de buzón. Una borla roja cuelga, en hilachas, del gorro que tapa la temprana calva. Los anteojos, calzados por encima de las cejas, rara vez ayudan a los ojos azules, ávidos y voladores. Simón Carreño, Rodríguez por nombre elegido, deambula predicando rarezas”.

En realidad, nuestro padre adoptivo es heredero y fruto de una serie de coincidencias magníficas: nació en Caracas, cuando esta ciudad sudamericana era el centro y epicentro de uno de los momentos predilectos de la Historia; de aquellos que no son muchos ni abundan en el planeta.

En realidad, son unas pocas ciudades las que sirven de eje para los grandes acontecimientos de toda una era. Debemos mencionar entre aquellas escasas a Atenas, que sirvió de cuna y escuela para filósofos de la talla de Sócrates, Platón y Aristóteles; de políticos y estadistas como Pericles o Solón; dramaturgos como Esquilo, Sófocles o Eurípides; arquitectos como Ictinos, que nos legó el inmortal Partenón; escultores como Fidias, y todo esto en el curso de apenas dos o tres generaciones.

Y luego habrían de transcurrir 2000 años para que en otro lugar de la Europa, esta vez en Florencia, surgieran al mismo tiempo poetas como el Dante, o Petrarca y artistas plásticos y genios múltiples como Leonardo da Vinci, Filipo Brunelescchi, Donatello, Massaccio o Giotto.

¿Por qué se concentran en unos pocos sitios los nacimientos de tantos grandes hombres que luego, al pasar al Nuevo Mundo, se concentrarían en Venezuela, donde, en el curso de apenas dos generaciones, vendrían al mundo Francisco de Miranda y Simón Bolívar; Andrés Bello y Antonio José de Sucre. Pero hay más coincidencias.

 

En una misma familia caraqueña y en el curso de poquísimos años vendrán al mundo seres excepcionales y, esto es aun más desconcertante, de tan diversas orientaciones como la inmortal pianista Teresa Carreño, cuyo nombre lleva con orgullo el teatro nacional de Caracas y el “aristocrático” heredero de normas y costumbres palaciegas, como el autor del célebre Manual de Urbanidad y Buenas Costumbres, don Manuel Antonio Carreño, nada menos que hermano de nuestro patrono Simón Rodríguez, quien bien pronto abandonó su apellido Carreño, que le venía por legítima herencia paterna.

Nada más lejano en su postura frente a la vida que el afectado Manual de Carreño, que nos obligaban a memorizar en mi generación y los principios educativos que el hermano de Manuel Antonio inculcó en su discípulo predilecto, que habría de convertirse nada menos que en el Libertador de cinco naciones.

Volvamos a Galeano y sus palabras acerca de Simón Rodríguez… “Lejos de Caracas, el preceptor inicia al muchacho en los secretos del universo y le habla de libertad, igualdad, fraternidad; le descubre la dura vida de los esclavos que trabajan para él y le cuenta que la no me olvides también se llama Myosotis palustris. Le muestra cómo nace el potrillo del vientre de la yegua y cómo cumplen sus ciclos el cacao y el café. Bolívar se hace nadador, caminador y jinete; aprende a  sembrar, a construir una silla y a nombrar las estrellas del cielo de Aragua. Maestro y alumno atraviesan Venezuela, acampando donde sea, y  conocen juntos la tierra que los hizo. A la luz de un farol, leen y discuten Robinsón Crusoe y las Vidas de Plutarco.”

 

Sin remontarnos a consideraciones esotéricas, que nos permitirían atribuir carácter “masónico” a varias manifestaciones espirituales o animistas prehispánicas, es evidente que la Francmasonería, al menos en su concepto especulativo, se presentó en Ecuador hacia el final del período colonial y como un antecedente inmediato de los procesos emancipadores.

Aunque tenemos datos claros de que existieron algunos iniciados (en centros propiamente masónicos o, al menos, paramasónicos) desde fines del siglo XVIII, entre ellos el Precursor Eugenio Espejo, y que hubo varias personas enteradas de la existencia de la Orden, quizá como resultado de la llegada de Humboldt o de los Académicos franceses, es claro que la Francmasonería como tal, en el sentido de organización de voluntades, no tuvo en el territorio del actual Ecuador la misma presencia que alcanzó en Buenos Aires, Venezuela o Bolivia, por ejemplo. Algunos nombres un tanto crípticos (“Escuela de la Concordia”, “Sociedad de Amigos del País”) apuntan, quizá, en otra dirección.

Sin embargo, a comienzos del siglo XIX hay un incremento notorio de los viajes a Europa de las elites intelectuales ecuatorianas, en calidad de estudiantes, peticionarios ante la Corona, o aun diputados a Cortes, y ellos trabaron conocimiento de primera mano con el impetuoso desarrollo de la Masonería europea, y muy particularmente con la creación específica de las Logias americanas, llamadas “lautarinas”, por parte del Precursor, don Francisco de Miranda, y luego trasladadas a la América del Sur por los HH  José de San Martín y Bernardo O’Higgins.

Al vincularse operativamente con el proceso de emancipación política, el crecimiento de las Logias fue impetuoso, y los HH pudieron desarrollar las formas extremas de fraternidad que se producen durante una guerra.

Sin embargo, por cuanto las luchas independentistas representaron, a más de un corte ideológico (liberales vs. godos), uno nacional (americanos vs. peninsulares), no es legítimo presentar los enfrentamientos emancipadores como una lucha entre Masones y Profanos, como se hace con excesiva frecuencia.

Hubo muchos HH, inclusive algunos de altos grados capitulares, que permanecieron en el campo Realista por razones de adhesión personal, familiar, nacional o política, y ésta es la causa para que hayan existido algunas Tenidas y Talleres (regulares e irregulares) entre combatientes de ejércitos enfrentados entre sí.

No siendo ésta la oportunidad para referirnos detalladamente a esos aspectos, nos limitaremos a señalar algunas de las consideraciones conceptuales del período inicial de la Orden en América.

1.- La Masonería latinoamericana nace como resultado de una influencia exógena, fundamentalmente inglesa y francesa, pero con algunas manifestaciones del liberalismo masónico español. De allí que los primeros ataques que debe sufrir la Orden tienen pretextos nacionales tanto como eclesiásticos.

2.- Al nacer, la Masonería latinoamericana tiene un altísimo grado de operatividad y un vínculo ideológico interno muy fuerte. De hecho, incluso los HH peninsulares, que se mantuvieron del lado Realista durante las guerras, eran “liberales” en el terreno conceptual.

3.- Como resultado de una suma de factores (el carácter continental de la guerra, el ejemplo de las Logias “lautarinas” y otros), la Masonería de nuestro continente nació a la vida como un fenómeno pan-latinoamericano, sin divisiones nacionales estrechas.

4.- Aunque el movimiento independentista latinoamericano se inspira en buena medida en los conceptos y estructuras plasmados en los Estados Unidos como resultado de su revolución de independencia, la actitud “neutral” (entre España y sus colonias latinoamericanas) que los Estados Unidos proclamaron hasta 1821 (actitud que fue considerada “traición” por algunos HH, pero que quizá estaba dictada por una comprensible cautela geopolítica), el movimiento emancipador prácticamente no tuvo contactos con los Estados Unidos y, como resultado de ello, La Francmasonería latinoamericana se desarrolló casi completamente sin vínculos con la ya para entonces fuerte Masonería norteamericana.

Las guerras fueron largas entre nosotros. En algunos casos hubo más de una generación de combatientes, y en casi todos los países tuvieron lugar cambios profundos en la comandancia de los ejércitos y la dirección de los Estados. El carácter masónico original se diluyó por distintos factores, y por ello…

5.- Pese a que los ejércitos emancipadores fueron conformados a estímulos de un impulso masónico, su triunfo y la subsiguiente forma de gobierno establecida, no fueron una realización pura de los ideales masónicos que estuvieron al origen de las luchas.

Éste es un punto básico. Aunque los estímulos conceptuales fueron masónicos, y pese a que muchos de los dirigentes eran HH , la organización de los recién nacidos Estados que resultaron de la lucha no fue una estructura donde imperaran los conceptos masónicos básicos. La ruptura fundamental en la coherencia entre la palabra y la acción se dio desde los primeros momentos de la vida independiente.

En otras palabras, la Orden, pese a tener a los HH  en el poder, sólo incidió en pocos puntos y fundamentalmente en el secreto de sus reuniones.

Es indudable que los sueños libertarios, la pasión desplegada, la voluntad transformadora, el afán igualitario y la fraternidad combatiente son aspectos profundos del ideal masónico; pero las agitaciones políticas, lo prolongado de las luchas y las enormes diferencias regionales, hicieron que la plasmación concreta de aquellos ideales distara mucho de ser perfecta o pura.

De allí que, a diferencia de lo que va a ocurrir en Estados Unidos, la independencia política no produce un régimen de democracia, sino una sucesión de dictaduras.

En Estados Unidos la colocación de la primera piedra del Capitolio parlamentario se realizó como un acto de “Levantamiento de Columnas”, y los ideales de Igualdad, Libertad y Fraternidad adquirieron vigencia plena, al menos formal, con la separación de la Iglesia y el Estado y con la división entre funciones del Estado, pese a fenómenos aberrantes, como la subsistencia, por casi un siglo más, de la esclavitud de los negros.

Entre nosotros, con muy raras excepciones, los grandes iniciadores de los procesos (Bolívar, San Martín, O’Higgins, Artigas y otros) se retiran o son retirados de sus cargos, y toman el poder elementos subalternos, muchas veces poco capacitados intelectualmente, ascendidos exclusivamente por méritos guerreros, y muchos de ellos, aunque iniciados en la Orden, sin hallarse compenetrados a profundidad de los ideales masónicos.

Hay que hacer el distingo claro del general Francisco de Paula Santander, quien era M M  de alto rango, y quien se hizo fuerte, precisamente, en las Logias de su tiempo, para organizar la lucha contra el Libertador, que culminaría con la llamada “Noche Septembrina” de 1828. Es en este contexto histórico como hay que entender las expresiones “anti-masónicas” de Bolívar, tal como él las manifestó a Peru de Lacroix.

Sumando a esta poca preparación masónica, las luchas intestinas que, bajo forma de guerras civiles, sacuden a todo el continente latinoamericano, tendremos la virtual disolución de la Orden luego de conseguida la emancipación de España.

Esta aparente contradicción y paradoja de que la Orden no pudo rescatar como organización lo que había conquistado como lucha es un fenómeno que se va a repetir a lo largo de la historia.

Al Q H Vicente Rocafuerte la vida le permitió mantenerse al margen de muchas de las primeras disputas intestinas (por sus misiones diplomáticas en Europa y su presencia en México, donde el proceso revistió características diferentes), y nos dejó en varios artículos de prensa el testimonio dramático de las divisiones de América, que llegaron a presentarse como escisiones entre los ritos escocés y de York.

En el aspecto cronológico, podríamos decir -siempre generalizando los procesos- que la Orden vive en Latinoamérica momentos que pueden globalizarse como:

a.- Una primera fase de conformación de Logias (que se presenta entre 1785 y 1815, aunque las fechas varíen para distintos países);

b.- Un período que armoniza perfectamente las acciones políticas con los ideales programáticos (1815-1826, con diferencias por países);

c.- Una fase de consolidación oligárquica (1826-1830), que desemboca en

d.- El período de institucionalización de las dictaduras.

Unos pocos elementos, tozudos o longevos, como el Q H  José Joaquín de Olmedo, mantienen en alto los principios ideológicos de la Orden, y son patéticos sus esfuerzos por preservarlos, incluso tan tarde como en 1845.

Pero ya era demasiado tarde. Cuando Olmedo es derrotado por cuarta vez (y en la votación número 22) en su intento por alcanzar la Presidencia de la República, Vicente Rocafuerte pone el epitafio al período independentista: “se ha preferido la vara del mercader a la pluma del sabio”, dijo entonces.

De todos modos, imperfecto y todo; impuro y todo, el primer período masónico ecuatoriano y latinoamericano busca dos grandes conceptos, claramente operativos:

1.- La emancipación política, y

2.- La unidad latinoamericana.

 

Logra el primer objetivo. Fracasa en el segundo.

El período siguiente, al que podemos llamar La Vara del Mercader, corre globalmente entre aquel año de 1846 y noviembre de 1884, aunque sea necesario subdividirlo en algunas etapas.

Visto desde la óptica de la Masonería, es un momento signado por un retroceso general de la Orden, que cae en un profundo desprestigio.

Los antiguos MM  heroicos y combatientes de las guerras se han vuelto propietarios, hacendados, ministros, banqueros o armadores. 

La sed de poder acalla la Libertad. El afán de lucro es mayor que la Igualdad. El egoísmo se antepone a la Fraternidad.

Aunque algunos HH , como Urvina o Elizalde, conservan en alto el ideal masónico, la tónica general es la rendición ante la autocracia despótica de García Moreno y la intolerancia de las jerarquías eclesiásticas.

Sin embargo, lentamente, mientras va renaciendo la conciencia de lucha, vuelve una organización masónica a surgir en el horizonte, y pronto llenará al país de esperanzas y sueños renovados.

El liberalismo, que había sido apenas una palabra que significaba “ser progresista” en el sentido más amplio, se torna un programa de gobierno, y descubre una forma específica de organización en las Logias Masónicas que vuelven a proliferar en el país, y por todo el continente, diseñando algunas de las nuevas tareas de la Masonería de fines del siglo XIX.

Sin embargo, hay un peligro que a la época sólo se ve como algo transitorio: la identidad Liberal = Masón tiene también un contenido regional, pues la Costa es hegemónicamente liberal (aunque no integralmente, por supuesto, y cabe recordar que el propio García Moreno había nacido en Guayaquil) mientras la Sierra es preeminentemente curuchupa (aunque tampoco integralmente, pues Montalvo, Peralta o Moncayo eran serranos). A la época esto no parece excesivamente grave. Los enfrentamientos ideológicos son tan violentos, que cualquier otra consideración (incluida la regional) pasa a segundo plano.

La lucha es abierta y franca. Tiene extensión continental, y a nadie llama la atención que los curuchupas ecuatorianos hagan pactos secretos con los godos chilenos para organizar un bochornoso traspaso de bandera, o que los liberales ecuatorianos combatan en Nicaragua, respalden a los liberales de Colombia, compren un barco en Panamá, negocien en Venezuela el restablecimiento de la Gran Colombia, apoyen a los insurgentes cubanos o convoquen un congreso de unidad en México.

Es, otra vez, el reencuentro de los HH  MM  con sus sueños. El gran ideal de fraternidad supranacional que se impone. La ebriedad de la esperanza…

Los gobiernos liberales del período comprendido entre 1895 y 1912, y muy particularmente los presididos por el general Eloy Alfaro, son gobiernos de realización de los ideales masónicos.

 

Estos son claros y explícitos:

1.- La instauración de un Estado laico,

2.- El imperio de la tolerancia y las libertades públicas,

3.- Algunos avances sociales para los sectores más golpeados, y

4.- La unidad latinoamericana.

 

Los tres primeros se cumplen. El cuarto fracasa, pese a los esfuerzos denodados de los HH , quienes tratan de llevar a la práctica los ideales de Bolívar, y a pesar de conseguir éxitos parciales, como la reunificación temporal de Centroamérica.

En lo interno ecuatoriano, las consideraciones regionales crean unas diferencias que no se superan. Y cada vez se vuelven más graves.

La Orden de la Francmasonería triunfante crea organismos paramasónicos que le permiten un alto grado de operatividad. Un sistema de atención a los más desvalidos, que crea mecanismos para autofinanciarse. Un sistema escolar que, a más de laico, se extiende a las artes y oficios.  Un sistema comunal de protección civil…

Pero todos estos mecanismos son regionales. La Junta de Beneficencia es de Guayaquil. La Sociedad Filantrópica es del Guayas. El Benemérito Cuerpo de Bomberos es también de Guayaquil.

En aquel momento no son instituciones del “patriciado” burgués guayaquileño. Son instituciones del pueblo. Igual que los sindicatos y gremios, que comienzan a organizarse en torno a HH  MM  como Agustín Freire, Alejo Capelo o Miguel Alburquerque.

Pero la suerte está echada. Los liberales dejan de ser radicales. Aunque también son HH, Leonidas Plaza es tan M como Montero. Emilio Estrada es tan iniciado como Flavio Alfaro.

De modo simbólico, el proceso se completa en 1912. Ese año, al poco tiempo de que Alfaro fuera arrastrado en las calles de Quito, las escuelas de la Sociedad Filantrópica del Guayas, que solían organizar paradas y ejercicios militares, dejan los rifles y forman la sociedad de los Boy Scouts para reemplazar a las guerrillas.

Parecía una repetición de aquello de la vara del mercader, sólo que ahora el amarre de una soga reemplazaba al machete de una guerrilla.

 

Y así fue. Los tremendos liberalotes se volvieron preocupados padres de familia. Los montoneros de otrora se daban golpes de pecho desde el jueves Santo hasta el sábado de Gloria. Y los diabólicos masones reemplazaron las Logias por los Directorios de los bancos.

Nuevamente, la Masonería ecuatoriana entraba en un receso creativo que ya ni siquiera se propondría luchar contra el fuego o atender a los enfermos, sino que pasó a fundar el Club de la Unión y a construir un fastuoso templo, que luego hubo que vender a un diario.

Pero el espíritu de antaño no murió. Y aquello debe ser una gran lección para todos nosotros. Cuando los MM  dejamos el espíritu rebelde y combativo de las Logias, fueron unos militares jóvenes quienes tomaron el nombre, los sistemas, incluso algunos símbolos, y produjeron la transformación del 9 de julio de 1925.

Era lógico. Lo mismo estaba ocurriendo en toda América. Cuando el viejo partido liberal dejó de ser agente de cambio y se convirtió en sujeto de la preservación, los espíritus más alertas comprendieron que aquello se parecía como una gota de agua a otra al viejo modelo conservador que se les había enseñado a combatir.

Volvieron la vista a la izquierda y… Y no encontraron nada. A la izquierda de los liberales sólo existían los comunistas, y aunque el viejo Marx se había iniciado M  alguna vez, sus herederos pasaron a oponerse a las Logias que penetraban los sindicatos obreros y que, si bien traían aquellos buenos conceptos de Igualdad y Fraternidad, querían que fuesen acompañados también de una Libertad que los jerarcas no estaban dispuestos a conceder. 

La Masonería se encontró entre dos agujeros. Por un lado, unos liberales que habían dejado de serlo; y por otro unos izquierdistas que no aceptaban ninguna interferencia en su pretendido dominio del alma de los pobres.

Había que inventar algo. Y así se hizo.

 

En Perú, dos de las mentes más lúcidas de América: Víctor Raúl Haya de la Torre y Juan Carlos Mariátegui trataron, cada uno por su lado, de generar una doctrina latinoamericana que fuese capaz de armonizar los vientos que recorren el mundo con las raíces que se enclavan en la tierra.

Haya de la Torre fue aun más lejos. Entendiendo, como buen M M, las relaciones dinámicas y armónicas que deben existir entre el macro y el microcosmos, desarrolló un concepto unitario que parecía una traslación de la física moderna a la comprensión de la sociedad. Lo llamó Espacio/Tiempo para definir el entorno global de un hombre. En esto no coincidía con Mariátegui.

Pero los dos sabían perfectamente que no existiría posibilidad alguna de liberación parcial si no había una unidad latinoamericana, de modo que el Partido del  H  Haya de la Torre no se llamó “peruano”, sino APRA, que es Acción Popular Revolucionaria Americana.

Lo atacaron: la oligarquía de su país; las instituciones políticas de su país; Washington, que no quería una América Latina fortalecida en su unión y paradójicamente… Moscú, que prefería una América Latina debilitada por su separación.

Casi simultáneamente, en Centroamérica estaba surgiendo otra tendencia de la misma búsqueda de un socialismo que fuese libertario y masónico. Apareció allí sin la profundidad filosófica de Haya de la Torre o el apego a la tierra de Mariátegui; pero estaba llena, en cambio, de vigor viril y decidida a dar la vida por los principios que sustentaba. 

El General de Hombres Libres, Augusto César Sandino, tan M que utilizaba como insignias algunos símbolos nuestros y que trataba a sus compañeros de HH No sólo organizó la resistencia de su pueblo al invasor y al tirano, sino que rescató como cumbre de su pensamiento ideológico el proyecto que llamó “Plan de Realización del Supremo Sueño de Bolívar”, que no era otro que el afán por unir a la América Latina.

Lo atacaron: la oligarquía de su país; las instituciones políticas de su país; Washington, que prefería una América Latina debilitada en su separación… y Moscú, que no quería una América Latina fortalecida en su unión.

Bien poco después, como parte del mismo esfuerzo de creación, surgió en México la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL), obra del H  Vicente Lombardo Toledano, quien había comprendido que si los explotadores del continente eran uno solo en el fondo, los trabajadores del continente tendrían que actuar como un solo contingente sindical.

Lo atacaron… Los mismos de siempre, por las mismas razones de siempre.

Pero la Masonería había cobrado conciencia de sus nuevas tareas:

 

1.- Que el movimiento liberal no bastaba para llevar a la práctica los ideales, porque no había prestado suficiente atención a los aspectos de las justicia social y económica; 

 

2.- Que tampoco el comunismo, en su acepción soviética, bastaba para llevar a la práctica los ideales, porque no había prestado suficiente atención a los valores espirituales del individuo y a su irrenunciable sed de Libertad

 

3.- Que en el orden interno de la Masonería, no podíamos entender “Los Antiguos Linderos” como una barrera colocada perpendicular al camino para decir “no va más”, “non plus ultra”, “éste es el fin”, sino que aquellos linderos estaban a los lados, como un andarivel, para delimitar los bordes paralelos de un camino que no tiene fin y que no debe desviarse; y

 

4.- Como siempre, una vez más, la clara convicción, reforzada por los fracasos, de que, si los problemas son comunes, las soluciones deben serlo también; es decir: la unidad de América Latina.

 

El proceso, siendo común para todo el continente, se presenta con claros matices en diversos lugares, y notoriamente en Chile, donde no rige el absurdo concepto stalinista de que “no es posible ser comunista y M ”.

En Chile hay comunistas y socialistas MM , pero existe sobre todo un partido de estirpe liberal, muy fuertemente vinculado con la Orden, que evoluciona lenta pero continuamente hacia posturas socialdemócratas: es el Partido Radical.

 

La segunda postguerra se convirtió muy rápidamente en “Guerra Fría”, y las polarizaciones se volvieron aun más extremas, mientras el maniqueísmo (Dios-Diablo, Bueno-Malo) coloca los términos del debate fuera del campo ideológico y dentro de la esfera de lo puramente mitológico.

Habrá que esperar a 1959, y al proyecto inicial de la Revolución Cubana, para que la creatividad de pensamiento social rebase los penosos límites del diagnóstico y se vuelva una vez más operativa.

El primer modelo de desarrollo no-capitalista de la Cuba revolucionaria es sumamente original, y su adhesión posterior al esquematismo moscovita es fruto de la operación “de pinzas” que produce la voracidad geopolítica soviética, la voracidad económica norteamericana y la estupidez generalizada de América Latina: maldición tripartita que estuvo a la base de todas nuestras desdichas.

También de la imposibilidad de independencia para Cuba. Ahora ha vivido con los dos monstruos y les conoce las entrañas.

Cuando el Che, modelo arquetípico del hombre nuevo, escapa del modelo cubano, anquilosado a la fuerza y, para huir de las limitaciones del un monstruo cae en las garras del otro, el período de creatividad parece terminar.

Pero no es así. Felizmente nunca es así. La creatividad no termina nunca. La Unidad Popular chilena, que quiere un “socialismo con empanadas y vino tinto”, hace renacer la esperanza. Es, además, un modelo explícitamente masónico, por la conducción del H  Salvador Allende.

Quizá es excesivamente tarde. O demasiado pronto. Como quiera que se lo vea, otra vez el tridente maldito de la voracidad de los dos imperios y nuestra imbecilidad dan al traste con un régimen que al final no pudo garantizar ni socialismo ni empanadas.

Un nuevo vaivén en esta montaña rusa que comienza a producir náuseas con sus altibajos.

Y de pronto, casi literalmente hay un renacimiento. En julio de 1979, el Segundo Sandinismo, que nació en la Logia Augusto César Sandino, recupera los sueños de su patrono, que había recuperado los sueños de Bolívar. También estos nuevos sandinistas se llaman HH; también usan la simbología; también… en fin, son nosotros.

 

Un poco después, en una reunión continental a la que asistimos varios HH  de la Gran Logia Equinoccial, incluso el comandante y V M de la Logia “Flavio Alfaro”, definió las fuentes ideológicas de este segundo sandinismo como una fusión creativa de tres vertientes: el marxismo, el nacionalismo latinoamericano y el cristianismo.

Nuestro H:. comandante elabora cada una de las tres. Es un marxismo reformado, es un nacionalismo pluricultural y es un cristianismo liberador.

Pero no importan los adjetivos. La sola inclusión del cristianismo en un nuevo concepto socialista es la incorporación de la vertiente ética de la doctrina, de su contenido espiritual, de aquella parte entrañable e irrenunciable de la condición humana, que sólo el anarquismo había sumado a los conceptos económico-sociales.

Curiosamente, es al fracasar cuando ejercen de mejor modo estos nuevos conceptos. Cuando pierden las elecciones y entregan pacíficamente el poder que conquistaron con sangre es cuando los nuevos sandinistas demuestran su estirpe democrática y su esencia cristiana.

Ahora las posiciones de la nueva Masonería latinoamericana se aclaran aun más…

 

1.- Inventar unos modelos autónomos de desarrollo, que sean capaces de conjugar todos estos valores;

 

2.- Ser capaces de elevarse hasta la comprensión de que sólo se podrán tener si se pueden mantener democráticamente; y… por supuesto,

 

3.- La lucha por la unidad de América Latina.

 

Ahora estamos aquí.

Los MM  socialistas no necesitamos que nos cuenten que han derribado el muro de Berlín. Y no queremos que nadie venga ante nosotros a quejarse de que le cayó encima.

Nosotros ayudamos a tumbarlo, pero desde el otro lado.

Y ahora nos toca ser fieles a la herencia intelectual, de coraje y de coraje intelectual que hemos recibido de nuestros HH  MM

Tenemos que diseñar nuestras tareas para todo el nuevo siglo.

No se trata que reneguemos de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Ni siquiera se trata de que ya no nos basten y queramos nuevas palabras para sumarlas a ellas y convertir una divisa en un libro.

Es más sencillo que eso. La Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, como deidades hindúes, adquieren avatares diferentes en distintas épocas. Ahora es la época nuestra, y necesitamos una Masonería ecuatoriana que sea capaz de ampliar sus tareas e involucrar nuevos desafíos.

Creemos que entre esos desafíos están los siguientes:

 

1.- Buscar una armonización de la justicia social y económica, sin que ella signifique el sacrificio de las libertades políticas;

 

2.- Buscar una armonización de nuevo tipo entre la sociedad y el individuo;

 

3.- Buscar una armonía entre el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente;

 

4.- Luchar sin concesiones por la vigencia plena de los derechos humanos de los individuos y de los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos;

 

5.- Buscar la realización de nuevas formas de democracia, que preserven, dentro de un estado de derecho, el gobierno de las mayorías, los derechos de las minorías y la participación continua de la sociedad civil en el gobierno del Estado;

 

6.- Promover, facultar, exigir e imponer la integración orgánica de todas las minorías nacionales en la vertiente principal de la nación ecuatoriana;

 

7.- Estimar siempre que la democracia, el progreso y el desarrollo son inconcebibles sin una participación plena e igualitaria de la mujer en todas las esferas de la vida y

 

8.- Por supuesto, y como siempre, estar dispuesto a dar la vida por la unidad de la América Latina.

 

¿Que todo esto suena líricamente utópico? Estoy consciente de ello, pero creo firmemente que, como todos los ideales humanos, la Utopía, la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad y la Francmasonería o son sinónimos o no significan nada.

 

Ha sido mi palabra, V M

Pedro A. Saad H. M M

Gran Logia Equinoccial del Ecuador

MASONERÍA Y SOCIALISMO

(Plancha pronunciada por el QH:. Salvador Allende, Presidente de Chile, en la Gran Logia de Colombia, con sede en Santafé de Bogotá, el día 28 de agosto de 1971).

Serenísimo Gran Maestro de la Gran Logia de Colombia,

QQ:.HH:. integrantes del Supremo Consejo, Altos

Dignatarios de la Orden ,

QQ:.HH:. todos:

Pienso, mirando hacia el comienzo de mi vida, y aún joven, que no recibí con facilidad el derecho de ser miembro de la Gran Logia de Chile, porque había sido un estudiante rebelde. Y si golpeé las puertas de la Resp:. Log:. Progreso # 4 de Valparaíso, lo hice con la profunda convicción y teniendo el acervo de los principios masónicos inculcados en mi hogar y en el hogar de mi padre.

 

El Q:.H:. Ramón Allende Padín, fue Serenísimo Gran Maestro de la Gran Logia de Chile y fundador de la Logia cuyas puertas se abrieron para mí en Valparaíso, siendo la segunda Logia en el país. Tenía plena conciencia de que la Orden no es ni una secta, ni es un partido. Que al desbastar el hombre la piedra bruta, se preparará para actuar en el mundo profano y es obligación de los masones actuar en él sobre las bases de los principios permanentes de la masonería.

 

Por eso no diré para agradecer, porque me parece que ese es un término impropio entre HH:. , sino para testimoniar el contenido generoso de las palabras del Soberano Gran Comendador y del Serenísimo Gran Maestro para este hermano.

 

Tengo que recordar también la noche de mi Iniciación, cuando oí por vez primera, en el ritual, que los hombres sin principios y sin ideas arraigadas, son como las embarcaciones que roto su timón, se estrellan contra los arrecifes. También supe que en nuestra Orden no había ni jerarquías sociales ni fortunas. Por eso desde el primer instante se fortaleció mi convicción de que los principios de la Orden, proyectados al mundo profano, podían y debían significar una contribución al gran proceso renovador y bullente, que buscan los pueblos en todo el orbe y, sobre todo, los pueblos de este Continente cuya dependencia política y económica acentúa la tragedia dolorosa de los países en vía de desarrollo.

 

Por eso, teniendo la seguridad de que la tolerancia es una de las virtudes más profundas y sólidas, a lo largo de mi vida masónica, que alcanza ya a los 33 años, planteé en las planchas masónicas en las diversas Logias de mi patria la seguridad, cierta para mí, de que podía coexistir dentro de los Templos con mis HH:. , a pesar de que para muchos era difícil imaginar que lo pudiera hacer un hombre que en la vida profana públicamente dice que es marxista. Este hecho, comprendido dentro de las logias, fue muchas veces incomprendido en mi propio partido político. Más de una vez en los congresos del partido que fundara nada menos que un Ex Serenísimo Gran Maestro de la Orden Masónica de Chile, Eugenio Matte Hurtado, se planteó la incompatibilidad entre ser masón y ser socialista. Es más dura la intolerancia en la política. Yo sostuve mi derecho a ser masón y ser socialista.

Manifesté públicamente en esos Congresos, que si se planteaba esa incompatibilidad, dejaría de ser militante del partido socialista, aunque jamás dejaría de ser socialista en cuanto a ideas y principios; de la misma manera, sostuve que el día que en la Orden se planteara, cosa que no me podía imaginar, la incompatibilidad entre mi ideario y mi doctrina Marxista y ser masón, dejaría los Talleres, convencido de que la tolerancia no era una virtud practicada.

 

He podido sortear esta realidad y creo que tan solo puedo ofrecer a los HH:. de la Gran Logia de Colombia una vida leal a los principios de la Orden , dentro de la Orden , y en el Mundo Profano.

 

Durante muchos años, desde estudiante, que supe de la cárcel y de la exclusión de la Universidad y de la relegación, hasta hoy, he sido consecuente con mis convicciones. Mis batallas en un mundo político convulsionado, pero en un país que políticamente ha alcanzado altos niveles, a veces sin ninguna posibilidad y seguro de ello, de llegar al solio de los presidentes de Chile.

Me interesaba abrir un surco, sembrar una semilla, regarla con el ejemplo de una vida esforzada para que algún día diera su fruto esta siembra, no para mí, sino para mi pueblo, para el de mi patria, que necesita una existencia distinta. Chile, si bien es cierto que es un país que políticamente ha alcanzado – como lo dijera hace un instante – niveles más altos en el desarrollo político que otros países de este Continente; si bien es cierto que Chile, es un país donde la democracia burguesa ha permitido el desarrollo de todas las ideas; si bien es cierto – repito – que esto es así, ello se ha alcanzado por la lucha de los sectores populares, a fin de que se respete el derecho del hombre y las conquistas alcanzadas por el pueblo y que han sido logradas en heroicas batallas por la dignidad y por el pan.

 

Si bien es cierto que Chile ha logrado en lo político ser un país independiente, desde el punto de vista económico no lo es; y nosotros pensamos que es fundamental alcanzar esa independencia económica para que sea nuestro país auténticamente libre en lo político. Y pensamos que es fundamental que ello se logre, como pueblo, nación o país; así como es fundamental que el hombre de mi tierra pierda el temor a la vida, rompa con la sumisión, tenga derecho al trabajo, a la educación, a la vivienda, a la salud y a la recreación.

 

Pensamos que el hombre de Chile tiene que vivir el contenido de palabras tan significativas y que constituyen la tríada de los fundamentos masónicos: FRATERNIDAD, IGUALDAD Y LIBERTAD.

 

Hemos sostenido que no puede haber igualdad cuando unos pocos lo tienen todo y tantos no tienen nada. Pensamos que no puede haber fraternidad cuando la explotación del hombre por el hombre es la característica de un régimen o de un sistema. Porque la libertad abstracta debe dar paso a la libertad concreta. Por eso hemos luchado. Sabemos que es dura la tarea y tenemos conciencia de que cada país tiene su propia realidad, su propia modalidad, su propia historia, su propia idiosincrasia. Y respetamos por cierto las características que dan perfil propio a cada nación del mundo y con mayor razón a las de este Continente.

Pero sabemos también, y a la plenitud de conciencia, que estas naciones emergieron rompiendo el correaje por el esfuerzo solitario de hombres que nacieron en distintas tierras, que tenían banderas diferentes, pero que se unieron bajo la misma bandera ideal, para hacer posible una América independiente y unida. La historia nos enseña que unas pocas Logias irregulares, como las Lautarianas, fueron la semilla y la simiente de las luchas emancipadoras, y aquí, en la Gran Logia de Colombia, puedo recordar con profunda satisfacción que Bolívar escribió a O´Higgins directamente  y que su palabra encontró eco en el Padre de la patria nuestra , que “entregara la lección de tenacidad” cuando supo de las derrotas, pero supo también de la entereza para resarcirse de ellas; y en tierra hermana argentina buscara junto a San Martín, la posibilidad de la batalla decisiva que liberara a Chile; y tuvo la visión en el Cono Sur de la América que tuvo Bolívar en su ansia justa, para el resto del Continente.

 

Por eso, un día 20 de Agosto, desde la rada de Valparaíso despidió con estas palabras a los barcos de la expedición libertadora del Perú: “De estas cuatro tablas depende el porvenir de América”. Fueron soldados de Chile y Argentina los que contribuyeron a la liberación del Perú. Por eso, con modestia en la dimensión de la realidad, y sabiendo que en el mundo contemporáneo, más que el hombre, son los pueblos los que deben ser y son los actores fundamentales de la historia, busqué la posibilidad de hacer que este pueblo, el de Chile, tomara conciencia de su propia fuerza y supiera encontrar su propio camino. No ha habido, por lo tanto, más que un aporte en lo personal. Han sido las masas populares chilenas, las mayorías nacionales, integradas por campesinos y obreros, por estudiantes, empleados, técnicos, profesionales, intelectuales y artistas; han sido ateos y creyentes, masones y cristianos, laicos; han sido hombres con definición política en partidos centenarios, como el Radical, o sin domicilio político, los que convergieron en un programa que levantó la voluntad combatiente de las masas chilenas, para enfrentar al reformismo de la democracia cristiana y a la candidatura que representaba lo tradicional del capitalismo del señor Jorge Alessandri. Chile, por lo tanto, vivió la etapa prolongada y no estéril de los gobiernos típicamente capitalistas.

 

Digo no estéril, porque he sostenido que nuestro país ha sido o es uno de aquellos en que la democracia burguesa ha funcionado propiamente como tal.

 

Las Instituciones chilenas tienen una firmeza más que centenaria; y este año el Congreso de mi patria, del cual formé parte durante 27 años, dos años como Diputado y 25 como Senador, va a cumplir 160 años, casi en ininterrumpida labor. Yo diría de ininterrumpida labor. Por eso no renegamos de lo que antes se hizo, pero comprendemos que el camino de ayer no puede ser el mismo camino de mañana. Por eso en el proceso político al viejo sistema sucedió la brillante esperanza, sembrada demagógicamente, de una revolución y libertad caracterizadas por el reformismo de la democracia cristiana. Tampoco niego que ese gobierno, al cual sucede el gobierno del pueblo, no hiciera avances en el campo económico, social y político; pero siempre están en pié el déficit que caracteriza la existencia de pueblos como los nuestros: vivienda, trabajo, salud, educación. No hay ningún país en vía de desarrollo que haya logrado solucionar cualquiera estos rubros esenciales y menos en este Continente donde un vasto sector humano ha sido negado y desconocido; sean los descendientes de Atahualpa o los hijos de Lautaro, el heroico Arauco, el mapuche, el indio, el mestizo; han sido y, lamentablemente, a pesar de que dieron la simiente de nuestra raza, preteridos, postergados y aún negados en muchos países.

Por eso nuestro combate y nuestra decisión tenían que ser no un cambio político, no el traspaso del gobierno de un hombre a otro, sino la entrega de un régimen a un pueblo que quiere la transformación profunda en lo económico, en lo político y en lo social. Para abrir el camino dentro de su legitimo derecho al socialismo, Chile – he dicho, Serenísimo Gran Maestro – tiene su propia historia, como la tienen los otros pueblos con sus propias características. Y Colombia sella como Chile su vocación democrática y libertaria.

 

Pero nosotros vivimos en 1938 una etapa distinta a todos los pueblos de este Continente y a la mayoría de los pueblos de Europa y de otros Continentes. Chile fue uno de los tres países del mundo en que hubo un “Frente Popular”. Y un masón Radical, Pedro Aguirre Cerda, alcanzaba el poder por las fases políticas del entendimiento entre el Partido Radical, más que centenario, y los partidos marxista, comunista, socialista y el Partido Democrático. En mi Patria, y más allá de mi Patria, se combatió la posibilidad de la victoria del Frente Popular. Se echaron a vuelo las campanas del terror y del pánico. Se habló de los ” tontos útiles” para decir que los comunistas y los socialistas se aprovecharían de los radicales para instaurar una dictadura. Y Aguirre Cerda, radical de derecha, se engrandeció en el ejercicio del poder porque vitalizó el contacto con el pueblo y su lealtad hacia él. Y cuando un día aciago, soldados que no respetaron el compromiso contraído con su conciencia y con la Constitución política, se levantaron con el pretexto fútil de que un trapo rojo ondeaba en la Moneda de Chile, porque un pabellón partidario se había apoyado en su muralla, fue el pueblo el que rodeó los cuarteles.

 

Fue el pueblo sin armas el que los obligó a rendirse, sin que sus heroicos soldados dispararan un solo tiro frente a una multitud dispuesta a defender a un radical masón, pero maestro y estadista.

 

Por eso en la raíz del proceso de la evolución política chilena, hay antecedentes que no tienen otros paralelos, y por eso se hace difícil entender lo que hoy acontece en mi Patria; y por eso es raro que hoy se tema la presencia de un masón o de un socialista en el gobierno de Chile. La verdad es, Serenísimo Gran Maestro, que nadie en mi Patria, ni más allá de las fronteras, puede llamarse a engaño. Durante más de un año dimos a conocer el programa de la Unidad Popular- repito- integrada por laicos, marxistas y cristianos, por hombres de la pluma, del arado y del riel. Nadie que lo quiso, dejó de conocer por qué luchábamos y para qué luchábamos. Siempre sostuve que era difícil ganar en las elecciones, que era más difícil asumir el gobierno, que aún era más difícil construir el socialismo. Siempre expresé que esa era tarea que no la podía hacer un hombre o un grupo de partidos, sino un pueblo organizado, disciplinado, consciente, responsable de su gran tarea histórica, y los hechos han comprobado lo que yo sostuviera.

 

Fuimos tan combatidos como en el año 38. Y yo, que he sido varias veces candidato, tengo la experiencia de hasta qué métodos se recurre para impedir el avance de los pueblos. Una impresionante cruzada se gestó en el 69 para diseminar el pánico de la persecución religiosa, el temor de que fueran eliminadas las fuerzas armadas de Chile, de que fuese suprimido el Cuerpo de Carabineros; argumentos sencillos, pero capaces con su maldad encubierta, de ser asimilados para negarnos los votos que necesitábamos.

Siempre sostuve que cada país, de acuerdo con su propia realidad, debía buscar el camino. Por lo tanto, agregué que, desde el punto de vista teórico, para mí por lo menos, el foco guerrillero, la insurgencia armada, el pueblo en armas o las elecciones, eran caminos que podrían elegir los pueblos dentro de su propia realidad. Yo no tengo ambages en decirlo.

 

Hay países en que nadie se puede imaginar que puede haber elecciones porque no hay Congreso, ni partidos ni organizaciones sindicales. Por eso pisamos ese sendero dentro de las leyes de la democracia burguesa, comprometidos a respetarlas, pero al mismo tiempo a transformarlas, para hacer posible que el hombre de Chile tenga una existencia distinta y que Chile sea auténticamente una Patria para todos los chilenos.

 

Hemos planteado una revolución auténticamente chilena, hecha por chilenos, para Chile. No exportamos la revolución chilena, por razones muy sencillas: porque algo sabemos de las características de cada país. Para exportar democracia y libertad tiene que haber algunas condiciones que no tienen la inmensa mayoría de los pueblos latinoamericanos. Por eso es que entre Hermanos, en la Gran Logia de Colombia, pueden darse cuenta ahora de la sinceridad de nuestra postura de no intervención. Es la entrega franca del planteamiento de un Hermano, frente a Hermanos.

 

La batalla nuestra es muy dura y muy difícil porque, indiscutiblemente, para elevar las condiciones de vida de nuestro pueblo, necesitamos hacer las grandes transformaciones revolucionarias que hieren intereses: intereses foráneos, el capital extranjero, intereses imperialistas, intereses nacionales de los monopolios y de la alta banca. Estamos convencidos de que no podremos derrotar el retraso y la ignorancia, y la miseria, moral y fisiológica, si no utilizamos los excedentes que produce nuestra propia economía para sembrarlos en escuelas, caminos, haciendas trabajadas con técnica moderna, para hacer posible – repito – el rendimiento en nuestra propia patria, de lo que legítimamente nos pertenece.

 

Solo puedo ilustrar, Serenísimo Gran Maestro, para que se entienda nuestra posición, el caso de Chile, con el cobre, por ejemplo: riqueza fundamental, pilar de nuestra economía, representa el 82% del presupuesto de divisas del país, y nos da el 24% del ingreso fiscal. Y esto ha estado manejado por manos que no son chilenas. La inversión inicial de las compañías americanas del cobre no superó hace 50 años los 13 millones de dólares; y a lo largo de estos años han salido de Chile 3.200 millones de dólares para ir a fortalecer a los grandes imperios industriales.

 

En estas condiciones, ¿cómo podemos progresar? ¿Cómo un pueblo que tiene las más grandes reservas de cobre del mundo y la más grande mina del mundo que es Chuquicamata, no puede controlar ni los precios, ni los niveles de producción, ni los mercados, cuando la variación en un centavo en el precio de la libra de cobre representa un mayor y nuevo ingreso para Chile de 12 millones de dólares? ¿Cómo es posible, que ese que yo he llamado con razón el sueldo de Chile, sea manejado por manos que no son chilenas? Yo declaro que en esta actitud nuestra de rescate de nuestras riquezas fundamentales no hay, QQ:. HH:., una actitud ni discriminatoria ni contraria a los pueblos.

 

 

Respetamos a los Estados Unidos como nación; sabemos su historia y comprendemos perfectamente bien la frase de Lincoln cuando dijo: “Esta nación – refiriéndose a su patria – es mitad esclava y mitad libre”. Esa misma palabra, esa misma frase, puede aplicarse a nuestros pueblos aparentemente libres pero esclavos en la realidad moderna.

 

Por eso hemos luchado y por eso somos combatidos. He puesto el ejemplo del cobre y podría hablar del hierro, del acero, del carbón y del salitre, y podría hablar de la tierra. En un país que puede alimentar a 20 millones de habitantes o más, se tiene que importar todos los años carne, trigo, grasa, mantequilla y aceite, por un valor superior a los 180 ó 200 millones de dólares. Si continuara el proceso de aumento vegetativo de la población a razón del 2.9% al año, y no aumentara la producción agrícola, en el año 2000 Chile tendría que importar mil millones de dólares en alimentos. Y todo el comercio exterior de Chile en este instante, Serenísimo Gran Maestro, son 1.200 millones de dólares, de los cuales el cobre representa 1.030 millones.

 

En estas condiciones tampoco podría estar ausente de la mente nuestra, la necesidad de una profunda reforma agraria, que es parte del proceso de desarrollo económico de un país, y que no es sólo el cambio de propiedad de la tierra sino la elevación del nivel intelectual y moral del trabajador de la tierra. Nosotros hemos hecho nuestra la frase de Tupac-Amaru, el cacique del Perú, cuando dijo a sus indios: “El patrono no comerá más de tu hambre”. Hemos querido efectivamente que el trabajador de la tierra sea el que tenga derecho también a comer lo que la tierra produce. Y yo, que soy médico, y que he sido cinco años Presidente del Colegio Médico de Chile, siendo combatiente senador socialista, que sé lo que es la vida gremial, y que puedo decir con satisfacción a mis hermanos que los médicos de mi Patria me respetaron y me respetan, puedo señalar con dolor chileno, lo que seguramente también pasa en otros pueblos: 600.000 niños de mi patria, Serenísimo Gran Maestro, que ha alcanzado el nivel político que he mostrado aquí, son retrasados mentales, porque no recibieron proteínas en los primeros seis meses de su existencia.

 

Frente a estas realidades no cabe el conformismo. Frente a este panorama cabe la explicación en el mundo profano de los principios que a mí me enseñaron y aprendí en la Orden. Por eso he combatido, y por eso, no en lo personal, sino en función de vocero de un pueblo, soy Presidente de Chile, para cumplir sin vacilaciones el programa que levantara la frente al pueblo; porque tengo un compromiso ante mi conciencia, y es un compromiso de un masón frente a la conciencia de un masón, y tengo un compromiso con la historia y tengo un compromiso con mi Patria.

 

Esto va significar represalias. Herir intereses es duro, y que esos intereses se defienden, lo sabemos y ya lo estamos viendo. Pero, ¿hasta dónde los pueblos de este Continente van a aceptar que seamos manejados por control remoto?

 

Durante 20 años se ha hablado del Fondo Monetario Internacional, de la convertibilidad de la moneda en oro. Y de la noche a la mañana, cuando le interesa al país hegemónico, se cambian las reglas del juego y se golpean nuestras débiles economías. Durante 15 ó 20 años hemos visto que a las Naciones Unidas no puede ingresar la República Popular China, país de 900 millones de habitantes. Pero cuando conviene al problema interno de un país, en vísperas de elecciones, se puede decir que se reconocerá a China y puede viajar el Presidente de los Estados Unidos a conversar con Mao Tse Tung.

Pero nosotros no podemos hacerlo antes. ¿Hasta cuándo no vamos a ver nosotros que tenemos derecho a trazar nuestro propio camino, a recorrer nuestro propio sendero, a tomar las banderas libertarias de los próceres de este Continente para convertirlas en realidad, porque esa es la tarea que nos entregaron?

 

Si eso es ser revolucionario, yo lo soy, pero si eso es ser masón, también sostengo que lo soy.

 

Por eso puedo decirles también a los QQ:. HH:. de la Gran Logia de Colombia: en mi patria no hay un hombre encarcelado; en mi patria no hay un preso político; en mi patria se respetan todos los derechos. Y esta noche he tenido el agrado de llegar a este Templo acompañado del Embajador de Chile en Colombia, Q:.H:. Hernán Gutiérrez. Viene también con nosotros el Director General de Carabineros, General José María Sepúlveda que es también un Hermano nuestro, y él sabe perfectamente bien, como lo sabe el Q:. H:. Gutiérrez, que es cierto lo que estoy diciendo. Y si hubiere todavía que buscar un testimonio, aquí está presente un H:. que vio aquí la luz masónica, porque es colombiano, que es embajador de Colombia en Chile, que no ha olvidado que es masón y que yo tuve el agrado y la suerte de estrechar su mano después de ser triunfante en las urnas, dentro de un Templo Masónico, donde llegó siendo diplomático como llega el H:. Gutiérrez a cumplir en las Logias con su obligación masónica.

 

Por eso sostengo que frente al clima artificial creado antes o durante la elección, seguirán hechos mucho más duros, que tenemos que confrontar. Pero si hay gobernantes o gobiernos que creen que es legítimo defender los intereses de unos pocos, por muy grandes que sean, yo sostengo el derecho a defender el interés de mi pueblo y de mi Patria frente a los intereses de unos pocos.

 

Si alguien piensa que, a estas alturas de la vida, la amenaza material puede doblegar a los pueblos, se equivoca. Estados Unidos tiene que aprender la lección de Vietnam. Y la lección de Vietnam es una lección para todos los países pequeños, porque es la lección del heroísmo y la dignidad. Y nosotros debemos entender que hay países que gastan cien mil millones de dólares al año en una guerra, en un continente que no es el suyo, para impedir que un pueblo se dé el destino que quiera, frente a una América Latina que tiene que estar con manos tendidas e implorantes, para conseguir empréstitos pequeños, gotas de leche de la gran ubre del país más poderoso del capitalismo; en circunstancias que de este Continente, en la última década, han salido muchos más millones por amortización de las utilidades e intereses, que los que ingresan como aporte de capitales.

 

América Latina, continente pobre, es exportador de capitales, frente a la realidad del país más poderoso del mundo, del capitalismo internacional. Es por eso que ésta es nuestra lucha, y es por eso que uso éste lenguaje que es un lenguaje de claridad, como es la obligación de hacerlo frente a mis Hermanos. Es una lucha frontal que no sólo será en Chile; que está dándose en todas partes del mundo, porque vivimos el minuto trascendente en que los viejos sistemas crujen, y es obligación nuestra mirar con ojos abiertos lo que va a ocurrir mañana, para analizar si somos capaces de encontrar los cauces que permitan a las grandes masas continuar un camino que no sea el de la violencia innecesaria y del costo del capital elevado.

 

Yo lo he dicho en mi país, y lo repito aquí en el seno de los Hermanos de Colombia: yo no soy una represa, pero sí soy el cauce para que el pueblo pueda caminar con la seguridad de que sus derechos serán respetados. No pueden detenerse las avalanchas de la historia. No pueden las leyes represivas calmar el hambre de los pueblos. Transitoriamente podrán aplazarse algunos años; y quizá hasta una generación, pero tarde o temprano se rompen los diques y la marea humana inunda, pero esta vez con violencia – y a mi juicio justa – porque también su hambre y sufrimiento son más que milenarios en algunas partes, y centenarios, por lo menos en nuestro Continente.

 

Si viejas Instituciones como la iglesia ven transformarse el contenido de su propia existencia; si los obispos reunidos en Medellín hablan un lenguaje que pudiera haber sido revolucionario hace 5 ó 10 años atrás, es porque comprenden que el verbo de Cristo tienen que recuperarlo para que la iglesia se salve como Institución, porque si la ven siempre comprometida con los intereses de unos pocos, nadie va a creer mañana en la verdad de la enseñanza del que la dio: el Maestro de Galilea, considerado por mí, por lo menos como hombre.

 

Es por eso que yo pienso y sueño. Sueño en la noche de la iniciación, cuando recordaba estas palabras: que los hombres sin ideas arraigadas y sin principios, son como las embarcaciones, que perdido el timón, encallan en los arrecifes. Yo quiero que los Hermanos de Colombia sepan que no voy a perder el timón de mis principios masónicos. Es más difícil hacer una revolución en que no haya costo social y es duro estrellarse contra poderosos intereses internacionales y poderosos intereses nacionales.

 

Pero lo único que quiero es llegar mañana, cumplido mi mandato, y entrar por la puerta de mi Templo, como he entrado ahora siendo Presidente de Chile.

 

MISIÓN DEL MASÓN

“La masonería, es una escuela filosófica, ecléctica, impersonal y constructiva como camino individual hacia la verdad como arte de la vida, hacia su perfección individual, como doctrina y factor de armonía y de progreso para cada hombre, particularmente para la sociedad y el medio en que se encuentra y desarrolla y para toda la humanidad”.

La masonería es una asociación de carácter mundial, filantrópica, filosófica y progresista, que procura fomentar en sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y de las artes. Desarrolla en el corazón humano, los sentimientos de admiración y caridad, la tolerancia religiosa, los deberes de la familia, extermina o al menos pretende, los odios de raza, los antagonismos de nacionalidad, de opiniones, creencias e intereses, anhela unir a todos los hombres por los lazos de la solidaridad, procura, en fin, mejorar la condición social del hombre por todos los medios lícitos y especialmente por la instrucción, la educación, el trabajo y la beneficencia y tiene por divisa libertad, igualdad y fraternidad.

El masón es, o debe de ser, un ciudadano universal, caballero del ideal, patriota, integro, probo, serio, virtuoso y honrado. Eso debe de ser, un especie de caballero, consagrado a la defensa de la humanidad, que debe de conocer la clase de enemigos que tiene que combatir, enemigos de la luz, del bien y del progreso humano. Sabe que no ha de faltarle el valor y la constancia necesarios para salir avante en su empresa, para hacer que reine la luz, la verdad, la justicia para todos y el progreso científico y moral al que tiene derecho la humanidad, que gradualmente camina, pretendiendo un mundo mejor, más razonable y progresista.

En síntesis, masón, es un constructor del templo simbólico de la ciencia y de la virtud, que constituye su propia personalidad. Masón es un individuo, que trabaja en perfeccionarse y en evolucionar, tanto en sus conocimientos, como en su comportamiento moral.

La misión del masón, que es el objetivo de este humilde y modesto  ensayo, es la de concientizarse total y plenamente de su vocación masónica, estudiar las liturgias, catecismos y la literatura recomendada de sus grados respectivos y conocer y practicar las cualidades y virtudes que configuran el perfil masónico de excelencia; deberá  ser puntual a los trabajos de su logia, pagar puntualmente sus cuotas, cumplir las comisiones que le asigne su venerable maestro, presentar trazados, visitar logias, visitar hermanos enfermos, deberá  trabajar por la consolidación y progreso de su logia y de su gran logia, deberá ser responsable en todos los compromisos que contraiga al ser elegido para ocupar un puesto en el cuadro de su logia.

Deberá ser buen padre, buen hijo, buen esposo, buen hermano. Ser congruente en sus actos, ser respetuoso, eficaz,  eficiente y responsable en su trabajo profano y en el área en que se desarrolle; tratará de ser un ciudadano triunfador, que se distinga por su puntualidad, liderazgo, oratoria, por sus valores morales.

Deberá ser honesto, digno, filántropo, vertical, un hombre de palabra, que cuando empeñe su palabra, la cumpla; leal, responsable de sus actos, valiente, justo, recto, tenaz, sincero, perseverante; deberá respetar a sus hermanos y si llegase a discrepar de algún hermano, deberá de manifestar su verdad, de frente y sin dobleces, viéndose a los ojos, sin inclinar la cabeza y sin después, andar con  traiciones y rumorando y difamando a espaldas de los hermanos. Deberá ser congruente en su hablar, su pensar y su actuar, apoyar todas las acciones que emprendan su venerable maestro y su gran maestro. Cumplir sus juramentos, tanto el que lo acredita como masón, como el que lo acredita con un puesto en su logia así como la secrecía juramentada al final de los trabajos.

Si desease actuar en la política, lo deberá hacer a título personal, en el partido que considere se ajusta más a su ideología y llevar en sus actos y en sus acciones, los principios y las enseñanzas masónicas.

Esta definición de masonería y esta definición de masón, así como la misión que tiene el masón en el mundo de hoy, – la cual todavía esta incompleta, –  la misma que habrá que complementar y enriquecer con las ideas y sugerencias que los Q:. H:. aporten, deben analizarse y razonarse, para ver si se ajustan o son congruentes, con la configuración que de ellas teníamos. Los invito a reflexionar sobre ellas, estudiarlas  y hacerlas vuestras.

Respetables y queridos hermanos, entre la membrecía de nuestras logias existe, porque personalmente lo he podido comprobar, un gran potencial de capacidad,  talento, liderazgo, conocimiento de la masonería, amor a la institución.  Pero, mis R:. y Q:. H:., es algo que lo razono y no lo entiendo, como que damos la impresión de que estamos dormidos, y digo estamos, porque yo me incluyo entre ellos. Existe mucha apatía nuestra por realizar actividades, que en este momento, son básicas y determinantes, para el presente y futuro, de nuestra institución.

¿Por que cuando se nos convoca a participar en una guardia o una ceremonia pública, no asistimos? ¿Qué pasa?

Quisiera, respetables y queridos hermanos, transmitirles un mensaje que llegue a vuestras conciencias y respetuosamente despierte a los miles de masones dormidos que existen en el mundo. Quiero llegar con mi palabra, hasta la conciencia y el corazón de todos y cada uno de ustedes, para exhortarlos a estudiar y cumplir cabalmente con nuestra orden.

Hay que concluir, aunque sea doloroso reconocerlo, que no hay mística, ni puede haberla, cuando la conducta no se ajusta a la idea, cuando el ideal naufraga en un tumulto de desviaciones. Por ello, urge el rescate de nuestras conciencias, urge, la actitud digna, la palabra que enseña, la conducta, que por limpia, tiene seguidores. Los invito a todos, a trabajar, pero en un trabajo enaltecedor. La tarea no es fácil, pero hay que realizarla. Los invito a despojarnos de esa apatía, tan perjudicial para nuestras logias. Mi mensaje va dirigido a todos, desde el recién iniciado aprendiz masón hasta el maestro que ostenta el más alto cargo de la logia.

Estudiemos, desentrañemos nuestros misterios, fortalezcamos nuestras logias y grandes logias, despertemos a los masones dormidos, hagamos y practiquemos verdadera  masonería.

A los masones de hoy, nos corresponde, cristalizar, en hechos tangibles, nuestros métodos de trabajo, para sortear los peligros que acechan a nuestra institución. Nuestro deber, es alinearnos al lado de aquellos varones de estatura visionaria, que con la antorcha de su inspiración y el fulgor de sus virtudes, forjaron el nuevo espíritu, que ha de inspirar nuestra conducta cívica y masónica, desde hoy y para siempre, para beneficio de nuestras logias, de nuestra gran logia y de la masonería universal.

Que vuestra respuesta no se haga esperar.

Uds. tienen la palabra.

(Extractado de una plancha deJosé Portillo – México)

¿QUIÉN FUE EL CONDE DE SAINT GERMAIN?

EL CONDE DE SAINT GERMAIN (¿1696?-1784) fue un enigmático personaje, descrito como cortesano, aventurero, inventor, alquimista, pianista, violinista y compositor aficionado, conocido por ser una figura recurrente en varias historias de temática ocultista.  Algunas fuentes citan que, en realidad, el famoso sobrenombre francés proviene del latín Sanctus Germanus, es decir, SANTO HERMANO 1 2 3 y, aunque no se sabe ni cuándo ni dónde nació, lo más probable es que fuera el 26 de mayo de 1696 en un castillo de los montes Cárpatos, hijo del último rey de Transilvania Francisco Rákóczi II y su primera esposa Teleky. A pesar de ello, su muerte está registrada el 27 de febrero de 1784 en Eckernförde (Schleswig). Su historia está escrita en La muy santa trinosofía —más conocida cómo La santísima trinosofía—. Ese es el único libro que escribió; por lo tanto, los demás libros que se le atribuyen son apócrifos. Formó parte de la francmasonería. Aunque no fue contrario a la monarquía de Francia, los consejos que dio en esa corte para tratar de evitar la revolución, no fueron tenidos en cuenta.

 

Se desconocía el origen de su fortuna, su nacionalidad y si tenía esposa e hijos. Era un hombre muy educado, elegante y noble. También aseguraba haber sido iniciado en la SOBERANA ORDEN DE LOS CABALLEROS DE MALTA, donde estudió los arcanos de la alquimia. Se dice que hablaba a la

perfección francés, inglés, italiano, chino, árabe , alemán, latín y sánscrito. También tenía vastos conocimientos sobre política, artes, ciencias, poesía, medicina, química, música y pintura. No permanecía mucho tiempo en un lugar y viajaba constantemente por toda Europa, cuando se cansaba iba al Tíbet, África o Turquía. Se cuenta, además, que era ambidiestro.

 

Las primeras menciones históricas sobre el CONDE DE SAINT GERMAIN se remontan al 1740, cuando se convirtió en un asistente habitual de los eventos más selectos de Viena. El conde, que entonces tendría unos treinta o cuarenta años de edad, vestía de forma muy elegante, y llevaba siempre encima una cuantiosa cantidad de diamantes, que utilizaba en vez de dinero. Estando en Austria, parece que SAINT GERMAIN fue capaz de sanar contra todo pronóstico al mariscal francés Belle Isle, que había sido herido de gravedad en Alemania.  En agradecimiento, el militar se lo llevó a París, donde puso a su disposición un laboratorio muy bien equipado. Fue precisamente en esta ciudad donde empezó a forjarse la leyenda de SAINT GERMAIN. Según otras versiones, el conde de Saint Germain aparece en Francia en 1758 procedente de Holanda, Inglaterra y Alemania, países que había estado visitando en misiones políticas.

 

De este modo, en Chroniques De L’oeil-de-boeuf: Des Petits Appartements De La Cour Et Des Salons De Paris Sous Louis XIV, La Régence, Louis XV, Et Louis XVI, de George Touchard-Lafosse, se encuentra escrita una anécdota en la que el conde afirma ante una anciana condesa haberla conocido cuando era joven, lo que daba a entender que el conde tenía más de cien años, cuando sólo aparentaba unos cuarenta. “Yo soy muy viejo”, señaló el conde sonriendo. El “inmortal” CONDE DE SAINT GERMAIN se convirtió de esta forma en toda una leyenda urbana de la época, y empezaron a correr todo tipo de rumores sobre él, entre ellos, que había estado presente incluso en las fiestas de las bodas de Caná. Para muchos su aspecto era de permanente y radiante juventud.

 

A finales de 1745 pudo haber sido arrestado en Londres, acusado de apoyar la causa de los Estuardo. Eso parece desprenderse de una carta oficial en la que se relata el arresto de “un hombre extraño que se hace llamar “CONDE DE SAINT GERMAIN “; no dice a nadie quién es ni de dónde viene. Admite que éste no es su verdadero nombre. Canta y toca el violín magníficamente; está loco”. Tras ser sorprendentemente liberado, volvió a Versalles donde se convirtió en uno de los personajes más próximos a Luis XV y a madame Pompadour, con la que se le llegó a relacionar íntimamente. En 1760 el Rey de Francia le envió a La Haya como representante personal para negociar un préstamo con Austria para ayudar a financiar la guerra contra Inglaterra. Allí, sin embargo, no sólo se enfrentó con su antiguo amigo Casanova, sino que fue acusado por el duque de Choiseul, ministro de Asuntos exteriores del Rey Luis, de conspiración contra Francia, lo que precipitó su huida.

 

Según parece, en Holanda, bajo el nombre de “CONDE SURMOUNT”, amasó una gran fortuna vendiendo ungüentos, pócimas y preparados para combatir cualquier mal, incluso la muerte; pero aunque las acusaciones de timador y conspirador le perseguirían allá a donde fuera —se rumoreó incluso que precipitó las cosas para que el ejército ruso colocara en el trono a Catalina la Grande—, su natural disposición para la diplomacia le granjeó numerosos aliados en toda Europa.

 

La leyenda y sus apodos: Se desenvolvía en altos círculos sociales. Al llegar a Francia y entablar amistad con el rey Luis XV y madame de Pompadour ocasionó la envidia de los cortesanos y de una parte de la aristocracia, siendo perseguido por detractores como Casanova, el Duque de Choisseul y el señor D’Affy.  Por esta y otras razones el conde fue conocido, en épocas y lugares distintos, como “MARQUÉS DE MONTFERRAT”, “MARQUÉS DE AYMAR”, “CONDE BELMAR”, de “SOLTIKOV”, de “WELLDONE”, de “MONTE CRISTO” y de “SAINT GERMAIN”, “CABALLERO DE SCHOENING”, “MONSIEUR SURMONT”, “ZANONNI” y “PRÍNCIPE RACKOCZY”.

 

Entre algunas de las historias, muchas falsas o mal documentadas atribuidas a su tergiversada figura, tenemos las siguientes:   En Holanda se dio a conocer como “el conde de Surmont”. Se dedicó a recoger dinero para construir un laboratorio para elaborar pinturas y colorantes. Además de tratar el “ennoblecimiento de los metales”.   Reaparece más tarde en Tournai, Bélgica, adoptando la identidad de “MARQUÉS DE MONTFERRAT”.

 

En 1768 se le sitúa en Rusia, en una conferencia junto a la Emperatriz Catalina la Grande. Allí fue nombrado consejero del conde Alexei Orlov, jefe de las Fuerzas imperiales rusas. Y más tarde fue declarado oficial del ejército ruso, haciéndose llamar “general Welldone”.  Años más tarde (1774) se le sitúa en Ñúremberg con Carlos Alejandro y margrave de Brandeburgo, también con la intención de instalar otro laboratorio. Allí se presenta como el “príncipe Rakoczy”, y conocido también como “SAINT GERMAIN”; luego partió en 1776.  Se presenta en Leipzig ante el príncipe Federico Augusto de Brunswick como francmasón de cuarto grado.

 

En 1779 se presenta en la que sería una de sus últimas residencias, Eckernförde, Schleswig, Alemania. Documentos de Francia dicen que murió en la residencia del príncipe Carlos de Hesse-Cassel.

Realiza una labor política de liberación en Rusia durante el reinado de Pedro III de Rusia y de Catalina II de Rusia.   Inspiró a Adam Weishaupt en la creación de los Iluminados de Baviera y siguió de cerca sus movimientos al introducirse en la Masonería.  En la actualidad es un referente mítico dentro de la escuela de la “metafísica” esotérica y el ocultismo.

 

Aug.·. y Resp.·. Log.·.  Sim.·. SAINT GERMAIN N° 19  PARAGUAY

 

REFERENCIAS

  • Schroeder, Werner Ascended Masters and Their Retreats Ascended Master Teaching Foundation 2004, pages 250 – 255
  • Luk, A.D.K.. Law of Life — Book II. Pueblo, Colorado: A.D.K. Luk Publications 1989, pages 254 – 267
  • Booth, Annice The Masters and Their Retreats Summit Lighthouse Library June 2003, pages 312 – 322
  • Damarchi,Rogelio-Printz,Thomas-Bak, Si, “Nueva metafísica, 4 en 1 Tomo II”, Editorial Solar 1a edición Bogotá Colombia
  • Chandelle,René Más allá de Ángeles y Demonios, editorial Lectorum 2da edición…
  • Conde de Saint Germain. WIKIPEDIA

 

UN FRANCMASON DISTINGUIDO.

(Noticias desde México)

Con la entrega de un pergamino, un videoclip y una semblanza fílmica, el QH:. Mario Moreno – “Cantinflas” – fue homenajeado por parte de la Gran Logia Valle de México, que recordó así al fallecido actor.

El acto fue celebrado en la sede de la Gran Logia, en la colonia San Rafael, en el D. F., al que asistieron Eduardo Moreno Laparade, responsable del patronato de la Fundación “Mario Moreno Cantinflas’”, y de Maty Huitrón, a cargo de la Casa del Actor.

Rodolfo Cota Corona, de la Gran Logia del Valle de México, señaló que existen en la Ciudad de México 60 agrupaciones de este tipo, entre ellas la Respetable Logia Simbólica “Mario Moreno ‘Cantinflas’ número 177”, fundada hace cinco años.

Añadió que la creación de esta última, a instancias del ex Venerable Maestro, Manuel Ojeda López, reunió a siete Maestros masones para crear una nueva logia y se buscó el nombre de una personalidad acorde a los preceptos de las agrupaciones.

“Recuerdo que el Maestro Ojeda López nos mostró un libro titulado: “¿Quién es quién en la masonería?”, editado en España, y ahí venía el nombre de Mario Moreno Reyes, pero se consignaba que se desconocía a qué logia perteneció”, dijo el entrevistado.

Fue así como se dieron a la tarea de investigar el caso y se toparon con que en la Gran Logia Valle de México hay otra logia denominada Chilam Balam, donde se determina que fue ahí donde se inició”Cantinflas”.

Añadió que se enteraron que fue a través de amigos cercanos que lo invitaron a unirse a la masonería por la actitud altruista que él profesaba y cuya actitud de ayudar siempre era más que evidente.

“Siempre que alguien se acercaba a pedirle ayuda… nadie se iba con las manos vacías, pues él siempre le tenía una respuesta a su problema”, comentó Cota Corona.

Señaló que a la entrada de la sede de la Gran Logia Valle de México, a un costado, se encuentra una copia fotostática de su solicitud de ingreso que aconteció en 1943 y de esa manera, aseguró, no hay dudas sobre si ejerció o no la masonería.

“Incluso hemos recibido un correo de Argentina, en donde se duda de ello, pero al hacerles llegar el documento se aclaró todo. Sólo ese documento podemos hacerlo público, pues lo demás es para manejo interno de la Logia”, aclaró.

Cota Corona comentó que “Cantinflas” llegaba a sesionar regularmente, departiendo con mucha fraternidad con sus HH:. En un acta de 1948 aparece Mario Moreno Reyes como “Aprendiz”. Luegoen las que le siguen como:  “Compañero” y “Maestro”.

Subrayó que un “Aprendiz” se comienza a preparar en cuanto lo que son los trabajos y simbología que hay en una logia; el “Compañero” es aquel que realiza trabajos intermedios, y el “Maestro” es aquel que está plenamente versado en los preceptos de la logia.

Aclaró que nunca se dan a conocer las obras altruistas que emprende el masón, pues se establece que no se debe de andar pregonando públicamente lo que se hace.

Sin embargo, otras fuentes dijeron a Notimex que Mario Moreno Reyes fue el benefactor y ayudó a la construcción en 1978 de una escuela en Ixtlahuaca, Estado de México, que imparte preescolar, primaria y secundaria, además de un conjunto habitacional de 64 casas en la delegación Iztacalco, entre otras obras.

Durante el acto de celebración,, Cota Corona dijo que este tributo forma parte también de la fundación que preside Moreno Laparade.

Además de la proyección del videoclip “Yo soy Cantinflas”, de la reseña biográfica y de un colage de sus películas, se entregó a Moreno Laparade un pergamino masónico, y éste a su vez obsequió el libro “Mario Moreno ‘Cantinflas’, el actor, el torero, el empresario y el hombre”, editado por una institución bancaria con relatos de varias personas que lo conocieron en vida.

Finalmente, al término del acontecimiento se llevó a cabo la aportación de la Gran Logia Valle de México de un donativo económico para la Casa del Actor.

MASONERÍA EN VENEZUELA

Los orígenes de la Masonería en Venezuela están estrechamente ligados al movimiento emancipador y a los libertadores, aunque se estima que ya en 1794 existía en La Guaira una especie de “Logia Secreta” donde se difundían las ideas de “libertad, igualdad y fraternidad”, ideas que fueron reforzadas en 1796 con la llegada de deportados españoles, miembros activos de la logia “España”, de Madrid. Ellos iniciaron formalmente en la masonería a José María

España Rodríguez y Manuel Gual Curbelo, que reorganizaron la Logia que presidían, otorgando mayor importancia a los rituales.

 

En 1798, Francisco de Miranda fundó la “Gran Reunión Americana” en Inglaterra, con  las Logias Lautarinas, establecidas a partir de 1800 en Cádiz, París, Madrid, Buenos Aires, Mendoza y Santiago de Chile, para la lucha emancipadora. En 1810 se incorporaron a la “Gran Reunión Americana” sus compatriotas, el futuro y genial Libertador de cinco naciones, Simón Bolívar, (de 27 años, había ingresado a los “Caballeros Racionales” en Cádiz, en 1804); Andrés Bello, (29); y el notable diplomático Luis López Méndez (42).

 

Francisco de Mirandaen 1808 fundó en Pampatar la primera Logia regular “San Juan de la Margarita” dependiente de la Logia “España” de Madrid. Suspendió sus trabajos en 1840.

 

En 1819, en Cumaná, se fundó la Logia “Perfecta Armonía” Nº 74, bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Maryland, permaneciendo bajo ella hasta 1823.

En 1812 se fundó la Logia “Protectora de las Virtudes” Nº 1, en San Juan de Barcelona. En 1814, en Carúpano, la Logia “Patria” bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Vermont.

 

En 1818 en Angostura se funda la Logia “Concordia de Venezuela” bajo el apoyo de la Gran Logia Provincial de Kingston (Jamaica). En 1821 se forma La Unión (en Caracas) y Concordia (Valencia), ambas dependientes de la Gran Logia de Pensilvania.

 

En 1822 se instalan las Logias Protectora de Virtudes (San Juan de Barcelona), Perfecta Armonía (Cumaná), Fraternidad Colombiana (Caracas), Valor y Constancia (Valencia), Unanimidad de Cartago y Bolívar (La Guaira), todas ellas con cartas patentes de la Gran Logia de Maryland (Baltimore); en 1823 se instalan las logias Regeneradores (Maracaibo) y Aurora (San Felipe), estas con patente de la Gran Logia de Nueva York.

 

Funcionaban también las Logias Concordia Venezolana (Angostura), Amistad

(Barquisimeto), Hijos de Colón (Tocuyo), Libertad (Puerto Cabello), Unión Filantrópica (Coro), San Juan de la Constancia (Guenare), Virtud (Carúpano).

 

Uno de los más antiguos libros masónicos publicados en Venezuela, fue el titulado “Espíritu de los Estatutos y Reglamentos del Orden Franc-Masónico” (sic) y el Diccionario de todos los términos y expresiones que están en uso para las logias, impreso en Cumana en 1823 y redactado por Manuel José Ribas, de la logia Perfecta Armonía.

 

En 1824 representantes de estas Logias instalan formalmente en Caracas la Gran Logia de la Gran Colombia (que abarcaba los departamentos de Venezuela, Nueva Granada y Quito) y el Supremo Consejo Grado 33, bajo la misma dirección del abogado, de 42 años, Diego Bautista Urbaneja Sturdy.

 

La Constitución de la Gran Logia de Venezuela data del 10 de marzo de 1924 y la Constitución del Supremo Consejo data del 11 de junio de 1925, ambas con reformas parciales. Tras la separación de Venezuela de la Gran Colombia en 1830, se reactiva la Gran Logia de Venezuela en 1838, bajo el mismo Gran Maestro Urbaneja.

 

En 1843 la Gran Logia de Venezuela reagrupaba los talleres Perfecta Armonía Nº2 (Cumana), Unanimidad Nº 3 (la Guaira), La Unión Nº 5 (Caracas), Concordia Nº 6 (Caracas), Libertad Nº 11 (Puerto Cabello), Unión Filantrópica Nº 12 (Coro), ConcordiaNº 13 (Valencia), Regeneración Nº 15 (Maracaibo), América Nº 17 (Caracas), Restauración Nº 23 (Río Chico), Caracas Madre Nº 24 (San Fernando de Apure), Tolerancia Nº 25 (San Felipe), Aurora de PetareNº 26 (Caracas), La Paz Nº 27 (Valencia), Unión del Baúl Nº 28 (El Baúl), Independencia Nº 30 (Puerto Cabello) y Victoria Nº 31(Nirgua).

 

En el año 1847 se produjo la primera división de la masonería Venezolana, al ser creado un Gran Oriente disidente. Muchos de los grandes actores políticos, militares e intelectuales pertenecían a la orden masónica, y los enfrentamientos políticos, de poder y la efervescencia que se vivía en todos los ámbitos del país también le afectaron. Por otra parte, el debilitamiento progresivo de la república y del poder de la iglesia católica, permitieron un mayor desarrollo de las actividades públicas de la masonería, empezaron a construirse templos masónicos donde en sus fachadas se encontraban los signos de la institución, como en el templo de la Guaira inaugurado en el año de 1853.

 

La reunificación de los dos grandes sectores de la masonería se produjo durante el gobierno del Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, el 30 de abril de 1865, adoptando como nombre el de Gran Oriente Nacional de Venezuela siendo su Gran Maestro Ramón Díaz.

 

Durante el gobierno del General Antonio Guzmán Blanco (Grado 33, miembro activo de la Logia “Esperanza” N° 7, de Caracas), la institución masónica se fortaleció y se extendió por todo el territorio, siendo considerada la mejor etapa de la institución masónica en Venezuela. En este tiempo se construyó el Gran Templo Masónico de Caracas, que fue inaugurado el 27 de abril de 1876.

 

Los presidentes de Venezuela, desde José Antonio Páez hasta Ignacio Andrade, fueron masones, por ello la política Venezolana  marchó al vaivén de las ideas que nacían dentro de la masonería, no con pocas discrepancias y choques, por lo que el pensamiento liberal tuvo diferentes protagonistas, desde la posición conservadora de José Antonio Páez, la Revolucionaria de Ezequiel Zamora, hasta el moderno liberalismo del General Antonio Guzmán Blanco terminando el ciclo de la influencia política de la masonería en la vida pública del país el 23 de octubre de 1899, con el triunfo de Cipriano Castro, y más tarde, con la llegada del dictador Juan Vicente Gómez en 1908, manteniéndose una convivencia pacífica durante los 27 años del régimen de Gómez, aunque la mayoría de los líderes masones tomaron el camino de la oposición, sufriendo los rigores del destierro, del confinamiento y encarcelamiento.

 

El autoritarismo político, las cúpulas políticas acomodaticias y el personalismo

exacerbado habían encontrado un severo escollo en la Masonería. Sus principios, eminentemente éticos y solidarios, resultaban incómodos a quienes manejaban sin pulcritud la cosa pública y a quienes, en un clima de escaso rigor moral, dañaban gravemente los principios democráticos. La presión y la indebida penetración ejercida, a comienzos de siglo y durante muchas décadas, en contra de la Masonería y, desde luego, en contra de sus hombres más distinguidos, terminaron por replegar la actividad masónica.

 

Sin el pujante espíritu liberal, la juventud venezolana dejó de sentir interés por la masonería.

 

En 1953, el G:. M:. Rafael Otero, proyectó demoler el Gran Templo Masónico, fruto del esfuerzo de masones venezolanos del siglo XIX, provocando, junto a otras razones, la división de la Masonería venezolana del siglo XX.

 

En 1956, un grupo representantes de 72 logias, reunidas en una “Gran Convención”, realizada en el Gran Templo Masónico, aprobó la “Constitución de 1956”, entre cuyas disposiciones estuvo el voto democrático, universal y secreto para la elección del Gran Maestro y demás dignidades de la Gran Logia.

 

Cuando todo parecía indicar que la armonía y la unidad ya no serían perturbadas en la Confederación Masónica, el G:. M:. Augusto Ascanio, sorpresivamente, el 14 de octubre de 1957, dictó el decreto Nº 21, para derogar la Constitución de 1956 y los Estatutos Generales de 1957, y poner en vigencia la vieja Constitución de 1924 y los Estatutos de 1931. El decreto Nº 21, cayó dentro de la masonería como un sismo de alto grado. La división no tardo en producirse. Un grupo numeroso de logias se salió de la obediencia y estableció otro Gran Oriente, para seguir trabajando bajo la Constitución de 1956.

 

Esa escisión le causó mucho daño a la orden, no solo la debilitó, sino que también le restó respetabilidad en el mundo profano, por las derivaciones policiales y judiciales con las que se le dio fin a este drama.

 

Durante el Gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez, el Gran Templo masónico fue declarado “Monumento Histórico Nacional” por constituir una reliquia de la arquitectura y la historia del país.

 

Los renovados y persistentes esfuerzos de este tiempo han permitido vigorizar el pensamiento y la acción masónica para responder no sólo a las exigencias espirituales de sus miembros, sino a las necesidades de una sociedad que ha visto decrecer sus valores.

 

Ahora el porvenir de la Masonería venezolana, depende fundamentalmente de la preparación y capacidad de maniobra de quienes la dirijan, sin caer bajo la tutela de grupos ultra conservadores, los cuales desde lareconstrucción de la Gran Logia, en 1838, siempre trataron de hacerla caminar a la saga de sus intereses particulares, olvidándose del carácter progresivo y progresista de la institución, generadora de las ideas que hicieron transformar la historia.

 

Ahora una nueva y vigorosa generación está empeñada en la defensa de los valores morales y en el desarrollo de nuevas tareas culturales y espirituales que permitan, junto a su perfeccionamiento personal, una sociedad más justa, tolerante y solidaria, que garantice el trabajo, la educación, la salud y la dignidad del hombre, sin gestos de conmiseración, bajo el imperio de la democracia.

 

Entre 1824 y 1998, la Gran Logia ha tenido 60 Grandes Maestros en 67 períodos constitucionales y sus 126 Logias se han extendido a través de todo el país como centros creados para servir y complementar al hombre y trabajar por el advenimiento de una sociedad más justa y solidaria en los años que vienen.

 

Normalidad y progreso desde la elección del año 2009 del Gran Maestro Q:. H:. José Bericotte Guilarte. La Gran Logia resolvió celebrar cuatro asambleas anuales, una reunión anual de Venerables Maestros (presidentes de cada Logia) y una reunión anual en cada una de las 7 zonas geográficas en que ha dividido administrativamente su jurisdicción.

 

La Gran Logia de Venezuela es miembro a la Confederación Masónica Interamericana (CMI) y de la Confederación Masónica Bolivariana (Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela).

 

  1. Kosiel

Boletín Masónico “Colmenas”, Nº 9

 

 

Nota de los editores:

 

Como en la mayoría de los países del mundo en Venezuela también funcionan varias grandes logias, orientes masónicos y supremos consejos. Acompañamos algunos nombres:

 

Gran Logia de la República de Venezuela

Gran Logia Unida de Venezuela

Gran Logia Regular Multiritualística de Venezuela

 

Supremo Consejo Confederado de los 33º Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la República Bolivariana de Venezuela

Supremo Consejo de Venezuela de Soberanos GG∴II∴GG∴del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado – Segundo y Último para la República Bolivariana de Venezuela

 

 

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA – EL FACTOR EDUCACIÓN

Ponencia presentada en la asamblea general de Clipsas que tuvo lugar en Montreal, Canadá.

La Gran Logia del Norte de Colombia comparte el planteamiento según el cual la educación es la alternativa principal para conquistar un desarrollo humano más armonioso, más genuino, para hacer retroceder la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones, el fanatismo y las guerras. La educación, la ciencia y la tecnología son factores esenciales en el camino hacia la paz y el desarrollo humano con equidad.

Si se estudia el significado de la educación a través de nuestra historia, si analizamos las propuestas que se han planteado, las polémicas que se han desatado, y los debates públicos que se han realizado, encontraremos que estos son elementos indispensables para hacer propuestas viables y concretas para el presente, y son las bases para proyectar el futuro, con el objetivo central de considerar la educación como un propósito nacional y/o universal.

Solo de esta manera la educación puede responder el trascendental reto que enfrenta en este momento, esto es, la superación de las grandes tensiones de hoy entre lo local y lo mundial, entre lo universal y lo singular, entre la tradición y la modernidad, entre el largo plazo y el corto plazo, entre la indispensable competencia y la preocupación por la igualdad de oportunidades, entre el extraordinario desarrollo de los conocimientos y la capacidad de asimilación del ser humano, en fin, entre lo espiritual y lo material.

Para analizar los antecedentes, programar el presente y proyectar el futuro, nos debemos preguntar: ¿Cuál es el verdadero sentido de la educación?, ¿Qué significado tiene para nosotros como seres humanos?, ¿Se compadece ese nivel de instrucción elemental con una aspiración realmente sentida?

La educación a través del tiempo se ha visto afectada por las tendencias económicas de los pueblos. En la actualidad para la mayoría de los analistas el modelo de desarrollo neoliberal es incompatible con el necesario fortalecimiento de los sectores sociales del desarrollo. Pero el Banco Mundial lo mira de otra manera: “El buen funcionamiento de los mercados engendra en forma usual y natural una mayor justicia social”. La distancia entre las citas de los expertos y la realidad social al parecer cada vez se amplía más. El neoliberalismo privilegia al mercado sobre el estado y promueve la inserción internacional a costa de una enorme fragmentación social, considera que el crecimiento económico lleva al desarrollo y a la equidad social, posterga la solución de los problemas de desigualdad y pobreza con la ilusión de que la libre competencia da lugar a una mayor justicia social. No se debe globalizar la pobreza, el analfabetismo, el desempleo, el fanatismo, la exclusión social. Globalicemos el bienestar, la libertad, la igualdad y la fraternidad. Los países desarrollados deben encauzar sus esfuerzos hacia la generalización de una vida digna, que ella sea un valor para el servicio de todos.

La globalización ha arrojado resultados nada satisfactorios, veamos algunos indicadores: la participación en el ingreso del 20% más rico de la población mundial es del 87% cuando en la década de los años sesentas era del 60%. El coeficiente de desigualdad o de Gini ha ascendido dramáticamente entre la década del 60 y la del 90, pasó de 0,69 a 0,87. Cuando la esperanza de vida en Sierra Leona es de 33,6 años, en el Japón es de 79,8 años. Cuando la alfabetización en los países ricos llega casi al 100%, en Níger es del 13%. Cuando en Ruanda el ingreso per cápita es de US$352, en Luxemburgo es de US$34.153. Si el índice de desarrollo humano, según la ONU, se refiere a tres aspectos: educación, nivel de ingresos y esperanza de vida, entonces ¿Qué es lo que estamos globalizando?

Esa es la dura realidad, la pregunta obligada es ¿Cómo debemos emprender el camino para cambiar esta situación, desde nuestra Orden Masónica, y buscar el bienestar y el sentido de la vida para todos?

La respuesta está en el factor educación, la educación desde su base más elemental es pilar fundamental para la formación del nuevo ciudadano. En la Masonería consideramos que trabajando en la educación se puede dar la transformación del hombre para llegar a una humanidad más civilizada.

La educación para el nuevo milenio tiene que estar basada en los cinco pilares que propone la UNESCO: Aprender a conocer, aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás, aprender a ser, y aprender a hacer.

Aprender a conocer. Esto tiene gran importancia, no se trata solamente de acumular información, sino de buscar el significado de las cosas. Se trata de que la persona sea capaz de pensar, interrogarse, de inquietarse, de tomar decisiones y de llegar a conclusiones. Esto es llegar al conocimiento. En Masonería nosotros aceptamos como verdad, todo lo que puede probarse por la ciencia, la experiencia, o demostrado por la inteligencia, que aquí es, la facultad de penetrar en el porqué de las cosas lo más hondamente. Se es más veraz, más razonable, cuanto más se penetre y se analice la cosa estudiada.

Aprender a vivir juntos. Como dice nuestra liturgia de primer grado, el grado de aprendiz: “El hombre debe conocer, amar y respetar a sus semejantes. Conociéndolos verá en cada hombre un hermano, igual suyo en pasiones y debilidades y por tanto falible y necesitado de apoyo o de enseñanza. Debe amarlos, esto es, esforzarse por destruir la superstición y el fanatismo… Debe también respetarlos, no coartando jamás el legítimo ejercicio de los derechos o el racional desarrollo de las facultades de un semejante, para que el progreso indefinido de la humanidad no se interrumpa”.

Aprender a vivir con los demás. Aquí es crucial el tema de la laicidad en la educación. Como dice la Carta de Curitiba, firmada en Brasil en el marco de la segunda Conferencia Masónica Americana –COMAM: “Los estados deben ser laicos, procurando o manteniendo en sus constituciones y leyes, principios que permitan la convivencia pacífica de todos los credos. Que se dé la formación de personas con libertad de conciencia sin preconceptos, para que puedan ser ciudadanos libres y abiertos a un ideal de paz y libertad entre los pueblos”.

Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás. No se trata de la utópica sociedad sin conflictos. El conflicto y la violencia son componentes de la condición humana que se pueden mitigar por la utilización de nuestros impulsos, también naturales, como son, los de cooperación y fraternidad. Se trata de aprender a analizar y superar los conflictos. Las estadísticas informan que en Colombia en los últimos 25 años se han presentado 500 mil homicidios. ¿Tendrá nuestra educación la obligación de reflexionar sobre esta tragedia y aportar alternativas de solución?

Aprender a ser. En nuestra liturgia del grado de aprendiz masón se pregunta: “¿Qué se debe el hombre a si mismo”, respondiendo así: ” El hombre tiene para consigo mismo el deber de estudiar, de instruirse, de procurar su desarrollo físico, moral e intelectual. Debemos esforzarnos por llegar a conocernos a nosotros mismos, para corregir nuestros defectos y debilidades, y vigorizar nuestra dignidad, de modo de tener absoluta conciencia de cuales son nuestras obligaciones y nuestros derechos, para reclamar éstos con energía y entereza y no excusar nunca el cumplimiento de aquellas”.

Una corriente de pensamiento filosófico, llamada “El Realismo Estético”, fundada en 1949 en la ciudad de Nueva York, por el filósofo americano Eli Siegel, sostiene que hay cuatro principios básicos que toda persona debe saber y entender para poder realizarse como persona. Con el conocimiento de estos principios básicos se puede eliminar en la humanidad la injusticia, la violencia, el racismo, el fanatismo, la intolerancia, …., etc.

1.- Toda persona está siempre tratando de unir opuestos en sí misma.
2.- Toda persona, para respetarse a sí misma, tiene que ver al mundo como bello, bueno, o aceptable.
3.- En toda persona hay una disposición de pensar que se engrandecerá a si mismo más, menospreciando el mundo exterior.
4.- Toda belleza es la unión de opuestos, y el unir opuestos es lo que estamos tratando de lograr siempre en nosotros mismos.

Sostiene el Realismo Estético que el mundo, el arte, y el ser humano se explican uno al otro; cada uno es la unidad estética de los opuestos. Entendiéndose por unidad estética la unión armoniosa, sin conflictos y que se complementan entre si para trabajar juntos, a pesar de ser contrarios por naturaleza.

La Masonería siempre ha tenido como norma de conducta, lo justo, lo bello y lo verdadero. Ella en esencia es una institución eminentemente formadora, docente por excelencia, consagrada a través de los siglos a la noble y generosa tarea de formar un tipo ideal de hombre culto, solidario, fraternal, tolerante, amante de la verdad y la belleza, libre de prejuicios y dogmas.

Aprender a hacer. Pero el solo conocimiento no es suficiente, no hacemos nada con saber muchas cosas, sino ponemos en práctica esos conocimientos. Debemos pasar de la teoría a la práctica, de la teoría a la acción. Por ello la joya esencial del masón en el Tall:.  es el mandil, símbolo de amor al trabajo, de superación, de alegría por el deber cumplido. El método de trabajo masónico representa uno de los mejores instrumentos del perfeccionamiento humano. Lo que quiere decir que la masonería no es solo teoría, también es práctica, se habla con hechos, con acciones. No solo es buen masón el que estudia, investiga y escribe, se necesita que brote su espíritu filantrópico y caritativo. En masonería el trabajo es simbólico, filosófico, espiritual pero real, hay que poner en práctica lo que se estudia y se aprende en las logias, llevarlo a la familia, a su trabajo, a la sociedad en general. Los masones trabajan en logias intercambiando opiniones diversas para forjarse un criterio, y luego al exterior los masones transmiten sus ideas al mundo profano.

La filosofía más práctica, hermosa y funcional del mundo no produce frutos, no produce resultados por si sola, es letra muerta si no se pone el trabajo, esto es, si no desemboca en la acción transformadora, en el trabajo creativo. La educación abarca muchos terrenos, pero no cultiva nada de él. Un anónimo dejó el siguiente pensamiento: “El trabajo es la base de todo comercio, la fuente de toda prosperidad y el padre del genio. El trabajo puede hacer más para hacer progresar a la juventud que sus propios padres, por más ricos que sean. Está representado en los ahorros más humildes y ha establecido los cimientos de cada fortuna. Es la sal que da su sabor a la vida pero debe ser amado antes de que pueda ceder su mayor bendición y lograr sus máximos logros. Cuando se le ama, el trabajo hace dulce, determinada y fructífera la vida”.

El verdadero Masón no nace, se hace. Debemos seguir trabajando, pero con más tesón, en todas las esferas y a todo nivel en la formación de nuevos y más masones, hasta lograr una mayoría significativa que permita cambiar la tendencia hacia un mundo mejor en toda la humanidad.

Para nuestro caso colombiano, es evidente que tenemos que estudiar más detenidamente cuál ha sido la orientación de la educación colombiana, cómo se han adoptado las políticas públicas en ese sector, cuáles han sido los aportes desde las diferentes vertientes políticas y sociales, y cuales son las alternativas de solución para las graves deficiencias que actualmente tenemos desde el punto de vista cualitativo y cuantitativo, pero fundamentalmente para definir el sentido de la educación, sus propósitos y objetivos.

Jaime Castilla Camacho.
Gran Logia del Norte de Colombia.

MARÍA REICHE, LA MUJER QUE BARRIA EL DESIERTO

“Sería tener un opinión muy baja de los antepasados, de suponer que todo este trabajo inmenso y minuciosamente exacto y detallado, hecho con concienzuda perfección, tenía como única finalidad el servicio de una superstición primitiva o un culto estéril de los antepasados. Al contrario, tenemos aquí el testimonio en gran escala y único en el mundo del primer despertar de las ciencias exactas en la evolución de la humanidad, esfuerzo gigantesco de la mente primitiva que se refleja en la grandeza de la ejecución bajo el cielo vasto de las pampas inmensas y solitarias, barridas por el viento y quemadas por el sol”

 

Si hay una persona que ha entregado su vida por entender y preservar los extraños geoglifos de Nazca, esta, sin duda, es Victoria María Reiche Grosse Neuman, alemana nacida en Dresde en 1903. Se licencia en magisterio en la universidad de Hamburgo, pero no consigue ningún trabajo relacionado. Hasta que un día de 1931 se entera de que el cónsul alemán en Cuzco (Perú) estaba buscando una institutriz para que cuide de sus niños. Fue elegida entre 80 candidatas.

Y fue así como llego al Perú.

 

María se quedara en Cuzco durante un par de años, pero, en 1934 se termina el contrato con el cónsul. Decide quedarse allí, en Perú, pero se marcha a Lima, la capital, donde trabajara dando masajes, clases de alemán o de ingles y como traductora de textos científicos. Además ayuda en la cafetería de una amiga llamada Amy Meredith, compañera en el Perú durante años. Allí conocera al doctor Kosok, que estaba trabajando en aquella zona, como comentamos en el articula anterior y comenzara a atrabajar para el de traductora, y gracias a él, en diciembre de 1941 se producirá su primer viaje a Nazca. Quedaría maravillada con la belleza de aquel paisaje y con el misterio de aquellas líneas.

 

Pero todo quedaría paralizado por culpa del estallido de la Segunda Guerra Mundial. María, al ser alemana de origen, tendrá prohibido salir de la ciudad de Lima. Hasta 1946 no retomaría sus investigaciones sobre Nazca. Kosok volvió a su país, y cedió las riendas de la investigación sobre Nazca a María Reiche, ya que había cogido un amplio rodaje en cartografía y arqueología.

 

Desde 1946 comenzara, como hemos dicho, a estudiar sistemáticamente las Líneas de Nazca. Un día de junio de ese año, se topa por casualidad con el dibujo estilizado de una araña, muy difícil de distinguir, porque los años y el viento habían ido dejando una fina capa de piedras sobre el geoglifo, lo que impedía verla a primera vista. Este hallazgo le llevara a otros muchos. Estos datos se los mandaba al profesor Kosok, que con el tiempo dejo de apoyarla.

Estudió personalmente casi mil líneas, midiéndolas con cinta métrica, sextante y una brújula. Cargada de instrumentos de medición, ella sola y con una escalera en mano, recorría el desierto de un lado a otros sin provisión alguna. Así que un día, para evitar las enormes distancias que tenía que recorrer, se muda a una sencilla cabaña, donde no tiene ni agua ni corriente eléctrica, a 27 kilometros de Nazca.

 

Al principio los habitantes de la zona se reían de la extraña señora María, que se dedicaba a quitar cuidadosamente el polvo de los dibujos, barriéndolos con una escoba. Le llamaban “la mujer que barría el desierto”. Con el tiempo la llegaron a adorar casi como a una santa.

 

En 1947 María descubrió algo extraordinario al estudiar la figura de la Parihuana (flamenco) de 300 metros. Constató que si nos paramos en su cabeza en las mañanas, del 20 al 23 de Junio y seguíamos con nuestra mirada la dirección del pico, podríamos observar claramente la salida del sol, exactamente en un punto de un cerro ubicado en esa dirección. En 1948 escribiría su primera obra sobre el tema: “Los Dibujos Gigantescos en el suelo de las Pampas de Nasca y Palpa. Descripción y ensayo de interpretación”

 

En este ensayo ya plantea su teoría de que las líneas de Nazca representaban el calendario más grande del mundo y que había una relación clara entre ellas y los astros. El pico del colibrí de cincuenta metros de largo, por ejemplo, apunta a la posición del Sol el 22 de diciembre, o sea el solsticio de verano en el hemisferio Sur. Para María Reiche, los cuatro dedos del mono representan las fases de la Luna, mientras que la araña está relacionada con la constelación de Orión. Planteaba que los antiguos peruanos de la zona habían empleado esto para conocer cuando empezaba cada estación, cual era la mejor época para cosechar y cuando se iniciaban las lluvias.

Pronto se verá en la necesidad de mediar e intervenir ante acciones que iban a dañar las extraordinarias Líneas. En 1955, un rico terrateniente de la región quería instalar una plantación de algodón en la Pampa, para lo que necesitaba un gran sistema de irrigación. María inicio una cruzada personal para impedírselo, ya que, de lograr hacerlo, echaría al traste bastantes de las líneas. Se presento en un periódico local, llevando fotos y pruebas de sus investigaciones. Al final consiguió pararlo, gracias a la intermediación del alcalde de Nazca. Desde que llego allí, no permitió que cruzaran la pampa vehículos, y osada y valientemente se enfrentó innumerables veces a los desaprensivos camioneros o viandantes y los huaqueros furtivos que se atrevían a cruzar las pampas.

 

En 1957 aparece el primer trabajo extranjero en el que se analiza y menciona el trabajo de María. Fue en el libro de John Alden Masón llamado “Las civilizaciones antiguos del Perú” (“The Ancient Civilizations of Peru”). Entre los años 1965 y 1968 se crea la corporación de Reconstrucción y Fomento de Ica, con la intención de cuidar y mantener estas construcciones, previendo que un futuro podrían ser fuente de atracción turística. Le plantean a María que escriba un libro sobre su historia con las Líneas. En 1968 publicara su libro “El secreto de la pampa”. Los fondos obtenidos los emplearía en el cuidado de la pampa.

 

Poco a poco los turistas van llegando a la zona. Y destruyéndola. En 1970, aprovecha la celebración de un congreso de americanistas en Lima para llamar la atención sobre la necesidad de proteger los geoglifos del desierto. Como no consigue nada, seguirá siendo ella la que se encargue, personalmente de custodiarlos, pagando de su propio bolsillo a vigilantes. Construye una torre mirador de 74 metros de altura, desde la que los turistas puedan ver la obra sin deteriorarla. Curiosamente, en 1978, la Reina de España, Doña Sofía, visita la zona. En el blog os dejo unas fotos de ese encuentro.

 

En 1992 adquiere la nacionalidad peruana, otorgado por el gobierno Peruano a la ilustrísima “dama de las Pampas”, en mérito a su arduo trabajo de investigación y preservación de las Pampas. No será hasta 1994 cuando consigan la protección de la UNESCO. María recibiría como homenaje cinco títulos de doctor honoris causa y muchas condecoraciones del gobierno peruano, que le llega a conceder la ciudadanía peruana honoris causa, además de algún homenaje de su patria de nacimiento, Alemania. Al final de su vida, publicó “Contribuciones a la Geometría y Astronomía en el Perú antiguo” (1993), donde se recogen más de cuatro décadas de investigación.

 

El 8 de junio de 1998, cuando contaba 95 primaveras, falleció María Reiche de cáncer de ovarios. Hacía años que sufría Parkinson y una ceguera casi total. Pero jamás dejo de investigar las Líneas. Sus restos, junto a los de su hermana Renate, fueron enterradas en el mausoleo levantado a un costado del Museo que lleva su nombre, en Nazca.

 

“¡Todo era por Nazca! Si cien vidas tuviera, las daría por Nazca. Y si mil sacrificios tuviera que hacer, los haría, si por Nazca fuera”.

 

“Los Nasca podían insertarse en el curso de la astronomía, podían ver los movimientos de los cuerpos celestes y saber exactamente cuándo comenzar con los sembríos y cuando cosechar. Los resultados y conclusiones a los que he llegado se han basado siempre en la observación, en la medición y en el registro minucioso de todas las líneas y figuras”

“El proceso de planear y convertir una escala a otra necesita de una mente capaz de formar conceptos abstractos y de una facultad de razonar que debe haberse encontrado en por lo menos una parte de la población y que no podría esperarse de un pueblo primitivo. Tenemos que dejar a un lado por el momento, el estudio de aquellos elementos que constituyen la esencia del arte primitivo, es decir, totemismo, religión y magia, ritos y ceremonias. Debemos tratar de penetrar en sus mentes y seguir su lucha por la perfección y los caminos emprendidos para lograrlo. Debo decir que esa gente con gran inteligencia y visión estudió su ambiente y encontró un sitio que la naturaleza parece haber preparado para servir como un inmenso tablero en el cual pudieron trazar enormes dibujos que hasta ahora no se han borrado. “

Emancipación Paraguaya, Influencia y Pensamiento de los Masones para la Independencia del Paraguay

Parte del Discurso pronunciado por el Patriota Paraguayo José Gaspar Rodríguez de Francia (1766-1840) en la Primera sesión del Congreso General reunido en Asunción el 17 de junio de 1811.

“El tiempo de la ilusión y engaño ya pasó, no estamos en aquellos siglos de ignorancia y barbarie en que casualmente se formaron muchos gobiernos, elevándose por grados en los tumultos de las invasiones o guerras civiles, entre una multitud de pasiones feroces y de intereses contrarios a la libertad y seguridad individual.

Al presente  nos hallamos en circunstancias más favorables. Nuevas luces se han adquirido y propagado, habiendo sido objeto de meditaciones de los sabios y de las atenciones publicas todo lo que esta ligado al interés general y todo lo que puede contribuir a hacer a los hombres mejores y más felices.”

1- INTRODUCCION

Entre los años 1717 y 1735 se produce la Revolución de los Comuneros que constituye un ensayo y un referente futuro del proceso revolucionario que conducirá a la independencia de la República del Paraguay

No es imposible separar la Independencia del Paraguay del contexto político e ideológico del siglo XVIII. Los masones influyeron y actuaron en la Independencia de los EEUU de la Monarquía Británica en 1776, en   la Revolución Francesa en 1789 y en la invasión de Napoleón Bonaparte a España en  1808, que fueron referentes decisivos en el proceso de emancipación de las colonias españolas en América.

Desde el punto de vista interno la evolución de la sociedad en los territorios del actual Paraguay  al principio del siglo XVIII experimentó una progresiva toma de conciencia nacional de la clase criolla, gracias a las ideas ilustradas y libertarias escritos por masones, que pese al férreo control existente iban permeabilizando entre la elite autóctona. Todo ello motivado por el rechazo que producía la poderosa influencia de funcionarios reales en los puestos de poder, alejando a los criollos de las decisiones políticas, y por otro lado el monopolio comercial ejercido por la Monarquía Hispánica sobre sus territorios que imposibilitaba la libertad económica

En la madrugada del 14 al 15 de mayo de 1811 culmina el proceso de emancipación de la intendencia de Paraguay del Virreinato de Río de la Plata y por ende de la corona de España. El proceso revolucionario auspiciado desde el exterior por las campañas bélicas del argentino Manuel Belgrano y la Junta Mayor de Buenos Aires e internamente en Paraguay por un grupo de militares revolucionarios liderado por Pedro Juan Caballero, Fulgencio Yegros, Cabañas, Ignacio Iturbe entre otros,  es la consecuencia de un largo proceso cuyos orígenes y antecedentes se remontan al siglo XVIII. Nos encontramos con un fenómeno regional que provocará, que en un rápido proceso de descolonización, la Monarquía Hispánica pierda su hegemonía en la práctica totalidad de sus dominios.

Paraguay se emancipa definitivamente y se convierte en uno de los primeros países de Latinoamérica en organizarse como una nación independiente

2- PRIMEROS MASONES PARAGUAYOS

Los Hermanos Masones participaron de forma activa en la emancipación de los países del Sur de América del yugo Español. En los trabajos preliminares de la independencia de los pueblos americanos, junto al General venezolano Francisco de Miranda, el ilustre sacerdote paraguayo Juan Pablo Fretes, se juntó a él en 1799 y luego a San Martín, Simón Bolívar, O`Higgins, Carrera y Manuel Belgrano en la Logia “Unión Americana”. Se afilio luego a la Logia Lautaro en Cádiz con San Martin y Belgrano.
Pocos saben que el primer Masón paraguayo fue nada menos que un clérigo: Juan Pablo Fretes. Si bien algunos documentos lo citan como argentino natural de Buenos Aires, sin embargo es sabido que nació de padres paraguayos en territorio entonces perteneciente al Paraguay antes de 1770. Es elevado a la categoría de canónigo en 1807. En 1809 contribuyó para la guerra de España contra los franceses. Escribió un breve “Compendio de geografía”, en verso, para uso de la juventud americana. El manuscrito original, que tiene 20 folios, fue puesto en venta por un librero de Madrid.

Su presencia silenciosa sin embargo se hace patente en cuanto documento se relacione a la Masonería en el Río de la Plata, no pudiendo sin embargo hacer crecer la misma en Paraguay. Se halla ligado en muchos documentos de la época con Belgrano, San Martin y en Buenos Aires conformando los gobiernos de transición hacia la independencia de la Argentina. Falleció en Buenos Aires en 1817 siendo históricamente el primer Masón nacido en Paraguay.

 

En febrero de 1813 hace su aparición el próximo masón paraguayo: El Guaireño José Félix Bogado, bravo criollo que ligó el nombre de su patria al movimiento que conquistó la emancipación de Chile, Perú y Colombia. En octubre de 1817, cuando Bogado ya era Teniente, por orden de José de San Martín, todos los cuerpos de ejército de los Andes que participaron de la batalla de Ayacucho deberían elegir entres sus miembros, a los que recibirían la Orden del Mérito de Chile. Entre estos militares fue electo el Teniente José Félix Bogado ya incorporado a la Logia “Lautaro”.

Con el tiempo se hizo Coronel y brazo derecho del General San Martín en el Regimiento “Granaderos a Caballo” de Buenos Aires. Además, también perteneció a la Logia “Lautaro” de Chile y fue héroe en el ejército libertador de los Andes, al lado del General O`Higgins. Su diploma de Coronel, del 9 de junio de 1825, lleva la firma de Simón Bolívar, atendiendo sus méritos y servicios.

Con la venida de inmigrantes europeos, en el Gobierno de Carlos Antonio López en el año 1845 trabaja en la clandestinidad y en forma secreta la Logia “Pitágoras” en Asunción, bajo la Veneratura de Enrico Tuba, italiano que inició en su logia a técnicos inmigrantes que llegaban al Paraguay.

A los efectos de reconocer y ratificar la independencia del Paraguay, además de firmar tratados de comercio y amistad con libre navegación de ríos internacionales, llega a Asunción en 1853 el buque británico “Locus” que transportaba al Sr. Exc. Charles Hotham, primer diplomático británico ante el gobierno del Paraguay. En ese buque, capitaneado por el hermano del diplomático, trabajaba la Logia “Conway” bajo la Veneratura de Ernest Hotham, donde iniciaron a militares y personalidades del gobierno paraguayo que cumplirían una proficua labor en la construcción del país.

El 28 de julio de 1869, en la Ciudad de Asunción,  levanta Columnas la Logia Unión Paraguaya Nº 30 con el Padridrinazgo de la Augusta y Respetable Logia Constante Unión No.23 de la Ciudad de Corrientes, Argentina, que levanto columnas en 1.834. La Logia Unión Paraguaya Nº30 dio dos presidentes al Paraguay: Juan Bautista Gill 1874-1877 y Juan Gualberto González 1890-1893.

3- INFLUENCIA DEL PENSAMIENTO DE LOS MASONES EN EL

  1. GASPAR RODRIGUEZ DE FRANCIA

 

Si bien se sabe que el Dictador Francia no fue iniciado en la Masonería , el mentor intelectual de la Independencia del Paraguay, Gaspar Rodríguez de Francia, pudo haber tenido contacto con intelectuales masones en la Universidad cuando estudió. De hecho, sus inspiradores fueron los enciclopedistas franceses, quienes bajo la premisa de “Libertad, Igualdad y Fraternidad” consiguieron la independencia de Francia y la documentaron en sus escritos que inflamaron a los eruditos americanos de principios del siglo XIX. De hecho, la literatura de Diderot, Voltaire, Montesquieu y Rosseau inspiraron la Doctrina Nacionalista de Gaspar Rodríguez de Francia, el cual los interpreto de manera muy personal en su Organización del Gobierno.

 

El Dr. Rodríguez de Francia, estudio en Asunción, primero con los Franciscanos, luego con los Dominicos y luego en el año 1780 se traslado a Córdoba, Argentina  para realizar sus estudios superiores en el Colegio Universitario Real Convictorio de Nuestra Señora del Montserrat. Allí fue compañero de estudios de otros hombres que influirían en la vida pública sudamericana, como Juan José Castelli (Venerable Maestro de la logia Independencia, que levanto columnas en Bs. As.  en el año 1795 y que adopto como nombre público el de  Sociedad  “Patriótica, Económica y Literaria y a las ves fue Primo de Manuel Belgrano (masón de la Logia Independencia y de Sociedad de los siete , Logia Lautaro, VM:. De la Logia Argentina y posteriormente denominada Logia Unidad Argentina de la ciudad de Tucumán), Saturnino Rodríguez Peña (Masón miembro de la Logia Independencia y  Representante del Gral. Francisco de Miranda en Sudamérica, VM:. De la Logia Gran Reunión Americana), Juan José Paso(masón de la Logia Independencia y de Sociedad de los siete) Manuel Alberti. (masón de la Logia Independencia y de Sociedad de los siete) . La Logia Independencia es el antecedente de la Logia “Lautaro”, que se denominó también la Gran Logia de Buenos Aires, que trabajaba con el Rito Moderno Francés.  Rodríguez de Francia estudio en Córdoba  desde 1780 hasta 1785, con los hijos de las familias más ricas de la región. Sus condiscípulos entonces son porteños, salteños, alto peruanos, y serán más tarde argentinos, uruguayos, bolivianos. Las nuevas ideas de los enciclopedistas franceses los enardecen. Estudia y Discute con sus compañeros sobre “El Espíritu de las Leyes”, del “Contrato Social”, del “Diccionario Filosófico”, de los triunfos de los insurgentes norteamericanos y también de Tupac Amaru, cuyo movimiento había dejado huellas en Oruro, en La Paz , Mendoza y Córdoba.

 

 

Además, mientras esta juventud estudiaba en Córdoba, fue batido en brecha el régimen feudal en Europa y sus posiciones allende el Atlántico. No están lejanos los días en que caerá la Bastilla, la invasión de Napoleón a España, el despertar de un sentimiento patriótico incipiente entre los porteños contra las invasiones británicas.

 

Es este clima, de una época crucial, con movimientos de ideas venidas de la Revolución Francesa inminente y de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, que impregnará a Francia sus condiscípulos, marcará su futuro, especialmente a José Gaspar Rodríguez de Francia, quien permanecerá fiel a las ideas de su juventud hasta el fin.

Para ser más completo sobre el personaje y las ideas del Supremo, a fin de ubicarle mejor, haría falta compararlo con los otros grandes latinoamericanos de su tiempo. Me limitaré a señalar, modestamente, los vínculos o la falta de vínculos de José Gaspar de Francia con tres personalidades de la independencia americana: Manual Belgrano, José Gervasio Artigas y Simón Bolívar.

 

A Manuel Belgrano lo conoció en 1811. El General porteño residió en Asunción varias semanas como Plenipotenciario de Buenos Aires, después de haber dirigido la desastrosa expedición auxiliadora derrotada por los paraguayos en Paraguari y en Tacuarí. Francia no le quitó el ojo de encima durante toda su estancia y así nació una amistad que no dejó de crecer hasta la muerte de Belgrano en 1820. Ambos no dejan de escribirse largas y sinceras cartas durante toda la vida del último. El Supremo sabe todo de su patriótico y progresista amigo: Fundador de la enseñanza nacional, autor -como jurista eminente- del proyecto de una Constitución democrática, promotor de la agricultura argentina, de la Marina , creador de escuelas, defensor de los derechos de los indios. Es un General que da ciudadanos buenos y virtuosos a la patria, mientras el General San Martín forma excelentes militares. No se trata de uno de esos “jacobinos a medias’, que traicionarán el espíritu de la Revolución de Mayo. Se comprende el afecto casi fraternal que le profesa José Gaspar de Francia al saberlo tan identificado con su propio ideal.

 

Con José Gervasio Artigas la cosa es diferente. No quiso recibirlo nunca personalmente. No lo vio jamás. Cuando Artigas, el Protector de los Pueblos Libres, vencido, se refugia el 5 de septiembre de 1820 en el Paraguay, es un mal momento: seis meses después de la conspiración reaccionaria del Viernes Santo, de la que se cree tenga nexos con el extranjero. Francia recela de Artigas. Sin embargo lo acoge con generosa hospitalidad. Le ofrece una residencia honorable y el sueldo de Capitán, antes de conferirle una finca donde este viejo campesino vivirá 30 años. Artigas muere a los 86 años, el 23 de septiembre de 1850, después de haber llorado la desaparición del Supremo. Francia honró al viejo caudillo que incitó a su pueblo a la lucha, a su temple, sus éxitos y, sobre todo, al mérito de una reforma agraria antifeudal, a la construcción de escuelas públicas, a la manera de financiar jacobinamente la revolución popular, a su legislación democrática, a su integridad. No hay duda que la vida y el combate de José Gervasio Artigas a Francia le son próximos. Por ello, de un lado, reserva personal a causa de las amenazas del pasado, pero respeto, generosidad para el héroe vencido, el jacobino de la Banda Oriental

Con Simón Bolívar, era  muy diferente. Bolívar soñaba con la Federación de los Andes que se una al norte con México y la América Central dominada por Guatemala, con Cuba también y Puerto Rico al este, al Río de la Plata al sur, sino que está dispuesto a desencadenar la guerra contra el Brasil, contra España misma “para liberar a sus pueblos”, más exactamente para liberar al Paraguay de Francia, esa bestia, esa fiera, como le llama el Deán Funes, agente de Bolívar en Buenos Aires.

La liberación del francés Aimé Bonpland era el pretexto de Bolívar para invadir el Paraguay. Naturalista viajero, amigo de Alejandro de Humboldt, enviado a la Plata en 1817 utilizando la misma careta que los otros agentes de los Borbones, quienes solían establecerse también como comerciantes, gracias a Pedro Saguier que era el hombre de la red de los Borbones en Buenos Aires, Bonpland llegó fraudulentamente al Paraguay, fue bloqueado en el país y se convirtió durante años en un gran ganadero, agricultor e industrial rico, pero para el resto del mundo estaba encerrado en las húmedas lozas de una mazmorra, de modo que Bolívar, Humboldt y otros desencadenaron en su favor una clamorosa compaña mundial, extraordinaria para la época.

Pero ello no solo sucedía por la fama del sabio sino porque Bonpland era nada mas y nada menos que Past Gran Maestre de la Gran Logia de Francia. Bolívar, Mason, la Academia de Ciencias de Francia y Pedro I, Emperador del Brasil y a la sazón, líder de la Masonería en dicho territorio, reclamaron enérgicamente al Dr. Gaspar de Francia su liberación. Pero el Dr. Francia no lo libero de inmediato, lo libero casi diez años después de tomarlo prisionero y sin permitírsele llevar ni una sola colección de insectos y plantas y ningún integrante de su familia.

 

La verdad es que, como lo comprueban documentos dados al pie de nota por Augusto Roa Bastos en “Yo el Supremo” (y existen otros documentos) Simón Bolívar realmente proyectó invadir el Paraguay por la ruta del Pilcomayo. Pero no para solicitar del Supremo únicamente la liberación de Bonpland, que no dejaba de escribir a sus amigos sobre su salud floreciente, sus facilidades en el país, sus logros financieros, su prosperidad. No, sino para derrocar a quien Bolívar consideraba un tirano odioso, porque era un revolucionario que él no comprendía, con concepciones diametralmente opuestas a las suyas.

 

Saben ustedes que el texto de la carta de Simón Bolívar a  Rodríguez de Francia existe; ha sido dado al pie de página por Roa Bastos y contiene cosas muy reveladoras. Por ejemplo, se dirige al Señor Dictador Supremo del Paraguay, pero en el texto de la carta dice que de ningún modo es posible causar perjuicios a ” la Provincia ” del Paraguay, y el Supremo no podía, evidentemente, aceptar que se trate de provincia al Paraguay, pues ya hacía años que era una República Independiente.

 

Pero hubo una querella a propósito, entre periodistas o entre historiadores. En su carta al Supremo, Bolívar le dice que para conseguir la libertad de su queridísimo amigo Bonpland “yo sería capaz de marchar hasta el Paraguay y sólo por libertar al mejor de los hombres y al más célebre de los viajeros”. Dice “y sólo por libertar… “. La disputa entre los historiadores es “solo” con tilde o sin tilde. Porque es muy diferente, como ustedes lo entienden. En realidad, fue con tilde, pero no solito, y la prueba reside en lila carta de Bolívar a Santander, que se encontraba entonces en Lima, y en la cual Bolívar le indicaba: “La mejor ruta para ir al Paraguay es la ruta del Pilcomayo”. Así pues, las cosas son claras.

 

Amistad, entonces, con Manuel Belgrano; respeto y generosidad para José Gervasio Artigas; pero recelos patrióticos contra Simón Bolívar, lo que corresponde muy bien con las ideas y el carácter íntegro e intransigente del Supremo: director de la Revolución , como él lo pidió, para un país amenazado por los termidorianos.

Tengo que añadir que ese dictador, a diferencia de los tiranos de su época y de la nuestra, redacta un semanario que leen y comentan entre sí jueces y administradores, con una repercusión que llega a todos los rincones del país, para que el pueblo conozca y apoye su política y sus ideas.

 

Recibe en audiencia y escucha a los humildes en el Palacio presidencial. Sostiene, como Robespierre una vez más, que los únicos ciudadanos de la República son los republicanos, y que, como reza el catecismo patriótico, “quien no es patriota es la moneda falsa mezclada a la buena.”

 

La terminología heredada de la Revolución Francesa en los textos latinoamericanos no traduce siempre exactamente los fenómenos políticos semejantes. No obstante, cuando el Supremo vitupera a los “termidorianos”, no combate únicamente a Los enemigos de Robespierre, sino a todos los que -en el Paraguay así como en Buenos Aires- traicionan los ideales revolucionarios y patrióticos. Y cuando él considera que su amigo platense Manuel Belgrano no es un ‘jacobino a medias” como algunos otros bonaerenses de la época, es para rendir homenaje a un revolucionario sincero y fiel a las ideas de su juventud.

 

Gaspar Rodríguez de Francia, amigo y compañero de estudios en el Colegio Universitario Real Convictorio de Nuestra Señora del Montserrat, de Juan José Castelli, (Venerable Maestro de la Logia Independencia de Bs.As y Logia Lautaro), aplicaría a rajatabla una política similar al Plan de Operaciones de Mariano Moreno (Masón miembro de la Logia Independencia )  transformando al Paraguay en la única república desarrollada y autosuficiente de la América Española. Cuando murió en 1840, habiendo gobernado durante casi treinta años, dejaría un país integrado étnicamente con la inmensa población indígena, con la riqueza democráticamente distribuida, con el guaraní como idioma oficial, con industrias ya desarrolladas y con la tierra en manos del estado alquilada a las familias de criollos, mestizos e indios por igual, sin latifundios. El Paraguay sería hasta su destrucción en la infame guerra de la Triple Alianza , el único país realmente independiente y democrático y autosuficiente de las repúblicas fragmentadas de la Patria Grande no construida.

 

El Prócer Argentino Juan José Castelli, Venerable Maestro de la Logia Independencia de Bs.As, era Dr. en Derecho y tenía en Buenos Aires, el buffet de abogados más prestigioso del rió de la plata. En el año 1806, estudio en Buenos Aires, nuestro prócer Paraguayo Mariano Antonio Molas y trabajo junto a Juan José Castelli en el famoso buffet de abogados en el cual fue influenciado por las ideas independentistas de Castelli. También en Paraguay durante la revolución de mayo de 1811, residía en Paraguay, específicamente en Concepción, el Comerciante argentino José de María, que tuvo activa participación para la gesta  independentista del Paraguay, era el yerno de Don Francisco de Escalada (masón de la Logia Independencia de Buenos Aires y suegro del Gral. San  Martín, Venerable Maestro de la Logia Lautaro ) y concuñado del libertador San  Martín. Algunos Historiadores como Alberto J. Lapolla, dice que el Dr. Rodríguez de Francia y José de María eran los contactos en Paraguay de la Logia Revolucionaria que encabezaba el Dr. Juan José Castelli.

 

CONCLUSION

LA República del Paraguay es  Soberana e Independiente a partir del 14 y 15 de mayo de 1811. No existen datos de que Hermanos Masones hayan actuado directamente en la gesta de Independencia del Paraguay. Si existen datos de que el Primer Paraguayo Iniciado en la Masonería antes de la Independencia del Paraguay es el Padre Juan Pablo Fretes, que perteneció a la Logia Unión Americana y Logia Lautaro. El Segundo Paraguayo Mason es el Coronel José Félix Bogado Iniciado en la Logia Lautaro , durante la Gesta Libertadora de los Andes. El Dr. Rodríguez de Francia, si estuvo en contacto con Masones, en conocimiento de los que hacían e influenciado por el ideal de la Masonería. Recién a partir del año 1845 existen datos de trabajo de Logias de Masones en el Paraguay.

 

Mario Luján Benítez Reyes

 

 

Bibliografía Consultada:

1-  Pensamiento Político de la Emancipación (1790-1825) TOMO II- José Luis Romero, Luis Alberto Romero.

2- Articulo de Christian Gadea Saguier*, Para el Simposio Internacional de la Historia de la Masonería en América Latina. *Ex Venerable Maestro de la Logia “Concordia” #15 de la Gran Logia Simbólica del Paraguay. Periodista y escritor.

3-  Forjadores del Paraguay- Grupo Arami  Empresarial.

4- Conferencia de Georges Fournial, Secretario de Asuntos Latinoamericanos del Partido Comunista, en la Conferencia “José Gaspar Rodríguez de Francia, El Robespierre de la Independencia Americana , dado en el Seminario sobre “YO, EL SUPREMO”, de Augusto Roa Basto, Conferencia en Paris, Francia, en el año 1984.

5- Masoneria en la Revolución de Mayo: Influencia en el Pensamiento Político. Ediciones Masónicas Argentina.

6-  Historia Universal- Tomo XII- Juan Bta. Weiss.

7-  Portal electrónico de la Agencia de Prensa Masónica de Rumania- Bicentenario de la República del Paraguay.

8-  De la Invasión a la Revolución: La Resistencia como forma de existencia – Alberto J. Lapolla.

9- Gaspar Rodríguez de Francia, El Hombre de la Independencia y El Aislamiento Paraguayo. Ana Ribeiro. Editorial El Lector.

 

Siria y el silencio de los masones

Creo que es un momento adecuado para hacer algunas reflexiones en torno a la francmasonería y situación de Medio Oriente. Un tema que siempre está en mi preocupación por mi propia formación personal y porque, al menos en los últimos dos siglos, la francmasonería intervino directamente en esa región del planeta. Comenzaré explicando mis razones personales. Para luego referirme al desgraciado desinterés que la Orden ha optado tener sobre el tema. O lo que es peor: que algunos grandes líderes masones hayan decidió abandonar los esfuerzos de paz. Y hay que decirlo fuerte, porque, como alguna vez me dijo un adversario en una tribuna pública, enfrentándonos por la supuesta incompatibilidad de masonería y catolicismo, no todo es “tomar té con masitas”.

 

Mi primer contacto directo con el mundo islámico fue en 1981. Por ese entonces yo regresaba de la Patagonia y había tomado la decisión de estudiar Historia de las Religiones. Me interesaban el latín, el hebreo y el arameo. En Buenos Aires había un solo profesor de arameo dispuesto a dar clases particulares, quien me recomendó tener primero una buena base de árabe. Fue así que me vinculé con el Centro de Estudios Islámicos que dirigía Mahmud Husein.

 

Las clases eran muy accesibles, pero incluían cultura árabe e irfam, es decir conocimiento de religión islámica. Eran los primeros años de la ocupación soviética en Afganistan y los centros islámicos y las tarikas eran frecuentados por mujaidines que intentaban ganar adeptos para la causa. Estos centros eran a su vez el centro de reunión de conversos que se distinguían del resto por sus nombres árabes y sus apellidos criollos. Se ofrecían viajes a Medio Oriente para mejorar el idioma y las publicaciones tenían un fuerte contenido político. Fue una época en la que numerosos argentinos viajaron a las madrasas árabes para volver convertidos en clérigos musulmanes. Tal el caso de Karim Paz, valedor de quienes están acusado de haber planeado la voladura de la AMIA.

 

Este contacto, sumado a que luego me vincularía familiarmente con drusos sirios, me permitió un temprano acercamiento a la problemática de Medio Oriente. Desde entonces este ha sido un tema de especial interés en mis investigaciones históricas.

 

Con el correr del tiempo, ya ingresado en la francmasonería en 1989 –año en el que culminó la ocupación rusa de Afganistán, comencé a recopilar información respecto a la presencia de la Orden en países islámicos, árabes y no árabes. Eso me llevó fatalmente a encontrar muchos de los datos que vuelco en este breve trabajo.

 

Descubrí que la Orden no sólo había actuado fuertemente en esos países sino que sus líderes se habían involucrado directamente –como masones- en las negociaciones que llevaron a los acuerdos de Camp David y de Oslo. Carter, Sadat, Beguin, Palme, Rabín y el rey Husein de Jordania, todos masones, recibieron el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos en Medio Oriente. Tres de ellos murieron a causa de estos acuerdos. El H. Obama lo recibió “por adelantado” y ahora está a punto de cometer uno de los errores más graves de su desgraciada gestión.

El rey Husein, Gran Maestre de la Gran Logia de Jordania

 

El mundo asiste una vez más a una grave crisis militar y política en Medio Oriente. En realidad debiéramos ampliar el enunciado y decir que, nuevamente, Occidente se encuentra a las puertas de intervenir militarmente en Medio Oriente. Aún así, el planteo no sería completo. Si entendemos por Occidente a la civilización que se desarrolló en el espacio europeo, cuyas instituciones se remontan al Sacro Imperio Romano Germánico, y si consideramos a Medio Oriente como el núcleo racial y religioso del Islam, entonces podríamos afirmar con más rigor que, una vez más, se está a punto de abrir un frente militar –uno más de los que ya están abiertos- entre el la Civilización Occidental y el Islam.

 

Barak Obama, atrapado en sus propias cavilaciones, oscilante entre sus promesas de pacifismo y su necesidad de conservar para su liderazgo un mínimo respeto, está a punto de protagonizar un nuevo capítulo de la larga guerra que ya lleva catorce siglos.

 

Las fuerzas progresistas –que no abren la boca respecto de la repentina vocación belicista del socialista Hollande- vuelven a sentirse azoradas por la eventual intervención militar americana como represalia al uso de gas sarín contra la población civil por parte de Bashar Al Asad, como si los 100.000 muertos por balas, bombas o decapitaciones en masa hubiesen sido hasta ahora resultado de una fiesta.

 

Tampoco la han abierto con la masacre de coptos en Egipto y Etiopía. Ni la persecución de cristianos en Irán, Irak y el Africa Subsahariana.

 

Son los mismos que creyeron que la “Primavera Árabe” era una suerte de Power Flower, o el Mayo Francés en versión musulmana; que se apresuraron a celebrar la caída de Osni Mubarak; que asistieron al linchamiento de Kadhafi como si se tratara de un reality show; que nunca comprendieron el gesto de dignidad de Sadam Husein camino al cadalso. Son los que acusan a Israel de teocracia genocida y hablan del “Pueblo Palestino” como si todos los palestinos fuesen iguales.

 

Todos los dirigente de Al Fatah con los que pude hablar, incluidos diplomáticos con sede en Buenos Aires, afirmaban –con razón- que la paz sería posible en tanto se negociara con ellos (Al Fatah es un movimiento laico) y no con Hamas, de raíz integrista.

 

Estas fuerzas progresistas, decía, siguen sin entender de qué se trata. Nunca se enteraron de que a lo largo de los últimos mil cuatrocientos años, ni un solo día hubo paz en esta extensa frontera que nos separa del Islam, y que las Cruzadas –las hubo también desde el Islam con las invasiones a Europa de los Sultanes Otomanos, autoproclamados “Protectores del Islam”- y las grandes batallas como Covadonga, Poitiers, Malta, Djerba, Lepanto, etc., no han sido más que picos de tensión, como un extrasístole en una larga cinta de electrocardiograma.

 

Occidente ha hecho ya su autocrítica respecto de las Cruzadas, incluida la Iglesia en un extenso documento de Juan Pablo II con motivo del Jubileo del Año 2000. En cambio ninguna autocrítica he leído de los turcos, que fueron parados por dos veces a las puertas de Europa y puestos en fuga merced al genio militar de Sobieski y al famoso Vlad Tepes –figura que dio origen al “Conde Drácula” que los empalaba.

 

No es fácil comprender al Islam. Houston Smith –una leyenda viva de 94 años y uno de los estudiosos en religiones más prestigiosos del mundo- se ha cansado de repetir que pese a su proximidad geográfica, el Islam sigue siendo la civilización menos comprendida por los occidentales.

 

Si existe una institución de carácter mundial que puede comprender al Islam, sin dudas que es la Masonería. Y de hecho, los únicos avances en materia de Paz en Medio Oriente, desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial, fueron liderados por masones. Es por ello que el fracaso de la política exterior de Barak Obana –único Premio Novel “a cuenta” de la historia- es doblemente dramática, porque siendo abiertamente masón (era miembro de la Masonería Prince Hall, Grado 32º al llegar a la presidencia de los Estados Unidos) resulta inexplicable que no haya logrado un solo avance en los procesos de paz llevados a cabo en Medio Oriente y que, por el contrario, haya perdido toda iniciativa en la región, comenzando por su aliado árabe más importante: Egipto.

 

Antes de que la Revolución Iraní liderada por el ayatola Rudollha Jomeini pusiera fin al gobierno del R.·.H.·. Reza Pahlevi y pasara a degüello a gran parte de la Gran Logia de Irán, la masonería no sólo estaba extendida en los países que forman el núcleo racial árabe del Islam (Egipto, Siria, Líbano, Jordania con presencia de Grandes Logias) sino también en países no árabes islamizados, como Turquía y Persia.

Medalla de la desaparecida Gran Logia de Irán

 

En la década de 1970, muchos de los grandes líderes del tablero del Cercano Oriente eran masones: Anwar el Sadat, Mohammed Reza Pahlevi Hussein bin Talal rey de Jordania, Menahem Begin por nombrar algunos. Estas filiaciones eran el resultado de una profunda penetración de la Orden desde el siglo XIX: Medio Oriente, Africa del Norte y la India no sólo tuvieron una fuerte influencia de la masonería sino que sus hombres dejaron allí –y trajeron a Occidente- una huella indeleble. Permítanme citar algunos monstruos de la literatura: Thomas E. Lawrence (1888-1935); Rudyar Kipplig (1865-1936); Arthur Conan Doyle (1859-1930), Gerard de Nerval (1808-1855) entre otros. De todos ellos hay registro de actividad masónica desde el Sudán hasta Bombay.

 

Hacia 1940, en Egipto, las Logias colocaban un retrato de Faruk sobre el baldaquino del Venerable Maestro. Teherán, aun hoy, está plagada de edificios que fueron construidos con un fuerte simbolismo masónico, incluido el que ocupa el Parlamento de la República Islámica. El Sha era el Gran Maestre de los masones de Persia. En algunos países, como Líbano, coexistieron al mismo tiempo varias potencias masónicas, predominando la GLTSO francesa. En Jordania, el rey Husein, a la sazón Gran Maestre de la Gran Logia de Jordania, fue quien convocó a la Tenida celebrada en Haman en la que se pusieron de acuerdo Anwar Sadat y Begin. Los detalles de esta Tenida ya los he contado en más de una ocasión y varios masones argentinos tuvimos oportunidad de conocerlos a través de uno de los asistentes a ese hecho histórico.

Tenida masónica en El Cairo, 1940. Sobre el baldaquino la imagen del rey Faruk

 

Todos estos antecedentes y muchos otros que harían de este trabajo una lista tediosa, deben llevarnos a la reflexión respecto de la actual situación en Medio Oriente.

 

A lo largo de las últimas décadas, desde su nacimiento, la Gran Logia de Israel ha dado muestras de estar a la altura de los esfuerzos por la paz. Sus logias, en las que conviven judíos, árabes musulmanes y cristianos, son un ejemplo de paz y de progreso en favor de la concordia de la que habla el papa Francisco. Contrario sensu, la caída de los “dictadores” que tanto celebran las fuerzas progresistas, ha provocado la creciente prohibición de la actividad masónica en los países islámicos, su persecución y en algunos casos la muerte de masones. La propia Gran Logia de Turquía sufrió intentos de voladura en años recientes y los líderes de Hamas, Al Qaeda y Hezbolah lanzan permanentes anatemas contra los masones.

 

Aún así, los masones, para quienes la “Guerra es un Crimen Horrendo”, no debieran cesar en sus esfuerzos por la paz. No es un dato menor que los parlamentarios ingleses –que conocen mejor que nadie a los árabes del cordón sirio-palestino- hayan calmado las calenturas de su Primer Ministro. Para los masones ingleses, Jerusalén en particular y Medio Oriente en general siempre han tenido una dimensión diferente.

 

Desde fines del siglo XIX, las denominadas Ordenes Aliadas, cuyo grado emblemático es el de Caballero Templario, tuvieron fuerte presencia. Así lo atestiguan los monumentos que pueden encontrarse caminando por la ciudad vieja. Cuenta John Robinson en su tremendo ensayo “Mazmorra, Hoguera y Espada que cuando en 1917 el general Edmund Allemby (masón y connotado cuadro de las Ordenes Aliadas) entró al frente de una columna británica en Jerusalén, donde ningún ejército cristiano había puesto pie desde 1224, los barrister del Temple (abogados que tienen sus bufetes en los alrededores de la Iglesia del Temple en Londres) lo celebraron de una forma especial: Fueron en procesión a la iglesia circular de los templarios y colocaron una corona de laurel sobre las efigies de los caballeros para trasmitir un mensaje sin palabras… no estáis olvidados.

 

Inglaterra ha comprendido que Jerusalén es el nudo de un conflicto en el que sólo se puede actuar para resolver la cuestión palestino-israelí. De igual modo lo ha entendido la Iglesia de Roma y, hasta ahora, creía yo que toda la masonería: Luchar por la Paz

 

Por eso me resulta intragable que dos HH.·. que hoy lideran dos de las potencias más grandes del mundo, estén alistando sus misiles contra la bella Siria, como si la sangre de sus HH.·. Sadat, Palme y Rabín no hubiese valido nada. Como si mil cuatrocientos años de guerras no nos hubiesen enseñado quién es el enemigo.

 

No escucho el clamor de los Hermanos por la paz. Y eso es una mala noticia para el mundo.

Publicado por Eduardo R. Callaey