Simón Bolívar y Simón Rodríguez… francmasones.

Simón Bolívar

Hace unos tres años decidí investigar la pertenencia de Bolívar a la Masonería. Desde mis primeros pasos, escuché todas las leyendas sobre el Libertador, y en una estadía en Buenos Aires adquirí algunos libros que los utilizo como base para esta nota.

Simón es un personaje bastante singular, adelantado a su época, junto con los otros padres de la emancipación americana, pretendieron una sola América, principio tibio y un tanto mediocre que están realizando hoy nuestros políticos, pero en fin, el inicio de aquel sueño.

Tomo como punto de partida, el relato de uno los importantes biógrafos del Libertador, Jules Manzini, quien afirma que se inició en Cádiz en la logia mirandista Lautaro. Sobre esta base se abordarán las pesquisas.

Las logias mirandistas eran aquellas fundadas por el QH:.  Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez, el verdadero precursor de la Independencia Americana, aquel hombre que le dio a Colombia el nombre del país, combatiente de un montón de batallas ganadas o perdidas, formó parte del contingente de hermanos franceses que lucharon al lado de los filadelfos de Franklin en la gesta emancipadora de Estados Unidos. Ese hombre universal, cuyo nombre figura en el Arco del Triunfo en París, soñador, libertario, incansable luchador, combativo, culto, intrigante y maquinador, fue realmente un masón creador de logias e instigador de sociedades secretas que conspiraban en pro de la libertad de América.

Iniciación
Luego de la muerte de su esposa, María Teresa del Toro, ocurrida a comienzos de 1.803, Simón José Antonio se encuentra en un gran estado de abatimiento “rayano en la desesperación”. Buscando salidas a su situación interior, viaja a España. Se dice que en Cádiz, en la logia gaditana Lautaro, es reconocido, admitido y proclamado como aprendiz masón.

Aunque se insiste en que su iniciación se efectuó en 1.803, el Libertador no llegó a esta ciudad sino hasta diciembre de ese año, lo que hubiera obligado a golpear a las puertas de la Orden y a ser admitido en un lapso muy corto. Pero además, no había llegado a la mayoría de edad (debemos recordar la fecha de su nacimiento: 24 de julio de 1.783), lo que dificultaría aún más su recepción en los Templos en ese año. Igual dificultad enfrentamos con quienes afirman que su ingreso a la Orden no ocurrió sino hacia febrero de 1.804.

En tal razón, su Iniciación debió haber ocurrido luego del 24 de Julio de 1.804. Veremos más adelante que el año de 1.805 resulta más verosímil.

Por otra parte, se ha llegado a decir que Simón José Antonio fue iniciado no en la logia Lautaro, sino en una logia llamada Londres # 5 en 1.806, dato que resulta muy discutible sobre todo si tiene en cuenta que uno de los pocos documentos, claros y veraces, que se tiene de las actividades masónicas de Bolívar, el Trazado de su aumento de Salario fechado el 11 del mes 11 del año 1805.

Existirían unos argumentos un tanto peregrinos a favor de la fecha de 1.806, basados sobre todo en los calendarios masónicos versus los de la era vulgar, ya que el año masónico 1.805 inició el 24 de junio y terminó el 23 de junio de 1.806. No discutiré el tema ya que no tengo las bases suficientemente sólidas para considerar lo de la Logia Londres # 5.

Veamos entonces lo referente a la opinión más extendida, es decir su iniciación en 1.803. Para ello deberíamos aceptar la aseveración de Saurat, en el sentido que antes del segundo viaje a Europa, el Libertador ya se había puesto en contacto en Caracas con representantes de Miranda para buscar su iniciación a los pocos días de su llegada a Cádiz, ciudad a la que arribó en diciembre de ese año; ¿Qué tan posible es esto?

A falta de documentación, doy el paso a las condiciones psicológicas del Libertador. A su llegada a España se encuentra muy deprimido por su viudez. Un duelo de estas características impide o al menos dificulta la vinculación de una persona con actividades relacionadas con lo intelectual, debido a la fijación del pensamiento en el sujeto perdido, máxime si la persona se solaza en su tristeza como ocurrió con Bolívar. El afirma, recordando ese momento de su vida: “la pena de amor es un tormento, pero un tormento delicioso”.

Bajo esas condiciones, con el conflicto de atracción hacia su sujeto perdido y al mismo tiempo repulsión frente a su pérdida que lo lleva ambivalentemente a dejar su casa en San Mateo, en donde vivió su idilio y su pérdida y al mismo tiempo a ir al encuentro de su suegro para llorar juntos, el pensamiento se encontraría fijado en su Maria Teresa, con dificultad para fijar su libido en nuevos sujetos cargados emocionalmente, como son por ejemplo, una iniciación. De modo que existe un determinante psíquico que creo difícilmente le permitiría acercarse a la Orden.

Ahora bien, luego de su salida de España, llega a París a comienzos de mayo de 1.804, ciudad en la que aparece una franca defensa maníaca orientada hacia el manejo de su tristeza: buena vida, baile, juego, juerga, mujeres, teatro, palco propio en la ópera, gastos excesivos de dinero, compra de caballos y de carruaje, sosteniendo públicamente una bailarina, cambio de pasión erótica cada 15 días, preocupación por la moda al punto de haber puesto en boga en París el sombrero “bolívar”; estas demandas narcisistas cuya satisfacción debía ser inmediata, esta presión instintiva, esta “borrachera dionisiaca” no es ciertamente el estado anímico más propicio para entregarse a una iniciación, ¿o si?.

Se podría argumentar que era un hipomaniaco y que tales personas se caracterizan por su hiperactividad física y mental teniendo la posibilidad de vincularse a múltiples acciones al mismo tiempo, pero personalmente creo que Simón José Antonio, esta aparente hipomanía se relaciona mejor con un trastorno fronterizo de la personalidad, más que con una enfermedad afectiva.

En todo caso, luego de algunos meses, su defensa se rompe y reaparece la tristeza que le lleva a un cambio en su estilo de vida, a buscar algo concreto de que asirse, algo que le brindara esperanzas y este algo llegó bastante entrado el año de 1.804 en la persona que le ofreció un punto de amarre durante su adolescencia, sin el cual no se hubiera sostenido. El mismo Libertador lo llama “el Sócrates de Caracas, un amigo mío que adoro”, en su maestro Simón Rodríguez, quien era masón.

Al día siguiente del encuentro con Rodríguez, Simón José Antonio abandona su lujoso apartamento parisino y se instala en otro más modesto, en compañía de su querido maestro. A partir de este momento se presenta un cambio cualitativo en el Libertador, renaciendo su interés por Voltaire, Rousseau, Montesquieu, Spinoza y los Enciclopedistas, entre otros.

Ya su estado anímico es más receptivo para una búsqueda masónica y creo yo, que estaban dadas las condiciones de edad y juicio interior para recibir las influencias del pensamiento masónico de su mentor y de buscar su admisión en la Orden.

Aumento de Salario
Ahora bien, Simón José Antonio llegó a París en la primavera de 1.804 y allí, a los 22 años de edad recibió su Aumento de Salario al grado de Compañero en la muy respetable madre logia de San Alejandro de Escocia, que se reunía el primer y tercer miércoles de cada mes. Todo indica que fue el día 11 de noviembre de 1.805, según un trazado original que conservaba el Supremo Consejo del Grado 33 para Venezuela, cuyos certificados de autenticidad pueden ser encontrados en el texto de Carnicelli.

Es una lástima que ese documento con la firma autógrafa del Libertador haya desaparecido por acción del fuego durante un incendio en 1.990. Sin embargo, existen copias como las que reposan en las Fundaciones John Boulton y Nectario María.

El Trazado está en francés y su traducción es la siguiente: “A la gloria del Gran Arquitecto del Universo, el 11 de noviembre de 1805 los trabajos de Compañero han sido abiertos al Este por el respetable hermano de Latour d’Auvergne, alumbrando el Oeste y el Sur por los respetables hermanos Thory y Potu: la lectura de la última plancha trazada ha sido hecha y aprobada, el Venerable ha propuesto que se eleve al grado de Compañero al hermano Bolívar recientemente iniciado a causa de un próximo viaje que está a punto de emprender. El parecer de los hermanos habiendo sido unánime para su admisión y el escrutinio favorable. El hermano Bolívar fue introducido en el Templo y después de las formalidades necesarias ha prestado a los pies del Trono la obligación usual; fue colocado entre los dos Vigilantes habiendo sido proclamado caballero Compañero masón de la respetable madre logia escocesa de San Alejandro de Escocia. Este trabajo ha sido coronado por un triple hurra y el hermano, después de haber dado las gracias, ha ocupado su lugar a la cabeza de la Columna del Mediodía. Los trabajos se han cerrado del modo acostumbrado”.

Exaltación
Sobre la exaltación de Simón José Antonio al sublime grado de Maestro se tienen pocos documentos fidedignos.

Mientras se encontraba en Bucaramanga, en mayo y junio de 1.828, esperando los resultados de la convención de Ocaña, Bolívar le cuenta a su edecán, Perú de Lacroix, Grado 33, que había sido exaltado en París, dato confirmado por Edgar Perramón, historiador de la Gran Logia de Venezuela.

El nombre de Bolívar figura en los documentos de la logia San Alejandro de Escocia, de último en la Columna de Maestros, en un documento editado por esta Logia en diciembre de 1.805, lo que podría significar que le fue conferido el Grado en esta Logia al poco tiempo de su aumento de Salario. Pero no debemos olvidar el problema de las fechas masónicas y profanas ya esbozado.
Desconocemos la fecha exacta y la Logia en la que se realizó su exaltación. Se dice que fue en agosto de 1.806, pero no hay pruebas de ello.

Para otros, el Grado le fue conferido durante la misión a Londres en 1.810 en la logia mirandista La Gran Reunión Americana, pero van en contravía de las palabras del Libertador. Si ello hubiera sido así, debió ocurrir en algún momento entre el 10 de julio y el 21 de setiembre, fechas de llegada y partida de Inglaterra. Efectivamente, Bolívar conoció allí a Miranda y fue introducido a su grupo de amigos curiosamente durante un té que este ofreció en homenaje al Libertador.

Luego de su regreso a Venezuela, ingresó a La Sociedad Patriótica que era la parte visible de la masónica caraqueña, por lo que se podría pensar que estaba afiliado a alguna Logia. Debe anotarse que la Masonería Venezolana había comenzado en 1.808, con la logia San Juan de la Margarita, en la Isla Margarita viéndose reforzada en 1.810 con el triángulo masónico de Barcelona.

Altos grados
En el museo masónico de New York se encuentra el mandil y el collarín de Bolívar correspondientes a su Grado 32.

Se dice que fue investido en Caracas con el Grado 33 de manos de José Cerneau, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Hemisferio Occidental de New York, el 21 de abril de 1.824, figurando su nombre en la lista nominal que reposa en el Archivo General de la nación en Caracas.

Sin embargo, que haya sido investido por Cerneau es imposible, ya que para esa fecha, como se encuentra perfectamente documentado, Bolívar se encontraba en el Perú, específicamente en la ciudad de Jauja.

Ante esto, se ha mencionado que recibió su alta investidura en el Perú de manos del general de brigada, el puertorriqueño Antonio Valero de
Bernabé, pero el problema con esta afirmación es que el mencionado hermano, afiliado a la logia Fraternidad Bogotana # 1 y luego visitador de la logia Filantropía Bogotana # 16, tenía tan solo Grado 32, habiendo recibido el Grado 33 definitivamente con posterioridad a 1.843.

Efectivamente, Valero fundó varias logias en el Perú y a comienzos de 1.825 levanta columnas de la única logia militar ambulante que existió en el ejército del Libertador, la Unión Auxiliar. Es más, el Libertador teniendo problemas con él, lo saca del Perú y se queja del general ante el hermano Santander. “Últimamente ha dejado establecidas unas cuantas logias que no dejan de dar qué hacer”.

Así las cosas, queda desvirtuada la versión que el realmente ilustre Valero hubiera conferido el Grado 33 al Libertador.

¿En ese caso no sería más probable que el Grado 33 se lo hubiera conferido su edecán Luís Perú de Lacroix, que como se mencionó, pudiera haber sido representante de algún Supremo Consejo?

No habiendo por el momento otros datos que aportar, con muchos puntos aún por resolver, queda por lo menos establecido que Simón José Antonio de la Santísima Trinidad si fue francmasón.

Christian Gadea Saguier

 

Simón Rodríguez

Simón Narciso de Jesús Rodríguez (Caracas, 28 de octubre de 1769 – Amotape, Perú, 28 de febrero de 1854), conocido por su exilio de la América Española, como Samuel Robinson, fue un filósofo y educador venezolano, tutor y mentor de Simón Bolívar.

En Mayo de 1791 el Cabildo de Caracas le da un puesto como profesor en la “Escuela de Lectura y Escritura para niños”. En 1794 presentó un escrito crítico llamado “Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras en Caracas y medios de lograr su reforma por un nuevo establecimiento”. Allí en esta escuela es que tiene la oportunidad de ser el tutor y mentor del futuro Libertador y activo francmasón Simón Bolívar. Fuertemente influenciado por El Emilio de Jean-Jacques Rousseau, Simón Rodríguez desarrolla una revolucionaria concepción de lo que debe ser el modelo educativo de las nacientes naciones americanas.

 

El mismo Bolívar, en carta al General Santander en 1824, decía que su maestro “enseñaba divirtiendo”. Este espíritu que intentaba romper con las rígidas costumbres educativas del colonialismo español se reflejaría en toda la obra y el pensamiento de Simón Rodríguez.

 

En 1797 se ve obligado a salir de Venezuela. En Kingston, Jamaica, él cambia su nombre a Samuel Robinson (por el personaje Robinson Crusoe, de la obra homónima de Daniel Defoe) y después de permanecer algunos años en los Estados Unidos, viaja a Francia (1801). Allí, en 1804, se reencuentra con Simón Bolívar. Juntos realizan un largo viaje por gran parte de Europa. Son testigos presenciales de la coronación de Napoleón Bonaparte en Milán, como Rey de Italia y de Roma.

 

Rodríguez es testigo del famoso juramento de Bolívar sobre el monte Sacro, en donde se compromete a liberar a toda América de la corona Española, y lo registra para la Historia.

 

Simón Rodríguez era también bohemio, viajero y lector incansable. Relámpagos de genialidad, de inteligencia y de locura se repetían en la vida de este hombre. Además era mujeriego, cínico, descarado e inconstante.

 

El Libertador dijo de él que era “El hombre más extraordinario del mundo” .

 

Entre 1806 y 1823, mientras se libraba gran parte de la Guerra de Independencia en su natal Venezuela, Rodríguez se hospeda en Italia, Alemania, Rusia, Prusia, y Holanda. Luego daría su opinión sobre este periodo de tiempo diciendo; “Yo estuve en Europa por casi 20 años, trabaje en un Laboratorio de Química Industrial […] Asistí a algunas reuniones secretas orientadas hacia la democracia […] Estudie un poco de literatura, aprendí nuevos idiomas y di clases de lectura y escritura de una escuela ubicada en un pequeño poblado Ruso”.

 

Rodríguez regresa a América en 1823, usando el nombre de Simón Rodríguez nuevamente. En Colombia establece la primera escuela-taller en 1824. Atiende el llamado hecho por Bolívar desde el Perú y es nombrado “Director de la Educación Pública, Ciencias, Artes Físicas y Matemáticas” y posteriormente “Director de Minas, Agricultura y Vías Públicas” de Bolivia.

 

En 1826, Rodríguez establece una segunda escuela-taller como parte del proyecto para toda Bolivia. Pero el Mariscal Antonio José de Sucre, presidente de Bolivia desde Octubre de 1826, no tenía una buena relación con el, por lo que Rodríguez dimitió el mismo año, trabajando el resto de su vida como educador y escritor, viviendo alternadamente entre los actuales Perú, Chile y Ecuador.

 

Muy importante es su trabajo titulado “Sociedades Americanas”, dividido en varias ediciones publicadas en Arequipa (1828), Concepción (1834), Valparaíso (1838), y Lima (1842). El texto insiste en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica, idea que sintetiza en su frase, “La América Española es Original; Originales han de ser sus instituciones y su gobierno: Y Originales sus medios de fundar uno y otro. En América, o Inventamos o Erramos”.

 

Emprende viaje a Ecuador en 1843 y, a su paso por el puerto de Paita (Perú), se entrevista con Manuela Sáenz, coincide su visita con la de Giuseppe Garibaldi.

 

Se radica en Latacunga, donde escribe y publica sus “Consejos de amigo”. En los años finales de su vida, Simón Rodríguez va a Guayaquil, donde se perderá buena parte de su obra a causa de un incendio que devastó a la ciudad. En 1853, emprende un nuevo viaje al Perú, acompañado por su hijo José y su amigo Camilo Gómez, quien lo asistirá en el momento de su muerte, ocurrida en el pueblo de Amotape el 17 de julio de 1853.

 

Sus restos reposan en el Panteón Nacional de Caracas desde 1954.

 

Autor: Pedro Saad Herrería. (2008)

Aporte: Francisco Jaramillo.

 

 

Francmasonería latinoamericana en el siglo XXI

Diversos escritos de la Orden manifiestan que la francmasonería, a través de sus miembros, proyecta sobre la sociedad con que comparten, la acción bienhechora de los valores e ideales que sustenta. Generalmente, como institución, trata de no emprender acciones si no cuenta con el respaldo de todos sus miembros. Son estos últimos los que interpretando los principios e ideales de la Orden, en cada tiempo y lugar, quienes procuran realizar acciones concordantes con ellos.

 

En sus “Talleres de Ideas” (las Logias) no hay órdenes ni consignas: cada cual, conforme a su leal entender, debe ocupar el lugar que su conciencia ilustrada elija, para concretar en hechos sociales la doctrina.

 

No es extraño, sin embargo, que estos hombres con motivaciones comunes, tomen en un determinado momento de la historia, posiciones con una dirección convergente ante un problema político, económico, educacional, social o cultural, entre otros.

 

Lo que se publica con esta información es uno de los casos en que la francmasonería de latinoamérica está llevando adelante, desde el inicio del presente siglo,  dos interesantes proyectos cuyas siglas son ILEC y FILA, para trabajar en pro del laicismo.

 

ILEC, sigla del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos, organización masónica en la cual participan las Grandes Logias de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

 

Desde el año 2000 se inicia en estos países  la estructuración de los diversos ILEC nacionales. Dos contenidos de enorme valor social práctico y filosófico-moral emanan de esta denominación: desarrollo y laicismo. Diversas interpretaciones textuales e ideológicas admiten estos dos conceptos, que sus miembros, interpretan por una parte el significado que le otorga el trabajo concreto y humano del Instituto y, por otra, la realidad social de cada país.

 

Declaran, además, que desean ver emerger más bien como una semántica ligada a la formación y a la tolerancia militante. Los aspectos prácticos y formales, lo reflejan las finalidades y el objeto de la institución : “Promoción del desarrollo,  especialmente de las personas, familias, grupos y comunidades en los ámbitos de la educación, cultura, capacitación, trabajo, salud, vivienda, medio ambiente, micro-empresa, pequeña producción, consumo popular, derechos humanos, comunidades indígenas… etc.

 

Agregan que pudiera ser que un laico, no miembro de estas organizaciones, encuentre que las aspiraciones señaladas, carezcan de claridad y hasta quizás de compromiso con la verdadera defensa de los valores del laicismo, pero ello sería comprender poco el peso de la influencia político-social de la religión y desconocer las limitaciones jurídicas legadas por la tradición y afianzadas por los poderes fácticos que agobian al Continente, como ambiente en que se mueven las preocupaciones sociales de latinoamérica. Recalcan qué dialécticamente se pudiera decir que cada uno propugna y hace en su medio, lo que justamente les permite cada diferente situación.

 

En otro de sus importantes documentos se señala que ILEC considera que el laicismo es patrimonio de la soberanía de la humanidad y de la libre determinación de hombres y mujeres, porque permite la emancipación de todos aquellos poderes oscuros que limitan la justicia, la libertad educacional y religiosa, y la expresión de todos los proyectos éticos contemporáneos. Interpreta que sobre bases laicas, no místicas ni sectarias, las ideas pueden desarrollarse en un ambiente de comprensión y tolerancia sin imposiciones que lesionen y perturben el libre ejercicio del pensamiento. La sociedad no es un recinto teologal, sino un lugar de entendimiento humanista, de respeto a todas las creencias y base legítima del Estado.

 

 

 FILA, sigla de la Federación de Instituciones Laicas de América.

Durante el “Primer Encuentro Americano de Laicismo” en Lima 2011, surgió la proposición de llevar los ILEC hacia la sociedad “extra muros” (término usado en la francmasonería) y crear “FILA”.En el Simposio participaron representantes de los institutos laicos de Argentina, Uruguay, Perú, Venezuela, Paraguay, Méjico, Chile y Bélgica, invitado especial de Europa.

 

En los años siguientes las reuniones de FILA fueron organizadas por la Gran Logia de Argentina y la Gran Logia de Chile.

 

2º Seminario de FILA en Buenos Aires, noviembre del 2012.

Los representantes de Argentina, en la inauguración del evento, destacan que el objetivo de esta reunión es para continuar organizándose en la difusión del Libre Pensamiento en general y del Laicismo en particular.

 

Luego señalan: “El concepto de – Estado laico -, opuesto al de – Estado Confesional -, surgió históricamente de la separación Iglesia-Estado que tuvo lugar en Francia a finales del siglo XIX, aunque la separación entre las instituciones del estado y las iglesias u organizaciones religiosas se ha producido, en mayor o menor medida, en otros momentos y lugares, normalmente vinculada a la ilustración y a la a Revolución Liberal.

 

Los laicistas consideran que su postura garantiza la libertad de conciencia demás de la no imposición de las normas y valores morales particulares de ninguna religión o de la irreligión.

 

El laicismo es distinto del anticlericalismo en cuanto no condena la existencia de dichos valores religiosos. Un Estado laico de esta forma pretende alcanzar una mejor convivencia al ordenar las actividades de los distintos credos, asegurando la igualdad de todos ante la ley, y en muchos casos sirviendo como herramienta para someter el sentimiento religioso, pretendiendo así anteponer los intereses generales de la sociedad civil sobre los intereses particulares.

 

En otros campos más específicos, por ejemplo la educación, se usa el término de educación laica cuando se defiende la enseñanza pública o privada manteniendo la independencia de la misma respecto a cualquier creencia o práctica religiosas.

En el siglo XIX francés la palabra laicización significó sobre todo el esfuerzo del Estado por sustraer la educación al control de las órdenes religiosas, ofreciendo una escuela pública controlada exclusivamente por el Estado igual para todos.

 

La Iglesia Católica se ha opuesto a esta visión del laicismo, pues considera que no garantiza la libertad religiosa y de culto de los católicos. La Iglesia Católica se acercó a las posiciones políticas más modernas, aproximándose a una renuncia al estado confesional, durante el Concilio Vaticano II y retrocediendo después a sus posiciones tradicionales. Acepta un régimen de separación del Estado, pero puntualiza que esta “separación” no implica la renuncia a exigir que las leyes se amolden a sus posiciones doctrinales en los países que considera católicos, allí donde los bautizados son mayoría, en los que exige una posición especial.

 

La Iglesia Católica distingue actualmente entre un estado laico, que reconoce la autonomía mutua de la Iglesia y el Estado en sus respectivas esferas, y el Estado laico, que se resiste a la tutela espiritual del Estado por parte de la Iglesia”.

 

3º Seminario de FILA en Santiago de Chile, noviembre del 2012.

Con representantes de los ILEC de Argentina y Uruguay, Centro de Acción Laica de México, la Fundación Equinoccial del Ecuador, Acción Laica de Bélgica e ILEC XXI de Chile se realizó el 3º Seminario Americano de Laicismo Federación de Instituciones Laicas de América. La actividad se efectuó en el Club de la República de Santiago.

 

Fueron tres días de actividades que tenían como propósito debatir y analizar los desafíos del laicismo del siglo XXI. En la oportunidad el presidente del evento destacó que: “El laicismo y las luchas laicas no son una cuestión de la historia, son presente en la perspectiva de la construcción de la República. Volver a pensar en laicismo es fundamental y decisivo en lo que dice relación con la educación y el desarrollo humano. Por eso, volver a pensar en laicismo, es proyectar maneras de cómo perfeccionar nuestra institucionalidad y el diseño de nuestras tareas de formación de personas, en la perspectiva de la libertad de pensamiento”.

Por su parte  Pierre Galant, el presidente del Centro de Acción Laica de Bélgica y de la Federación Humanista Europea señaló que “observamos un resurgimiento agresivo del conservadurismo religioso. El objetivo de estas corrientes conservadoras y dogmáticas no ha cambiado desde el siglo de las luces: siguen tratando de imponernos la ley de sus dioses, en lugar de los derechos humanos”.

 

Bibliografía:

Informaciones directas de las organizaciones citadas.

Archivos del Portal FRANCMASON. COM

 

Debate sobre la eutanasia

Asamblea de Quebec aprueba ley por el “derecho a morir con dignidad”

 

Luego de unos cuatro años de debate, dos gobiernos distintos y fuertes intercambios de ideas, la Asamblea Nacional de Quebec aprobó el proyecto de ley 52 que define los parámetros para poner fin a la vida de una persona enferma.

 

Los diputados aprobaron el proyecto de ley, que abrió un fuerte debate sobre la eutanasia en la provincia, con 92 votos a favor y 22 en contra. Los rechazos vinieron completamente del Partido Liberal, aunque todos dentro del partido de gobierno aplaudieron la idea del primer ministro provincial, Philippe Couillard, de dejar a cada diputado votar de manera independiente y no siguiendo los lineamientos del partido.

 

Este viernes esta polémica ley sería ratificada, aunque su entrada en vigencia podría tardar hasta un máximo de 18 meses.

 

La ley 52 prevé las condiciones para otorgar los cuidados paliativos, así como los parámetros para que un médico de el tratamiento necesario para poner fin a la vida de un paciente si éste tiene una enfermedad incurable o está sufriendo demasiado.

 

El proyecto de ley fue impulsado por la diputada del Parti Québécois, Veronique Hivon, quien por más de cuatro años ha estado debatiendo la necesidad de esta ley. Por encima de las luchas políticas, Hivon logró mantener vivo el proyecto a pesar de la derrota del PQ. Los liberales dejaron retomar los debates en el mismo punto que se había quedado bajo el gobierno Marois, por lo que la aprobación de hoy se hizo de manera más rápida.

 

De hecho, Hivon fue incluida como coautora del texto junto con el actual ministro de Salud, Gaétan Barrette.

 

Los diputados de todos los partidos aplaudieron el hecho de que a pesar de no contar con la unanimidad, el debate se hizo en total calma y con la prioridad de ofrecer algo beneficioso para toda la población.

 

El propio primer ministro de Quebec votó a favor de este proyecto. Según dijo, como médico fue testigo de muchos pacientes que querían poder poner fin a su vida con dignidad y poder así dejar de sufrir. Sin embargo, el mandatario provincial remarcó la importancia de que se vigile fuertemente la aplicación de esta ley, para evitar cualquier abuso que vaya en un camino opuesto al de su naturaleza.

 

CARPINTEROS y MASONES (1) 

Por RENÉ GUÉNON (*)

 

Hubo siempre, entre las iniciaciones de oficio, una especie de querella de precedencia entre los albañiles talladores de piedra y los carpinteros. Si se consideran las cosas no en el aspecto de la importancia actual de estas dos profesiones en la construcción de edificios, sino en el de su antigüedad respectiva, es bien cierto que los carpinteros pueden efectivamente reivindicar el primer rango.

 

En efecto, como hemos ya señalado en otras ocasiones, las construcciones, de manera muy general, fueron de madera antes de ser de piedra y ello es lo que explica que, en la India especialmente, no se encuentra ninguna huella de las que remontan más allá de cierta época.

 

Tales edificios eran evidentemente menos duraderos que los construidos en piedra; también el empleo de la madera corresponde, entre los pueblos sedentarios, a un estadio de menor fijeza que el de la piedra, o, si se quiere, a un menor grado de “solidificación”, lo que está muy de acuerdo con el hecho de relacionarse con una etapa anterior en el curso del proceso cíclico (2).

 

Esta observación, por simple que pudiese parecer en sí misma, está muy lejos de carecer de importancia para la comprensión de ciertas particularidades del simbolismo tradicional: es así cómo, en los más antiguos textos de la India, todas las comparaciones referentes al simbolismo constructivo son siempre sacadas del carpintero, de sus útiles y de su trabajo; y Vishvakarma, el “Gran Arquitecto” mismo, es designado también con el nombre de Twashtrique es literalmente el “Carpintero”. Va de por sí que la función del arquitecto (Sthapati, que además es primitivamente el maestro carpintero) no es en nada modificada por ello, puesto que, salvo la adaptación exigida por la naturaleza de los materiales empleados, es siempre del mismo “arquetipo” o del mismo “modelo cósmico” del que hay que inspirarse, y ello ya se trate de la construcción de un templo o de una casa, de un carro o de un navío y, en estos últimos casos, el oficio de carpintero jamás ha perdido nada de su importancia primera, al menos hasta el empleo totalmente moderno de los metales, que representan el último grado de la “solidificación” (3).

 

Evidentemente también, que ciertas partes del edificio se realicen en madera o en piedra, ello no cambia nada, sino en su forma exterior, al menos en su significación simbólica; poco importa a este respecto, por ejemplo, que el “ojo” del domo, es decir, su abertura central, sea recubierto por una pieza de madera, o por una piedra trabajada de algún modo, constituyendo una y otra igualmente y en un sentido idéntico, la “coronación” del edificio, según lo que hemos expuesto en precedentes estudios; y con mayor razón ocurre lo mismo con las piezas del carpintero que han permanecido como tales una vez que la madera ha sido sustituida por la piedra en la mayor parte de la construcción, como las vigas que, partiendo de este “ojo” del domo, representan los rayos solares con todas sus correspondencias simbólicas (4).

 

Se puede pues decir que el oficio del carpintero y el del albañil, puesto que proceden en definitiva del mismo principio, proporcionan dos lenguajes parecidamente apropiados para la expresión de las mismas verdades de orden superior, la diferencia no es más que una simple cuestión de adaptación secundaria, como lo es siempre la traducción de una lengua a otra, pero, bien entendido, cuando se trata de cierto simbolismo determinado, como en el caso de los textos tradicionales de la India a los cuales hacíamos alusión anteriormente, hace falta, para comprender enteramente su sentido y su valor, saber de una manera precisa cual es, de los dos lenguajes, aquel más propiamente relacionado.

 

A este respecto, señalaremos un punto que nos parece tener una importancia particular; se sabe que en griego, la palabra hylê significa primitivamente “madera”, y que es al mismo tiempo la que sirve para designar el principio sustancial o la “materia prima” del Cosmos, y también por aplicación derivada de ésta, a toda “materia secunda”, es decir, a todo lo que desempeña en un sentido relativo, en tal o cual caso, un papel análogo al del principio sustancial de toda manifestación (5).

 

Este simbolismo, según el cual aquello de lo cual está hecho el mundo es asimilado a la madera es además muy general en las más antiguas tradiciones, y, por lo que acabamos de decir, es fácil comprender su razón con relación al simbolismo constructivo: en efecto, desde el momento que de la “madera” se han sacado los elementos de la construcción cósmica, el “Gran Arquitecto” debe ser considerado antes que nada como un “maestro carpintero”, como lo es efectivamente en semejante caso, y como es natural que lo sea allí donde los constructores humanos, cuyo arte, desde el punto de vista tradicional, es esencialmente una “imitación” del arte del “Gran Arquitecto“, son ellos mismos carpinteros (6).

 

No carece de importancia tampoco, en lo que concierne más especialmente a la tradición cristiana, el resaltar, como ya lo ha hecho Ananda Coomaraswamy, que puede fácilmente comprenderse así que el Cristo debía aparecer como el “hijo del carpintero”; los hechos históricos, como hemos dicho muy frecuentemente, no son en suma sino un reflejo de realidades de otro orden, y solamente ello les da todo el valor del que son susceptibles; también hay ahí un simbolismo mucho más profundo de lo que se piensa de ordinario (si es que la inmensa mayoría de los cristianos tiene aún, por vagamente que sea, la idea de que puede haber en ello un simbolismo cualquiera).

 

Que además esa no sea más que una filiación aparente, eso mismo es exigido todavía por la coherencia del simbolismo, puesto que se trata de algo que no está en relación más que con el orden exterior de la manifestación, y no con el orden principal; es de la misma manera exactamente cómo, en la tradición hindú, Agni, en tanto que es el Avatara por excelencia, tiene también a Twashtri como padre adoptivo cuando toma nacimiento en el Cosmos; ¿y cómo podría ser de otra forma cuando este Cosmos mismo no es otra cosa, simbólicamente, que la obra misma del “maestro carpintero”?

 

NOTAS:

(1). En francés, la palabra “maçon” es sinónimo de “albañil” (N. del T.).

 

(2). Ver las consideraciones que hemos expuesto a tal respecto en El reino de la cantidad y los signos de los tiempos, (Paidós, Barcelona, 1996), especialmente cap. XXI y XXII.- Naturalmente, el cambio de que se trata no puede ser considerado como habiéndose producido simultáneamente en todos los pueblos, sino que hay siempre etapas correspondientes en le curso de la existencia de éstos.

 

(3). Bien entendido que oficios como el del carretero y el del carpintero de blanco deben ser encarados como no siendo más que particularizaciones o “especializaciones” ulteriores del oficio de carpintero, que, en su acepción más general, que es al tiempo la más antigua, comprende todo lo que concierne al trabajo de la madera..

(4).Si incluso, más tarde aún, esas vigas son reemplazadas en ciertos casos por “nervaduras” en piedra (y pensamos sobre todo aquí en las bóvedas góticas, ello tampoco cambia nada del simbolismo.- En inglés, la palabra beam significa a la vez “rayo” y “viga”, y, como Ananda Coomaraswamy ha señalado en diversas ocasiones, ese doble sentido nada tiene sin duda de fortuito, desgraciadamente es intraducible en francés, donde, por contra, se habla corrientemente de las “rayas”(rais) o de los “rayos”(rayons) de una rueda, que desempeñan con relación al medio de ésta, la misma función que las vigas en cuestión con relación al “ojo” del domo.

 

(5). Es bastante curioso que en español, la palabra “madera”, derivada directamente de “materia”, sea empleada todavía para designar “le bois”(“la madera” en francés) e incluso más especialmente la de carpintería.

 

(6). Quizás no carezca de interés el anotar que, en el grado 22 de la Masonería escocesa, que representa, según la interpretación hermética, “la preparación de los materiales necesarios para la realización de la Gran Obra “, estos materiales son figurados , no por las piedras como en los grados que constituyen la iniciación propiamente masónica, sino por la madera de construcción; podría pues verse en este grado, cualquiera que pueda ser de hecho su origen histórico, como una especie de “vestigio” de la iniciación de los carpinteros, tanto más cuanto que el hacha, que es su símbolo o atributo principal, es esencialmente un útil de carpintero.- Además hay que resaltar que el simbolismo del hacha es aquí muy diferente de aquel, mucho más enigmático, según el cual, en la Craft Masonry, está asociada a la “piedra cúbica en punta”, y del que hemos dado la explicación en un precedente artículo (“Un jeroglífico del Polo”, mayo de 1937). Conviene recordar también, por otro lado, la relación simbólica que el hacha tiene, de manera general, con el vajra (cf. Nuestros artículos sobre “Las piedras de rayo”, en el nº de mayo de 1929, y sobre “Las armas simbólicas”, en el nº de octubre de 1936). Actualmente: Símbolos de la Ciencia Sagrada , Paidós, Barcelona, 1996.

 

Publicado en “Etudes Traditionnelles”, diciembre de 1946.

Recopilado en Etudes sur la Franc-Maçonnerie et le Compagnonnage II.

 

 

(*) René Guénon o Abd al-Wâhid Yahyâ, matemático, masón, filósofo, y esoterista francés. De profesión matemático, es conocido por sus publicaciones de carácter filosófico espiritual.

¿Creer en dios?

El miedo es el primer enemigo natural que el hombre debe derrotar en el camino del saber. (Don Juan)

– …Algunas personas han confundido el tono limitado y pedante de muchos aspectos de la ciencia ortodoxa con el enfoque más abierto que es realmente el espíritu verdadero de la ciencia: el placer que en los seres humanos producen el descubrimiento y la comprensión. (Paul Devereux, John Steele, David Kubrin ─ “GAIA La Tierra Inteligente”)

Aclaración Inicial

Para responder a la pregunta que constituye el título de este artículo, me valdré delrecurso epistemológico de definir y discutir el significado de esas dos palabras “creer” y “dios” y después extraer una conclusión basada en el análisis indicado.

El presente escrito no tiene un abordaje semiológico; sería demasiada pretensión; pero sí se vale de algunas categorías propias de esa disciplina, principalmente las siguientes: signo, significante, significado, denotación y connotación. Tampoco entraré en la discusión de los significados de esos términos y las diferentes interpretaciones y posturas que existen al respecto. Solamente dejaré aclarado que para los efectos de este me valdré de las definiciones del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua:

Signo: Unidad mínima de la oración, constituida por un significante y un significado.

Significante: Que significa. Fonema o secuencia de fonemas que, asociados con un significado, constituyen un signo lingüístico.

Significado: Significación o sentido de una palabra o de una frase. Contenido semántico de cualquier tipo de signo, condicionado por el sistema y por el contexto.

Denotación: Acción y efecto de denotar. Denotar: Dicho de una palabra o de una expresión: Significar objetivamente. Se opone a connotar.

Connotación: Acción y efecto de connotar. Connotar: Dicho de una palabra: Conllevar, además de su significado propio o específico, otro de tipo expresivo o apelativo.

Finalmente aclaro que cuando uso la palabra “dios” en un sentido genérico, laescribo sin mayúsculas; y cuando me refiero a algún dios en particular uso la D mayúscula. Desde luego, al citar otras fuentes respeto la grafía que ellas usan.

 

¿Qué es “creer”?

 

¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. (Albert Einstein)

…en un universo cerrado y limitado a lo humano, divinizan lo que los aplasta y encuentran una razón para esperar en lo que les desguarnece. Esta esperanza forzosa es, en todos, de esencia religiosa. (Camus)

De acuerdo con el diccionario de la real Academia Española de la Lengua, que tiene 7 acepciones de la palabra “creer”, la primera de ellas se refiere a “tener por cierto algo queel entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado”. Su segunda acepción dice: “dar firme asenso a las verdades reveladas por Dios”. Respecto de estasegunda acepción, no haré comentarios por lo pronto, pues queda en el ámbito de la discusión que está más adelante sobre el concepto de “dios”.

En razón de las categorías adoptadas, es evidente que el diccionario nos dadenotaciones. A continuación voy a referirme a algunas connotaciones de “creer” y susrazones.

La teoría de la herencia cultural establece que, así como en el campo genético existen elementos replicadores llamados genes, el proceso evolutivo de la cultura se basa en sus propios replicadores, denominados por Richard Dawkins con el vocablo memes. Al respecto Dawkins dice: *

Ejemplos de memes son: tonadas o sones, ideas, consignas, modas en cuanto a vestimenta, formas de fabricar vasijas o de construir arcos.  Así como los genes se propagan en un acervo génico al saltar de un cuerpo a otro mediante los espermatozoides y los óvulos, los memes se propagan en el acervo de memes al saltar de un cerebro a otro mediante un proceso que, considerado en su sentido más amplio, puede llamarse deimitación.  Si un científico escucha o lee una buena idea, la transmite a sus colegas y estudiantes, la menciona en sus artículos y ponencias, y la idea llega a hacerse popular; puede decirse que se ha propagado esparciéndose de cerebro en cerebro.  Si un meme va a dominar la atención de un cerebro humano, debe hacerlo a expensas de memes“rivales”.

Para tomar un ejemplo específico, un aspecto de la doctrina que ha sido muy eficaz para reforzar la observancia religiosa, analicemos la amenaza del fuego eterno. Muchos niños y aun algunos adultos creen que sufrirán espantosos tormentos después de la muerte si no obedecen las reglas sacerdotales. Ésta es una técnica de persuasión especialmente desagradable que provocó gran angustia psicológica a través de la Edad Media y aún hoy día. Pero es altamente efectiva. Casi podría haber sido planeada deliberadamente por un clero maquiavélico entrenado en técnicas de profundo adoctrinamiento psicológico. Sin embargo, dudo que los sacerdotes fueran tan astutos. Es mucho más probable que memes inconscientes asegurasen su propia supervivencia en virtud de aquellas mismas cualidades de pseudocrueldad que despliegan los genes que logran éxito. La idea del fuego infernal es, simplemente, autoperpetuadora, debido a su profundo impacto psicológico. Se ha unido al meme “Dios”, ya que se refuerzanmutuamente y cooperan a la supervivencia mutua en el acervo de memes.

Otro miembro del complejo religioso de memes se denomina fe. Significa confiar ciegamente, en ausencia de pruebas, aun frente a evidencias [en contrario]. Se narra la historia del incrédulo Tomás, no para que admiremos a Tomás, sino para que admiremos a los otros apóstoles por comparación. Tomás pedía pruebas. Nada es más letal para ciertos tipos de memes que una tendencia a buscar evidencias. Los otros apóstoles, cuya fe era tan fuerte que no necesitaban pruebas, nos son presentados como merecedores de nuestra imitación. El meme de la fe ciega asegura su propia perpetuación por el simple e inconsciente recurso de desalentar una investigación racional.

La fe ciega puede justificar cualquier cosa. Si un hombre cree en un dios diferente, o aun si emplea un ritual distinto para adorar al mismo dios, la fe ciega puede decretar que debe morir: en la cruz, en la pira, atravesado por la espada de un cruzado, de un balazo en una calle de Beirut o por el estallido de una bomba en un bar de Belfast. Los memes de la fe ciega tienen sus propios y despiadados medios de propagarse. Esto es así, ya se trate de fe ciega patriótica o política, así como religiosa.*

Como muy bien anota Cortés Morató (doc. cit.), también desde el ámbito de la semiología se empieza a señalar que la transmisión cultural se sustenta en procesos que impregnan el conjunto del tejido social y que van más allá de las consabidas presiones de los medios de comunicación. Así, recientemente, Umberto Eco† señalaba que desde hace varios decenios se extiende la teoría según la cual los medios de comunicación no siempre crean opinión, sino que refuerzan la que ya circula. […]

La cuestión es, ¿cómo se desarrollan y transmiten estos flujos de ideas?, ¿por qué razón se adueñan rápidamente de amplias capas de la población, incluso a miles de kilómetros de distancia, de manera relativamente independiente de los medios de comunicación, como señala Eco? La cultura se transmite entre individuos de una misma especie (en este sentido cabe hablar también de cultura animal, como lo prueban, por ejemplo, los estudios sobre el aprendizaje y transmisión de los cantos de muchas aves y los aprendizajes que se dan en otras especies) y en este proceso de transmisión −en el que, obviamente, tienen un papel destacado los medios de comunicación− se produce unproceso evolutivo. Desde hace tiempo varios autores han señalado las similitudes entre la evolución cultural y la evolución biológica. Popper, por ejemplo, señalaba las semejanzas entre el proceso del progreso científico y la selección natural, y mucho antes Leslie White también hizo consideraciones parecidas para el conjunto de la cultura. Pero, desde Richard Dawkins (1985) se ha dado un paso más, ya que este autor considera la evolución cultural análoga a la evolución biológica y, en general, análoga a todo proceso evolutivo, como ya quedó anotado.

“La tesis “fuerte” de Dawkins es que los rasgos culturales también se replican. Si los rasgos genéticos se transmiten por replicación de los genes, los rasgos culturales se transmiten por replicación de los memes o unidades de información cultural. Por analogía con la agrupación de los genes en cromosomas, se considera también que los memes se agrupan en dimensiones culturales, que pueden aumentar con nuevas adquisiciones culturales. La gran diferencia es que, mientras los cromosomas son unidades naturales e independientes de nuestras acciones, las dimensiones culturales son construcciones nuestras. Así, la cultura no es tanto un conjunto de formas de conducta, sino más bien información que especifica dichas formas de conducta.

La influencia decisiva del medio ambiente en general y de la cultura en particular en la conformación del sistema nervioso central de los seres humanos y, consecuentemente, en sus pensamientos, emociones y comportamiento, es un hecho ampliamente comprobado y, por tanto, aceptado en las ciencias biomédicas, psicológicas y sociales. Los mecanismos generales de ese maravilloso proceso son bien conocidos, continúan siendo estudiados cada vez conmayores recursos tecnológicos y se clasifican dentro del capítulo “neuroplasticidad” o “plasticidad neuronal” de las neurociencias.

Desde hace mucho tiempo, profesionales de diversas áreas relacionadas con el comportamiento humano –médicos, psicólogos, pedagogos, antropólogos y biólogos, entre otros– han percibido e investigado, por medio de la observación y la experimentación, un trascendental fenómeno que los modernos recursos científicos y tecnológicos han permitido ratificar ya en el nivel del laboratorio.

Se trata de que estímulos de orden cultural –básicamente, información (de todos los tipos)– alimentan los circuitos nerviosos y contribuyen a su conformación y arquitectura.

El cerebro humano no está, de modo alguno, plenamente formado en el momento del nacimiento. Continúa moldeándose durante la vida, y su más intenso crecimiento se da en la infancia. Los niños nacen con muchas más neuronas de las que retendrá su cerebromaduro. Por obra de un proceso conocido como “poda”, el cerebro en realidad pierde lasligaciones interneuronales menos usadas y forma otras, fuertes, en los circuitos sinápticos más utilizados. […] El proceso es constante y rápido; se forman ligaciones sinápticas en cuestión de horas o de días. […] Todo aprendizaje implica, en el cerebro, el fortalecimiento de una ligación sináptica. […] La experiencia, sobre todo en la infancia, esculpe elcerebro”.*

Así, la educación que recibe el individuo en los primeros años de su vida, desde su nacimiento hasta la época en que se da el tránsito de la pubertad a la adolescencia, es crítica, fundamental y quizá la más importante de todo su ciclo vital, porque en ella aquél fija, con carácter permanente, sus principales referentes, incluso los de tipo ético y estético.

Se podría afirmar que la información que recibe el individuo durante el período crítico –es decir cuando está en plena formación su sistema nervioso central y seencuentran abiertas las denominadas “ventanas de oportunidad” para el aprendizaje– no sólo se convierte en conocimiento sino en verdaderas pautas de comportamiento que condicionarán de manera muy fuerte e intensa la conducta de ese individuo para toda la vida, en especial porque están en la base de prácticamente todas sus reacciones primarias.

Ello no quiere decir que esas pautas de comportamiento adquiridas tempranamente, no se puedan modificar en la adultez. Afortunadamente el fenómeno de la neuroplasticidad nos acompaña toda la vida, hasta la vejez más avanzada. Lo que pasa es que una vez culminado el período crítico, la neuroplasticidad deja de ser predominantemente morfológica (estructural o anatómica), esto es, que modifica físicamente la composición del sistema nervioso central, para convertirse en esencialmente funcional (sináptica o fisiológica), es decir que opera básicamente en el nivel de las terminales nerviosas. En todo caso existe una neuroplasticidad que nos permite cambiar nuestras pautas de comportamiento en cualquier momento de nuestras vidas, no sin cierta dificultad y esfuerzo, por supuesto.

Volviendo al tema de “creer”, íntimamente ligado a los fenómenos de los memes y la neuroplasticidad, se puede afirmar que cuando “creemos”, en el sentido de unaaceptación ciega, acrítica, sin procesamiento analítico y sin la intervención siquiera del sentido común, de una verdad que alguien nos impone, estamos siendo víctimas ingenuas o al menos ignorantes, de fuertes memes.

Como muy bien decía Steve Jobs en un famoso discurso en la Universidad de Stanford: “Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo no quiere morir parallegar allá. Y, sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así es como debe ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo son ustedes, pero algún día no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Siento ser tan dramático, pero es muy cierto. Su tiempo es limitado, así que no lo desperdicien viviendo la vida de otro. No se dejen atrapar por el dogma –que es vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No dejes que el ruido de las opiniones ajenas silencien tu propia voz interior. Y lo más importante, ten el coraje de seguir tu corazón y tu intuición, de algún modo ellos ya saben lo que realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario.” (La cursiva es mía).

Cuando “creemos”, en el sentido indicado de “creer”, estamos cerrandolamentablemente varios espacios cognitivos, limitando nuestra mente y nuestra inteligencia, matando nuestra curiosidad natural y nuestros impulsos por saber cada vez más de cualquier cosa. Simplemente ya “sabemos” (creemos) y no nos preocupamos más. ¡Quétriste!

Pero, volviendo a Dawkins (1985), “…Tenemos el poder de desafiar a los genes egoístas de nuestro nacimiento, si es necesario, a los memes egoístas de nuestro adoctrinamiento. Incluso podemos discurrir medios para cultivar y fomentar deliberadamente un altruismo puro y desinteresado: algo que no tiene lugar en la naturaleza, algo que nunca ha existido en toda la historia del mundo. Somos construidos como máquinas de genes y educados como máquinas de memes, pero tenemos el poder de revelarnos contra nuestros creadores. Nosotros, sólo nosotros en la Tierra, podemos revelarnos contra la tiranía de los reproductores egoístas.”

 

Dios

Si Dios existiera todo sería igual. (Sartre)

¿Qué es “dios”? “Dios” es una palabra, un vocablo, una expresión, un signo, undenominador, un sustantivo que denomina, que le da el nombre a algo, en este caso, a un concepto… ¿uno? Aquí está parte del “quid” de la cuestión: ¿cuántos conceptos de “dios”hay? Me parece que son incontables. Desde los ya clasificados por la filosofía o la teología, en categorías como deísmo, teísmo, panteísmo, monoteísmo, politeísmo, henoteísmo e incluso ateísmo, hasta variaciones y sutiles matices en concepciones particulares de religiones y sectas, y personales, que varían con el tiempo y en el espacio.*

De esa curiosa situación pueden tejerse algunas hipótesis y extraer algunas consecuencias:

– La palabra “dios” no es necesaria. Una vez que he elegido un concepto para ponerle ese nombre, puedo utilizar cualquier otro vocablo para denominar ese concepto, incluso un código numérico. Esto es válido para cualquier idioma.

– No es aventurado afirmar que el concepto de “dios” que cada cual tiene proviene delmedio sociocultural en que creció, lo cual implica la información que le llegó y procesó, principalmente las enseñanzas que recibió. Esta afirmación se asienta fuertemente en la teoríade los memes ‒entendiendo “teoría” en este caso en un sentido epistemológico, esto es, comouna hipótesis demostrada a través del método científico‒ y de la herencia cultural.Consecuentemente, quien afirma que cree en Dios o que es ateo, muy seguramente lo hace en relación con la idea de dios que le inculcaron en su medio.

– Dentro de ese contexto es posible afirmar que se podría confeccionar una especie demenú con múltiples conceptos de “dios”, de tal forma que cada persona pueda encontrar uno que le satisfaga.

– Así, surge una situación aparentemente paradójica: todo el mundo es potencialmente ateo (respecto de concepciones de dios que no comparte) y todo el mundo potencialmente cree en dios o acepta su existencia (con relación a alguna concepción, por sorprendente o inaudita que parezca, que comparta).

Es muy conocida y discutida la afirmación del filósofo alemán Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844-1900), cuyo pensamiento es hasta hoy motivo de fuertes polémicas, sobre“la muerte de Dios”. En una de sus muchas obras (Die Fröhliche Wissenschaft –traducidacomo “La Gaya Ciencia”†– número 125), escribió:

¿No habéis oído hablar de ese hombre loco que, en pleno día, encendía unalinterna y echaba a correr por la plaza pública, gritando sin cesar, “busco a Dios, busco a Dios”? Como allí había muchos que no creían en Dios, su grito provocó la hilaridad. “Qué,¿se ha perdido Dios?”, decía uno. “¿Se ha perdido como un niño pequeño?”, preguntaba otro. “¿O es que está escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se ha embarcado? ¿Ha emigrado?” Así gritaban y reían con gran confusión. El loco se precipitó en medio de ellosy los traspasó con la mirada: “¿Dónde se ha ido Dios? Yo os lo voy a decir”, les gritó.¡Nosotros lo hemos matado, vosotros y yo! ¡Todos somos sus asesinos! Pero, ¿cómo hemos podido hacer eso? ¿Cómo hemos podido vaciar el mar? ¿Y quién nos ha dado la esponja para secar el horizonte? ¿Qué hemos hecho al separar esta tierra de la cadena de su sol? ¿Adónde se dirigen ahora sus movimientos? ¿Lejos de todos los soles? ¿No caemos incesantemente? ¿Hacia adelante, hacia atrás, de lado, de todos lados? ¿Hay aún un arriba y un abajo? ¿No vamos como errantes a través de una nada infinita? ¿No nos persigue el vacío con su aliento? ¿No hace más frío? ¿No veis oscurecer, cada vez más, cada vez más? ¿No es necesario encender linternas en pleno mediodía? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿Nada olfateamos aún de la descomposición divina?

 

¡También los dioses se descomponen! ¡Dios ha muerto y nosotros somos quienes lo hemos matado! ¿Cómo nos consolaremos, nosotros, asesinos entre los asesinos?…*

Este texto de Nietzsche es considerado como el más representativo de la idea de la muerte de Dios.†

Considero que la “muerte de Dios” (Hegel, Nietzsche, Marx y el marxismo, otros), se inscribe en el proceso que, de acuerdo con la teoría de los paradigmas consiste en la gradual transformación –o sustitución, según algunos autores– del paradigma medieval oreligioso en un paradigma científico o el “lento paso de un orden recibido a un ordenproducido”.‡ Proceso que se identifica como el surgimiento del racionalismo, cuyo antecedente la mayoría de los estudiosos lo ubican en la obra Discurso del método (1637) de René Descartes (1596-1650).

Se trata del esfuerzo de ilustres filósofos, pensadores y científicos por terminar de sacar a la humanidad del oscurantismo de la edad media, período que se caracterizó por la oposición al progreso y por el encuadramiento de prácticamente todos los aspectos de la vida de las personas, tanto en el plano individual como social, en la aceptación irrestricta de dogmas y “verdades” reveladas y en la represión de la búsqueda del conocimiento, especialmente por parte de la iglesia católica.

Lo que parece increíble es que muchas de las creencias de esa época de quema en lugares públicos de aquellos que osaban contradecir la “verdad oficial”, de torturas ysambenitos, de cruzadas e inquisiciones; a pesar de los avances logrados en la ciencia y el conocimiento, continúan contaminando el pensamiento de la sociedad actual.

Desde luego que todos los comentarios anteriores se inscriben en el denominado“mundo occidental judeo-cristiano”. Extender el análisis a otras sociedades y culturas seríauna labor extremadamente compleja y propia de especialistas.

En todo caso, subsiste la pregunta: ¿en qué conceptos de “dios” se inscriben las afirmaciones de que ha muerto?§ Y ¿en qué “dios” estarían pensando tantas ilustres personalidades que lo han mencionado en frases inmortales como: El azar no existe, Dios no juega a los dados (Albert Einstein); Dios no sólo juega a los dados: a veces los tira donde no podemos verlos (Stephen Hawking); si Dios no existiera, sería necesario inventarlo (Voltaire); me atrevo a cambiar la frase de Voltaire para decir que, preferiblemente, si dios realmente existiera, sería necesario abolirlo (Mikhail Bakunin); yo no sé si dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda (Mario Benedetti);Dios es el único ser que para reinar no tuvo ni siquiera necesidad de existir (Charles Baudelaire); si le hablas a dios estás rezando; si te responde tienes esquizofrenia (Thomas Szasz); si hubiera un Dios, pienso que sería muy improbable que fuera tan vanidoso de sentirse ofendido por aquellos que dudan de su existencia (Bertrand Russell); Sartre y la frase que encabeza este capítulo; y un enorme, inmenso, etcétera?

Frente a la multiplicidad de conceptos de “dios”, hice una pequeña búsqueda, nouna investigación propiamente dicha, orientada a descubrir si los conceptos de “dios” másconocidos, por ejemplo los de las religiones monoteístas y las múltiples sectas en que se descomponen, tenían algo en común. Sujeto a confirmación por medio de investigaciones completas, eliminé conceptos como omnipresente, omnisciente, omnipotente, principio yfin, eterno, absoluto, y otros más, y me quedé con uno: “todo” que, al fin y al cabo, abarca alos demás conceptos, precisamente porque es “todo”. Parece ser, entonces, que lacaracterística de “dios” más frecuente o que más se comparte es esa: ser el “todo”, si bien dicha particularidad es especialmente clara en el panteísmo, pero no exclusiva de él.

Partiendo de esa característica común, cabe anotar que modernamente se considera que el concepto opuesto a “todo” no es “nada”, como algunos sostienen. La “nada” seríanlos espacios vacíos entre las “partes”, todo lo cual (“partes” más espacios vacíos entre ellas)sería el “todo”, valga la redundancia. Se acepta hoy, consecuentemente, que el concepto opuesto de “todo”, no es “nada” sino “parte”. Esto tiene algunas consecuencias, de lascuales me referiré a dos:

En primer lugar, si el “todo” (“dios”) no se concibe sin la “parte”, todo lo que existió, existe y existirá, es parte de ese todo y es esencial para el concepto. Si algo dejó de ser parte, el todo ya no existe y eso es una paradoja lógica. Así, yo y todos los seres humanos y todo lo que existe, somos esenciales para el concepto de “dios”; sin mí “dios”no existe.

En segundo lugar, el concepto de “todo” en el plano universal abarca procesos,sistemas, fenómenos y objetos, muchos de los cuales el ser humano, dada su estructura nerviosa y mental, no puede comprender, y muchos otros que ni siquiera estamos en condiciones de imaginarlos.

Un ejemplo sencillo es el del “hipercubo”, un objeto de 4 dimensiones físicas que ensu realidad tiene 24 caras pero que todos sus lados y sus ángulos son iguales. Comparativamente es lo siguiente: podemos reconocer la proyección de un cubo (un objeto de tres dimensiones físicas, de 6 caras, cuyos lados y ángulos son todos iguales), en una representación de dos dimensiones, por ejemplo dibujado en un papel:

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En esta representación los lados no son iguales entre sí como tampoco lo son los ángulos, pero sabemos que en su realidad tridimensional sí son iguales.

Con el hipercubo, podemos imaginar cómo sería su representación en tres dimensiones: un cubo contenido en otro cubo, como se muestra en la siguiente figura que a su vez ha reducido esa representación a dos dimensiones:

page9image1724992Podemos imaginar la representación en tres dimensiones del hipercubo, pero nos es imposible imaginar cómo puede ser en su realidad cuatridimensional.

¿Qué consecuencias tienen estas sencillas reflexiones? Por una parte, si “dios” es “todo” y sabemos desde ya que el “todo” escapa por completo a nuestra comprensión eincluso a nuestra más fértil y delirante imaginación, es absurdo que pretendamos conocer aese “dios”, saber sus características, estudiarlo, a veces en programas académicos formalesde varios años, interpretarlo y actuar en su nombre y representación. Por otra parte, resulta más absurdo todavía afirmar, peor aún con carácter de dogma, que somos hechos a “su imagen y semejanza” y que por lo tanto conocemos sus deseos y apetencias, sus virtudes, defectos y pensamientos… ¡Sin comentarios!

 

En conclusión

¿Qué se puede concluir?… Solamente una sugerencia para todos nosotros: una vezque hemos especulado un poco sobre lo que es e implica “creer” y habiendo tomado conciencia de las dificultades enormes que existen para establecer un concepto de “dios”,preguntémonos de nuevo y tratemos de respondernos:

¿Creer en dios?

Epílogo

Gibrán Khalil Gibrán

EL MUNDO PERFECTO

DIOS DE LAS ALMAS PERDIDAS, tú, que estás perdido entre los dioses, escúchame.
Dulce destino, que velas por nosotros, espíritus locos, errantes, oídme. Vivo en medio de una raza perfecta, yo, el más imperfecto. Yo, un caos

humano, nebulosa de elementos confusos, me muevo entre mundos acabados, entre pueblos de códigos ejemplares y orden perfecto, cuyos pensamientos son precisos y cuyas visiones son coherentes y están debidamente certificadas.

Sus virtudes, Oh Dios, están medidas, sus pecados son pesados, y hasta las innumerables cosas que pasan en la oscuridad del crepúsculo, y que no son ni virtud ni pecado, son registradas y catalogadas.

Aquí los días y las noches se dividen y determinan la conducta, y están gobernados por normas de impecable precisión.

Comer, beber, dormir, cubrir la propia desnudez, y luego sentirse cansado a su debido tiempo.

Trabajar, divertirse, cantar, bailar, y luego, acostarse cuando el reloj marque la hora.

Pensar de cierta manera, sentir de cierta manera, y luego, dejar de pensar y sentir cuando cierto astro se remonta por sobre el horizonte.

Robar al vecino con una sonrisa, ofrecer regalos con un gracioso ademán de mano, elogiar con mesura, censurar con cautela, destruir un alma con una palabra, quemar un cuerpo con un aliento, y luego, lavarse las manos cuando haya terminado el trabajo del día.

Amar según un orden establecido, divertirse de modo ya fijado, adorar a los dioses decorosamente, inquietar a los demonios con prudencia, y luego, olvidar todo, como si la memoria estuviera muerta.

Fantasear con una idea, contemplar con consideración, ser feliz sin estridencia, sufrir con nobleza, y luego, vaciar la copa para que pueda volver a llenarse mañana.

Todas esas cosas, Oh Dios, se conciben con premeditación, nacen de la determinación, se nutren con la exactitud, se dirigen por la razón, para ser, luego, asesinadas y sepultadas según un método ya prescrito. Y aún sus silenciosas tumbas, que yacen dentro del alma humana, están marcadas y numeradas.

Es un mundo perfecto, un mundo de consumada excelencia, un mundo de supremas maravillas, el fruto más maduro del jardín de Dios, el más alto pensamiento del Universo.

Pero, ¿por qué he de estar aquí, Oh Dios, yo, una semilla verde de pasiones insatisfechas, una loca tempestad que no se dirige ni al Oriente ni al Occidente, un fragmento errante de un planeta en llamas?

¿Por qué estoy aquí, Oh Dios de las almas perdidas, tú que estás perdido entre los dioses?

 

Alfredo Jiménez Barros*

* Colombiano; graduado en la Facultad de Ciencia Política y Estudios Diplomáticos e Internacionales, de la Universidad de Bogotá “Jorge Tadeo Lozano”; psicólogo de la Universidad Interamericana, de Panamá. Actualmente reside en este último país.

 


* DAWKINS, Richard; El Gen Egoísta; Biblioteca Científica Salvat; Salvat Editores S.A.; Barcelona, España, 1985; y ediciones más recientes. Lo relacionado específicamente con los memes se encuentra en la pág. 284 y siguientes. Existen también numerosas referencias en Internet, entre ellas:

– LACADENA, Juan Ramón; Evolución de la humanidad: evolución biológica y evolución cultural; Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, de España, Páginas Temáticas, 2001. En: http://www.cnice.mecd.es/tematicas/genetica/2001_09/2001_09_00.html

– CORTÉS MORATÓ, Jordi. ¿Qué son los memes? Introducción general a la teoría de memes. En: http://www.sindominio.net/biblioweb/memetica/memes.html

* La afirmación que hace el autor citado, Richard Dawkins, tiene perfecta validez y aplicación en la actualidad y, con seguridad, desgraciadamente, conservará su vigencia por mucho tiempo, aun cuando los ejemplos de Beirut y Belfast que Dawkins emplea en la época de publicación del libro (1985) podrán irse substituyendo o complementando con nuevos casos.

† L’Espresso, Roma, 22 de noviembre de 1997. Citado por El País, 23-XI-1997. (Nota aclaratoria en el documento citado de Morató).

* GOLEMAN, Daniel. Inteligência Emocional. Editora Objetiva Ltda. Río de Janeiro, Brasil. 1996. Ps. 239 y 243. (La cursiva es mía).

* En cuanto a la denotación de la palabra “dios” y tomando como referencia la definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, éste determina lo siguiente: “1. Ser supremo que en las religiones monoteístas es considerado hacedor del universo. 2. Deidad a que dan o han dado culto las diversas religiones.”

† “El título utiliza una locución muy frecuente en la época [gaya], derivada de una expresión del provenzal gai saber o del francés gai savoir, que refería a todas las habilidades técnicas necesarias para escribir poesía, es decir,el arte poético”. (http://es.wikipedia.org/wiki/La_gaya_ciencia).

* http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiacontemporanea/Nietzsche/Nietzsche- MuerteDios.htm ‒ http://www.mercaba.org/Filosofia/Nietzsche/nietzsche_11.htm

† El historiador argentino (residente en México) Marcos Winocur señala que “de ordinario, el Dios ha muerto se atribuye a Nietzsche y se suele aceptar su autoría sin vacilaciones pues encaja con la imagen que el filósofo alemán se ha forjado en su iracundia y nihilismo. Sin embargo, lo encontramos antes en Hegel (“Fenomenología del Espíritu”, FCE, 435). La obra se editó originalmente en 1807, en tanto que Nietzsche pertenece a la segunda mitad del siglo XIX. Por lo demás, Hegel la da como expresión ya conocida y corriente en el lenguaje…”. Tomado de:¿Dios ha muerto? En: http://www.lainsignia.org/2003/junio/cul_022.htm

‡ Marcel Gauchet (1985), citado por: LECHNER, N.; et. al. Debates sobre Modernidad y Postmodernidad. Editores Unidos Nariz del Diablo. Quito, Ecuador. 1991. (Pág. 34).

§ En cuanto a Nietzsche, una pista nos la ofrece Martin Heidegger cuando dice que “cuatro años más tarde [de laaparición del escrito ‘La gaya ciencia’] (1886), Nietzsche le añadió un quinto libro a los cuatro de que se componía«La gaya ciencia», titulándolo ‘Nosotros, los que no tenemos temor’. El primer texto de dicho libro (aforismo 343) está titulado: ‘Lo que pasa con nuestra alegre serenidad’. El pasaje comienza así: «El suceso más importante de losúltimos tiempos, que ‘Dios ha muerto’, que la fe en el dios cristiano ha perdido toda credibilidad, comienza aarrojar sus primeras sombras sobre Europa». Sin embargo el propio Heidegger considera que Nietzsche iba más allá de la mera concepción cristiana de Dios y que la frase “Dios ha muerto significa que el mundo suprasensible haperdido su fuerza efectiva”. Tomado de: HEIDEGGER, Martin. “La Frase de Nietzsche «Dios Ha Muerto»”.Traducción de Helena Cortés y Arturo Leyte en HEIDEGGER, M., Caminos de bosque, Madrid, 1996, pp. 190- 240. En: Libros Tauro.

 

DIEZ PRINCIPIOS DEL LAICISMO

El laicismo no debe ser presentado como agresivo o enemigo de las religiones, ya que entiende que las mismas son hechos sociales y culturales que merecen nuestro respeto dentro de los límites legales a los cuales deben ceñirse.

 

Las confesionalidades, en pie de igualdad, son un fenómeno ajeno al que hacer estatal, y corresponden al fuero íntimo y privado de sus fieles, lo que debe ser protegido por la legislación, sino exceden los límites que señala el derecho.

 

El derecho a profesar una religión, que no contravenga el orden público y la legislación del Estado, ha de ser tan pleno como el derecho de no profesar alguna.

 

El laicismo, como concepto político, busca la inclusión plena de la población de cada Estado a los fines que todos, sin distinción alguna, puedan convivir en tolerancia y armonía, con las diferencias enriquecedoras de toda sociedad.

 

El laicismo siempre ha sostenido el respeto irrestricto al libre pensamiento como base de la aceptación de la opinión ajena y, en definitiva, de la democracia como estilo de vida.

 

El laicismo busca plena integración e inclusión de los pueblos, garantizando la igualdad de posibilidades y la no discriminación racial, sexual, económica, de género y de religión.

 

Que en todo Estado, cuando se confunden los valores religiosos íntimos de cada persona con los principios legales y políticos de la sociedad, comienza la conculcación de los derechos individuales.

 

Es necesario, que los dogmas religiosos propios no se conviertan en obligaciones sociales.

 

El laicismo, como idea integradora e inclusiva, se opone a las políticas generadoras de desigualdades sociales y brega por su superación.

 

El Estado, como representante legal y político de todos sus habitantes, debe mantener una actitud neutra y tolerante hacia las religiones aceptando a todas en pie de igualdad, pero sin privilegiar a ninguna en particular. Ello como modo de asegurar la igualdad, la armonía, la paz social y la democracia.

 

Revista “Prometeo” Nº 2

www.prometeo367.0rg

El Vaticano no debe formar parte de la ONU, ni siquiera como observador.

A propósito de la comparecencia del Vaticano ante el “Comité de la Convención de los Derechos del Niño en Ginebra” el pasado 16 de enero de 2014, éste ha denunciado en un duro y meticuloso informe que se hizo público el pasado 5 de febrero, las acciones y omisiones en relación a los atentados y agresiones graves contra la infancia que, en el seno de la iglesia católica, se han cometido en todo el mundo, vulnerando la “Convención de los Derechos del Niño”.

Estamos quizá ante un nuevo “acto de hipocresía internacional”, porque cuando -en julio de 2004– la Santa Sede recibió (definitivamente) el apoyo institucional para su incorporación plena en la ONU, “como miembro observador”, con la sola excepción de no tener derecho a voto, ya era sobradamente conocido, por el alto organismo internacional y por muchos gobiernos, el abuso a menores que durante décadas se había (o se estaba) cometiendo en centros religiosos católicos de todo el mundo y que afectaba a decenas de miles de víctimas (niños y niñas).

Delitos sexuales que fueron cometidos por miles de eclesiásticos, durante decenas de años, amparándose en su “poder” religioso, moral y económico, para actuar con las víctimas y, además, “protegerse” impunemente de la justicia. Consiguiéndolo, en la mayoría de los casos, con la complicidad de ésta y de los Estados. Mientras que la alta jerarquía católica, hasta hace muy poco tiempo, no sólo los ocultaba, sino que los amparaba y aun hoy no ha pedido disculpas.

Como ha expresado el profesor JJ Tamayo en un artículo reciente: “No importaba la pérdida de dignidad de las víctimas, ni los daños y secuelas, muchas veces irreversibles, ni las lesiones graves físicas, psíquicas y mentales con las que tenían que convivir los afectados de por vida. Faltó compasión con las víctimas y sensibilidad hacia sus sufrimientos. No hubo acto de contrición alguno, ni arrepentimiento, ni propósito de la enmienda, ni reparación de los daños causados, ni se produjo acto alguno de rehabilitación, ni se hizo justicia”

Partimos de la base de que, en mi opinión muy personal, la denominación de “Estado Vaticano” y la aceptación por la comunidad internacionales es gravemente errónea, si nos atenemos a las características mínimas de lo que debe ser considerado como un Estado de ciudadanos y ciudadanas con una organización y leyes civiles concretas, ya no digamos si nos atenemos a su origen (1929, otorgado por Mussolini, con el beneplácito de la internacional fascista)

El Vaticano con sus cientos de “diócesis” repartidas por todo el mundo, con la pretensión de ser pequeños “reinos”, con independencia político-jurídica, allá donde los Estados se lo permiten, no es más que una multinacional religiosa o asociación internacional de católicos y, además, una gran corporación empresarial.

Personalmente me parece una humillación para la “sociedad de naciones”, para el conjunto de ciudadanos y ciudadanas, para la construcción de las democracias y el avance en las libertades, que una entidad religiosa, la “católica apostólica y romana”, que “maneja” miles de negocios financieros, turísticos, alimentarios, sanitarios, de enseñanza, de nuevas tecnologías, editoriales, etc. que es propietaria de inmuebles y suelo rústico en casi todos los países del mundo (en muchos casos usurpados).

Que cuenta, en su seno, con organizaciones fundamentalistas como el OPUS, Camino Neocatecumenal, Comunión y Liberación, Legionarios de Cristo, Acción católica de propagandistas, y otras muchas repartidas por todo el mundo, que tratan de imponer “su moral” particular (a veces a la fuerza) en contra de las libertades cívicas y ejerciendo su proselitismo a través de su enorme poder de lobby, en el seno de la política, de la judicatura y de las finanzas.

Que ha perseguido y asesinado, hasta hace muy poco, a los “infieles” a través de una entidad criminal, como “El Santo Oficio”. Que se ha opuesto a la “libertad de conciencia” y al libre ejercicio de otras religiones, allá donde es muy mayoritaria y los gobiernos de turno se lo permiten o han permitido. Que ha sido “aliada” de regímenes políticos totalitarios y fascistas y cómplice de sus “fechorías”.

Que con su postura dogmática e intransigente con el control de la natalidad y le educación afectivo sexual, ha tenido consecuencias graves, como ha sido que millones de mujeres y de niños tengan enfermedades, como el sida o a la muerte por hambruna, sobre todo en África. Que niegan el derecho que tienen las mujeres a decidir sobre su maternidad, vulnerando el derecho a la libertad de conciencia. Que es patriarcal en su organización interna.

Que han condenado brutalmente y, en la actualidad, se oponen a los avances científicos y descubrimientos, que han ido (y van) en contra de su “moral” o interpretación mística de la naturaleza.

Una corporación religiosa que se pronuncia, por parte de muchos de sus líderes, en contra de la homosexualidad o de otras identidades sexuales que no sean la de “hombre y mujer”, exclusivamente. Que rechazan (en muchos casos de forma violenta) los matrimonios entre personas del mismo sexo. Que “persigue” de forma muy sutil y abiertamente a los fieles católicos que niegan ciertos dogmas ancestrales o se salen de la “disciplina” feudal del infalible jefe supremo y sus jerarcas por todo el mundo.

Muchos gobiernos, la ONU y otros organismos internacionales están siendo, de hecho, cómplices de esta postura político-religiosa que practica la “iglesia católica oficial” a nivel mundial, camuflada como Estado-ficción… o “iglesia de los pobres”.

Pienso, personalmente, que ha llegado el momento de que se organice una “corriente internacional cívica y política” que se posicione en contra de la participación de la Santa Sede en la ONU y en otros organismos internacionales. Ya que como mera entidad religiosa o como corporación empresarial no reúne ningún requisito para ello. Es más cualquier Estado soberano que practicara o actuara como lo hace el Vaticano no tendría cabida. “A Dios, lo que es de Dios…”

 

Francisco Delgado | Presidente de Europa Laica.

RETORICA, ORATORIA Y LIDERAZGO DEMOCRATICO

ORIGEN, HISTORIA, DEFINICIÓN DE RETÓRICA 

 

La palabra es un elemento propiamente humano y la Retórica es consustancial a la persona humana. No resulta difícil comprender que ella es una de las características del ser humano que más puede favorecer la creación de sólidos vínculos afectivos y facilitar la concreción de actos tremendamente solidarios y positivos. A través de ella podemos aprender y enseñar, pero tiene, a la vez, el potencial de convertirse en un arma mortal.

 

Por la palabra fanatizada se pueden generar actos de brutal inhumanidad, como los que la historia nos muestra en el pasado y las noticias nos entregan en estos días. La palabra puede herir más profundamente que otras armas y las heridas que deja, demoran más tiempo en cicatrizar que las infringidas por otros instrumentos de muerte.

 

Afortunadamente, también ella ha servido para que los creyentes en general, puedan tener acceso a las palabras que, con la divina inspiración, se han escrito en los textos sagrados de diversas religiones, o tomar conocimiento de las grandes creaciones artísticas, científicas, literarias, tecnológicas que la humanidad ha conocido. Una hermosa cita de Horacio, que aparece en la introducción al Diccionario de la RAE nos describe a la palabra de un modo especial:

 

«Al igual que los bosques mudan sus hojas cada año, pues caen las viejas, acaban la vida de las palabras ya gastadas, y con vigor juvenil florecen y cobran fuerza las recién nacidas… Renacerán vocablos muertos y morirán los que ahora están en boga, si así lo quiere el uso, árbitro, juez y dueño en cuestiones de la lengua»

 

La enseñanza sistemática de la Retórica parte en el siglo V AC., en Siracusa, en una época en que la palabra tenía un poder mágico especial; el poder de destruir o crear, encantar y entusiasmar, hechizar o engañar. Dado este hecho, no es fácil delimitar en la antigua Grecia, poesía, magia, mito, religión o profecía, pero sí era real que quien adquiría el dominio de la palabra, podía alcanzar sus metas más fácilmente. En los albores del siglo XXI, la fuerza de las imágenes que se trasmiten por TV, Internet y otros medios, han llevado a un debilitamiento de la influencia de las personas que estudian, embellecen y ordenan el lenguaje para trasmitir sus creencias, opiniones o ideas. Es indudable que preparar una cuña de 15 segundos para expresarla con una sonrisa, artificial, ha hecho surgir otros especialistas en marketing político, comercial, etc. La fuerza de la palabra, sin embargo, mantendrá su vigencia en cuanto queramos mantener una cultura propiamente humana, en la que el diálogo de dos vías, escuchar y hablar o hablar y escuchar es esencial. Como afirmaba Plutarco, ese gran ateniense que vivió entre el año 50 y el 125 DC.

 

»Para saber hablar es preciso saber escuchar. La gran debilidad de la imagen está en que sólo requiere receptores, en cambio sí se aprovecha esa técnica para fortalecer el intercambio de puntos de vista, nuevamente se concretará un decisivo progreso en las relaciones humanas. Afortunadamente, «en un principio fue el verbo… y el verbo se hizo carne»

  1. INICIOS.

 

La Retórica se convierte en objeto de estudio cuando el alfabeto y la lengua escrita quedan establecidos, de modo que el acto de hablar, se transforma en audible, visible, analizable y programable. La Retórica, reflexión sobre el hablar, tiene estrechos lazos con la lengua escrita, aunque Ramírez advierte que:

 

»la lengua hablada es el uso directo de una facultad humana y con ello una acción, mientras que la escritura alfabética inventada 700 años antes de Cristo es una tecnología» .3 «La invención de la imprenta, con ser importante, no es fundamental, si se compara con la invención de las letras».

 

Sin lengua escrita, ni la imprenta ni la ciencia habrían surgido, ni mucho menos se habrían divulgado. Por eso califica Walter J. Ong (1982) a la escritura como tecnología y no sólo como técnica. Lo que diferencia a la tecnología de la mera técnica, según Neil Postman (1992) es que la técnica, el mero uso de un instrumento, resuelve problemas determinados y realiza tareas previstas, mientras que la tecnología va más allá de nuestras intenciones, transformando las estructuras que determinan nuestra forma de pensar y de actuar.

 

Una comprensión propia y profunda de la retórica supone el restablecimiento de la lengua hablada como el fundamento a partir del cual también se comprende la lengua escrita. Su principal precursor fue Córax, que se dedicó a enseñar a los ciudadanos a hablar bien, ya que este era el medio adecuado para presentarse ante los Tribunales y reclamar las propiedades que los tiranos les habían expropiado. En estas exposiciones, se utilizaban los argumentos de probabilidad y/o verosimilitud. Tisias, uno de los discípulos más destacados de Córax, fue pionero, al redactar un manual en que se desarrolla esta nueva teoría. Cada discurso se dividía en cuatro partes y, de este modo, la Retórica que enseñaba permitía sistematizar la argumentación y fortalecer así la comunicación persuasiva ante los Tribunales o la asamblea de ciudadanos. Posteriormente, se traslada a Grecia a difundir sus conocimientos.

 

  1. SITUACIÓN DE ATENAS EN EL SIGLO V AC.

 

En guerra del Peloponeso (404 AC.) entre Atenas y Esparta, Atenas fue derrotada y asumieron el control los espartanos. Pericles, el gran líder ático, había muerto víctima de una epidemia de peste que se desencadenó en la ciudad y su muerte acarreó la división entre los atenienses. El año 404 el espartano Lisandro, con el apoyo de los persas, limpió el Egeo de atenienses y entró triunfante con su flota en el vencido puerto del Pireo. Atenas quedó en una completa bancarrota: su ejército, su escuadra, su economía, su hegemonía, todo había sido barrido. Casi una década después, los enemigos de Esparta empezaron a dar señales de vida, formando una enorme coalición. Atenas salió beneficiada, pues los otros estados le pidieron su ayuda y pudo la ciudad reconstruir su antiguo poder y rehacer su prestigio. Pero aunque en política exterior había indiscutible reactivación, internamente no dejaba de sentir los terribles efectos de la guerra, que había sido muy larga y había desgastado las energías de la ciudad: la población disminuida, campos devastados, masas rurales empobrecidas, que se concentran en la ciudad, el comercio y la producción reducidos al mínimo.

 

Como se ve, las trágicas secuelas de las guerras son conocidas desde muy antiguo y, sin embargo, los seres humanos reiteramos cada siglo los mismos errores. En ese tiempo, como en otras realidades del siglo XXI, reinaba el desaliento y se exacerbaba el egoísmo. La gente no pensaba más que en el lucro y en vivir lo mejor posible. Los ricos tendían a desentenderse de las cargas que suponían los tributos al estado, los impuestos, las prestaciones y el servicio militar, inventando toda clase de excusas para librarse de todo lo que les suponía sacrificio personal o económico.

 

¿Les resulta conocida esa descripción o se cree que en estos tiempos las cosas son diferentes?

 

La plebe, por su parte, reducida a la miseria, era la peor tratada por las circunstancias políticas. La diferencia de clases se había acentuado en gran manera y el pueblo bajo sólo pensaba en ir al teatro con la entrada que le pagaba el estado, y en luchar contra los ricos. En estas condiciones un sistema político basado en la democracia, estaba forzosamente condenado al fracaso más rotundo, pues la base de la democracia es la honradez, buena voluntad, responsabilidad individual, conciencia ciudadana y competencia de los individuos, cualidades muy difíciles de tener en situaciones tan precarias para los pobres y tan oportunistas para los ricos. El sentimiento democrático del siglo V A.C. había descendido entre el pueblo ateniense, ya que los poderosos, preocupados sólo por su dinero y sin el menor sentido ciudadano, no acudían ya a las asambleas, que habían sido la escuela principal de política en Atenas, por lo que hubo que remunerar a los asistentes, si no se quería ver los escaños vacíos. El pueblo, la masa, acudía aunque nada más fuera para percibir el dinero que se le daba y esa circunstancia hacía que la Asamblea pudiera ser dominada por demagogos que con su palabra dominaban la Asamblea y la hacían votar a su capricho, quien adoptando las decisiones más descabelladas y contrarias al interés del mismo pueblo que era engañado y arrastrado de una decisión a otra, a capricho y gusto del orador. La verdad es que esta descripción podría aplicarse, dos mil quinientos años después, a muchos países en distintos continentes aunque, en el lenguaje moderno, hablamos de los riesgos de gobernabilidad y cohesión social que afectan a pueden afectar a muchos pueblos, agravados por el mal uso que puede hacerse de los medios de comunicación modernos.

 

En ese período histórico, todos buscaban soluciones a medida de sus respectivas ideologías y encuadradas en la política que defendían los diversos partidos. Unos, como Isócrates, creyeron intuir el remedio de los males en una monarquía unificadora absolutista (concretada luego en Filipo). Isócrates había propugnado ideas de unificación de todos los griegos contra el enemigo común, que entonces era Persia, y se había mostrado contrario al sistema democrático existente, quizá porque lo veía ya corrompido y de difícil restauración en su anterior estado. En esta situación, los ciudadanos ricos consideraban la sumisión a Macedonia como una forma, la más adecuada, de librarse de todas esas cargas, que ellos creían injustas e insoportables. En una posición distinta se ubicó Demóstenes, con su sentido fuerte de patria, con su patriotismo a ultranza y con un concepto del honor y la dignidad personal extraordinario, que le hacían subir a la tribuna a gritar en pro de la libertad de su país, pues lo demás lo había perdido. La época en que vivió Demóstenes presentaba tonos sombríos en el presente, augurio de un futuro nada prometedor para Atenas.

 

  1. ATENAS, EL CLIMA IDEAL PARA LA ORATORIA.

En Atenas, todo ciudadano podía acusar y defenderse. Los jurados, legos en derecho, atienden más bien a las presentaciones, a la fluidez de discurso que a la verdad. En su favor, el ateniense acudía a un abogado o a un logógrafo o bien él mismo se formaba en el arte del discurso. En décadas anteriores se acostumbraba usar en Chile la expresión «iletrados» para describir a todos los que no eran abogados, lo que provocaba la explicable indignación que sentían todos los que no integran la orden profesional a la que pertenezco. En el siglo V de la era previa al cristianismo, retórica, sofística y política son un todo: políticos, jurados, sofistas y logógrafos forman parte de él. Este fue un siglo de crecimiento de la oratoria y de consolidación en la técnica retórica. Está lleno de oradores que van abriendo el camino a los grandes maestros que se dieron cita en el momento histórico más importante de la elocuencia ática, es decir, ateniense. En política, conseguida la paz, se suceden las hegemonías entre las diversas polis griegas (Esparta, Atenas, Tebas) y se forja el poder de Macedonia. La retórica ocupará el lugar de la poesía y se enfrenta a la filosofía como materia educadora. La especialidad de logografía se hallaba plenamente desarrollada y sistematizada. El logógrafo es la persona que redacta discursos, según los datos que le da el cliente, los objetivos que éste persiga y adaptando el discurso a la personalidad del que lo requiere. El resultado es una cierta repetición monótona, con fórmulas y frases hechas, pero también con la variedad que generan los diversos casos y los distintos tipos de clientes. Estos discursos no son estrictamente obras de quien los redacta, puesto que el cliente colabora y se ven alterados de copia en copia. Ello hace que no se pueda atribuir autoría a muchos discursos, aunque se pueden reconocer los rasgos esenciales de cada orador. En el mundo actual, es reconocida la gran labor que desarrollan los escritores de discursos de los grandes líderes y que tienen un origen antiguo.

 

  1. EL PAPEL DE LOS SOFISTAS.

 

En la mitad del siglo V A.C., comienza a desarrollarse en la ciudad-Estado de Atenas un movimiento intelectual que jugó un papel bastante importante y que, incluso en nuestros días, tiene seguidores. En el lenguaje corriente actual se utiliza la expresión SOFISMA para describir una «Razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir respecto a algo que es falso.»

 

En los siglos V y IV, AC. El concepto Sophistés se aplicaba a músicos, poetas, adivinos y sabios en general. Paradojalmente, es en los círculos socráticos, donde se encontraban sus principales críticos, y en el mundo de la comedia es donde se les asigna esta denominación a los miembros de ese grupo. Los sofistas son; ante todo, profesores de artes, pero de aquellas consideradas prácticas o útiles: retórica, matemáticas, geometría y astronomía.

 

Se han descrito sus características comunes como las siguientes:

 

  1. En razón de la utilidad de sus enseñanzas, cobraban por impartirlas.
  2. Son jonios en su mayoría, pero debido a sus constantes viajes son casi apátridas, gente libre de ataduras.
  3. Exponen sus ideas en discursos pronunciados en casas particulares, gimnasios o ante otros sofistas.
  4. Ejercitan a sus alumnos en la discusión de temas por contraposición de argumentos. Por ello tal vez la mayéutica socrática les deba mucho.
  5. Los puntos centrales de sus ideas son resumidos en discursos breves para ser memorizados.

 

Se considera como factores que influyeron en su desarrollo, los siguientes:

 

  1. Decadencia de la ética aristocrática ante la aparición de poderes plutocráticos nacidos con el comercio y las finanzas.
  2. Ampliación de horizontes debido a las colonizaciones.
  3. Individualismo creciente que ya comienza a expresarse en la lírica.
  4. Crítica acerba del mito y la religión tradicionales.
  5. Ruptura de la unidad del pensamiento y conocimiento humanos por filósofos como Heráclito5 y Parménides.

 

544 – 484 AC. Afirma que nada es permanente y no existe armonía. Lo que vive, vive por la destrucción de otra cosa. El fuego vive por la muerte del aire. Lo que parece armonía es tensión de opuestos. La base del equilibrio es la lucha; la lucha es buena en sí puesto que es la fuente de la vida. La arjé (principio) ya no es agua o aire o Apeiron sino devenir puro, mero fluir.

 

540 – 470 AC. Su posición es exactamente la contraria a la de Heráclito. Es un regreso a la materia única: los cambios y la variedad de las cosas del mundo tienen una explicación: son pura ilusión. El movimiento es imposible. La realidad es una substancia simple, inmóvil e inmutable Las ciudades griegas habían vivido muy influidas por la tradición de sus antepasados, se observaba una actitud religiosa, politeísta por cierto, pero muy arraigada. Los dioses daban sustento a normas que protegían el orden de una vida que ellos mismos habían establecido, reglaban la polis en todos sus aspectos: justicia, familia, educación, relaciones de ciudadanía y hospitalidad, etc. Naturalmente se debatía, ya que existían diversas opiniones pero sin poner en riesgo la unidad de la ciudad. Estos componentes son mencionados, 25 siglos después por Samuel P. Huntington como elementos integrantes de una Civilización.

 

Con el surgimiento de los sofistas, la situación cambia, ya que ellos cuestionan la fuerza de la tradición y de la religión y logran progresivos éxitos. Aunque las ideas sofistas se originan en Atenas, no se conoce un solo sofista ateniense destacado, se aduce como explicación, que Atenas era un lugar próspero, de modo que había personas que podían solventar los gastos que implicaba la educación de los sofistas, pero, muy especialmente, influía el hecho que en la ciudad existía un régimen democrático, situación ésta que demandaba personas que tuvieran educación y dominaran la elocuencia para un mejor desempeño en el mundo de la política y de los Tribunales.

 

La educación política integral exigía entonces y exige en el siglo XXI, con más fuerza aún, el estudio de la sociedad, sus orígenes y funcionamiento, tener una concepción de la persona y su relación con la colectividad y el planteamiento de asuntos como la justicia, la cultura, la religión, las relaciones internacionales, la economía, la educación, el funcionamiento de los órganos de gobierno y participación, así como ideas sobre los temas de género y de medio ambiente. El individualismo, presentado en nuestros tiempos como expresión de modernidad, ya era una de las características de los sofistas, según se refleja en las concepciones de Protágoras, quien afirmaba que «el hombre es la medida de todas las cosas». Otra de sus especificidades era la ambigüedad, que se reflejaba en sentencias como, «dos juicios contradictorios son verdaderos»;» el sofista no puede enseñar lo verdadero, puesto que todo lo es»; su misión es cambiar las condiciones que hacen surgir determinados juicios, sensaciones y opiniones, para aprovechar los más útiles, no los más ciertos, por cierto sólo la palabra 7 Huntington, S., Conflicto de Civilizaciones?, Foreing Affairs, verano de USA, 1993 puede persuadir hacia lo más beneficioso para el individuo y la sociedad.

 

En concepto de Gorgias, la palabra no sirve para describir la realidad sino sólo para persuadir.  Los sofistas no aportaron, pues, mucho a la filosofía, pero sí a la literatura y a una política pragmática. Como literatos son forjadores de la prosa culta y sientan las bases de la retórica; son además pioneros en gramática y semántica. A pesar de compartir las características que hemos descrito antes, no forman una escuela, pero sí se puede decir que comparten una unidad temática, pero no ideológica.

 

  1. ¿QUE ES LA RETÓRICA? :

 

Se le define como el »Arte de bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover». También como «Teoría de la composición literaria y de la expresión hablada» y como «uso impropio o intempestivo de este arte.» otras definiciones describen la retórica como «arte de hablar y arte de decir». El primer criterio nos acerca a la filosofía y a la psicolinguística y el segundo, a la literatura. Hablar y decir se usan como sinónimos, pero hay diferencias. Hablar es hacer uso de una facultad propia del ser humano y Decir es hacer uso de esa facultad en una dimensión concreta, específica. Con alfabeto y lengua escrita el acto de hablar se hace audible, visible, analizable y programable.

 

Por su parte, entendemos por Arte esa «virtud, disposición y habilidad para hacer algo» o el «Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo.» La retórica, reflexión sobre el hablar, tiene íntimos vínculos con la palabra escrita, ya que la lengua hablada es el uso directo de una facultad humana y con ello una acción. Según la definición del propio Gorgias, retórica es «la capacidad de persuadir con los discursos a los jueces en el tribunal de justicia, a los consejeros en el consejo, a los asambleístas en la asamblea, así como en cualquier otra reunión de ciudadanos» 8 Aristóteles, el célebre filósofo clásico, en su libro Retórica, sostiene que »se puede ser buen retórico sin siquiera estar consciente de ello». Esta opinión se fundamenta en el conocimiento del hecho que Diálogo Gorgias con Platón, Ediciones Escogidas, Madrid, 1999, página 21, las personas se esfuerzan por argumentar y sostener afirmaciones, por defenderse o acusar, aunque la mayoría lo hace irreflexivamente o por carácter. Si se hace una cosa conscientemente, podremos reflexionar sobre cómo lo hacemos y crear un método de acción. Por su parte, Quintiliano* utiliza la expresión scientia bene dicendi, para referirse a la retórica y que significa »Ciencia del Buen decir». Los romanos hablaban de rhetorica docens y rhetorica utens, para distinguir la teoría, que se aprende en el aula, del conocimiento que se adquiere mediante el ejercicio. El Retórico o Rétor procura embellecer discurso jurídico para persuadir al juez, ordenar el discurso político para que los oyentes le den su voto y orientarlo como un proceso de educación, hacia la formación integral de la persona. Las etapas de la educación en la antigüedad, culminaban confiándole al Rétor, la misión de formar personas cultas, informadas de todos los conocimientos posibles, educadas en el dominio del ánimo y de la expresión.

 

Hubo épocas de tensión por la aplicación de la retórica de influencia Griega en Roma. En el año 161 A.C. un Senado Consulto ordenaba la expulsión de Roma de los rétores y filósofos griegos.  Un decreto del año 92 A.C. estableció la obligación de enseñar la Retórica en idioma griego. Esta norma pretendía impedir que el pueblo romano pudiera aprender expresarse, lo que podía ser negativo para la minoría gobernante. Marco Fabio Quintiliano, 35-95, Nació en Hispania, ejerció en Roma como abogado y profesor de retórica.

 

 RICARDO HORMAZÁBAL SÁNCHEZ

 

Logia CARIDAD y TOLERANCIA

Valle de Santa Cruz, Gran Oriente de Bolivia

EL SIGLO XVIII Y EL ADVENIMIENTO DE LA MASONERIA MODERNA

INTRODUCCION

Según el calendario gregoriano, que es la medición del tiempo que nos rige, el siglo XVIII comprende los años 1701 a 1800 era vulgar, en expresión masónica. En el transcurso de la historia occidental ha sido llamado el Siglo de las Luces, en mención a que durante este período surgió y se desarrolló el movimiento intelectual llamado la Ilustraciónque comprendió la sumatoria del conocimiento alcanzado por el ser humano en las artes, la filosofía, la ciencia, la política, la economía y el derecho.

 

A través de los años, se ha constatado que lo ocurrido en esa época es fundamental para comprender el mundo actual pues un sinfín de acontecimientos científicos, políticos, sociales, económicos, culturales e intelectuales tienen su génesis allí.

 

De hecho, partió con la máquina de vapor y culminó con la Revolución Francesa, la Independencia de los Estados Unidos y las luchas independentistas de América Latina, por mencionar sólo algunos referentes. Entre estos acontecimientos ocurrió la más notable evolución de las artes, las ciencias y las libertades del individuo, jamás vivida en la historia de la Humanidad. En la Ilustración confluyeron las más avanzadas ideas, proyectos y postulados que emanaban de las inteligencias aún soterradas por el dominio brutal de la ignorancia y el dogmatismo heredado de la Edad Media, y que habían empezado a emerger y crecer durante el Renacimiento.

 

Tras el caos político, social y militar vivido en el siglo XVII, se imponen las condiciones para que surja este movimiento cuya principal característica es la reafirmación del poder de la Razón humana, contrapuesta a la fe, los dogmas y la superstición. Las estructuras sociales basadas en el vasallaje y en el feudalismo colapsan, arrastradas especialmente por las consecuencias de un término que irrumpe para designar energías de cambio: Revolución. Desde Inglaterra, en el alba del siglo, se expande indetenible la Revolución Industrial y sus consecuencias.

 

¿Y qué ocurría con la masonería en este bullente mar de olas intelectuales del siglo XVIII? Pues no era precisamente un grupo de individuos que observara a distancia, con escepticismo o indiferencia. Tampoco era un simple grupo. Eran protagonistas, impulsores y creadores. Obviamente no todos los que participaban eran masones, pero es dable concluír que a la inversa, todos los masones eran partícipes, responsables y activos difusores de los cambios. La afirmación nada tiene de audaz si analizamos la cantidad de masones presentes en la consignación histórica de cada evento vinculado. Por sobre todo, el sentido ideológico más profundo que se logró imponer son los principios y valores de la masonería universal, con el lema de la Revolución Francesa como paradigma : Libertad, Igualdad y Fraternidad.

 

Si bien está documentado que la Masonería existía varios cientos de años antes del siglo XVIII acotada a los antiguos gremios de constructores, albañiles o “masones”, es en ese tiempo que se ubica el nacimiento formal, el establecimiento de la institucionalidad que perdura hasta nuestros días.

 

No es de extrañar que esta formalización ocurriera en Inglaterra, al lado de las Altas Tierras de Escocia, Highlands, donde recibieron refugio los Templarios quienes a lo largo de los siglos se vincularon a la economía local y, en especial, al gremio de los constructores.

 

En toda Europa, las nuevas condiciones, los avances mencionados, van produciendo también al interior de la Masonería un proceso que se impone lentamente desde el siglo XVI y que sería el detonante para el llamado Advenimiento de la Masonería Moderna. En las Logias otrora cerradas a quien no perteneciese al gremio de los constructores, se iban incorporando miembros que ejercían otras actividades.

 

Según los historiadores, así comenzó un cambio en la Masonería inicialmente imposible de prever en sus consecuencias, pero que a la postre la salva de la desaparición: se va estructurando una nueva Masonería, que llevó a que a lo largo de los  siglos XVII y XVIII los pensadores se refugiaran en las Logias protegiendose de los embates del orden establecido y el pensamiento único.

 

Así, el 24 de junio de 1717, en la festividad de San Juan Bautista, en la Alehouse Goose and Gridiron o Taberna Ganso y Parrilla, de Londres, se reunen las cuatro Logias londinenses que dan vida oficial a la primera Gran Logia, y ponen fecha de nacimiento a la Masonería Moderna o Masonería Especulativa, dejando el pasado para la Masonería Operativa.

 

Esta institución pasaría, en 1721, a tomar el nombre de Gran Logia de Inglaterra que mantiene hasta hoy. A pesar de haber sido un enorme impulso para la extensión de la Masonería, derivando de ella incluso la propia Gran Logia de Francia, su existencia no ha estado vacía de conflictos, en lo inmediato con la Orden Escocesa y a través de los tiempos por su exacerbado y anacrónico rechazo al derecho de las mujeres a ser iniciadas.

 

 

La Masonería Operativa

 

            Las primeras Logias agrupaban en su seno exclusivamente a quienes laboraban en el gremio de la construcción, una actividad de alta evaluación y códigos estrictamente protegidos del conocimiento fuera de este ámbito. Albañiles, picapedreros, arquitectos eran en extremo celosos con el secreto profesional, a la vez que con su formación intelectual y su interés por las ciencias y la filosofía. “Son los maestros conocedores de la Geometría, por ende son sabios”, se decía. Durante la Edad Media, recorrían de feudo en feudo contratados especialmente por la realeza, el clero y la nobleza para construír castillos y catedrales, muchos aún en pie. Se instalaban en pequeñas construcciones, que llamaban Loggia y que levantaban cerca de la obra. Cuando llegaba la noche, practicaban rituales y recibían ceremonialmente a los jóvenes que aspiraban a ingresar al gremio.

 

Los masones operativos utilizaban los instrumentos de construcción para el uso normal a que estaban destinados, pero daban a cada uno una interpretación simbólica de carácter esotérica, moral, ética y espiritual. Muy jerárquicos, tenían una organización gradual y manejaban conocimientos científicos y tecnológicos que guardaban en el mayor secreto, protegidos por claves y métodos de reconocimiento igualmente secretos.

 

Dado que los ritos en si son sistemas de enseñanza y aprendizaje, los Grados son estadios de conocimiento en los cuales progresivamente se va incrementando el saber. Al pasar de Operativos a Especulativos la masonería mantuvo el Ritual, respetando el significado de cada elemento pero reemplazandolos símbologicamente.

 

No todos los gremios de masones operativos eran iguales, ya que el país en que vivían influía fuertemente en sus características particulares y diferenciadoras. Esto hizo que, desde la propia Edad Media, se fuese gestando un desarrollo diferente, lo que posteriormente serían los distintos ritos y costumbres masónicas en la Masonería moderna.

 

Los antiguos masones practicaban la fraternidad y sus reuniones eran de reserva absoluta. En ellas ejercían la libertad de pensamiento y de expresión, derechos no muy bien respetados ni aceptados como tales en varias épocas.

 

Al surgir el germen de la Masonería Especulativa, siglos XVII y XVIII, señala el connotado masón Iván Herrera Michel, estas Logias fueron refugio de perseguidos por delitos políticos y supuestas o reales conspiraciones derivadas de los movimientos libertarios de la época. “Basta imaginar un poco”, dice Herrera Michel, “lo que implicaría hoy que esa cabañita que llamaban Logia sirviera de refugio, o caleta, para las reuniones de los intelectuales de izquierda, y/o los que quieren que el gobierno en ejercicio se caiga. La policía los busca, los gobernantes los persiguen y gran parte de la sociedad no está de acuerdo con sus ideas y procederes; pero ellos allí, por alguna razón legal estarían a salvo de allanamientos, operativos o otras represiones“.

 

Las Logias brindaban inmunidad a los que buscaban en ellas estar a cubierto, en razón precisamente, a privilegios que los constructores organizados habían acumulado durante siglos en su provechosa relación con las casas reinantes y los jerarcas católicos.

 

En el siglo XVI se inició la decadencia del Gremio. La construcción de catedrales, grandes monumentos y palacios empieza a dejar de ser la aspiración máxima de las clases dominantes, es decir del clero y de la nobleza. Cierta forma incipiente de exigencias populares frente a los abusos en impuestos y diezmos, va bajando los arbitrarios ingresos y produciendo crisis económicas que, al igual que en nuestros días, afectan la construcción.

 

Pero esto es también el signo de una forma distinta de orden social, que necesita de construcciones más pequeñas y de menor costo, ya que la demanda de obras ahora proviene de un grupo emergente: la burguesía.

 

Una Plancha de la Logia española Conde de Aranda, relata en forma precisa el proceso:

 

El paso de la Masonería Medieval o Masonería Operativa, cuyos miembros en número importante se obligaban a ser buenos cristianos, a frecuentar la iglesia y a promover el amor a Dios y al prójimo, a la Masonería Moderna o Masonería Especulativa, puede seguirse a través de una serie de documentos que se encuentran en la famosa Gran Logia de Edimburgo, y sus archivos completos desde 1599. Ellos nos permiten constatar que poco a poco, a lo largo del siglo XVII aparecen en los procesos verbales, al lado de los verdaderos operarios que trabajaban la piedra, otros personajes de los que consta ejercían una profesión totalmente diferente: abogados, mercaderes, cirujanos, etc. Asistían a las reuniones masónicas  a título de Accepted Masons o miembros honorarios, más conocidos con el nombre de Masones Aceptados. Solía tratarse de personajes de la alta sociedad que patrocinaban a los gremios, y les prestaban ayuda.

 

Por otra parte, la aparición de las Academias de Arquitectura -en especial en Italia- quitó razón de ser al sistema gremial de aprendizaje de la construcción, con todo lo que esto llevaba de transmisión ritual de los secretos del oficio. Las hermandades y Logias masónicas fueron paulatinamente quedando en manos de francmasones adoptados.

 

De a poco y de manera natural, los especulativos se fueron imponiendo a los operativos.

 

El período de transición abarca fundamentalmente de 1660 a 1716, época de trastornos sociales, políticos y religiosos en toda Europa, y que habían concentrado en Inglaterra a la mayor parte de los masones operativos europeos a fin de reconstruir la ciudad de Londres, prácticamente destruida a raíz del incendio de 1666. Fue crucial en la enorme influencia que tuvo la Masonería inglesa una institución que creada por masones y que agrupó a los más brillantes intelectos de entonces y ahora, cuya historia sería demasiado extenso abarcar. Se trata de la Royal Society que está íntimamente entrelazada con la historia de la ciencia y de la Masonería en Inglaterra y Escocia desde 1660. Sus orígenes están en una institución conocida como “Invisible College” integrada por unos filósofos Masones y que congregaba entre sus miembros a lo más granado del intelecto inglés, entre ellos al matemático y físico masón Sir Isaac Newton y el caballero Andre de Ramsay que habría de ser en Francia uno de los fundadores del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

 

La Masonería Especulativa

 

El proceso de instauración llega a su fin oficial en 1717, fecha que señala convencionalmente el nacimiento de la francmasonería moderna, cuando cuatro logias de Londres, cuyos miembros eran exclusivamente especulativos o adoptados, fundaron la Gran Logia de Inglaterra y, cuatro años después, en enero de 1723, establecieron la llamada Constitución de Anderson que rige y norma hasta el presente a las Ordenes adscritas a la Gran Logia londinense, como la la Gran Logia masculina de Chile. Este texto, de 93 páginas está influenciado fuertemente por las ideas religiosas del presbítero James Anderson. En los ingleses nació una masiva predisposición, especialmente entre los eruditos, lo que hace que la institución se desarrolle y expanda por el mjundo entero en pocas décadas. Solo en Londres, las Logias alcanzaron a un centenar y derivaron las Ordenes de España y Francia, que luego declaró su autonomía.

 

A partir de entonces se verificó un cambio en la orientación de la hermandad masónica. A partir de aquel período, la masonería se transformó en una institución cuya característica era la consecución de una finalidad ética, moral y valórica, susceptible de propagarse por todos los pueblos civilizados.

 

La Masonería Moderna se instaló haciendo realidad postulados aprobados en 1523, en la Asamblea General de Francmasones realizada en Francia  que emitió una organización básica y acordó principios impresionantemente vigentes hasta el dia de hoy, especialmente la definición de Orden con finalidad filosófica y científica, así como representativa de una nueva orientación ideológica, liberal y progresista.

 

No deja de sorprender que hace casi 500 años, en esta incipiente Masonería Especulativa, se haya aprobado no sólo la forma en que hoy día nos hemos reunido aquí, sino que además se haya establecido como “deberes primordiales de los masones” el pugnar (término original que os aconsejo revisar el significado), entre otros temas :

 

– por el reconocimiento de la separación de la filosofía de la teología;

–  por la libertad de pensamiento y de investigación científica;

–  por el intercambio de los conocimientos y de las prácticas entre los hombres    para el bien propio y de la humanidad;

–  por la libertad de conciencia religiosa;

– por la abolición de los privilegios de las castas de la nobleza y del clero;
– por los derechos de los pueblos de gobernarse libremente, según sus leyes y costumbres.

 

En la Constitución aprobada en esta Asamblea se establecía, entre otros puntos que, como producto del pensamiento filosófico progresista, los conceptos básicos de la Francmasonería son sagrados e inviolables y -remarcaba- no pueden estar en contraposición con los progresos de las Ciencias ni con las ideas avanzadas de épocas posteriores; por lo tanto, los Francmasones no pueden tergiversarlos ni omitirlos, sin perder su calidad de progresistas y de Francmasones. También señala que todo Francmasón electo para un cargo o representación, es responsable ante sus electores y puede ser destituido por ellos en cualquier momento y que entre los Francmasones y sus asociaciones no pueden existir diferencias basadas en la distinción de razas, color o nacionalidad. El último punto es clave para dimensionar la importancia de la participación masónica en los acontecimientos del siglo XVIII ya que indica que “ los principios de Universalidad, Cosmopolitismo, Libertad (no esclavitud), Igualdad (ante las posibilidades) y Fraternidad (como base de relaciones entre los hombres) son las metas de la Francmasonería.

El documento termina con una frase que impacta: “Por el triunfo de la Verdad científicamente demostrable, por el progreso del Género Humano, por la Unión, la Solidaridad y Cooperación entre los Francmasones, y por la fraternidad Universal.

A esta vanguardista Masonería Especulativa, generada en la Logia de Leonardo Da Vinci, de perfil progresista, adogmático y liberal, pertenecerían grandes hombres de la época, muchos de ellos víctimas y perseguidos por la Inquisición como Giordano Bruno, o de la talla de Benvenuto Cellini y del teólogo y científico español Miguel Servet.

 

Aún más, la reforma inglesa de 1651 modificó el artículo 10 de los Principios básicos de la Francmasonería, y añadió pugnar por la implantación de la educación laica en las escuelas, por la abolición de la esclavitud humana; y por la abolición de la monarquía y el establecimiento de la República.

 

Si en el siglo XVI y en el XVII la Masonería hablaba en esos términos, no sólo se comprende la aseveración de Herrera Michel respecto de la función “protectora” de las Logias, sino que lo ocurrido en el siglo XVIII no debería sorprendernos ya que la iluminación llevada por los masones al Siglo de la Luz no fue más que cumplir con el propósito enunciado de aportar al beneficio de la humanidad.

 

El lento proceso de relevo de la operatividad a lo especulativo comporta el trabajo de sintetización simbólica de todos los elementos cotidianos del trabajo operativo. Este fenómeno se da simultánea y paralelamente en toda Europa sin que haya, en principio, ninguna intención de homogeneizar los contenidos.

 

 

La Ilustración

 

Mientras católicos y protestantes ensangrentaban Europa con sus guerras religiosas, los masones trataban de combatir la ignorancia y el fanatismo dogmático mediante la educación y la filantropía, esquivando las persecuciones de la Iglesia y el absolutismo.

 

Como bien sabemos todos nosotros, la Masonería -ni antes ni ahora- interviene institucionalmente, sino a través de sus miembros. Durante más de doscientos años, sus principios fueron consolidando una corriente de pensamiento que se reflejó en la creación y desarrollo del movimiento llamado Ilustración,que tuvo a los masones no solo como integrantes, sino como parte fundamental de sus protagonistas. El propio nombre de Siglo de las Luces, por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón, nos lo corrobora.

 

La Ilustración, primera cultura laica en la historia de Europa, fue un movimiento cultural que se desarrolló en Inglaterra y Francia a mediados del siglo XVII y durante el siglo XVIII, concordante también con las fechas emblemáticas de la Masonería. El eje de sus convicciones se sustentaba en que la Razón Humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construír un mundo mejor.

 

Para la posteridad quedaron sus ideas plasmadas en su Enciclopedia, la monumental obra  que reunió todo el conocimiento científico y humanista alcanzado hasta ese período. En ella se evidencia el escepticismo religioso, la confianza ilimitada en el progreso, el repudio a la tradición de la opresión y el rechazo al orden basado en dios, instaurando un orden basado en el hombre. Su éxito fue extraordinario en toda Europa y América.

 

Jostein Gaarder sintetiza en siete puntos las ideas principales de la Ilustración:

 

  • 1. Rebelión contra las autoridades
  • 2. Racionalismo
  • 3, La idea de «ilustrar»
  • 4. Optimismo cultural
  • 5. Vuelta a la naturaleza
  • 6. Cristianismo humanizado
  • 7. Derechos humanos o derechos naturales del ser humano, como se denominaban entonces.

 

La rebelión contra las autoridades significaba combatir el imperio del rey, de la nobleza y del clero, instaurando gobiernos en los que tuviese participación la voluntad ciudadana. Llamaban drásticamente a eliminar el poder por herencia.

 

            Los filósofos de la Ilustración consideraron como su cometido construir una base también para la moral, la religión y la ética, de acuerdo con la Razón inalterable de las personas.

 

Fundadores de la pedagogía como ciencia, consideraban que era el momento de “ilustrar” a las grandes capas del pueblo, pues ésta -sostenían- era la condición previa para una sociedad mejor ya que, a su juicio, la miseria y la opresión eran consecuencia de la ignorancia y la superstición, y que se debía combatir también educando en especial a los niños. Y, en cuanto se difundieran la razón y los conocimientos, la humanidad haría grandes progresos. Era, para ellos, simplemente cuestión de tiempo que la sinrazón y la ignorancia cedieran ante una humanidad «ilustrada».

 

Respecto de la religión, ella debía estar en corcordancia con la razón humana y jamás poner límites al pensamiento, como son los dogmas. Si bien un importante número de ilustrados eran ateos, la gran mayoría tendía hacia el deísmo, la creencia en un ser superior que habría creado el universo, pero sin intervenir posteriormente.

 

Como era de esperar, los enciclopedistas no se contentaron sólo con la teoría. Lucharon activamente en favor de lo que llamaron “derechos naturales” de los ciudadanos, esos derechos que los seres humanos deben tener simplemente en virtud de haber nacido. Mucho después se pasó a denominarlos “derechos humanos”. Incluían en estas reivindicaciones a los negros y a los delincuentes, remarcando la obligatoriedad de legislar e imponer el respeto a las leyes y a una sociedad de derecho que impusiera el principio de la “inviolabilidad del Individuo”.

 

Combatieron la censura, propugnando la libertad de imprenta porque había que garantizar el derecho de las personas a pensar libremente y expresar sus ideas en todo terreno, especialmente el religioso, la moral y la ética. Lo que hoy cotidianamente recibe el nombre de “temas valóricos”.

 

Este cúmulo de reformas y propuestas en pro de un mundo mejor, con justicia y bienestar construyó la Declaración de los Derechos del Hombrey del Ciudadano, aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente de Francia, el 26 de agosto de 1789, uno de los documentos fundamentales de la Revolución Francesa.

 

En la segunda mitad del siglo XVIII, la Masonería francesa deja de ser solo un Club de hombres ilustrados para, impulsados por las ideas de los enciclopedistas, convertirse en caja de resonancia del Siglo de las Luces, participando en las concepciones que dieron pie a la Revolución Francesa, y formaron a un grupo meritorio de jóvenes pertenecientes a la burguesía criolla americana, para que a partir de sus propios talentos y con la ideología libertaria de las Logias continentales europeas, independizaran a casi todo el continente americano. Llegaron, incluso, a fundarse un número importe de Logias en toda América que trajeron al nuevo continente las ideas de la Ilustración y dieron nacimiento a las Ordenes existentes en todo en continente.

 

En este siglo XXI ya no hay duda de que Gran Oriente de Francia nació como un cuerpo poderoso, influenciado por las luces filosóficas y las diversas culturas especulativas. Hoy sabemos que no existió un complot Masónico, como se acusó en diversos períodos, en el origen de la Revolución Francesa, pero reconocemos que muchos Francmasones tuvieron participación en los eventos de ella, y que la influencia de las ideas debatidas en las Logias fue determinante. Estas huellas Masónicas en la Revolución también, es reconocido, se reflejan en los modelos de funcionamiento y en muchos de los signos simbólicos adoptados por las nuevas instituciones. El propio lema, Libertad-Igualdad-Fraternidad, como hemos dicho, el Compás, la Escuadra y el Ojo en las iconografías  de Estados Unidos. Y no olvidemos que La Marsellesa, una canción compuesta por el Masón Rouget de Lisle, se transforma en el himno nacional de Francia.

 

La Masonería Especulativa culminó así el siglo XVIII con su partipación activa y determinante en los trascendentales acontecimientos históricos del fin de esa era. Su impronta está en la Revolución Francesa, en la Independencia de los Estados Unidos y en las acciones libertarias de los movimientos independentistas de Latinoamerica.

CONCLUSIONES

 

El mundo entero admite hoy que la propagación de los principios masónicos durante el siglo XVIII preparó una profunda transformación en todo el mundo, constituyendo las bases sobre las cuales se liberaron muchos pueblos del mundo que alcanzaron la democracia. Estos principios de fraternidad laboraron en la construcción del bienestar humano, con el objeto de que cada uno de sus miembros se convirtiera en constructor, no sólo de su templo interior, sino que también de todo el edificio social.

 

Newton, Bacon, los ilustrados Voltaire, Rousseau y Montesquieu, Benjamin Franklin, Jefferson, Diderot, Condorset, los independentistas Simón Bolívar, Francisco de Miranda, Emiliano Zapata y Pancho Villa, San Martín y O’Higgins. Y tantos más. El propósito común fue liderar hacia el progreso y la justicia, rompiendo ataduras de tradiciones, superstición, irracionalidad y tiranía. El marco intelectual para hacer germinar la semilla libertaria.

 

La nueva Masonería ya no tiene como objetivo la construcción de templos materiales sino templos ideales o espirituales, al interior de cada uno. Su mira es el perfeccionamiento individual para aportar al perfeccionamiento de la sociedad en su conjunto y de la humanidad.

 

La Masonería, ya sea Operativa o Especulativa, ha sido fiel a su ethos de organización espiritual, nacida como una sociedad de ayuda mutua, una orgánica para protegerse y proteger, basada en la fuerza de las interrelaciones humanas positivas y benéficas entre sus miembros. Es decir, en la solidaridady en la fraternidad.

 

A veces nos quedamos en sus características de Orden…. Y se nos queda atrás esta identidad que desde su aparición, sin importar en qué siglo haya sido, la sella como un grupo que ve la luz de la hermandad.

 

ETHEL PLISCOFF    M:.M:.

 

 

José Martí Pérez y Benito Juárez García;

La masonería como uno de los aspectos coincidentes de ambos próceres

 

En una breve revisión biográfica comparativa entre Benito Juárez García (1806/1872) y José Martí Pérez (1853/1895), se observa que en estos dos hombres que lucharon hasta los últimos días de sus vidas por las independencias de sus países natales, existen otros aspectos de coincidencia como es la membresía de ambos a la masonería.

Debe tenerse en cuenta que la masonería en América Latina se ha considerado por muchos especialistas en la materia como una fuerte precursora de las luchas independentistas y revolucionarias, hasta el punto de afirmar que amplias aportaciones a la división geográfica-política se ha debido a la gran influencia de los masones. Sin embargo, otros estudiosos de la materia han presentado una hipótesis diferente, de acuerdo a los documentos que han localizado y en los que sustentan que la masonería es una consecuencia de la Independencia.

Es evidente que la organización de grupos, las logias, posibilitó cohesionar corrientes de pensamientos diferentes en toda la región latinoamericana como se aprecia: en México, Cuba y Venezuela, entre otros. En el año 1850 en México, el Senado realizaban iniciaciones y rituales masónicos, con la autorización del presidente de la República, lo cual indica que influía que las ideas expresadas por los masones en las logias eran posteriormente directrices de la política a seguir por el país.

Los intercambios de opiniones entre logias dio la oportunidad a que proporcionara una expedita proliferación de los ideales revolucionarios, así como de facciones de resistencia. Según se manifiesta por las logias, que tienen como precepto, en sus normativas, evadir la intromisión en temas de política y religión, y contar con el decisivo carácter cristiano de la sociedad hispanoamericana de esa época, las logias utilizaron medios muy bien empleados para conducir la opinión pública, exaltando la práctica de las virtudes. Como resultado, se aprecia que la política se transformó en un medio para combatir las malas medidas y acciones de los gobiernos, y a la religión se le otorgó el papel de modo de convivencia entre los hombres en un contexto de valores y buenas prácticas.

Son varios los patriotas latinoamericanos que se les atribuyen sus condiciones de masones. En cuanto a José Martí Pérez, en los archivos de la logia Fernandina de Jagua de Cienfuegos contienen la prueba documental definitiva de su filiación masónica, en varios pliegos firmados en una logia en España.

Se le atribuye a su maestro José María de Mendive, que era masón, la influencia en su discípulo que ingresó en la organización a los 18 años. El primer indicio de la filiación y ejercicios masónicos de Martí se constatan en varios documentos, fechados en 1871, encontrados en una logia de la ciudad de Cienfuegos; entre éstos una carta que anuncia al interesado que ha sido admitido en la organización, rubricada con el seudónimo Anahuac, que era el que empleaba Martí para identificar alguno de sus artículos. Esta fecha coincide con otras informaciones que sitúan la iniciación de Martí como masón en la logia madrileña Caballeros Cruzados No. 62 perteneciente al Gran Oriente Lusitano Unido (GOLU)[1]; ya en el mes de julio firmaba con el grado de Maestro Masón, grado 3ro. y Secretario de dicha logia. Su vinculación con la logia Armonía No. 52 también esta verificada, y consta al estar mencionada por Fermín Valdés Domínguez con relación a la ayuda que le daba a los cubanos presos prisioneros en la isla de Cueta, posición entendible por las conocidas posiciones de algunos de sus miembros a favor de la independencia de Cuba.

El Doctor en Ciencias Históricas, Eduardo Torres Cuevas corroboró categóricamente como conclusivo el hallazgo realizado en la búsqueda para una tesis de doctorado, relacionada con la masonería en Cienfuegos. Se tenía alguna información anterior sobre la relación de Martí con la masonería, inferida en sus propios textos, así como, de los escritos de su amigo Fermín Valdés Domínguez. Por último, se cuenta con testimonios que gran parte de los patriotas cubanos iniciadores de las luchas independentistas eran masones, entre ellos Carlos Manuel de Céspedes.

El patriota mexicano Benito Juárez García, para muchos también es el símbolo más depurado de la masonería mexicana, se resalta por algunos historiadores que fue tan ferviente en la práctica masónica que su nombre se conserva con veneración en todos los ritos, y cuerpos filosóficos lo han adoptado como un símbolo sagrado. El 26 de enero de1847, Juárez aprovecha su estancia en México para ingresar a la Masonería, y el 15 de enero del citado año, se inicia como Aprendiz Masón en la Respetable “Logia Simbólica Independiente Número 2” del Rito Nacional Mexicano, y llega a obtener el grado 9no, equivalente al grado 33avo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En opinión varios de los biógrafos de Juárez lo definen: “Como masón virtuoso y de muchas cualidades humanas que determinaron su recia personalidad, así como el destino de México al que le dio marca de Patria y que a su vez hizo posible que su actuación y biografía están grabadas en la conciencia de los mexicanos”.

Los masones mexicanos para rendir una vez más, homenaje póstumo a Benito Juárez García, enviaron una pequeña cantidad de las cenizas del cadáver del libertado para que se depositaran junto a los restos del Apóstol José Martí Pérez en la necrópolis de Santa Ifigenia, en la ciudad de Santiago de Cuba el 23 de septiembre de 1940, en un acto solemne convocado por los miembros de la Gran Logia Cubana “Isla de Cuba”.

El Gran Oriente Lusitano Unido se originó en 1869 por la fusión de tres de las cuatro obediencias masónicas portuguesas que por esa época existían. Ello facilitaría que tres años después de lograse la unificación de la masonería en ese país. Uno de los orientes entonces con mayor presencia y autoridad en el territorio español fue el Gran Oriente Lusitano Unido (GOLU), el que para el año 1870 tenía en España 24 logias bajo su dependencia. En éstas son en las que se iniciaran, regularizaran o afiliaran muchos de los cubanos deportados y residentes en España, a saber por dos razones, el no reconocimiento por la masonería española del derecho a la independencia de Cuba, la que había iniciado en 1868 la guerra por su soberanía, y la invasión masónica del territorio cubano por los cuerpos masónicos españoles. Ambas razones descubren las opuestas concepciones de Patria de unos y otros. Para los españoles la Patria comprendía también al territorio de Cuba; para los cubanos, la Patria era Cuba independiente. En el ejercicio de la masonería se reflejarían las contradicciones entre la metrópoli y la colonia que luchaba por su emancipación. Algunas de las figuras más relevantes de nuestra historia nacional, que vivían por esa época en España, militaron en el GOLU y no en logias adscritas a otros cuerpos españoles; junto a ellos está comprobada la presencia de varias personalidades de la vanguardia intelectual y revolucionaria española de la época; unidos todos en un coexistir vigoroso por la diversidad y unidad de pensamiento presentes en las logias.

Fuente: Manuel Sánchez Gálvez. Ediciones Bachiller. Biblioteca Nacional José Martí.
Fuente: Fondos Documentales del Archivo Central, Dirección de Gestión Documental,

Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba.

 

Publicación: CubaMinRex