¿QUIÉN FUE EL CONDE DE SAINT GERMAIN?

EL CONDE DE SAINT GERMAIN (¿1696?-1784) fue un enigmático personaje, descrito como cortesano, aventurero, inventor, alquimista, pianista, violinista y compositor aficionado, conocido por ser una figura recurrente en varias historias de temática ocultista.  Algunas fuentes citan que, en realidad, el famoso sobrenombre francés proviene del latín Sanctus Germanus, es decir, SANTO HERMANO 1 2 3 y, aunque no se sabe ni cuándo ni dónde nació, lo más probable es que fuera el 26 de mayo de 1696 en un castillo de los montes Cárpatos, hijo del último rey de Transilvania Francisco Rákóczi II y su primera esposa Teleky. A pesar de ello, su muerte está registrada el 27 de febrero de 1784 en Eckernförde (Schleswig). Su historia está escrita en La muy santa trinosofía —más conocida cómo La santísima trinosofía—. Ese es el único libro que escribió; por lo tanto, los demás libros que se le atribuyen son apócrifos. Formó parte de la francmasonería. Aunque no fue contrario a la monarquía de Francia, los consejos que dio en esa corte para tratar de evitar la revolución, no fueron tenidos en cuenta.

 

Se desconocía el origen de su fortuna, su nacionalidad y si tenía esposa e hijos. Era un hombre muy educado, elegante y noble. También aseguraba haber sido iniciado en la SOBERANA ORDEN DE LOS CABALLEROS DE MALTA, donde estudió los arcanos de la alquimia. Se dice que hablaba a la

perfección francés, inglés, italiano, chino, árabe , alemán, latín y sánscrito. También tenía vastos conocimientos sobre política, artes, ciencias, poesía, medicina, química, música y pintura. No permanecía mucho tiempo en un lugar y viajaba constantemente por toda Europa, cuando se cansaba iba al Tíbet, África o Turquía. Se cuenta, además, que era ambidiestro.

 

Las primeras menciones históricas sobre el CONDE DE SAINT GERMAIN se remontan al 1740, cuando se convirtió en un asistente habitual de los eventos más selectos de Viena. El conde, que entonces tendría unos treinta o cuarenta años de edad, vestía de forma muy elegante, y llevaba siempre encima una cuantiosa cantidad de diamantes, que utilizaba en vez de dinero. Estando en Austria, parece que SAINT GERMAIN fue capaz de sanar contra todo pronóstico al mariscal francés Belle Isle, que había sido herido de gravedad en Alemania.  En agradecimiento, el militar se lo llevó a París, donde puso a su disposición un laboratorio muy bien equipado. Fue precisamente en esta ciudad donde empezó a forjarse la leyenda de SAINT GERMAIN. Según otras versiones, el conde de Saint Germain aparece en Francia en 1758 procedente de Holanda, Inglaterra y Alemania, países que había estado visitando en misiones políticas.

 

De este modo, en Chroniques De L’oeil-de-boeuf: Des Petits Appartements De La Cour Et Des Salons De Paris Sous Louis XIV, La Régence, Louis XV, Et Louis XVI, de George Touchard-Lafosse, se encuentra escrita una anécdota en la que el conde afirma ante una anciana condesa haberla conocido cuando era joven, lo que daba a entender que el conde tenía más de cien años, cuando sólo aparentaba unos cuarenta. “Yo soy muy viejo”, señaló el conde sonriendo. El “inmortal” CONDE DE SAINT GERMAIN se convirtió de esta forma en toda una leyenda urbana de la época, y empezaron a correr todo tipo de rumores sobre él, entre ellos, que había estado presente incluso en las fiestas de las bodas de Caná. Para muchos su aspecto era de permanente y radiante juventud.

 

A finales de 1745 pudo haber sido arrestado en Londres, acusado de apoyar la causa de los Estuardo. Eso parece desprenderse de una carta oficial en la que se relata el arresto de “un hombre extraño que se hace llamar “CONDE DE SAINT GERMAIN “; no dice a nadie quién es ni de dónde viene. Admite que éste no es su verdadero nombre. Canta y toca el violín magníficamente; está loco”. Tras ser sorprendentemente liberado, volvió a Versalles donde se convirtió en uno de los personajes más próximos a Luis XV y a madame Pompadour, con la que se le llegó a relacionar íntimamente. En 1760 el Rey de Francia le envió a La Haya como representante personal para negociar un préstamo con Austria para ayudar a financiar la guerra contra Inglaterra. Allí, sin embargo, no sólo se enfrentó con su antiguo amigo Casanova, sino que fue acusado por el duque de Choiseul, ministro de Asuntos exteriores del Rey Luis, de conspiración contra Francia, lo que precipitó su huida.

 

Según parece, en Holanda, bajo el nombre de “CONDE SURMOUNT”, amasó una gran fortuna vendiendo ungüentos, pócimas y preparados para combatir cualquier mal, incluso la muerte; pero aunque las acusaciones de timador y conspirador le perseguirían allá a donde fuera —se rumoreó incluso que precipitó las cosas para que el ejército ruso colocara en el trono a Catalina la Grande—, su natural disposición para la diplomacia le granjeó numerosos aliados en toda Europa.

 

La leyenda y sus apodos: Se desenvolvía en altos círculos sociales. Al llegar a Francia y entablar amistad con el rey Luis XV y madame de Pompadour ocasionó la envidia de los cortesanos y de una parte de la aristocracia, siendo perseguido por detractores como Casanova, el Duque de Choisseul y el señor D’Affy.  Por esta y otras razones el conde fue conocido, en épocas y lugares distintos, como “MARQUÉS DE MONTFERRAT”, “MARQUÉS DE AYMAR”, “CONDE BELMAR”, de “SOLTIKOV”, de “WELLDONE”, de “MONTE CRISTO” y de “SAINT GERMAIN”, “CABALLERO DE SCHOENING”, “MONSIEUR SURMONT”, “ZANONNI” y “PRÍNCIPE RACKOCZY”.

 

Entre algunas de las historias, muchas falsas o mal documentadas atribuidas a su tergiversada figura, tenemos las siguientes:   En Holanda se dio a conocer como “el conde de Surmont”. Se dedicó a recoger dinero para construir un laboratorio para elaborar pinturas y colorantes. Además de tratar el “ennoblecimiento de los metales”.   Reaparece más tarde en Tournai, Bélgica, adoptando la identidad de “MARQUÉS DE MONTFERRAT”.

 

En 1768 se le sitúa en Rusia, en una conferencia junto a la Emperatriz Catalina la Grande. Allí fue nombrado consejero del conde Alexei Orlov, jefe de las Fuerzas imperiales rusas. Y más tarde fue declarado oficial del ejército ruso, haciéndose llamar “general Welldone”.  Años más tarde (1774) se le sitúa en Ñúremberg con Carlos Alejandro y margrave de Brandeburgo, también con la intención de instalar otro laboratorio. Allí se presenta como el “príncipe Rakoczy”, y conocido también como “SAINT GERMAIN”; luego partió en 1776.  Se presenta en Leipzig ante el príncipe Federico Augusto de Brunswick como francmasón de cuarto grado.

 

En 1779 se presenta en la que sería una de sus últimas residencias, Eckernförde, Schleswig, Alemania. Documentos de Francia dicen que murió en la residencia del príncipe Carlos de Hesse-Cassel.

Realiza una labor política de liberación en Rusia durante el reinado de Pedro III de Rusia y de Catalina II de Rusia.   Inspiró a Adam Weishaupt en la creación de los Iluminados de Baviera y siguió de cerca sus movimientos al introducirse en la Masonería.  En la actualidad es un referente mítico dentro de la escuela de la “metafísica” esotérica y el ocultismo.

 

Aug.·. y Resp.·. Log.·.  Sim.·. SAINT GERMAIN N° 19  PARAGUAY

 

REFERENCIAS

  • Schroeder, Werner Ascended Masters and Their Retreats Ascended Master Teaching Foundation 2004, pages 250 – 255
  • Luk, A.D.K.. Law of Life — Book II. Pueblo, Colorado: A.D.K. Luk Publications 1989, pages 254 – 267
  • Booth, Annice The Masters and Their Retreats Summit Lighthouse Library June 2003, pages 312 – 322
  • Damarchi,Rogelio-Printz,Thomas-Bak, Si, “Nueva metafísica, 4 en 1 Tomo II”, Editorial Solar 1a edición Bogotá Colombia
  • Chandelle,René Más allá de Ángeles y Demonios, editorial Lectorum 2da edición…
  • Conde de Saint Germain. WIKIPEDIA

 

UN FRANCMASON DISTINGUIDO.

(Noticias desde México)

Con la entrega de un pergamino, un videoclip y una semblanza fílmica, el QH:. Mario Moreno – “Cantinflas” – fue homenajeado por parte de la Gran Logia Valle de México, que recordó así al fallecido actor.

El acto fue celebrado en la sede de la Gran Logia, en la colonia San Rafael, en el D. F., al que asistieron Eduardo Moreno Laparade, responsable del patronato de la Fundación “Mario Moreno Cantinflas’”, y de Maty Huitrón, a cargo de la Casa del Actor.

Rodolfo Cota Corona, de la Gran Logia del Valle de México, señaló que existen en la Ciudad de México 60 agrupaciones de este tipo, entre ellas la Respetable Logia Simbólica “Mario Moreno ‘Cantinflas’ número 177”, fundada hace cinco años.

Añadió que la creación de esta última, a instancias del ex Venerable Maestro, Manuel Ojeda López, reunió a siete Maestros masones para crear una nueva logia y se buscó el nombre de una personalidad acorde a los preceptos de las agrupaciones.

“Recuerdo que el Maestro Ojeda López nos mostró un libro titulado: “¿Quién es quién en la masonería?”, editado en España, y ahí venía el nombre de Mario Moreno Reyes, pero se consignaba que se desconocía a qué logia perteneció”, dijo el entrevistado.

Fue así como se dieron a la tarea de investigar el caso y se toparon con que en la Gran Logia Valle de México hay otra logia denominada Chilam Balam, donde se determina que fue ahí donde se inició”Cantinflas”.

Añadió que se enteraron que fue a través de amigos cercanos que lo invitaron a unirse a la masonería por la actitud altruista que él profesaba y cuya actitud de ayudar siempre era más que evidente.

“Siempre que alguien se acercaba a pedirle ayuda… nadie se iba con las manos vacías, pues él siempre le tenía una respuesta a su problema”, comentó Cota Corona.

Señaló que a la entrada de la sede de la Gran Logia Valle de México, a un costado, se encuentra una copia fotostática de su solicitud de ingreso que aconteció en 1943 y de esa manera, aseguró, no hay dudas sobre si ejerció o no la masonería.

“Incluso hemos recibido un correo de Argentina, en donde se duda de ello, pero al hacerles llegar el documento se aclaró todo. Sólo ese documento podemos hacerlo público, pues lo demás es para manejo interno de la Logia”, aclaró.

Cota Corona comentó que “Cantinflas” llegaba a sesionar regularmente, departiendo con mucha fraternidad con sus HH:. En un acta de 1948 aparece Mario Moreno Reyes como “Aprendiz”. Luegoen las que le siguen como:  “Compañero” y “Maestro”.

Subrayó que un “Aprendiz” se comienza a preparar en cuanto lo que son los trabajos y simbología que hay en una logia; el “Compañero” es aquel que realiza trabajos intermedios, y el “Maestro” es aquel que está plenamente versado en los preceptos de la logia.

Aclaró que nunca se dan a conocer las obras altruistas que emprende el masón, pues se establece que no se debe de andar pregonando públicamente lo que se hace.

Sin embargo, otras fuentes dijeron a Notimex que Mario Moreno Reyes fue el benefactor y ayudó a la construcción en 1978 de una escuela en Ixtlahuaca, Estado de México, que imparte preescolar, primaria y secundaria, además de un conjunto habitacional de 64 casas en la delegación Iztacalco, entre otras obras.

Durante el acto de celebración,, Cota Corona dijo que este tributo forma parte también de la fundación que preside Moreno Laparade.

Además de la proyección del videoclip “Yo soy Cantinflas”, de la reseña biográfica y de un colage de sus películas, se entregó a Moreno Laparade un pergamino masónico, y éste a su vez obsequió el libro “Mario Moreno ‘Cantinflas’, el actor, el torero, el empresario y el hombre”, editado por una institución bancaria con relatos de varias personas que lo conocieron en vida.

Finalmente, al término del acontecimiento se llevó a cabo la aportación de la Gran Logia Valle de México de un donativo económico para la Casa del Actor.

MASONERÍA EN VENEZUELA

Los orígenes de la Masonería en Venezuela están estrechamente ligados al movimiento emancipador y a los libertadores, aunque se estima que ya en 1794 existía en La Guaira una especie de “Logia Secreta” donde se difundían las ideas de “libertad, igualdad y fraternidad”, ideas que fueron reforzadas en 1796 con la llegada de deportados españoles, miembros activos de la logia “España”, de Madrid. Ellos iniciaron formalmente en la masonería a José María

España Rodríguez y Manuel Gual Curbelo, que reorganizaron la Logia que presidían, otorgando mayor importancia a los rituales.

 

En 1798, Francisco de Miranda fundó la “Gran Reunión Americana” en Inglaterra, con  las Logias Lautarinas, establecidas a partir de 1800 en Cádiz, París, Madrid, Buenos Aires, Mendoza y Santiago de Chile, para la lucha emancipadora. En 1810 se incorporaron a la “Gran Reunión Americana” sus compatriotas, el futuro y genial Libertador de cinco naciones, Simón Bolívar, (de 27 años, había ingresado a los “Caballeros Racionales” en Cádiz, en 1804); Andrés Bello, (29); y el notable diplomático Luis López Méndez (42).

 

Francisco de Mirandaen 1808 fundó en Pampatar la primera Logia regular “San Juan de la Margarita” dependiente de la Logia “España” de Madrid. Suspendió sus trabajos en 1840.

 

En 1819, en Cumaná, se fundó la Logia “Perfecta Armonía” Nº 74, bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Maryland, permaneciendo bajo ella hasta 1823.

En 1812 se fundó la Logia “Protectora de las Virtudes” Nº 1, en San Juan de Barcelona. En 1814, en Carúpano, la Logia “Patria” bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Vermont.

 

En 1818 en Angostura se funda la Logia “Concordia de Venezuela” bajo el apoyo de la Gran Logia Provincial de Kingston (Jamaica). En 1821 se forma La Unión (en Caracas) y Concordia (Valencia), ambas dependientes de la Gran Logia de Pensilvania.

 

En 1822 se instalan las Logias Protectora de Virtudes (San Juan de Barcelona), Perfecta Armonía (Cumaná), Fraternidad Colombiana (Caracas), Valor y Constancia (Valencia), Unanimidad de Cartago y Bolívar (La Guaira), todas ellas con cartas patentes de la Gran Logia de Maryland (Baltimore); en 1823 se instalan las logias Regeneradores (Maracaibo) y Aurora (San Felipe), estas con patente de la Gran Logia de Nueva York.

 

Funcionaban también las Logias Concordia Venezolana (Angostura), Amistad

(Barquisimeto), Hijos de Colón (Tocuyo), Libertad (Puerto Cabello), Unión Filantrópica (Coro), San Juan de la Constancia (Guenare), Virtud (Carúpano).

 

Uno de los más antiguos libros masónicos publicados en Venezuela, fue el titulado “Espíritu de los Estatutos y Reglamentos del Orden Franc-Masónico” (sic) y el Diccionario de todos los términos y expresiones que están en uso para las logias, impreso en Cumana en 1823 y redactado por Manuel José Ribas, de la logia Perfecta Armonía.

 

En 1824 representantes de estas Logias instalan formalmente en Caracas la Gran Logia de la Gran Colombia (que abarcaba los departamentos de Venezuela, Nueva Granada y Quito) y el Supremo Consejo Grado 33, bajo la misma dirección del abogado, de 42 años, Diego Bautista Urbaneja Sturdy.

 

La Constitución de la Gran Logia de Venezuela data del 10 de marzo de 1924 y la Constitución del Supremo Consejo data del 11 de junio de 1925, ambas con reformas parciales. Tras la separación de Venezuela de la Gran Colombia en 1830, se reactiva la Gran Logia de Venezuela en 1838, bajo el mismo Gran Maestro Urbaneja.

 

En 1843 la Gran Logia de Venezuela reagrupaba los talleres Perfecta Armonía Nº2 (Cumana), Unanimidad Nº 3 (la Guaira), La Unión Nº 5 (Caracas), Concordia Nº 6 (Caracas), Libertad Nº 11 (Puerto Cabello), Unión Filantrópica Nº 12 (Coro), ConcordiaNº 13 (Valencia), Regeneración Nº 15 (Maracaibo), América Nº 17 (Caracas), Restauración Nº 23 (Río Chico), Caracas Madre Nº 24 (San Fernando de Apure), Tolerancia Nº 25 (San Felipe), Aurora de PetareNº 26 (Caracas), La Paz Nº 27 (Valencia), Unión del Baúl Nº 28 (El Baúl), Independencia Nº 30 (Puerto Cabello) y Victoria Nº 31(Nirgua).

 

En el año 1847 se produjo la primera división de la masonería Venezolana, al ser creado un Gran Oriente disidente. Muchos de los grandes actores políticos, militares e intelectuales pertenecían a la orden masónica, y los enfrentamientos políticos, de poder y la efervescencia que se vivía en todos los ámbitos del país también le afectaron. Por otra parte, el debilitamiento progresivo de la república y del poder de la iglesia católica, permitieron un mayor desarrollo de las actividades públicas de la masonería, empezaron a construirse templos masónicos donde en sus fachadas se encontraban los signos de la institución, como en el templo de la Guaira inaugurado en el año de 1853.

 

La reunificación de los dos grandes sectores de la masonería se produjo durante el gobierno del Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, el 30 de abril de 1865, adoptando como nombre el de Gran Oriente Nacional de Venezuela siendo su Gran Maestro Ramón Díaz.

 

Durante el gobierno del General Antonio Guzmán Blanco (Grado 33, miembro activo de la Logia “Esperanza” N° 7, de Caracas), la institución masónica se fortaleció y se extendió por todo el territorio, siendo considerada la mejor etapa de la institución masónica en Venezuela. En este tiempo se construyó el Gran Templo Masónico de Caracas, que fue inaugurado el 27 de abril de 1876.

 

Los presidentes de Venezuela, desde José Antonio Páez hasta Ignacio Andrade, fueron masones, por ello la política Venezolana  marchó al vaivén de las ideas que nacían dentro de la masonería, no con pocas discrepancias y choques, por lo que el pensamiento liberal tuvo diferentes protagonistas, desde la posición conservadora de José Antonio Páez, la Revolucionaria de Ezequiel Zamora, hasta el moderno liberalismo del General Antonio Guzmán Blanco terminando el ciclo de la influencia política de la masonería en la vida pública del país el 23 de octubre de 1899, con el triunfo de Cipriano Castro, y más tarde, con la llegada del dictador Juan Vicente Gómez en 1908, manteniéndose una convivencia pacífica durante los 27 años del régimen de Gómez, aunque la mayoría de los líderes masones tomaron el camino de la oposición, sufriendo los rigores del destierro, del confinamiento y encarcelamiento.

 

El autoritarismo político, las cúpulas políticas acomodaticias y el personalismo

exacerbado habían encontrado un severo escollo en la Masonería. Sus principios, eminentemente éticos y solidarios, resultaban incómodos a quienes manejaban sin pulcritud la cosa pública y a quienes, en un clima de escaso rigor moral, dañaban gravemente los principios democráticos. La presión y la indebida penetración ejercida, a comienzos de siglo y durante muchas décadas, en contra de la Masonería y, desde luego, en contra de sus hombres más distinguidos, terminaron por replegar la actividad masónica.

 

Sin el pujante espíritu liberal, la juventud venezolana dejó de sentir interés por la masonería.

 

En 1953, el G:. M:. Rafael Otero, proyectó demoler el Gran Templo Masónico, fruto del esfuerzo de masones venezolanos del siglo XIX, provocando, junto a otras razones, la división de la Masonería venezolana del siglo XX.

 

En 1956, un grupo representantes de 72 logias, reunidas en una “Gran Convención”, realizada en el Gran Templo Masónico, aprobó la “Constitución de 1956”, entre cuyas disposiciones estuvo el voto democrático, universal y secreto para la elección del Gran Maestro y demás dignidades de la Gran Logia.

 

Cuando todo parecía indicar que la armonía y la unidad ya no serían perturbadas en la Confederación Masónica, el G:. M:. Augusto Ascanio, sorpresivamente, el 14 de octubre de 1957, dictó el decreto Nº 21, para derogar la Constitución de 1956 y los Estatutos Generales de 1957, y poner en vigencia la vieja Constitución de 1924 y los Estatutos de 1931. El decreto Nº 21, cayó dentro de la masonería como un sismo de alto grado. La división no tardo en producirse. Un grupo numeroso de logias se salió de la obediencia y estableció otro Gran Oriente, para seguir trabajando bajo la Constitución de 1956.

 

Esa escisión le causó mucho daño a la orden, no solo la debilitó, sino que también le restó respetabilidad en el mundo profano, por las derivaciones policiales y judiciales con las que se le dio fin a este drama.

 

Durante el Gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez, el Gran Templo masónico fue declarado “Monumento Histórico Nacional” por constituir una reliquia de la arquitectura y la historia del país.

 

Los renovados y persistentes esfuerzos de este tiempo han permitido vigorizar el pensamiento y la acción masónica para responder no sólo a las exigencias espirituales de sus miembros, sino a las necesidades de una sociedad que ha visto decrecer sus valores.

 

Ahora el porvenir de la Masonería venezolana, depende fundamentalmente de la preparación y capacidad de maniobra de quienes la dirijan, sin caer bajo la tutela de grupos ultra conservadores, los cuales desde lareconstrucción de la Gran Logia, en 1838, siempre trataron de hacerla caminar a la saga de sus intereses particulares, olvidándose del carácter progresivo y progresista de la institución, generadora de las ideas que hicieron transformar la historia.

 

Ahora una nueva y vigorosa generación está empeñada en la defensa de los valores morales y en el desarrollo de nuevas tareas culturales y espirituales que permitan, junto a su perfeccionamiento personal, una sociedad más justa, tolerante y solidaria, que garantice el trabajo, la educación, la salud y la dignidad del hombre, sin gestos de conmiseración, bajo el imperio de la democracia.

 

Entre 1824 y 1998, la Gran Logia ha tenido 60 Grandes Maestros en 67 períodos constitucionales y sus 126 Logias se han extendido a través de todo el país como centros creados para servir y complementar al hombre y trabajar por el advenimiento de una sociedad más justa y solidaria en los años que vienen.

 

Normalidad y progreso desde la elección del año 2009 del Gran Maestro Q:. H:. José Bericotte Guilarte. La Gran Logia resolvió celebrar cuatro asambleas anuales, una reunión anual de Venerables Maestros (presidentes de cada Logia) y una reunión anual en cada una de las 7 zonas geográficas en que ha dividido administrativamente su jurisdicción.

 

La Gran Logia de Venezuela es miembro a la Confederación Masónica Interamericana (CMI) y de la Confederación Masónica Bolivariana (Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela).

 

  1. Kosiel

Boletín Masónico “Colmenas”, Nº 9

 

 

Nota de los editores:

 

Como en la mayoría de los países del mundo en Venezuela también funcionan varias grandes logias, orientes masónicos y supremos consejos. Acompañamos algunos nombres:

 

Gran Logia de la República de Venezuela

Gran Logia Unida de Venezuela

Gran Logia Regular Multiritualística de Venezuela

 

Supremo Consejo Confederado de los 33º Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la República Bolivariana de Venezuela

Supremo Consejo de Venezuela de Soberanos GG∴II∴GG∴del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado – Segundo y Último para la República Bolivariana de Venezuela

 

 

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA – EL FACTOR EDUCACIÓN

Ponencia presentada en la asamblea general de Clipsas que tuvo lugar en Montreal, Canadá.

La Gran Logia del Norte de Colombia comparte el planteamiento según el cual la educación es la alternativa principal para conquistar un desarrollo humano más armonioso, más genuino, para hacer retroceder la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones, el fanatismo y las guerras. La educación, la ciencia y la tecnología son factores esenciales en el camino hacia la paz y el desarrollo humano con equidad.

Si se estudia el significado de la educación a través de nuestra historia, si analizamos las propuestas que se han planteado, las polémicas que se han desatado, y los debates públicos que se han realizado, encontraremos que estos son elementos indispensables para hacer propuestas viables y concretas para el presente, y son las bases para proyectar el futuro, con el objetivo central de considerar la educación como un propósito nacional y/o universal.

Solo de esta manera la educación puede responder el trascendental reto que enfrenta en este momento, esto es, la superación de las grandes tensiones de hoy entre lo local y lo mundial, entre lo universal y lo singular, entre la tradición y la modernidad, entre el largo plazo y el corto plazo, entre la indispensable competencia y la preocupación por la igualdad de oportunidades, entre el extraordinario desarrollo de los conocimientos y la capacidad de asimilación del ser humano, en fin, entre lo espiritual y lo material.

Para analizar los antecedentes, programar el presente y proyectar el futuro, nos debemos preguntar: ¿Cuál es el verdadero sentido de la educación?, ¿Qué significado tiene para nosotros como seres humanos?, ¿Se compadece ese nivel de instrucción elemental con una aspiración realmente sentida?

La educación a través del tiempo se ha visto afectada por las tendencias económicas de los pueblos. En la actualidad para la mayoría de los analistas el modelo de desarrollo neoliberal es incompatible con el necesario fortalecimiento de los sectores sociales del desarrollo. Pero el Banco Mundial lo mira de otra manera: “El buen funcionamiento de los mercados engendra en forma usual y natural una mayor justicia social”. La distancia entre las citas de los expertos y la realidad social al parecer cada vez se amplía más. El neoliberalismo privilegia al mercado sobre el estado y promueve la inserción internacional a costa de una enorme fragmentación social, considera que el crecimiento económico lleva al desarrollo y a la equidad social, posterga la solución de los problemas de desigualdad y pobreza con la ilusión de que la libre competencia da lugar a una mayor justicia social. No se debe globalizar la pobreza, el analfabetismo, el desempleo, el fanatismo, la exclusión social. Globalicemos el bienestar, la libertad, la igualdad y la fraternidad. Los países desarrollados deben encauzar sus esfuerzos hacia la generalización de una vida digna, que ella sea un valor para el servicio de todos.

La globalización ha arrojado resultados nada satisfactorios, veamos algunos indicadores: la participación en el ingreso del 20% más rico de la población mundial es del 87% cuando en la década de los años sesentas era del 60%. El coeficiente de desigualdad o de Gini ha ascendido dramáticamente entre la década del 60 y la del 90, pasó de 0,69 a 0,87. Cuando la esperanza de vida en Sierra Leona es de 33,6 años, en el Japón es de 79,8 años. Cuando la alfabetización en los países ricos llega casi al 100%, en Níger es del 13%. Cuando en Ruanda el ingreso per cápita es de US$352, en Luxemburgo es de US$34.153. Si el índice de desarrollo humano, según la ONU, se refiere a tres aspectos: educación, nivel de ingresos y esperanza de vida, entonces ¿Qué es lo que estamos globalizando?

Esa es la dura realidad, la pregunta obligada es ¿Cómo debemos emprender el camino para cambiar esta situación, desde nuestra Orden Masónica, y buscar el bienestar y el sentido de la vida para todos?

La respuesta está en el factor educación, la educación desde su base más elemental es pilar fundamental para la formación del nuevo ciudadano. En la Masonería consideramos que trabajando en la educación se puede dar la transformación del hombre para llegar a una humanidad más civilizada.

La educación para el nuevo milenio tiene que estar basada en los cinco pilares que propone la UNESCO: Aprender a conocer, aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás, aprender a ser, y aprender a hacer.

Aprender a conocer. Esto tiene gran importancia, no se trata solamente de acumular información, sino de buscar el significado de las cosas. Se trata de que la persona sea capaz de pensar, interrogarse, de inquietarse, de tomar decisiones y de llegar a conclusiones. Esto es llegar al conocimiento. En Masonería nosotros aceptamos como verdad, todo lo que puede probarse por la ciencia, la experiencia, o demostrado por la inteligencia, que aquí es, la facultad de penetrar en el porqué de las cosas lo más hondamente. Se es más veraz, más razonable, cuanto más se penetre y se analice la cosa estudiada.

Aprender a vivir juntos. Como dice nuestra liturgia de primer grado, el grado de aprendiz: “El hombre debe conocer, amar y respetar a sus semejantes. Conociéndolos verá en cada hombre un hermano, igual suyo en pasiones y debilidades y por tanto falible y necesitado de apoyo o de enseñanza. Debe amarlos, esto es, esforzarse por destruir la superstición y el fanatismo… Debe también respetarlos, no coartando jamás el legítimo ejercicio de los derechos o el racional desarrollo de las facultades de un semejante, para que el progreso indefinido de la humanidad no se interrumpa”.

Aprender a vivir con los demás. Aquí es crucial el tema de la laicidad en la educación. Como dice la Carta de Curitiba, firmada en Brasil en el marco de la segunda Conferencia Masónica Americana –COMAM: “Los estados deben ser laicos, procurando o manteniendo en sus constituciones y leyes, principios que permitan la convivencia pacífica de todos los credos. Que se dé la formación de personas con libertad de conciencia sin preconceptos, para que puedan ser ciudadanos libres y abiertos a un ideal de paz y libertad entre los pueblos”.

Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás. No se trata de la utópica sociedad sin conflictos. El conflicto y la violencia son componentes de la condición humana que se pueden mitigar por la utilización de nuestros impulsos, también naturales, como son, los de cooperación y fraternidad. Se trata de aprender a analizar y superar los conflictos. Las estadísticas informan que en Colombia en los últimos 25 años se han presentado 500 mil homicidios. ¿Tendrá nuestra educación la obligación de reflexionar sobre esta tragedia y aportar alternativas de solución?

Aprender a ser. En nuestra liturgia del grado de aprendiz masón se pregunta: “¿Qué se debe el hombre a si mismo”, respondiendo así: ” El hombre tiene para consigo mismo el deber de estudiar, de instruirse, de procurar su desarrollo físico, moral e intelectual. Debemos esforzarnos por llegar a conocernos a nosotros mismos, para corregir nuestros defectos y debilidades, y vigorizar nuestra dignidad, de modo de tener absoluta conciencia de cuales son nuestras obligaciones y nuestros derechos, para reclamar éstos con energía y entereza y no excusar nunca el cumplimiento de aquellas”.

Una corriente de pensamiento filosófico, llamada “El Realismo Estético”, fundada en 1949 en la ciudad de Nueva York, por el filósofo americano Eli Siegel, sostiene que hay cuatro principios básicos que toda persona debe saber y entender para poder realizarse como persona. Con el conocimiento de estos principios básicos se puede eliminar en la humanidad la injusticia, la violencia, el racismo, el fanatismo, la intolerancia, …., etc.

1.- Toda persona está siempre tratando de unir opuestos en sí misma.
2.- Toda persona, para respetarse a sí misma, tiene que ver al mundo como bello, bueno, o aceptable.
3.- En toda persona hay una disposición de pensar que se engrandecerá a si mismo más, menospreciando el mundo exterior.
4.- Toda belleza es la unión de opuestos, y el unir opuestos es lo que estamos tratando de lograr siempre en nosotros mismos.

Sostiene el Realismo Estético que el mundo, el arte, y el ser humano se explican uno al otro; cada uno es la unidad estética de los opuestos. Entendiéndose por unidad estética la unión armoniosa, sin conflictos y que se complementan entre si para trabajar juntos, a pesar de ser contrarios por naturaleza.

La Masonería siempre ha tenido como norma de conducta, lo justo, lo bello y lo verdadero. Ella en esencia es una institución eminentemente formadora, docente por excelencia, consagrada a través de los siglos a la noble y generosa tarea de formar un tipo ideal de hombre culto, solidario, fraternal, tolerante, amante de la verdad y la belleza, libre de prejuicios y dogmas.

Aprender a hacer. Pero el solo conocimiento no es suficiente, no hacemos nada con saber muchas cosas, sino ponemos en práctica esos conocimientos. Debemos pasar de la teoría a la práctica, de la teoría a la acción. Por ello la joya esencial del masón en el Tall:.  es el mandil, símbolo de amor al trabajo, de superación, de alegría por el deber cumplido. El método de trabajo masónico representa uno de los mejores instrumentos del perfeccionamiento humano. Lo que quiere decir que la masonería no es solo teoría, también es práctica, se habla con hechos, con acciones. No solo es buen masón el que estudia, investiga y escribe, se necesita que brote su espíritu filantrópico y caritativo. En masonería el trabajo es simbólico, filosófico, espiritual pero real, hay que poner en práctica lo que se estudia y se aprende en las logias, llevarlo a la familia, a su trabajo, a la sociedad en general. Los masones trabajan en logias intercambiando opiniones diversas para forjarse un criterio, y luego al exterior los masones transmiten sus ideas al mundo profano.

La filosofía más práctica, hermosa y funcional del mundo no produce frutos, no produce resultados por si sola, es letra muerta si no se pone el trabajo, esto es, si no desemboca en la acción transformadora, en el trabajo creativo. La educación abarca muchos terrenos, pero no cultiva nada de él. Un anónimo dejó el siguiente pensamiento: “El trabajo es la base de todo comercio, la fuente de toda prosperidad y el padre del genio. El trabajo puede hacer más para hacer progresar a la juventud que sus propios padres, por más ricos que sean. Está representado en los ahorros más humildes y ha establecido los cimientos de cada fortuna. Es la sal que da su sabor a la vida pero debe ser amado antes de que pueda ceder su mayor bendición y lograr sus máximos logros. Cuando se le ama, el trabajo hace dulce, determinada y fructífera la vida”.

El verdadero Masón no nace, se hace. Debemos seguir trabajando, pero con más tesón, en todas las esferas y a todo nivel en la formación de nuevos y más masones, hasta lograr una mayoría significativa que permita cambiar la tendencia hacia un mundo mejor en toda la humanidad.

Para nuestro caso colombiano, es evidente que tenemos que estudiar más detenidamente cuál ha sido la orientación de la educación colombiana, cómo se han adoptado las políticas públicas en ese sector, cuáles han sido los aportes desde las diferentes vertientes políticas y sociales, y cuales son las alternativas de solución para las graves deficiencias que actualmente tenemos desde el punto de vista cualitativo y cuantitativo, pero fundamentalmente para definir el sentido de la educación, sus propósitos y objetivos.

Jaime Castilla Camacho.
Gran Logia del Norte de Colombia.

MARÍA REICHE, LA MUJER QUE BARRIA EL DESIERTO

“Sería tener un opinión muy baja de los antepasados, de suponer que todo este trabajo inmenso y minuciosamente exacto y detallado, hecho con concienzuda perfección, tenía como única finalidad el servicio de una superstición primitiva o un culto estéril de los antepasados. Al contrario, tenemos aquí el testimonio en gran escala y único en el mundo del primer despertar de las ciencias exactas en la evolución de la humanidad, esfuerzo gigantesco de la mente primitiva que se refleja en la grandeza de la ejecución bajo el cielo vasto de las pampas inmensas y solitarias, barridas por el viento y quemadas por el sol”

 

Si hay una persona que ha entregado su vida por entender y preservar los extraños geoglifos de Nazca, esta, sin duda, es Victoria María Reiche Grosse Neuman, alemana nacida en Dresde en 1903. Se licencia en magisterio en la universidad de Hamburgo, pero no consigue ningún trabajo relacionado. Hasta que un día de 1931 se entera de que el cónsul alemán en Cuzco (Perú) estaba buscando una institutriz para que cuide de sus niños. Fue elegida entre 80 candidatas.

Y fue así como llego al Perú.

 

María se quedara en Cuzco durante un par de años, pero, en 1934 se termina el contrato con el cónsul. Decide quedarse allí, en Perú, pero se marcha a Lima, la capital, donde trabajara dando masajes, clases de alemán o de ingles y como traductora de textos científicos. Además ayuda en la cafetería de una amiga llamada Amy Meredith, compañera en el Perú durante años. Allí conocera al doctor Kosok, que estaba trabajando en aquella zona, como comentamos en el articula anterior y comenzara a atrabajar para el de traductora, y gracias a él, en diciembre de 1941 se producirá su primer viaje a Nazca. Quedaría maravillada con la belleza de aquel paisaje y con el misterio de aquellas líneas.

 

Pero todo quedaría paralizado por culpa del estallido de la Segunda Guerra Mundial. María, al ser alemana de origen, tendrá prohibido salir de la ciudad de Lima. Hasta 1946 no retomaría sus investigaciones sobre Nazca. Kosok volvió a su país, y cedió las riendas de la investigación sobre Nazca a María Reiche, ya que había cogido un amplio rodaje en cartografía y arqueología.

 

Desde 1946 comenzara, como hemos dicho, a estudiar sistemáticamente las Líneas de Nazca. Un día de junio de ese año, se topa por casualidad con el dibujo estilizado de una araña, muy difícil de distinguir, porque los años y el viento habían ido dejando una fina capa de piedras sobre el geoglifo, lo que impedía verla a primera vista. Este hallazgo le llevara a otros muchos. Estos datos se los mandaba al profesor Kosok, que con el tiempo dejo de apoyarla.

Estudió personalmente casi mil líneas, midiéndolas con cinta métrica, sextante y una brújula. Cargada de instrumentos de medición, ella sola y con una escalera en mano, recorría el desierto de un lado a otros sin provisión alguna. Así que un día, para evitar las enormes distancias que tenía que recorrer, se muda a una sencilla cabaña, donde no tiene ni agua ni corriente eléctrica, a 27 kilometros de Nazca.

 

Al principio los habitantes de la zona se reían de la extraña señora María, que se dedicaba a quitar cuidadosamente el polvo de los dibujos, barriéndolos con una escoba. Le llamaban “la mujer que barría el desierto”. Con el tiempo la llegaron a adorar casi como a una santa.

 

En 1947 María descubrió algo extraordinario al estudiar la figura de la Parihuana (flamenco) de 300 metros. Constató que si nos paramos en su cabeza en las mañanas, del 20 al 23 de Junio y seguíamos con nuestra mirada la dirección del pico, podríamos observar claramente la salida del sol, exactamente en un punto de un cerro ubicado en esa dirección. En 1948 escribiría su primera obra sobre el tema: “Los Dibujos Gigantescos en el suelo de las Pampas de Nasca y Palpa. Descripción y ensayo de interpretación”

 

En este ensayo ya plantea su teoría de que las líneas de Nazca representaban el calendario más grande del mundo y que había una relación clara entre ellas y los astros. El pico del colibrí de cincuenta metros de largo, por ejemplo, apunta a la posición del Sol el 22 de diciembre, o sea el solsticio de verano en el hemisferio Sur. Para María Reiche, los cuatro dedos del mono representan las fases de la Luna, mientras que la araña está relacionada con la constelación de Orión. Planteaba que los antiguos peruanos de la zona habían empleado esto para conocer cuando empezaba cada estación, cual era la mejor época para cosechar y cuando se iniciaban las lluvias.

Pronto se verá en la necesidad de mediar e intervenir ante acciones que iban a dañar las extraordinarias Líneas. En 1955, un rico terrateniente de la región quería instalar una plantación de algodón en la Pampa, para lo que necesitaba un gran sistema de irrigación. María inicio una cruzada personal para impedírselo, ya que, de lograr hacerlo, echaría al traste bastantes de las líneas. Se presento en un periódico local, llevando fotos y pruebas de sus investigaciones. Al final consiguió pararlo, gracias a la intermediación del alcalde de Nazca. Desde que llego allí, no permitió que cruzaran la pampa vehículos, y osada y valientemente se enfrentó innumerables veces a los desaprensivos camioneros o viandantes y los huaqueros furtivos que se atrevían a cruzar las pampas.

 

En 1957 aparece el primer trabajo extranjero en el que se analiza y menciona el trabajo de María. Fue en el libro de John Alden Masón llamado “Las civilizaciones antiguos del Perú” (“The Ancient Civilizations of Peru”). Entre los años 1965 y 1968 se crea la corporación de Reconstrucción y Fomento de Ica, con la intención de cuidar y mantener estas construcciones, previendo que un futuro podrían ser fuente de atracción turística. Le plantean a María que escriba un libro sobre su historia con las Líneas. En 1968 publicara su libro “El secreto de la pampa”. Los fondos obtenidos los emplearía en el cuidado de la pampa.

 

Poco a poco los turistas van llegando a la zona. Y destruyéndola. En 1970, aprovecha la celebración de un congreso de americanistas en Lima para llamar la atención sobre la necesidad de proteger los geoglifos del desierto. Como no consigue nada, seguirá siendo ella la que se encargue, personalmente de custodiarlos, pagando de su propio bolsillo a vigilantes. Construye una torre mirador de 74 metros de altura, desde la que los turistas puedan ver la obra sin deteriorarla. Curiosamente, en 1978, la Reina de España, Doña Sofía, visita la zona. En el blog os dejo unas fotos de ese encuentro.

 

En 1992 adquiere la nacionalidad peruana, otorgado por el gobierno Peruano a la ilustrísima “dama de las Pampas”, en mérito a su arduo trabajo de investigación y preservación de las Pampas. No será hasta 1994 cuando consigan la protección de la UNESCO. María recibiría como homenaje cinco títulos de doctor honoris causa y muchas condecoraciones del gobierno peruano, que le llega a conceder la ciudadanía peruana honoris causa, además de algún homenaje de su patria de nacimiento, Alemania. Al final de su vida, publicó “Contribuciones a la Geometría y Astronomía en el Perú antiguo” (1993), donde se recogen más de cuatro décadas de investigación.

 

El 8 de junio de 1998, cuando contaba 95 primaveras, falleció María Reiche de cáncer de ovarios. Hacía años que sufría Parkinson y una ceguera casi total. Pero jamás dejo de investigar las Líneas. Sus restos, junto a los de su hermana Renate, fueron enterradas en el mausoleo levantado a un costado del Museo que lleva su nombre, en Nazca.

 

“¡Todo era por Nazca! Si cien vidas tuviera, las daría por Nazca. Y si mil sacrificios tuviera que hacer, los haría, si por Nazca fuera”.

 

“Los Nasca podían insertarse en el curso de la astronomía, podían ver los movimientos de los cuerpos celestes y saber exactamente cuándo comenzar con los sembríos y cuando cosechar. Los resultados y conclusiones a los que he llegado se han basado siempre en la observación, en la medición y en el registro minucioso de todas las líneas y figuras”

“El proceso de planear y convertir una escala a otra necesita de una mente capaz de formar conceptos abstractos y de una facultad de razonar que debe haberse encontrado en por lo menos una parte de la población y que no podría esperarse de un pueblo primitivo. Tenemos que dejar a un lado por el momento, el estudio de aquellos elementos que constituyen la esencia del arte primitivo, es decir, totemismo, religión y magia, ritos y ceremonias. Debemos tratar de penetrar en sus mentes y seguir su lucha por la perfección y los caminos emprendidos para lograrlo. Debo decir que esa gente con gran inteligencia y visión estudió su ambiente y encontró un sitio que la naturaleza parece haber preparado para servir como un inmenso tablero en el cual pudieron trazar enormes dibujos que hasta ahora no se han borrado. “

Emancipación Paraguaya, Influencia y Pensamiento de los Masones para la Independencia del Paraguay

Parte del Discurso pronunciado por el Patriota Paraguayo José Gaspar Rodríguez de Francia (1766-1840) en la Primera sesión del Congreso General reunido en Asunción el 17 de junio de 1811.

“El tiempo de la ilusión y engaño ya pasó, no estamos en aquellos siglos de ignorancia y barbarie en que casualmente se formaron muchos gobiernos, elevándose por grados en los tumultos de las invasiones o guerras civiles, entre una multitud de pasiones feroces y de intereses contrarios a la libertad y seguridad individual.

Al presente  nos hallamos en circunstancias más favorables. Nuevas luces se han adquirido y propagado, habiendo sido objeto de meditaciones de los sabios y de las atenciones publicas todo lo que esta ligado al interés general y todo lo que puede contribuir a hacer a los hombres mejores y más felices.”

1- INTRODUCCION

Entre los años 1717 y 1735 se produce la Revolución de los Comuneros que constituye un ensayo y un referente futuro del proceso revolucionario que conducirá a la independencia de la República del Paraguay

No es imposible separar la Independencia del Paraguay del contexto político e ideológico del siglo XVIII. Los masones influyeron y actuaron en la Independencia de los EEUU de la Monarquía Británica en 1776, en   la Revolución Francesa en 1789 y en la invasión de Napoleón Bonaparte a España en  1808, que fueron referentes decisivos en el proceso de emancipación de las colonias españolas en América.

Desde el punto de vista interno la evolución de la sociedad en los territorios del actual Paraguay  al principio del siglo XVIII experimentó una progresiva toma de conciencia nacional de la clase criolla, gracias a las ideas ilustradas y libertarias escritos por masones, que pese al férreo control existente iban permeabilizando entre la elite autóctona. Todo ello motivado por el rechazo que producía la poderosa influencia de funcionarios reales en los puestos de poder, alejando a los criollos de las decisiones políticas, y por otro lado el monopolio comercial ejercido por la Monarquía Hispánica sobre sus territorios que imposibilitaba la libertad económica

En la madrugada del 14 al 15 de mayo de 1811 culmina el proceso de emancipación de la intendencia de Paraguay del Virreinato de Río de la Plata y por ende de la corona de España. El proceso revolucionario auspiciado desde el exterior por las campañas bélicas del argentino Manuel Belgrano y la Junta Mayor de Buenos Aires e internamente en Paraguay por un grupo de militares revolucionarios liderado por Pedro Juan Caballero, Fulgencio Yegros, Cabañas, Ignacio Iturbe entre otros,  es la consecuencia de un largo proceso cuyos orígenes y antecedentes se remontan al siglo XVIII. Nos encontramos con un fenómeno regional que provocará, que en un rápido proceso de descolonización, la Monarquía Hispánica pierda su hegemonía en la práctica totalidad de sus dominios.

Paraguay se emancipa definitivamente y se convierte en uno de los primeros países de Latinoamérica en organizarse como una nación independiente

2- PRIMEROS MASONES PARAGUAYOS

Los Hermanos Masones participaron de forma activa en la emancipación de los países del Sur de América del yugo Español. En los trabajos preliminares de la independencia de los pueblos americanos, junto al General venezolano Francisco de Miranda, el ilustre sacerdote paraguayo Juan Pablo Fretes, se juntó a él en 1799 y luego a San Martín, Simón Bolívar, O`Higgins, Carrera y Manuel Belgrano en la Logia “Unión Americana”. Se afilio luego a la Logia Lautaro en Cádiz con San Martin y Belgrano.
Pocos saben que el primer Masón paraguayo fue nada menos que un clérigo: Juan Pablo Fretes. Si bien algunos documentos lo citan como argentino natural de Buenos Aires, sin embargo es sabido que nació de padres paraguayos en territorio entonces perteneciente al Paraguay antes de 1770. Es elevado a la categoría de canónigo en 1807. En 1809 contribuyó para la guerra de España contra los franceses. Escribió un breve “Compendio de geografía”, en verso, para uso de la juventud americana. El manuscrito original, que tiene 20 folios, fue puesto en venta por un librero de Madrid.

Su presencia silenciosa sin embargo se hace patente en cuanto documento se relacione a la Masonería en el Río de la Plata, no pudiendo sin embargo hacer crecer la misma en Paraguay. Se halla ligado en muchos documentos de la época con Belgrano, San Martin y en Buenos Aires conformando los gobiernos de transición hacia la independencia de la Argentina. Falleció en Buenos Aires en 1817 siendo históricamente el primer Masón nacido en Paraguay.

 

En febrero de 1813 hace su aparición el próximo masón paraguayo: El Guaireño José Félix Bogado, bravo criollo que ligó el nombre de su patria al movimiento que conquistó la emancipación de Chile, Perú y Colombia. En octubre de 1817, cuando Bogado ya era Teniente, por orden de José de San Martín, todos los cuerpos de ejército de los Andes que participaron de la batalla de Ayacucho deberían elegir entres sus miembros, a los que recibirían la Orden del Mérito de Chile. Entre estos militares fue electo el Teniente José Félix Bogado ya incorporado a la Logia “Lautaro”.

Con el tiempo se hizo Coronel y brazo derecho del General San Martín en el Regimiento “Granaderos a Caballo” de Buenos Aires. Además, también perteneció a la Logia “Lautaro” de Chile y fue héroe en el ejército libertador de los Andes, al lado del General O`Higgins. Su diploma de Coronel, del 9 de junio de 1825, lleva la firma de Simón Bolívar, atendiendo sus méritos y servicios.

Con la venida de inmigrantes europeos, en el Gobierno de Carlos Antonio López en el año 1845 trabaja en la clandestinidad y en forma secreta la Logia “Pitágoras” en Asunción, bajo la Veneratura de Enrico Tuba, italiano que inició en su logia a técnicos inmigrantes que llegaban al Paraguay.

A los efectos de reconocer y ratificar la independencia del Paraguay, además de firmar tratados de comercio y amistad con libre navegación de ríos internacionales, llega a Asunción en 1853 el buque británico “Locus” que transportaba al Sr. Exc. Charles Hotham, primer diplomático británico ante el gobierno del Paraguay. En ese buque, capitaneado por el hermano del diplomático, trabajaba la Logia “Conway” bajo la Veneratura de Ernest Hotham, donde iniciaron a militares y personalidades del gobierno paraguayo que cumplirían una proficua labor en la construcción del país.

El 28 de julio de 1869, en la Ciudad de Asunción,  levanta Columnas la Logia Unión Paraguaya Nº 30 con el Padridrinazgo de la Augusta y Respetable Logia Constante Unión No.23 de la Ciudad de Corrientes, Argentina, que levanto columnas en 1.834. La Logia Unión Paraguaya Nº30 dio dos presidentes al Paraguay: Juan Bautista Gill 1874-1877 y Juan Gualberto González 1890-1893.

3- INFLUENCIA DEL PENSAMIENTO DE LOS MASONES EN EL

  1. GASPAR RODRIGUEZ DE FRANCIA

 

Si bien se sabe que el Dictador Francia no fue iniciado en la Masonería , el mentor intelectual de la Independencia del Paraguay, Gaspar Rodríguez de Francia, pudo haber tenido contacto con intelectuales masones en la Universidad cuando estudió. De hecho, sus inspiradores fueron los enciclopedistas franceses, quienes bajo la premisa de “Libertad, Igualdad y Fraternidad” consiguieron la independencia de Francia y la documentaron en sus escritos que inflamaron a los eruditos americanos de principios del siglo XIX. De hecho, la literatura de Diderot, Voltaire, Montesquieu y Rosseau inspiraron la Doctrina Nacionalista de Gaspar Rodríguez de Francia, el cual los interpreto de manera muy personal en su Organización del Gobierno.

 

El Dr. Rodríguez de Francia, estudio en Asunción, primero con los Franciscanos, luego con los Dominicos y luego en el año 1780 se traslado a Córdoba, Argentina  para realizar sus estudios superiores en el Colegio Universitario Real Convictorio de Nuestra Señora del Montserrat. Allí fue compañero de estudios de otros hombres que influirían en la vida pública sudamericana, como Juan José Castelli (Venerable Maestro de la logia Independencia, que levanto columnas en Bs. As.  en el año 1795 y que adopto como nombre público el de  Sociedad  “Patriótica, Económica y Literaria y a las ves fue Primo de Manuel Belgrano (masón de la Logia Independencia y de Sociedad de los siete , Logia Lautaro, VM:. De la Logia Argentina y posteriormente denominada Logia Unidad Argentina de la ciudad de Tucumán), Saturnino Rodríguez Peña (Masón miembro de la Logia Independencia y  Representante del Gral. Francisco de Miranda en Sudamérica, VM:. De la Logia Gran Reunión Americana), Juan José Paso(masón de la Logia Independencia y de Sociedad de los siete) Manuel Alberti. (masón de la Logia Independencia y de Sociedad de los siete) . La Logia Independencia es el antecedente de la Logia “Lautaro”, que se denominó también la Gran Logia de Buenos Aires, que trabajaba con el Rito Moderno Francés.  Rodríguez de Francia estudio en Córdoba  desde 1780 hasta 1785, con los hijos de las familias más ricas de la región. Sus condiscípulos entonces son porteños, salteños, alto peruanos, y serán más tarde argentinos, uruguayos, bolivianos. Las nuevas ideas de los enciclopedistas franceses los enardecen. Estudia y Discute con sus compañeros sobre “El Espíritu de las Leyes”, del “Contrato Social”, del “Diccionario Filosófico”, de los triunfos de los insurgentes norteamericanos y también de Tupac Amaru, cuyo movimiento había dejado huellas en Oruro, en La Paz , Mendoza y Córdoba.

 

 

Además, mientras esta juventud estudiaba en Córdoba, fue batido en brecha el régimen feudal en Europa y sus posiciones allende el Atlántico. No están lejanos los días en que caerá la Bastilla, la invasión de Napoleón a España, el despertar de un sentimiento patriótico incipiente entre los porteños contra las invasiones británicas.

 

Es este clima, de una época crucial, con movimientos de ideas venidas de la Revolución Francesa inminente y de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, que impregnará a Francia sus condiscípulos, marcará su futuro, especialmente a José Gaspar Rodríguez de Francia, quien permanecerá fiel a las ideas de su juventud hasta el fin.

Para ser más completo sobre el personaje y las ideas del Supremo, a fin de ubicarle mejor, haría falta compararlo con los otros grandes latinoamericanos de su tiempo. Me limitaré a señalar, modestamente, los vínculos o la falta de vínculos de José Gaspar de Francia con tres personalidades de la independencia americana: Manual Belgrano, José Gervasio Artigas y Simón Bolívar.

 

A Manuel Belgrano lo conoció en 1811. El General porteño residió en Asunción varias semanas como Plenipotenciario de Buenos Aires, después de haber dirigido la desastrosa expedición auxiliadora derrotada por los paraguayos en Paraguari y en Tacuarí. Francia no le quitó el ojo de encima durante toda su estancia y así nació una amistad que no dejó de crecer hasta la muerte de Belgrano en 1820. Ambos no dejan de escribirse largas y sinceras cartas durante toda la vida del último. El Supremo sabe todo de su patriótico y progresista amigo: Fundador de la enseñanza nacional, autor -como jurista eminente- del proyecto de una Constitución democrática, promotor de la agricultura argentina, de la Marina , creador de escuelas, defensor de los derechos de los indios. Es un General que da ciudadanos buenos y virtuosos a la patria, mientras el General San Martín forma excelentes militares. No se trata de uno de esos “jacobinos a medias’, que traicionarán el espíritu de la Revolución de Mayo. Se comprende el afecto casi fraternal que le profesa José Gaspar de Francia al saberlo tan identificado con su propio ideal.

 

Con José Gervasio Artigas la cosa es diferente. No quiso recibirlo nunca personalmente. No lo vio jamás. Cuando Artigas, el Protector de los Pueblos Libres, vencido, se refugia el 5 de septiembre de 1820 en el Paraguay, es un mal momento: seis meses después de la conspiración reaccionaria del Viernes Santo, de la que se cree tenga nexos con el extranjero. Francia recela de Artigas. Sin embargo lo acoge con generosa hospitalidad. Le ofrece una residencia honorable y el sueldo de Capitán, antes de conferirle una finca donde este viejo campesino vivirá 30 años. Artigas muere a los 86 años, el 23 de septiembre de 1850, después de haber llorado la desaparición del Supremo. Francia honró al viejo caudillo que incitó a su pueblo a la lucha, a su temple, sus éxitos y, sobre todo, al mérito de una reforma agraria antifeudal, a la construcción de escuelas públicas, a la manera de financiar jacobinamente la revolución popular, a su legislación democrática, a su integridad. No hay duda que la vida y el combate de José Gervasio Artigas a Francia le son próximos. Por ello, de un lado, reserva personal a causa de las amenazas del pasado, pero respeto, generosidad para el héroe vencido, el jacobino de la Banda Oriental

Con Simón Bolívar, era  muy diferente. Bolívar soñaba con la Federación de los Andes que se una al norte con México y la América Central dominada por Guatemala, con Cuba también y Puerto Rico al este, al Río de la Plata al sur, sino que está dispuesto a desencadenar la guerra contra el Brasil, contra España misma “para liberar a sus pueblos”, más exactamente para liberar al Paraguay de Francia, esa bestia, esa fiera, como le llama el Deán Funes, agente de Bolívar en Buenos Aires.

La liberación del francés Aimé Bonpland era el pretexto de Bolívar para invadir el Paraguay. Naturalista viajero, amigo de Alejandro de Humboldt, enviado a la Plata en 1817 utilizando la misma careta que los otros agentes de los Borbones, quienes solían establecerse también como comerciantes, gracias a Pedro Saguier que era el hombre de la red de los Borbones en Buenos Aires, Bonpland llegó fraudulentamente al Paraguay, fue bloqueado en el país y se convirtió durante años en un gran ganadero, agricultor e industrial rico, pero para el resto del mundo estaba encerrado en las húmedas lozas de una mazmorra, de modo que Bolívar, Humboldt y otros desencadenaron en su favor una clamorosa compaña mundial, extraordinaria para la época.

Pero ello no solo sucedía por la fama del sabio sino porque Bonpland era nada mas y nada menos que Past Gran Maestre de la Gran Logia de Francia. Bolívar, Mason, la Academia de Ciencias de Francia y Pedro I, Emperador del Brasil y a la sazón, líder de la Masonería en dicho territorio, reclamaron enérgicamente al Dr. Gaspar de Francia su liberación. Pero el Dr. Francia no lo libero de inmediato, lo libero casi diez años después de tomarlo prisionero y sin permitírsele llevar ni una sola colección de insectos y plantas y ningún integrante de su familia.

 

La verdad es que, como lo comprueban documentos dados al pie de nota por Augusto Roa Bastos en “Yo el Supremo” (y existen otros documentos) Simón Bolívar realmente proyectó invadir el Paraguay por la ruta del Pilcomayo. Pero no para solicitar del Supremo únicamente la liberación de Bonpland, que no dejaba de escribir a sus amigos sobre su salud floreciente, sus facilidades en el país, sus logros financieros, su prosperidad. No, sino para derrocar a quien Bolívar consideraba un tirano odioso, porque era un revolucionario que él no comprendía, con concepciones diametralmente opuestas a las suyas.

 

Saben ustedes que el texto de la carta de Simón Bolívar a  Rodríguez de Francia existe; ha sido dado al pie de página por Roa Bastos y contiene cosas muy reveladoras. Por ejemplo, se dirige al Señor Dictador Supremo del Paraguay, pero en el texto de la carta dice que de ningún modo es posible causar perjuicios a ” la Provincia ” del Paraguay, y el Supremo no podía, evidentemente, aceptar que se trate de provincia al Paraguay, pues ya hacía años que era una República Independiente.

 

Pero hubo una querella a propósito, entre periodistas o entre historiadores. En su carta al Supremo, Bolívar le dice que para conseguir la libertad de su queridísimo amigo Bonpland “yo sería capaz de marchar hasta el Paraguay y sólo por libertar al mejor de los hombres y al más célebre de los viajeros”. Dice “y sólo por libertar… “. La disputa entre los historiadores es “solo” con tilde o sin tilde. Porque es muy diferente, como ustedes lo entienden. En realidad, fue con tilde, pero no solito, y la prueba reside en lila carta de Bolívar a Santander, que se encontraba entonces en Lima, y en la cual Bolívar le indicaba: “La mejor ruta para ir al Paraguay es la ruta del Pilcomayo”. Así pues, las cosas son claras.

 

Amistad, entonces, con Manuel Belgrano; respeto y generosidad para José Gervasio Artigas; pero recelos patrióticos contra Simón Bolívar, lo que corresponde muy bien con las ideas y el carácter íntegro e intransigente del Supremo: director de la Revolución , como él lo pidió, para un país amenazado por los termidorianos.

Tengo que añadir que ese dictador, a diferencia de los tiranos de su época y de la nuestra, redacta un semanario que leen y comentan entre sí jueces y administradores, con una repercusión que llega a todos los rincones del país, para que el pueblo conozca y apoye su política y sus ideas.

 

Recibe en audiencia y escucha a los humildes en el Palacio presidencial. Sostiene, como Robespierre una vez más, que los únicos ciudadanos de la República son los republicanos, y que, como reza el catecismo patriótico, “quien no es patriota es la moneda falsa mezclada a la buena.”

 

La terminología heredada de la Revolución Francesa en los textos latinoamericanos no traduce siempre exactamente los fenómenos políticos semejantes. No obstante, cuando el Supremo vitupera a los “termidorianos”, no combate únicamente a Los enemigos de Robespierre, sino a todos los que -en el Paraguay así como en Buenos Aires- traicionan los ideales revolucionarios y patrióticos. Y cuando él considera que su amigo platense Manuel Belgrano no es un ‘jacobino a medias” como algunos otros bonaerenses de la época, es para rendir homenaje a un revolucionario sincero y fiel a las ideas de su juventud.

 

Gaspar Rodríguez de Francia, amigo y compañero de estudios en el Colegio Universitario Real Convictorio de Nuestra Señora del Montserrat, de Juan José Castelli, (Venerable Maestro de la Logia Independencia de Bs.As y Logia Lautaro), aplicaría a rajatabla una política similar al Plan de Operaciones de Mariano Moreno (Masón miembro de la Logia Independencia )  transformando al Paraguay en la única república desarrollada y autosuficiente de la América Española. Cuando murió en 1840, habiendo gobernado durante casi treinta años, dejaría un país integrado étnicamente con la inmensa población indígena, con la riqueza democráticamente distribuida, con el guaraní como idioma oficial, con industrias ya desarrolladas y con la tierra en manos del estado alquilada a las familias de criollos, mestizos e indios por igual, sin latifundios. El Paraguay sería hasta su destrucción en la infame guerra de la Triple Alianza , el único país realmente independiente y democrático y autosuficiente de las repúblicas fragmentadas de la Patria Grande no construida.

 

El Prócer Argentino Juan José Castelli, Venerable Maestro de la Logia Independencia de Bs.As, era Dr. en Derecho y tenía en Buenos Aires, el buffet de abogados más prestigioso del rió de la plata. En el año 1806, estudio en Buenos Aires, nuestro prócer Paraguayo Mariano Antonio Molas y trabajo junto a Juan José Castelli en el famoso buffet de abogados en el cual fue influenciado por las ideas independentistas de Castelli. También en Paraguay durante la revolución de mayo de 1811, residía en Paraguay, específicamente en Concepción, el Comerciante argentino José de María, que tuvo activa participación para la gesta  independentista del Paraguay, era el yerno de Don Francisco de Escalada (masón de la Logia Independencia de Buenos Aires y suegro del Gral. San  Martín, Venerable Maestro de la Logia Lautaro ) y concuñado del libertador San  Martín. Algunos Historiadores como Alberto J. Lapolla, dice que el Dr. Rodríguez de Francia y José de María eran los contactos en Paraguay de la Logia Revolucionaria que encabezaba el Dr. Juan José Castelli.

 

CONCLUSION

LA República del Paraguay es  Soberana e Independiente a partir del 14 y 15 de mayo de 1811. No existen datos de que Hermanos Masones hayan actuado directamente en la gesta de Independencia del Paraguay. Si existen datos de que el Primer Paraguayo Iniciado en la Masonería antes de la Independencia del Paraguay es el Padre Juan Pablo Fretes, que perteneció a la Logia Unión Americana y Logia Lautaro. El Segundo Paraguayo Mason es el Coronel José Félix Bogado Iniciado en la Logia Lautaro , durante la Gesta Libertadora de los Andes. El Dr. Rodríguez de Francia, si estuvo en contacto con Masones, en conocimiento de los que hacían e influenciado por el ideal de la Masonería. Recién a partir del año 1845 existen datos de trabajo de Logias de Masones en el Paraguay.

 

Mario Luján Benítez Reyes

 

 

Bibliografía Consultada:

1-  Pensamiento Político de la Emancipación (1790-1825) TOMO II- José Luis Romero, Luis Alberto Romero.

2- Articulo de Christian Gadea Saguier*, Para el Simposio Internacional de la Historia de la Masonería en América Latina. *Ex Venerable Maestro de la Logia “Concordia” #15 de la Gran Logia Simbólica del Paraguay. Periodista y escritor.

3-  Forjadores del Paraguay- Grupo Arami  Empresarial.

4- Conferencia de Georges Fournial, Secretario de Asuntos Latinoamericanos del Partido Comunista, en la Conferencia “José Gaspar Rodríguez de Francia, El Robespierre de la Independencia Americana , dado en el Seminario sobre “YO, EL SUPREMO”, de Augusto Roa Basto, Conferencia en Paris, Francia, en el año 1984.

5- Masoneria en la Revolución de Mayo: Influencia en el Pensamiento Político. Ediciones Masónicas Argentina.

6-  Historia Universal- Tomo XII- Juan Bta. Weiss.

7-  Portal electrónico de la Agencia de Prensa Masónica de Rumania- Bicentenario de la República del Paraguay.

8-  De la Invasión a la Revolución: La Resistencia como forma de existencia – Alberto J. Lapolla.

9- Gaspar Rodríguez de Francia, El Hombre de la Independencia y El Aislamiento Paraguayo. Ana Ribeiro. Editorial El Lector.

 

Siria y el silencio de los masones

Creo que es un momento adecuado para hacer algunas reflexiones en torno a la francmasonería y situación de Medio Oriente. Un tema que siempre está en mi preocupación por mi propia formación personal y porque, al menos en los últimos dos siglos, la francmasonería intervino directamente en esa región del planeta. Comenzaré explicando mis razones personales. Para luego referirme al desgraciado desinterés que la Orden ha optado tener sobre el tema. O lo que es peor: que algunos grandes líderes masones hayan decidió abandonar los esfuerzos de paz. Y hay que decirlo fuerte, porque, como alguna vez me dijo un adversario en una tribuna pública, enfrentándonos por la supuesta incompatibilidad de masonería y catolicismo, no todo es “tomar té con masitas”.

 

Mi primer contacto directo con el mundo islámico fue en 1981. Por ese entonces yo regresaba de la Patagonia y había tomado la decisión de estudiar Historia de las Religiones. Me interesaban el latín, el hebreo y el arameo. En Buenos Aires había un solo profesor de arameo dispuesto a dar clases particulares, quien me recomendó tener primero una buena base de árabe. Fue así que me vinculé con el Centro de Estudios Islámicos que dirigía Mahmud Husein.

 

Las clases eran muy accesibles, pero incluían cultura árabe e irfam, es decir conocimiento de religión islámica. Eran los primeros años de la ocupación soviética en Afganistan y los centros islámicos y las tarikas eran frecuentados por mujaidines que intentaban ganar adeptos para la causa. Estos centros eran a su vez el centro de reunión de conversos que se distinguían del resto por sus nombres árabes y sus apellidos criollos. Se ofrecían viajes a Medio Oriente para mejorar el idioma y las publicaciones tenían un fuerte contenido político. Fue una época en la que numerosos argentinos viajaron a las madrasas árabes para volver convertidos en clérigos musulmanes. Tal el caso de Karim Paz, valedor de quienes están acusado de haber planeado la voladura de la AMIA.

 

Este contacto, sumado a que luego me vincularía familiarmente con drusos sirios, me permitió un temprano acercamiento a la problemática de Medio Oriente. Desde entonces este ha sido un tema de especial interés en mis investigaciones históricas.

 

Con el correr del tiempo, ya ingresado en la francmasonería en 1989 –año en el que culminó la ocupación rusa de Afganistán, comencé a recopilar información respecto a la presencia de la Orden en países islámicos, árabes y no árabes. Eso me llevó fatalmente a encontrar muchos de los datos que vuelco en este breve trabajo.

 

Descubrí que la Orden no sólo había actuado fuertemente en esos países sino que sus líderes se habían involucrado directamente –como masones- en las negociaciones que llevaron a los acuerdos de Camp David y de Oslo. Carter, Sadat, Beguin, Palme, Rabín y el rey Husein de Jordania, todos masones, recibieron el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos en Medio Oriente. Tres de ellos murieron a causa de estos acuerdos. El H. Obama lo recibió “por adelantado” y ahora está a punto de cometer uno de los errores más graves de su desgraciada gestión.

El rey Husein, Gran Maestre de la Gran Logia de Jordania

 

El mundo asiste una vez más a una grave crisis militar y política en Medio Oriente. En realidad debiéramos ampliar el enunciado y decir que, nuevamente, Occidente se encuentra a las puertas de intervenir militarmente en Medio Oriente. Aún así, el planteo no sería completo. Si entendemos por Occidente a la civilización que se desarrolló en el espacio europeo, cuyas instituciones se remontan al Sacro Imperio Romano Germánico, y si consideramos a Medio Oriente como el núcleo racial y religioso del Islam, entonces podríamos afirmar con más rigor que, una vez más, se está a punto de abrir un frente militar –uno más de los que ya están abiertos- entre el la Civilización Occidental y el Islam.

 

Barak Obama, atrapado en sus propias cavilaciones, oscilante entre sus promesas de pacifismo y su necesidad de conservar para su liderazgo un mínimo respeto, está a punto de protagonizar un nuevo capítulo de la larga guerra que ya lleva catorce siglos.

 

Las fuerzas progresistas –que no abren la boca respecto de la repentina vocación belicista del socialista Hollande- vuelven a sentirse azoradas por la eventual intervención militar americana como represalia al uso de gas sarín contra la población civil por parte de Bashar Al Asad, como si los 100.000 muertos por balas, bombas o decapitaciones en masa hubiesen sido hasta ahora resultado de una fiesta.

 

Tampoco la han abierto con la masacre de coptos en Egipto y Etiopía. Ni la persecución de cristianos en Irán, Irak y el Africa Subsahariana.

 

Son los mismos que creyeron que la “Primavera Árabe” era una suerte de Power Flower, o el Mayo Francés en versión musulmana; que se apresuraron a celebrar la caída de Osni Mubarak; que asistieron al linchamiento de Kadhafi como si se tratara de un reality show; que nunca comprendieron el gesto de dignidad de Sadam Husein camino al cadalso. Son los que acusan a Israel de teocracia genocida y hablan del “Pueblo Palestino” como si todos los palestinos fuesen iguales.

 

Todos los dirigente de Al Fatah con los que pude hablar, incluidos diplomáticos con sede en Buenos Aires, afirmaban –con razón- que la paz sería posible en tanto se negociara con ellos (Al Fatah es un movimiento laico) y no con Hamas, de raíz integrista.

 

Estas fuerzas progresistas, decía, siguen sin entender de qué se trata. Nunca se enteraron de que a lo largo de los últimos mil cuatrocientos años, ni un solo día hubo paz en esta extensa frontera que nos separa del Islam, y que las Cruzadas –las hubo también desde el Islam con las invasiones a Europa de los Sultanes Otomanos, autoproclamados “Protectores del Islam”- y las grandes batallas como Covadonga, Poitiers, Malta, Djerba, Lepanto, etc., no han sido más que picos de tensión, como un extrasístole en una larga cinta de electrocardiograma.

 

Occidente ha hecho ya su autocrítica respecto de las Cruzadas, incluida la Iglesia en un extenso documento de Juan Pablo II con motivo del Jubileo del Año 2000. En cambio ninguna autocrítica he leído de los turcos, que fueron parados por dos veces a las puertas de Europa y puestos en fuga merced al genio militar de Sobieski y al famoso Vlad Tepes –figura que dio origen al “Conde Drácula” que los empalaba.

 

No es fácil comprender al Islam. Houston Smith –una leyenda viva de 94 años y uno de los estudiosos en religiones más prestigiosos del mundo- se ha cansado de repetir que pese a su proximidad geográfica, el Islam sigue siendo la civilización menos comprendida por los occidentales.

 

Si existe una institución de carácter mundial que puede comprender al Islam, sin dudas que es la Masonería. Y de hecho, los únicos avances en materia de Paz en Medio Oriente, desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial, fueron liderados por masones. Es por ello que el fracaso de la política exterior de Barak Obana –único Premio Novel “a cuenta” de la historia- es doblemente dramática, porque siendo abiertamente masón (era miembro de la Masonería Prince Hall, Grado 32º al llegar a la presidencia de los Estados Unidos) resulta inexplicable que no haya logrado un solo avance en los procesos de paz llevados a cabo en Medio Oriente y que, por el contrario, haya perdido toda iniciativa en la región, comenzando por su aliado árabe más importante: Egipto.

 

Antes de que la Revolución Iraní liderada por el ayatola Rudollha Jomeini pusiera fin al gobierno del R.·.H.·. Reza Pahlevi y pasara a degüello a gran parte de la Gran Logia de Irán, la masonería no sólo estaba extendida en los países que forman el núcleo racial árabe del Islam (Egipto, Siria, Líbano, Jordania con presencia de Grandes Logias) sino también en países no árabes islamizados, como Turquía y Persia.

Medalla de la desaparecida Gran Logia de Irán

 

En la década de 1970, muchos de los grandes líderes del tablero del Cercano Oriente eran masones: Anwar el Sadat, Mohammed Reza Pahlevi Hussein bin Talal rey de Jordania, Menahem Begin por nombrar algunos. Estas filiaciones eran el resultado de una profunda penetración de la Orden desde el siglo XIX: Medio Oriente, Africa del Norte y la India no sólo tuvieron una fuerte influencia de la masonería sino que sus hombres dejaron allí –y trajeron a Occidente- una huella indeleble. Permítanme citar algunos monstruos de la literatura: Thomas E. Lawrence (1888-1935); Rudyar Kipplig (1865-1936); Arthur Conan Doyle (1859-1930), Gerard de Nerval (1808-1855) entre otros. De todos ellos hay registro de actividad masónica desde el Sudán hasta Bombay.

 

Hacia 1940, en Egipto, las Logias colocaban un retrato de Faruk sobre el baldaquino del Venerable Maestro. Teherán, aun hoy, está plagada de edificios que fueron construidos con un fuerte simbolismo masónico, incluido el que ocupa el Parlamento de la República Islámica. El Sha era el Gran Maestre de los masones de Persia. En algunos países, como Líbano, coexistieron al mismo tiempo varias potencias masónicas, predominando la GLTSO francesa. En Jordania, el rey Husein, a la sazón Gran Maestre de la Gran Logia de Jordania, fue quien convocó a la Tenida celebrada en Haman en la que se pusieron de acuerdo Anwar Sadat y Begin. Los detalles de esta Tenida ya los he contado en más de una ocasión y varios masones argentinos tuvimos oportunidad de conocerlos a través de uno de los asistentes a ese hecho histórico.

Tenida masónica en El Cairo, 1940. Sobre el baldaquino la imagen del rey Faruk

 

Todos estos antecedentes y muchos otros que harían de este trabajo una lista tediosa, deben llevarnos a la reflexión respecto de la actual situación en Medio Oriente.

 

A lo largo de las últimas décadas, desde su nacimiento, la Gran Logia de Israel ha dado muestras de estar a la altura de los esfuerzos por la paz. Sus logias, en las que conviven judíos, árabes musulmanes y cristianos, son un ejemplo de paz y de progreso en favor de la concordia de la que habla el papa Francisco. Contrario sensu, la caída de los “dictadores” que tanto celebran las fuerzas progresistas, ha provocado la creciente prohibición de la actividad masónica en los países islámicos, su persecución y en algunos casos la muerte de masones. La propia Gran Logia de Turquía sufrió intentos de voladura en años recientes y los líderes de Hamas, Al Qaeda y Hezbolah lanzan permanentes anatemas contra los masones.

 

Aún así, los masones, para quienes la “Guerra es un Crimen Horrendo”, no debieran cesar en sus esfuerzos por la paz. No es un dato menor que los parlamentarios ingleses –que conocen mejor que nadie a los árabes del cordón sirio-palestino- hayan calmado las calenturas de su Primer Ministro. Para los masones ingleses, Jerusalén en particular y Medio Oriente en general siempre han tenido una dimensión diferente.

 

Desde fines del siglo XIX, las denominadas Ordenes Aliadas, cuyo grado emblemático es el de Caballero Templario, tuvieron fuerte presencia. Así lo atestiguan los monumentos que pueden encontrarse caminando por la ciudad vieja. Cuenta John Robinson en su tremendo ensayo “Mazmorra, Hoguera y Espada que cuando en 1917 el general Edmund Allemby (masón y connotado cuadro de las Ordenes Aliadas) entró al frente de una columna británica en Jerusalén, donde ningún ejército cristiano había puesto pie desde 1224, los barrister del Temple (abogados que tienen sus bufetes en los alrededores de la Iglesia del Temple en Londres) lo celebraron de una forma especial: Fueron en procesión a la iglesia circular de los templarios y colocaron una corona de laurel sobre las efigies de los caballeros para trasmitir un mensaje sin palabras… no estáis olvidados.

 

Inglaterra ha comprendido que Jerusalén es el nudo de un conflicto en el que sólo se puede actuar para resolver la cuestión palestino-israelí. De igual modo lo ha entendido la Iglesia de Roma y, hasta ahora, creía yo que toda la masonería: Luchar por la Paz

 

Por eso me resulta intragable que dos HH.·. que hoy lideran dos de las potencias más grandes del mundo, estén alistando sus misiles contra la bella Siria, como si la sangre de sus HH.·. Sadat, Palme y Rabín no hubiese valido nada. Como si mil cuatrocientos años de guerras no nos hubiesen enseñado quién es el enemigo.

 

No escucho el clamor de los Hermanos por la paz. Y eso es una mala noticia para el mundo.

Publicado por Eduardo R. Callaey 

LA GRAN FALSIFICACIÓN MASÓNICA

Antecedentes

Masón significa constructor, entendiendo por tal desde el albañil hasta el arquitecto. Y es evidente que existen “constructores” desde que el ser humano realizó “construcciones”. Respecto de las primeras edificaciones, ellas surgieron como respuesta a la necesidad de abandonar las cavernas y otros refugios naturales, pues el exceso de población hizo imposible a grandes grupos humanos vivir en ellos, por lo que les fue necesario “construir” refugios que los protegieran de las inclemencias del tiempo. Esas primeras construcciones, hechas con los materiales más accesibles, como palos, tierra (lodo), y tal vez algunas piedras, fueron muy elementales, pero con el transcurso del tiempo la construcción se convirtió en un arte que se desarrolló y produjo edificaciones cada vez más complejas, gracias a la utilización de conocimientos de carácter científico técnico por parte de asociaciones o agremiaciones de constructores, las que habían surgido como una necesidad para desarrollar y transmitir dichos conocimientos, que los consideraban como secretos profesionales.

La naturaleza de estos conocimientos requería de entornos de desarrollo no sujetos a la censura y el pensamiento oficial, lo que era posible gracias al secreto de la hermandad, por lo que estas asociaciones de constructores evolucionaron hasta convertirse en lo que se conoce como Masonería Operativa, aunque es muy difícil precisar cuándo surgió. Pero se conoce que en distintos países tomó particularidades distintivas, y durante la Edad Media se identifican gremios que, en el ambiente de secreto que reinaba a su interior, vinculaban los conocimientos científicos con la práctica del librepensamiento; mientras por otro lado existían cofradías de constructores, dominadas ideológicamente por la Iglesia Católica. Pese a la gran similitud formal entre estos dos tipos de organizaciones de constructores, solo el primero puede considerarse como Masonería Operativa.

Pero entre los siglos XV y XVI se desarrolló en Italia y Francia un proyecto propiciado por los gremios (Artes) florentinos, a fin de utilizar las formas, organización y prácticas de la masonería operativa, para lograr también la formación científica, artística y política de cada vez más amplios sectores, a fin de que ellos emprendiesen la lucha por el librepensamiento y el republicanismo, lo que constituía un propósito revolucionario para la Europa de la época. Este nuevo tipo de masonería, a la que se denominó “Francmasonería”, creció en secreto y se extendió por diferentes países del continente, especialmente hacia los Países Bajos e Inglaterra, en donde, en conjunto con sectores populares, llegó a acceder al poder para implantar sus objetivos.

Pero en Inglaterra, en 1717, la masonería sufrió una “gran falsificación” por parte de estamentos reaccionarios que utilizaron viejos documentos de las cofradías de constructores de siglos anteriores. A partir de esto los ingleses se atribuyeron la invención de la Masonería Moderna, creando su propia historia, la que impusieron a sangre y fuego a lo largo de los últimos siglos, como un instrumento del colonialismo británico.

Afortunadamente, y debido al trabajo de algunos sectores masónicos y a la posibilidad de difusión que Internet ha proporcionado, hemos logrado acceder a información que antes no nos imaginamos podíamos consultar, lo que ha obligado a que incluso entre los más ortodoxos masones, herederos de los supuestos “fundadores” o “creadores” de la Masonería Moderna, aparezcan quienes ya ponen en duda que Inglaterra sea la cuna de la masonería. Es el caso de varios escritores que ya no se tragan tan fácilmente la píldora de que hayan sido Anderson y Desaguliers quienes organizaron y dieron forma a la que ahora conocemos como Masonería Moderna.

Por tanto, es necesario conocer cuáles fueron los antecedentes históricos que provocaron esta nefasta falsificación, realizada con la intención de perpetuar la monarquía y mantener el dominio religioso, especialmente cristiano.

Los hechos

Desde el siglo XV y comienzos del XVI, algunas academias de arquitectura fundadas por artistas encabezados por Leonardo da Vinci fueron las primeras agrupaciones formadas por masones libres con el propósito de realizar intercambios de conocimientos y de prácticas entre sus asociados 1 . Había nacido la Masonería Moderna o Francmasonería, como se la llamó a partir de 1517, la que se extendió por toda Europa. Prueba de esto es que, en 1507, aparecieron en Nuremberg, utilizados por Dürer 2 , los famosos “Nudos de Leonardo”, creados por éste en 1495 para la “Academia Vinciana” de Milán.

Desde esa época, las academias francmasónicas, principalmente las fundadas por Leonardo, no estaban específicamente dedicadas al arte de la construcción, sino más bien a las ciencias relacionadas con ella, sometiendo a discusión los conocimientos que se adquirían, los que posteriormente eran transmitidos a otros grupos francmasónicos, fomentándose la investigación y difusión del conocimiento científico y la especulación filosófica.

En 1547, a raíz de la muerte de Francisco I de Francia, que había apoyado a Leonardo, se inició una feroz persecución de francmasones en Francia, por parte de la Compañía de Jesús, la que con la ayuda del resto del clero desencadenó una serie de intrigas, crímenes, traiciones y quemas en leña verde, de francmasones, protestantes y más sospechosos, situación que empeoró después de la matanza colectiva de los hugonotes durante la noche de San Bartolomé, del 23 al 24 de agosto de 1572. No es nuestra intención describir aquí lo sucedido, pues pueden consultarse múltiples fuentes que detallan los pormenores de estos acontecimientos, pero sí señalar que estos sucesos provocaron que el nuevo centro y refugio de los francmasones se trasladó a Inglaterra, que en esos momentos se encontraba bajo el reinado de Isabel I, y por tanto fuera de la zona de influencia de los jesuitas y del clero católico.

A partir de esta época fue Londres el principal centro de actividades de los francmasones, quienes continuaron trabajando “por el progreso del género humano” mediante la divulgación de conocimientos científicos, lo cual constituía fundamento del desarrollo de la ideología progresista de la época. En sus logias se preparó en absoluto secreto a los hombres que asestarían un golpe mortal a la monarquía inglesa. El 7 de febrero de 1649 se decretó que la función del rey era inútil en ese país, por lo que, abolido el oficio de rey, fue proclamada la república, con el nombre de Mancomunidad de Inglaterra, en la que Oliverio Cromwell jugó un papel trascendental, llegando se ser jefe de Estado con el título de Lord Protector 3 . El 3 de septiembre de1658 murió Oliverio Cromwell 4 y le sucedió su hijo Ricardo, quien no tenía experiencia para gobernar, por lo que le hicieron abandonar el protectorado, lo que dio origen a la liquidación de la república y a la restauración de la monarquía.

Ocho años después de la muerte de Cromwell, del 2 al 5 de septiembre de 1666, tuvo lugar un gran incendio 5 que arrasó la ciudad de Londres, resultando destruidas un 80% de las construcciones de la ciudad. Fruto de esto, las nuevas leyes de construcción exigieron que se utilizaran materiales resistentes al fuego, de preferencia piedra y ladrillo, por lo que para la reconstrucción de la ciudad fue necesario traer constructores (masones) del continente, lo que obligó a la realeza a una tregua no pactada con la Francmasonería.

La reconstrucción de la Catedral de San Pablo duró hasta 1710, año en que se dio por concluida la reconstrucción de la ciudad de Londres, con lo cual las obras comenzaron a escasear, algunas logias cerraron sus puertas y muchos masones se quedaron sin trabajo. Unos regresaron al continente, pero otros permanecieron en Londres, lo que inquietaba a la realeza, por temor a que la Francmasonería les pudiese acarrear problemas sociales como los acaecidos muy pocos años atrás.

Pero en 1714, al ser sustituida la dinastía de los Estuardos por la recién instituida casa de Hannover, con el nuevo monarca Jorge I (Georg Ludwig von Hannover) de la también hace pocos años creada Gran Bretaña, el cual hablaba alemán y poco inglés, sus ministros liberales vieron la necesidad de dar a la nueva Casa Real suficiente respaldo político, para lo cual resultaba fundamental contar con logias que apoyasen al gobierno, como lo habían hecho las logias-cofradías católicas a la Casa de los Estuardos y las logiasacademias progresistas al gobierno republicano. Es así como, utilizando cuatro cofradías de constructores controladas por el clero protestante, crearon una nueva organización con el nombre de Gran Logia, la que con apoyo de las autoridades reales que sabían del peligro latente que significaba la auténtica Francmasonería, apoyaron esta maniobra y se dedicaron a perseguir y a hostigar a los verdaderos francmasones, los que lógicamente se opusieron a la burda y falsa comedia de su masonería “constructora de templos simbólicos”.

No es coincidencia que uno de los fundadores de la nueva Gran Logia y su tercer Gran Maestro, Juan Teófilo Desaguliers, fuese preceptor y capellán del Príncipe de Gales, a quien inició probablemente en 1719; que se conozca que en 1730 se celebraban tenidas dirigidas por Lord Chesterfield en casa de Robert Walpole, Primer Ministro de ese Príncipe iniciado por Desaguliers, a la época ya convertido en Rey Jorge II; y que en 1731 Desaguliers se trasladase a La Haya para presidir la iniciación, en logia de ocasión, del Duque de Lorena, quien posteriormente sería Gran Duque de Toscana y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, con el nombre de Francisco I (1708-1765).

Las vinculaciones con los Países Bajos vendrían de antes, según las afirmaciones de Guide Aciereux, quien relata que sectores reaccionarios de la burguesía capitalista inglesa fueron los que, desde que asumió el poder Guillermo de Orange en 1689, iniciaron un complot tendiente a la liquidación de la francmasonería revolucionaria, utilizando la experiencia de clérigos protestantes orangistas, que en los Países Bajos habían luchado contra los francmasones republicanos que apoyaban el gobierno de los regentes, para lo cual replicaron el procedimiento de inyectar elementos conservadores en logias preexistentes y fundar otras seudomasónicas. Este procedimiento se perfeccionó cuando cuatro logias de estas características conformaron una Gran Logia, la que encomendó la preparación de sus constituciones a una comisión de clérigos, y con el apoyo gubernamental creció en forma extraordinariamente rápida, evolucionando de sociedad política de apoyo a la monarquía en instrumento del imperialismo británico, del que adoptó algunos de sus objetivos y actitudes.

Efectivamente ésta fue una nefasta labor, pero no consiguieron acabar definitivamente con los verdaderos francmasones, quienes acostumbrados a este tipo de acosos y persecuciones extremaron sus precauciones y continuaron trabajando en el más estricto secreto.

Sin embargo, el crecimiento indiscriminado de la masonería de Anderson y Desaguliers dio pie a nuevos desarrollos conservadores, como el propiciado en Francia, en 1737, por el caballero Andrés Miguel Ramsay, quien en un discurso en el que comparó a la masonería con la caballería religiosa (Templarios), y menoscabó el papel de las academias, sentó las bases para la creación de nuevos y abundantes grados que continuaron la tradición ultraconservadora de las logias-cofradías católicas escocesas partidarias de los Estuardos.

Mientras tanto, en Inglaterra, hacia el año 1760, la Gran Logia de Londres, acogiendo una propuesta de William Preston, llevó a cabo una reforma a la utilería de las Logias que sería fuente de agrias discusiones entre los masones del mundo entero hasta nuestros tiempos: adoptó la Biblia como una de las grandes luces de los talleres 6 , lo que brindó sólidas bases para eliminar todo resto de librepensamiento, y consolidar el dogmatismo religioso como fundamento del conservadorismo político, lo que se consiguió a plenitud con la creación de la Gran Logia Unida de Inglaterra en 1813.

El daño causado

El daño que estos hechos causaron al movimiento y pensamiento masónico tendría sus consecuencias, pues con la religión se dio paso a la superstición dentro de las logias, se inventaron múltiples ritos (1400 según Hamill y Gilbert), las logias fueron invadidas por todo tipo de concepciones “donde se comenzó a enseñar la cábala, la magia, las evocaciones, la alquimia, teosofía y mil otras ciencias no menos ridículas y desacreditadas” 7 ; el carácter sencillo y sublime de la Francmasonería fue corrompido, los grados originales de carácter artesanal, que no pasaban de 9, llegaron hasta 120, se adoptaron títulos, denominaciones, condecoraciones y hasta vestiduras ridículas, y se crearon títulos seudonobiliarios para designar jerarquías que se compraban y vendían, como Sublime Príncipe del Real Secreto, Gran Juez Inquisidor, Comendador, Caballero Kadosch o del Aguila Blanca o Negra, Emperador de Oriente y Occidente, etc. Y se adoptaron como símbolos y emblemas distintivos (que sustituyeron a los útiles de la albañilería), águilas bicéfalas, coronas y cruces, al más puro estilo del Sacro Imperio Romano Germánico, que representan el ideal nobiliario de un gobierno mundial supranacional controlado por la religión y regido por una nueva aristocracia, que es en lo que han pretendido convertir a los altos grados de la masonería, por lo cual empezaron a denominarla “Orden”. Fue tal el entusiasmo por la mentira y la falsificación que hasta se inventó un monte inexistente.

Pero faltaba el golpe mortal, el que haría que la institución diera un giro definitivo de 180 grados, era necesario falsificar algo muy importante que cambiara la ideología de la masonería para siempre y esto se lo hizo mediante la adulteración de la leyenda del tercer grado, la que existía desde muy antiguo en la masonería, pero que no era utilizada por las cofradías de constructores y por tanto no se la adoptó desde el principio en la nueva Gran Logia de Londres. En la nueva leyenda adulterada ya NO son el monarca (la ambición representada por Salomón), el Pontífice (la hipocresía, representada por Sadoc), y el Ejército (la ignorancia, representada por la milicia), los asesinos del Maestro Hiram Abif, según la Leyenda original, sino que en su lugar es el pueblo (representado por tres ignorantes compañeros) el que aparecería como su asesino, quedando las clases y castas beneficiadas del poder a salvo de críticas, para seguir esclavizando impunemente a los pueblos que mantienen en la ignorancia, adoctrinándolos en el fanatismo religioso desde niños.

Por esto, la gran falsificación masónica consiste en la suplantación, manteniendo su nombre y características formales, de una institución científica, librepensadora, republicana y revolucionaria, por una institución religiosa, dogmática, promonárquica y reaccionaria.

Desde 1685, al ascender al trono Jacobo II, de la Casa de los Estuardos, su primer cuidado fue poner en libertad y colmar de favores a los cómplices de los jesuitas, que ya no consideraron estratégica la destrucción de la religión protestante para imponer la católica, y el padre Peters, de la Compañía de Jesús, confesor del rey, fue el verdadero soberano de Inglaterra, lo que implicó que a través de él actuó su jefe, el General de la Compañía, y el Papa 8 . Ya desde entonces el acercamiento entre el anglicanismo y el papado ha sido cada vez mayor, especialmente de los miembros de la casa real británica.

La influencia jesuítica en la masonería escocesa y la orientación religiosa que han querido imprimirle ha sido denunciada por múltiples escritores, eruditos e imparciales, para algunos de los cuales “la intervención de los Templarios en la Francmasonería, es hija de la fantasía del escocés Miguel Ramsay, creador de los grados de Escocés, Novicio y Caballero del Templo o Templario, en los que por primera vez se lanzó el considerar a la Orden de los Templarios como fuente y origen de la Francmasonería” 9 . Con fundamento o no, los altos grados impulsados desde el Discurso de Ramsay, fueron el principal canal de infiltración jesuítica en la masonería. Hasta “La filósofa rusa Helena P. Blavatsky se refiere a la pérdida de rumbo de la Masonería con respecto a su doctrina original, analiza una logia neotemplaria y descubre una influencia jesuita, o sea cristiana, en el nuevo rumbo que toma la hermandad masónica cuando pasa de ser operativa a especulativa, en 1717 10 .

Fue el caballero Bonaville, quien para evitar la invasión de “personas sin mérito”, fundó e instaló el 24 de Noviembre de 1754 el Rito titulado “El Capitulo de Clermont” (Francia) compuesto de 3 grados, pero más tarde vio su logia invadida por los jesuitas, por lo que la abandonó a su suerte, la que sin freno ni control sufrió la inserción de símbolos religiosos en los “altos grados masónicos”. Llegó al colmo con la inserción también de rituales católicos que se readaptaron como masónicos y al pasar el tiempo dejaron de ser religiosos para convertirse supuestamente en herencia de los antiguos canteros y albañiles. Se piensa que el discurso de Andrés Miguel Ramsay dio ímpetu a los religiosos y jesuitas, y la producción de grados, ritos e insignias, estuvo en su apogeo, y fueron exportados hacia Inglaterra y el nuevo mundo, en especial los Estados Unidos de Norteamérica, donde se creó el Supremo Consejo de Charleston que, reconociendo la calidad innovadora de los “americanos”, reinventó el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, que rápidamente fue exportado a Europa y de allí se esparció por todo el mundo.

Fue comentado por historiadores de la época que “A los grados irlandeses y a los del reformador Ramsay, que sólo tenían por objeto, o bien la restauración de los Estuardos, o bien el fortalecimiento del catolicismo en Inglaterra, se sucedieron los del filosofismo, que penetraron en muchas Logias Francesas” 11 . Actualmente, León Zeldis sostiene que en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado que se practica en los grados escoceses de los Supremos Consejos de Inglaterra, Escocia, Irlanda y Australia, se exige que los postulantes no sólo sean cristianos, sino que, además, deben jurar en forma expresa que creen en La Santísima Trinidad 12 .

Conclusión

Pese a que muchos hermanos de “altos grados” conocemos de cuánta basura está llena la institución, seguimos hurgando el basurero y manchándonos las manos defendiendo lo indefendible; o será tanta nuestra vanidad y soberbia, que no queremos que la masonería retome su verdadero rumbo, por el temor a perder títulos, condecoraciones, reconocimientos y autoridad sobre hermanos de “grados inferiores”, ante los que con prepotencia autoritaria ostentamos nuestros altos grados, que son producto de la basura.

 

Miguel Ramírez Valdez

Miembro de la Academia Francmasónica Mexicana

 


1 “Por otra parte, la aparición de las Academias de Arquitectura -en especial en Italia- quitó la razón de ser al sistema gremial de aprendizaje de la construcción, con todo lo que llevaba de ritual de transmisión de los secretos del oficio” José Antonio Ferrer Benimeli. “Masonería, Historia y Geografía”.

2 Albretch Dürer (Durero) 1471-1528. Nació en Nuremberg, Ahora territorio alemán. Pintor famoso del alto renacimiento, artista gráfico de maestría sin igual que imprime un estilo hiper realista cuando reproduce la luz y la sombra, logrando una definición fotográfica en el dibujo y la pintura.

3 La trascendencia del papel jugado por Cromwell en el proceso republicano inglés, en calidad de líder de una masonería militante, fue recogido por los enemigos de la masonería y es así como en una obra publicada en 1747, “Los masones aplastados”, cuya autoría se discute si correspondió al abate u o al abate Laudan,”… se afirmaba por primera vez que la masonería había sido inventada por Cromwell para fines políticos.” (Logia Francmasónica Francisco de Miranda). Referencia obtenida de “Diccionario Historico de la Compañía de Jesus”. Páginas 2558 a 2560.

4 “Muchos observadores creen que Oliverio Cromwell era francmasón, y si bien no existe ningún registro que lo demuestre de manera concluyente, dicha afirmación parece extremadamente probable que lo fuese. Su superior e íntimo amigo sir Thomas Fairfax ciertamente era miembro del Arte y la mansión familiar de los Fairfax en Ilkley, en el condado de York, todavía tiene un templo masónico junto a la biblioteca, al que se entra por una escalera de caracol que lleva a una habitación pavimentada de blanco y negro con dos pilares independientes.” (Chistopher Knight y Robert Lomas, “La Clave Masónica”. Barcelona, Ediciones Martínez Roca, 2002. Traducción de Albert Sole. Página 503.)

5 http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Incendio_de_Londres. (Hecho del que muy poco hablan los historiadores masónicos).

6  Historia de la Masonería, Iván Herrera Michel. Pág. 32.

7  Abate Lefranc “El velo descorrido para los curiosos revelado por medio de la la Francmasonería”.

8 ¡Pobres Jesuitas! Fernando Garrido, Madrid 1933. LOS CABALLEROS TEMPLARIOS Y LA MASONERIA, BREVES NOTAS

9 http://www.geocities.com/cipriano99/caballeros.html.

10 SOBRE TEMPLARIOS, MASONES Y JESUITAS http://hermanoconstructor.blogspot.com/

11 ANTIMASONERIA http://www.geocities.com/Athens/Oracle/6980/trabajos/antimasoneria.html

12  ¿Los Ritos en la Masonería? Juan Orrego. R:.L:.S:. «Fénix» Nº 137.

 

Masonería en la independencia de América.

Circulan en Sudamérica diversos trabajos del historiador y antropólogo Jorge Núñez Sánchez, de gran prestigio internacional, entre los cules debemos destacar su libro: “El catecismo de los patriotas – Ideas políticas de Fray Camilo Henríquez” (2009).

 

En la contratapa del libro se dice: “Camilo Henríquez González. Fraile chileno, escritor, político y líder de la independencia. Nació en Valdivia, el 20 de julio de 1769. Miembro de la Orden de los Frailes de la Buena Muerte, fue apresado por la Inquisición en 1802, por leer libros de autores como Rousseau, Voltaire y Diderot. Llegó a Quito en 1807 para fundar una casa de la Orden, y se vinculó al movimiento insurgente. Escribió varios “catecismos políticos” incitando a la independencia de Hispanoamérica. En 1810 presenció en Quito la matanza de los patriotas (que habían formado la Primera Junta de Gobierno, un año antes), por la soldadesca limeña”.

 

“Vuelto a su país en 1811, fue diputado de la naciente república y presidió el Senado. Más tarde emigró a Buenos Aires, donde se graduó como médico. Retornó a Chile llamado por Bernardo O´Higgins para cumplir importantes funciones públicas. Fundó el primer periódico chileno “La Aurora de Chile”. Defendió a los indios, promovió la educación pública y combatió la pena de muerte y el fanatismo religiosos. Murió en Santiago el 16 de marzo de 1925”.

 

Agrego algunos datos biográficos. José Camilo Henríquez González, fue hijo del capitán de infantería española Félix Henríquez y doña Rosa González y Castro. Rebelde desde pequeño (según los historiadores), a la edad de 13 años se fugó de su casa y terminó en Lima, Capital del Virreinato del Perú, donde fue acogido por su tío chileno Juan Nepomuceno González y Castro. Allí ingresó a la Orden de los Ministros de los Enfermos Agonizantes en 1789, luego de certificar su “limpieza de sangre”, es decir: antepasados cristianos y no tener ascendientes moros o judíos.

 

Fue destacado por sus maestros de la orden religiosa como de “distinguida capacidad de estudio”, con preferencias a las investigaciones políticas, con profundos estudios de filosofía, latín, matemáticas y física.

 

También fue un estudioso de San Agustín, del padre Las Casas y de las obras de Rousseau, Voltaire, Montesquieu, el abate Raynal y de John Adams. Se empapó de las ideas que inspiraron la Independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa.

 

Obviamente cayó en manos de la Inquisición y fue encerrado en húmedas mazmorras pues lo sorprendieron leyendo “El Contrato Social” de Rousseau.

 

Rescatado por sus compañeros de la Orden y luego comisionado para fundar una casa religiosa en la “franciscana ciudad de Quito”,  a la cual llegó a mediados del 1807. Allí encontró valioso material en la Biblioteca Real y Pública de la Universidad de Santo Tomás, donde los jesuitas habían dejado un gran fondo bibliográfico.

 

Destacamos algunos párrafos del libro antes mencionado.

 

“En medio de la noche colonial, en Quito se escribió un nuevo catecismo, que trajo luz a las mentes, inflamó de patriotismo los espíritus y, en definitiva, contribuyó a revolucionar el mundo hispanoamericano”. Su autor fue un iluminado fraile chileno Camilo Henríquez”.

 

“De sus lecturas, todas prohibidas por la Iglesia, aprendió la lección anticolonial, que enseñaba que ningún pueblo puede estar bajo la dominación y dependencia de otro. También la lección de la soberanía popular. Y ambas reflexiones le aportaron a su conciencia el ideario de los Derechos del Hombre”.

 

“Pero la labor de fray Camilo no se quedó en el ámbito de lo libresco, sino que se proyectó directamente al espacio de la política, toda vez que en Quito bullía por entonces de patriotismo y su universidad era centro de debates sobre el destino de la nación quiteña. Clima intelectual, que se había iniciado en tiempos de Eugenio Espejo y otros destacados patriotas”.

 

“Había algo más: animando secretamente ese ambiente, desde el fondo del escenario, se hallaba la logia masónica “Ley Natural”, que había reemplazado a la logia “Escuela de la Concordia”.

 

“De ahí que su catequesis revolucionaria y cristiana fuera para todos una bienvenida revelación. Porque sin pretenderlo, lo que el sagaz fraile había desarrollado era una verdadera “Teología de la Liberación”, minar intelectualmente al colonialismo y coadyuvar a la libertad de los países hispanoamericanos”.

 

Camilo Henríquez y la logia “Escuela de la Concordia”

 

Es importante señalar que la Logia “Escuela de la Concordia” levantó columnas gracias a varios miembros progresistas junto al destacado quiteño Eugenio Espejo quien fue un prominente investigados científico, médico, escritor, abogado, periodista, pensador, ideólogo político, considerado prócer de la independencia.

 

En esta Logia participaban los ciudadanos de más avanzado pensamiento patriótico; nobles con títulos de tal; pensadores radicales y liberales; sacerdotes ilustrados; artistas; y otras distinguidas personalidades, entre estas Don  Francisco Luis,  Barón de Carondelet, Vizconde de Langle, Caballero de la Orden Hospitalaria de San Juan, decimonoveno Presidente de la Real Audiencia de Quito, nacido en Francia, antiguo masón de los Países Bajos, que fue su Venerable Maestro por casi una década, destacando al Taller por sus trabajos masónicos y de estudios sociales.

 

En ella también habían laborado como “Masones Ilustres” los sabios naturalistas Alexander Von Humboldty Amadeo Bompland, quienes aportaron nuevas ideas y derroteros de acción a la Ilustración local.

 

Camilo Henríquez logró en esta Logia su espacio natural de acción política. También se encontró a cubierto de sus “malos compañeros”, de las acechanzas inquisitoriales y estuvo rodeado de quienes pensaban de modo similar y ansiaban nuevas luces para sus esfuerzos intelectuales y libertarios

 

El escritor Jorge Núñez señala en otro capítulo de su libro que: “si fray Camilo ayudó a transformar a Quito, también Quito lo transformó a él. Henríquez estaba convencido de la necesidad de difundir sus ideas de independencia en los demás países del área. Por eso, reformó su “Catecismo de los Patriotas” y produjo un nuevo catecismo titulado “Catecismo Político Cristiano”, copia que envió secretamente a sus “amigos” de varios países”.

 

En forma rápida y a través de las organizaciones masónicas y especialmente las Logias Lautarinas, estos escritos viajaron desde Quito hasta Buenos Aires por el sur y hasta México por el norte.

 

El libro antes señalado finaliza diciendo: “En resumen, podemos afirmar que  toda la obra literaria de Camilo Henríquez fue elaborada con el objeto de transmitir el pensamiento y las ideas políticas de su autor. Para alcanzar tal finalidad y el objetivo de ser el primer escritor de la revolución americana, fray Camilo recurrió a los más diversos géneros que estaban a su alcance: catecismos, ensayos, proclamas, sermones, artículos de prensa, obras dramáticas y poesía lírica”.

 

 

 

Historia ocultada del sacerdote “librepensador”.

 

 

Por todo lo anterior, resulta muy extraño que tan importante americanista no figure destacadamente en los libros de historia de nuestro país ni de América. Sin duda, su condición de “librepensador” (lo que señala una muy seria publicación del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos de Chile); de miembro activo de la Francmasonería  (diversos antecedentes históricos informan de su participación); y de díscolo religioso, ha obligado a los fanáticos de siempre, en especial los sectarios religiosos, a silenciar y disimular dicha brillante personalidad.

 

 

Una posible explicación ante tanta falta de información histórica de éste y de muchos otros temas, se podría originar por el secreto que mantienen los francmasones. Posiblemente esto se deba a tantos ataques y persecuciones, entre otros: los quemados por la Santa Inquisición; los campos de concentración y muerte durante el nazismo alemán; las ejecuciones en el fascismo franquista; y, fundamentalmente, por su permanente llamado al respeto del librepensamiento, situación que afecta a los lucrativos negocios de las infinitas organizaciones religiosas.