Misiva del Gran Maestro del Gran Oriente de Francia con motivo del COVID-19

Misiva del Gran Maestro del Gran Oriente de Francia con motivo del COVID-19

20 de marzo de 2020

Mis queridos hermanos, mis queridas hermanas,

En pocos días, pasamos de una forma de descuido mezclada con miedo, a un estado de guerra, contra un enemigo invisible, pero mucho más ágil y peligroso que un ejército de soldados.

El mundo ha cambiado. Estamos confinados y todavía estamos luchando por darnos cuenta de la magnitud de lo que está sucediendo en nuestros hospitales.

Quisiera saludar el coraje y la dedicación de todos los cuidadores, pero también de todos aquellos que trabajan para nosotros: trabajadores, repartidores, empleados comerciales, servicios administrativos, maestros, etc.

Por nuestra parte, hemos tomado medidas para que nuestra Obediencia, aunque se duerma, pueda continuar funcionando. 

Me gustaría agradecer a todos nuestros empleados por su eficiencia y disponibilidad. Todos están en el teletrabajo y aseguran la continuidad administrativa del Gran Oriente de Francia.

Además, con el Consejo de la Orden y en estrecha colaboración con el Presidente del Convento y su sucesor electo, estamos trabajando en un nuevo calendario para nuestro trabajo al final del período de confinamiento. Ya puedo decirles que la conferencia programada para el 25 de abril de 2020 se pospondrá. Se le dará información más precisa en las próximas semanas.

Pero lo que debe prevalecer sobre todo lo demás en este período de crisis sanitaria mundial es la Hermandad.

Agradezco a todas las logias y todos los congresos regionales que han tomado iniciativas para mantener los vínculos entre nuestros hermanos y hermanas. El Gran Hospitalier y la Instancia Nacional de Solidaridad Masónica se movilizan al servicio de aquellos de nosotros que más lo necesitamos.

No debemos quedarnos quietos, incluso si la movilidad es imposible para nosotros. En tal situación, los masones deben pensar, trabajar y prepararse para el mundo del mañana. Esta crisis es indicativa de una sociedad globalizada frágil y depende de nosotros diseñar un mundo más justo, más fraterno e iluminado.

El único punto positivo en esta crisis es que permite que nuestro planeta respire y se regenere. Aprovechemos esta ruptura forzada de la industria y el transporte más contaminantes para reflexionar sobre el estado del mundo en el que vivimos. ¡Aprovechemos esta situación de lento consumo para enfocarnos en nuestras necesidades reales, para detener el desperdicio innecesario!

No dejemos pasar esta crisis sin haber sacado todas las consecuencias para el futuro de nuestros hijos.

Finalmente, les recuerdo nuestra obligación, a la que todos nos comprometimos el día de nuestra iniciación:

“Prometo trabajar con celo, consistencia y regularidad en el trabajo de la masonería, prometo amar a mis hermanos y hermanas y poner en práctica, en todas las circunstancias, la gran ley de la solidaridad humana, que Es la doctrina moral de la masonería. “

Así que ahora más que nunca, debemos estar unidos y practicar la fraternidad con nuestros hermanos y hermanas.

Cuídate bien y cuida a los que amas.

Jean-Philippe HUBSCH,
Gran Maestro,
Presidente del Consejo del Consejo de la Orden
Paris 20 de marzo de, 2020

Fuente: Diario Masónico

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